6A La Prensa Panamá, martes 8 de septiembre de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. paz de sacar beneficios similares en esos negocios. De hecho, aplaudían cuando “competidores” en otros países se aliaban con ellos y hasta les permitían que les hicieran competencia, mientras no atentaran demasiado contra sus propios negocios. Hasta aquí, todo iba bien, pero un gigante asiático empezó a desafiar esa hegemonía y a manipular, por no decir explotar, su mano de obra barata, mientras se copiaban o “pirateaban” inventos occidentales. Así, casi sin darnos cuenta, empezaron a construir una base de negocios que hizo que el resto del mundo los viera con otros ojos. Al inicio, no representaron gran amenaza, pues la calidad de los productos dejaba mucho que desear, pero paulatinamente empezaron a mejorar y hoy compiten casi de tú a tú con cualquiera. El pueblo estadounidense, en su gran mayoría, es un pueblo noble, y eso que no existe una hegemonía en su idiosincrasia, orígenes, apariencias o gustos. Ha sido, por tradición, un país de inmigrantes, desde los primeros que llegaron del Viejo Continente en el Mayflower hasta las más recientes inmigraciones de ciudadanos de países africanos y de América. Esto ha hecho que cada región de ese gran país piense, se alimente, se comporte y reaccione de una manera diferente. Hace cerca de dos años eligieron a un dirigente que, ya sea porque estaba conLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Cultivando raíces de la paz: una apuesta por la niñez Prevención de la violencia con una pregunta simple: ¿qué entienden los niños cuando hablamos de paz, conflicto y violencia? Esa pregunta, planteada durante el programa Young Peacebuilders de la United Nations Alliance of Civilizations (UNAOC), llevó las primeras conversaciones a una escuela de Chilibre, donde 110 niños reflexionaron sobre cómo conviven con la violencia en sus propios entornos. Desde entonces, el proyecto no ha dejado de crecer. En 2024 sumó el arte y el deporte como herramientas de cultura de paz. En 2025 llegó a Juan Díaz con talleres y excursiones educativas. En 2026 se instala en San Miguelito junto a la Alcaldía y más de 15 aliados de distintos sectores, trabajando con 40 niños y sus familias para fortalecer habilidades y ofrecer alternativas frente a un contexto donde la violencia sigue siendo una preocupación central. Llamar a alguien Buen Pela’o en Panamá significa reconocer a quien actúa bien y aporta a su comunidad. Convertimos una expresión cotidiana en una identidad positiva, una invitación a que cada niño se reconozca con capacidades, derechos y sueños propios. ¿Qué puede hacer un pincel frente a la violencia? Mucho, cuando se convierte en una herramienta para expresar lo que cuesta decir con palabras. Lo mismo ocurre con el teatro, la danza o el fútbol: en la cancha se aprende a escuchar, dialogar y cooperar. En el mural se imagina el Jackeline Guerra Batista Rolando Pellicot Ruiz ¿Cómo nos impactan las elecciones en Estados Unidos? Desde mi balcón Desde hace muchos años, varios países de la América hispanohablante hemos mirado hacia el norte buscando orientación, apoyo, educación, así como seguridad y otras tantas cosas que no cabrían en este escrito. Para otros tantos, el “famoso” sueño americano, que por solo el título debió haber hecho que sonaran varias alarmas. Pero bueno, en otra ocasión hablaremos de geografía, ¿verdad? Habrán pasado unos ocho años desde que conversé con una persona a quien quiero mucho y le decía que el mundo estaba cambiando y que, infortunadamente, los únicos que no se habían dado cuenta eran los estadounidenses. Estados Unidos de América, con una moneda fortalecida, se había encarecido para muchos y, desde mi balcón, he llegado a pensar que los estadounidenses estaban convencidos de que ellos podían vender todo más caro que el resto del mundo: porque lo habían inventado, porque querían vivir mejor que el resto del mundo o porque tenían un monopolio y, gracias a grandes negociadores, habían logrado obtener, por una vía u otra, grandes beneficios en sus negociaciones. Así, habían trasladado algunas de sus fábricas a Oriente, el Pacífico Sur y América Latina, donde encontraban mano de obra barata, gobiernos complacientes y buenas rutas marítimas que les permitían seguir viviendo opíparamente, mientras otra parte del mundo no era cavencido de que podía hacer retroceder en el tiempo al resto del mundo o, sencillamente, porque tenía otro tipo de intereses en mente, ha tomado decisiones cuyas consecuencias trascienden sus fronteras. La realidad es que hoy en día, y a menos de dos meses de las próximas elecciones “de medio término”, esa gran nación se ha visto inmersa en una serie de confrontaciones bélicas totalmente innecesarias. La más reciente, la guerra contra Irán, ha producido una inestabilidad económica en el mundo entero que muchos están comenzando a comparar con la Gran Depresión de los años 20 y ha hecho que los precios de los combustibles, víveres, fertilizantes y muchos otros productos se hayan disparado a niveles preocupantes. Mientras tanto, ha permitido que se promuevan acciones que podrían provocar que los niveles de salud se vean afectados; ha actuado en contra de algunos inmigrantes, legales o no, y ha hecho que muchas personas vivan en un ambiente de terror, varias de las cuales votaron por él. Veo varios posibles escenarios como resultado de las elecciones de noviembre, y uno de ellos podría significar que pierda el control del que actualmente goza en el Congreso estadounidense, lo cual podría llevarlo a ser juzgado por algunas de sus actuaciones y a perder la investidura obtenida en las urnas. Esto podría tranquilizar parcialmente a las fuerzas armadas y a las bolsas mundiales, entre otras cosas, pero ¿serán esas las únicas consecuencias? Ese país necesita sanar heridas, volver a verse como hermanos y trabajar para recuperar el tiempo perdido. Ellos y el resto del mundo lo necesitamos. Amanecerá y veremos Opinión EL AUTOR es dirigente cívico