6A La Prensa Panamá, lunes 29 de junio de 2026 Fernando Berguido ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] Sin dinero, herido y atrapado en Europa, el joven recibe una oferta para enrolarse en la guerra de Ucrania. Esta es la historia de cómo un encuentro casual en un bar lo llevó a las entrañas de uno de los conflictos más sangrientos del siglo XXI. Viktor tardó un rato en darse cuenta de que su próxima presa había llegado. Al principio lo despistó verlo con un par de ingleses que jugaban al billar, entre el medio centenar de muchachos que esa madrugada deambulaban por el bar. Pero, cuando el chico se quedó solo y, buscando un rincón en la barra terminó sentado a su lado, le bastaron tres minutos para saber que el sello en su frente era el de la desesperación. Conocía bien el Bata Bar de Alexanderplatz, con sus ocho mesas de billar, pistas de shuffleboard y juegos de dardos en las paredes. En el día, el sitio es muy popular entre grupos de amigos y para los happy hours de los ejecutivos al cerrar las oficinas del centro de Berlín. Los fines de semana abre hasta las 5:00 a.m. y es una de las pistas donde aterrizan decenas de jóvenes a comer salchichas o hamburguesas luego de la juerga. Ambos evitaron hablar en alemán. En inglés, Viktor supo que era panameño. No se lo hubiera imaginado, jamás había conocido uno. Dante, como lo llaman sus amigos desde la escuela en Penonomé (y así le nombraremos en esta historia por razones de seguridad) se enteró que quien ahora le invitaba una cerveza era ruso. Hablando de los diferentes tipos de cervezas que había en Alemania, de mujeres y de cómo habían llegado cada uno a Berlín, Viktor se enteró que el panameño había pasado, primero, por Viena donde estuvo un mes, luego unos días en Budapest y Bratislava, hasta terminar en Berlín, donde el alquiler de un Airbnb lo terminó ahorcando. Se había ido a probar suerte en Colonia unos días y, sin mayor éxito, había regresado a Berlín. “Encontré en Berlín un kapselhostel. Son unos hoteles cápsula, pagaba solo seis euros al día. Son cabinas de dos metros de largo, uno y medio de alto y uno de ancho. Están bien, son limpios y seguros. Afuera hay donde cocinar - recordóDante-.Enesemomento,mientras el ruso me hablaba, yo tenía cinco euros en el bolsillo, era todo lo que me quedaba”. Soledad “Mi aventura en Europa no resultó ser lo que yo esperaba. Antes de tomar el tren a Colonia me pregunté: ¿compro el pasaje de vuelta a Panamá o veo si consigo algo en Colonia?. Un colombiano que había conocido acá me había dicho que podría conseguir trabajo, pero eso no ocurrió y quedé más limpio que antes. Por eso regresé a Berlín”. Viktor le dijo que si quería trabajar y ganar buena paga, él se la podía conseguir. Le contó que su país estaba en guerra y buscaban gente para pelear.Queellosseencargaríandellevarlo a Rusia, de entrenarlo y darle armas. Que mucha gente iba. Que podían contratarlo por tres meses, o por seis, que dependía de él. Esa mañana Dante, en su hostal, había sufrido un bajón. La noche que de Colonia volvió a Berlín, cuatro días atrás, lo habían asaltado. A la zozobra sobre su situación económica se sumaba que, durante el forcejeo, le habían herido el abdomen de un cuchillazo. “No se llevaron nada porque no tenía nada de valor, salvo mi celular, que no dejé que me lo arrebataran”. Crudo invierno Era 12 de diciembre de 2025. Hacía mucho frío, había nevado todo el día. Nunca había visto nevar. Ya estaba mejor de la herida. Dante tenía 19 años. “Salía a caminar por la ciudad, todo estaba nevado. Me fumé un bate, no suelo fumar, y este me pegó durísimo. Iba por un área grande del parque, blanca, despejada, pensando en mi situación y me di cuenta de que estaba caminando sobre hielo. Escuché un crack y miré al suelo, se estaba partiendo”. Tuvo suerte de no caer en el agua gélida del