10A La Prensa Panamá, miércoles 9 de septiembre de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. Quienes aún creemos en el Estado de derecho no podemos obviar que es el propio Órgano Ejecutivo el que propone el rompimiento del orden constitucional, sin ningún tipo de sustento legal, dejando más preguntas que respuestas tanto en su concepción como en su ejecución. El propio coordinador ejecutivo de la Sepresac, el Dr. Miguel Antonio Bernal, ha señalado al Tribunal Electoral como uno de los “principales obstáculos” en este proceso constituyente. ¿Se atribuirá entonces el Ejecutivo funciones electorales? ¿Quién reglamentará y organizará la elección? ¿Cómo será el proceso de impugnación de candidatos y de resultados de esa elección, y ante qué entidad se tramitarán? ¿Quiénes contarán los votos y proclamarán a los electos? Otra línea de cuestionamientos se abre al leer los requisitos para ser constituyente que publicó el Dr. Bernal en su cuenta de X. La imagen lleva el logo de la Sepresac y fue descrita como “Propuestas de la ciudadanía”. ¿Qué “ciudadanía” lo propuso, dónde y de qué forma? ¿Existió representación demográfica y paritaria de esta “ciudadanía” proponente? La exclusión de funcionarios con mando y jurisdicción, así como de autoridades electas, de los últimos 15 años tampoco parece responder a un criterio técnico. ¿Por qué no se excluye a quienes hayan ocupado esos cargos en los últimos 5 o 35 años, o se les permite participar a todos? Si debe ser Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Alegría cartográfica Mapas La cartografía como disciplina científica, dedicada al tema de los mapas y las representaciones gráficas de la superficie terráquea, no ha sido últimamente el ámbito usual para gratas nuevas (cambios unilaterales de nombre para el golfo de México o para el lago Ontario). Sin embargo, esto tuvo una disrupción el pasado viernes 4 de septiembre, cuando la 79.ª Asamblea General de la ONU aprobó la resolución favorable a la iniciativa de Togo, con apoyo de la Unión Africana (UA), de adoptar mapas que representen de un modo más justo la proporción de cada continente en el conjunto global del planeta. Que los países africanos hayan sido los portadores de la moción (que provino de la campaña #CorrectTheMap, auspiciada por las organizaciones Africa No Filter y Speak Up Africa) no es ninguna casualidad, ya que es una de las regiones del mundo peor representadas en el modelo de mapamundi que normalmente se utiliza en los centros educativos, el mapa de Mercator, creado en 1569 con el fin de facilitar la navegación, pero que distorsiona tanto las proporciones terrestres que Groenlandia se ve de un tamaño similar a África, cuando es 14 veces más pequeña. ¿Por qué este cambio cartográfico resulta tan importante? ¿Cambia alguna frontera? No. Lo que cambia es mucho más esencial que un límite geográfico. Transforma la propia imagen, o sea, afecta al imaginario humano, con lo cual todo se trastorna. Figúrese la sorpresa de una niña o un niño africano al ver el cambio del mapa al que estaba acostumbrado y la nueva representación, donde su continente tiene tres veces el tamaño de Europa o el de Estados Unidos. La conciencia de autoestima y autovaloración queda imaginativamente aumentada; así, la percepción de su peso geográfico y las carencias variadas que viven actualmente supondrán una toma de acción proactiva para salvar esa distancia. Como lo afirmó Robert Dussey, ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación, Integración Africana y Togoleses en el Extranjero: “Y cuando nuestra perspectiva se vuelve más justa, sienta las bases para un mayor entendimiento, mayor respeto y paz entre las naciones”. De este modo, estamos ante un hecho de “justicia cognitiva y reparación de la memoria”, como reza la propia resolución. Las reacciones más contrastantes fueron encabezadas por Francia y Estados Unidos. Así, el segundo país fue el único que votó en contra de la resolución, tachándola de tener una connotación ideológica; en cambio, Francia, a través de su ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció que su país planea abandonar la proyección de Mercator para sus mapas del mundo, alineándose con el esfuerzo africano. Si, como lo afirmaba el gran pensador francés de la teoría del imaginario Gilbert Durand, es en el campo de la imaginación donde reside la verdadera libertad y