y analista político. LOS AUTORES son miembros de Jóvenes Unidos por la Educación. barrio que se quiere construir. Es aprendizaje social sostenido, capaz de transformar la forma en que los niños se relacionan con ellos mismos, con los demás y con su comunidad. Prevenir la violencia no significa negar la responsabilidad individual, sino entender que las decisiones también están condicionadas por las oportunidades y por los entornos. Por eso, cada niño necesita condiciones para que su potencial crezca. Por eso, familias, docentes, organizaciones y gobiernos locales forman parte de un ecosistema de corresponsabilidad. Es también una decisión política: si esperamos a que la violencia aparezca para actuar, llegamos tarde. La seguridad no puede construirse solo desde la coerción. Requiere políticas que inviertan en educación, salud mental y espacios seguros, alimentadas tanto por datos como por las voces de quienes viven estas realidades. La paz no comienza cuando termina la violencia. Comienza mucho antes. Inicia cuando un niño descubre que puede expresarse sin miedo. Cuando aprende que un conflicto puede resolverse hablando. Cuando encuentra una comunidad que lo escucha. Cuando descubre una habilidad que no sabía que tenía. Cuando empieza a imaginar un futuro diferente. Y, quizás, ahí está la verdadera tarea de quienes trabajamos por la paz: no esperar a recoger los frutos de la violencia, sino tener el valor de cuidar las raíces. Porque cuando logramos que un niño encuentre una alternativa, estamos trabajando desde el presente por un futuro de paz. Una inspección sorpresa en un salón de clases de la capital termina revelando un arma de fuego entre las pertenencias de un adolescente. A pocas cuadras, un niño que todavía no cumple los once años recibe su primera tarea dentro de una pandilla: hacer guardia en una esquina, a cambio de comida y sentido de pertenencia. Mientras tanto, en un solo sector de la ciudad, hechos de violencia y rivalidades entre bandas han acabado con la vida de 36 jóvenes en el primer semestre del año. Estas historias no reciben la relevancia que merecen. A pesar de que no son hechos aislados, el país ha aprendido que, si nadie los menciona, nunca pasaron. Son expresiones visibles de un problema que muchas veces comienza mucho antes: en comunidades donde la violencia se normaliza; en hogares atravesados por la vulnerabilidad; en la falta de oportunidades; y en las narrativas que presentan las armas y la violencia como símbolos de poder, respeto, dinero o pertenencia. Las Fiscalías Superiores de Adolescentes han recibido 3,022 denuncias por hechos delictivos cometidos por menores al corte del primer semestre de 2026. La justicia solo juzga el fruto, ante un Estado que olvida la semilla. Allí nace Buen Pela’o: en la convicción de que prevenir la violencia significa actuar antes de que se vuelva visible. Todo comenzó en 2023 Las elecciones de medio término podrían alterar el equilibrio político en Estados Unidos, mientras sus decisiones económicas, migratorias y militares continúan teniendo consecuencias mucho más allá de sus fronteras. Juan B. Mckay A. Frente a la violencia que amenaza a niños y adolescentes, la prevención comienza mucho antes: con educación, oportunidades, espacios seguros y comunidades capaces de ofrecerles caminos diferentes. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Réplica sobre Noticia sobre monumento chino Panamá, 5 de septiembre 2026. CARTA ACLARATORIA La Asociación China de Panamá, en representación de la comunidad china y de las organizaciones de ascendencia china de la República de Panamá, desea aclarar la información publicada por el diario La Prensa en su nota periodística del viernes 4 de septiembre 2026, titulada “Un juez ordena proteger el terreno donde se encontraba el monumento chino demolido por orden de Stefany Peñalba”, en la que se afirma que: “El mencionado espacio albergaba un monumento chino construido como símbolo de la amistad entre Panamá y la República Popular China”. Al respecto, consideramos importante precisar que el monumento y el parque ubicados en el Mirador del Puente de las Américas fueron concebidos y construidos en el año 2004 para conmemorar los 150 años de la presencia de la diáspora china en Panamá, a partir de la llegada de los primeros inmigrantes chinos al país en 1854. Esta obra fue concebida para honrar la memoria de los precursores de la comunidad china en Panamá que contribuyeron a la construcción del Ferrocarril de Panamá, y para reconocer el invaluable legado histórico, cultural, social, económico y humano de generaciones de panameños de ascendencia china. Por ello, el significado y propósito fundamental de este monumento están vinculados a la memoria histórica y al legado de la diáspora china en Panamá, y no a la representación y/o amistad entre Estados. En consecuencia, el parque y el monumento constituyen, ante todo, un símbolo de reconocimiento, gratitud y memoria histórica, erigido para honrar más de siglo y medio de contribuciones de la comunidad de ascendencia china al crecimiento, desarrollo y fortalecimiento de Panamá. Respetuosamente, solicitamos al diario La Prensa tomar en consideración esta precisión histórica, con el propósito de que el significado y símbolo de esta obra sean transmitidos de manera fiel y correcta a la ciudadanía. Con ello se honra a generaciones de panameños de ascendencia china que, con su trabajo, esfuerzo y compromiso, contribuyeron al progreso y consolidación del país y continúan formando parte fundamental de su presente y su futuro. La Asociación China de Panamá agradece el interés mostrado sobre este tema y reafirma su compromiso con la preservación de la verdad histórica, la promoción del respeto a la memoria colectiva y el fortalecimiento del entendimiento mutuo. Atentamente, ASOCIACIÓN CHINA DE PANAMÁ * Las réplicas son publicadas tal como son enviadas por su autor. La Prensa no modifica, edita o corrige su contenido.
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