lago. Caminómuchísimo,durantehoras, buscando ahuyentar esa angustia que le perseguía implacable. Deambulando terminó en el Bata Bar. “Me puse a jugar billar, no me provocaba volver a la cápsula”. Viktor tomó una hoja de papel y escribió una cifra. Era lo que le iban a pagar. Puso una dirección. “El jueves salimos, este será el punto de encuentro - le dijo el mercenario -. Aquí los recogerán a ti y a los otros para llevarlos a Rusia. Trae tus cosas”. El conflicto La actual guerra de Ucrania lleva más de cuatro años. El conflicto iniciado por Rusia realmente empezó antes, hace 12 años, en el 2014, cuando Vladimir Putin se anexó Crimea, al sur de Ucrania. Desde entonces fue infiltrando gente afín en una región fronteriza conocida como Donbás e incentivando movimientos separatista entre la población rusohablante de esos territorios. En febrero de 2022 inició la guerra en curso, después que el presidente ruso ordenó la invasión completa del país vecino. Él estaba seguro que sería cuestión de meses. No hay cifras fiables sobre cuántos muertos rusos ha costado la aventura de Putin. Investigaciones independientes publicadas por la BBC indican que las bajas de los militares que se han podido identificar por nombre suman unos 200,000. Se estima que la cifra, incluyendo a los militares caídos que aún no han sido identificados, o cuyos familiares creen que siguen en combate, podría alcanzar los 500,000. Del lado ucraniano, se cuentan entre 100,000 y 120,000 militares muertos, más unos 15,000 civiles. En otras palabras, por cada ucraniano muerto, han caído cuatro rusos. Mercenarios No es secreto que Rusia lleva años reclutando extranjeros alrededor del mundo. ¿Por qué Rusia recurre a extranjeros?Paracompensarlasenormes bajas en el frente y disminuir reclutamientos adicionales de jóvenes rusos. Hay una razón más diabólica: los reclutados, que normalmente vienen de poblaciones pobres de las ex repúblicas soviéticas y del Asia Menor, de Medio Oriente, de Africa y hasta de países latinoamericanos, son utilizados durante las operaciones de asalto, las más riesgosas, porque los las consideran desechables. Según el medio ucraniano liga. net, se estima que Rusia ha logrado reclutar durante los últimos años unos 28,000 mercenarios. Este número no incluye las más de 12,000 unidades enviadas por Corea del Norte a combatir del lado de su aliado Putin ni los miles que integran la fuerza paramilitar rusa conocida como Grupo Wagner. La cifra que Viktor colocó en el papel que le dio a Dante era 2,000,000 de rublos. Eso equivale a unos $25,000 dólares. Le contó que primero los iban a transportar a una base en Rusia. “Se supone que allá íbamos a hacer todo el proceso, firmar un contrato, nos iban a dar ropa, los uniformes, nos iban a entrenar, un entrenamiento que me dijo era de dos semanas, y nos darían las armas luego de enseñarnos a usarlas. Sobre la paga, supuestamente la iban a dividir. En la base nos iban a preguntar si teníamos familiares, porque ‘en caso de que te mueras deben saber dónde mandar los pagos’, me aseguró Viktor.” El ruso sacó 150 euros y se los entregó a Dante. “Es un adelanto - le dijo -. Nos vemos el jueves”. Reclutadores rusos en Berlín: la historia de un panameño El Tiergarten, el gran parque de Berlín, cubierto de nieve durante el invierno. Unsplash Soldados norcoreanos durante un ejercicio de tiro. Rusia reclutó miles de efectivos de Corea del Norte para combatir en Ucrania. EFE Fechas clave 2014 Rusia decide anexarse Crimea, 2022 Rusia ataca a toda Ucrania. El Bata Bar & Billiards de Alexanderplatz, en el corazón de Berlín, lugar donde Viktor y Dante se conocieron. Tomada del Instagram del Bata Bar & Billiards PRIMERA ENTREGA DANTE EN UCRANIA PRÓXIMA ENTREGA ¿Llegó a Rusia? ¿Cómo fue transportado? ¿Dónde fue el entrenamiento?
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