dignidad de las personas, es alegre y alentador pensar en el gran cambio mental que una significativa transformación cartográfica podrá eclosionar. Kankintú: las aulas que el Estado abandonó Educación la única puerta hacia una educación confiable y de calidad. Un exalumno del colegio lo resume así: “Estudiar bajo la administración agustina era apostar por la filosofía de San Agustín. Aquí todos tienen algo que aportar, aunque no tengan ni un centavo que ofrecer. No importa el lugar donde naces. Tú construyes tu propio camino y llegas a ver una luz que antes te resultaba imposible”, relata. “El norte de su administración siempre fue la innovación, junto con la formación de líderes que dejan huella”. Es lo que distingue a una institución que educa con propósito. El Colegio San Agustín de Kankintú ofrecía una escuela digna, comprometida con la niñez y la juventud de la región. Esta realidad contrasta con los reportes de medios de comunicación que informan que, en Bocas del Toro, más de 1,800 estudiantes del distrito asisten a clases en “escuelas rancho”: con pisos de tierra, sin electricidad, con letrinas en lugar de baños y sin agua potable. Los maestros envían año tras año evidencias y cartas al Meduca denunciando esas condiciones. Son ignorados. Lo perverso es que la indiferencia no puede achacarse a la falta de presupuesto. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, la partida del Meduca para edificaciones pasó de 35 millones de dólares en 2023 a 300 millones en 2024 y a más de 1,335 millones este año. El dinero creNivia Rossana Castrellón La Constituyente Originaria: una contradicción ineludible Instituciones Respeto la convicción patriótica de quienes, desde hace décadas, abogan por una constituyente como solución a los problemas que enfrenta el Panamá del siglo XXI. Pero la propuesta de una nueva Constitución que adelanta el Órgano Ejecutivo a través de la Secretaría Presidencial para la Reorganización del Estado y Asuntos Constitucionales (Sepresac) encierra una paradoja de origen. El 1 de julio de 2024, José Raúl Mulino, al tomar posesión como presidente de la República, juró cumplir fielmente la Constitución y las leyes. No hace falta ser constitucionalista para comprender, tras una lectura simple de nuestra Carta Magna, que esta no contempla un mecanismo para redactar una nueva Constitución, sino únicamente para reformarla. El presidente, al impulsar su proyecto constituyente, no solamente falta a su juramento, sino que nos vende una contradicción insalvable: intentar legitimar un nuevo texto constitucional que nacería de violar la Constitución actual. El argumento de que la Constitución vigente no es legítima porque fue impuesta por un gobierno militar se cae por su propio peso, ya que conllevaría admitir que el proceso electoral que llevó al hoy presidente Mulino, sin vicepresidente, al poder es inválido y que, por tanto, tan ilegítimas serían la creación de la propia Sepresac como los nombramientos del equipo que la integra. un proceso verdaderamente representativo, ¿se debe exigir un mínimo de estudios o preparación académica? ¿Bajo qué criterios serán mejor o peor evaluadas las exposiciones de motivos de los postulantes? ¿Habrá un comité de preselección? ¿De cuántas personas? ¿Con qué perfiles y cómo serán elegidas? El espaldarazo público que ha dado el presidente Mulino al proceso constituyente obliga a preguntarse cuáles son las motivaciones del Ejecutivo para impulsar una nueva Constitución. ¿Pretenderá, con su sola firma, convocar y determinar el marco operativo para la redacción de un nuevo texto constitucional? La fecha planteada para que sesionen los constituyentes es de mayo a junio de 2027, precisamente durante el receso legislativo. Si el tiempo resulta insuficiente, ¿quién estará facultado para extenderlo y con qué prerrogativas? A este escenario se suma el anuncio de dos nuevos partidos en formación y la facultad legal que tiene el Tribunal Electoral para suspender la inscripción de adherentes antes y durante “elecciones generales o consultas populares”. Por eso, definir la naturaleza exacta de esta convocatoria no es un mero trámite; tiene un impacto directo en la composición del panorama político de 2029. Las preguntas aquí planteadas deben ser abordadas con precisión y fundamentadas en derecho por el proponente: el Órgano Ejecutivo. Nosotros, como ciudadanía, tenemos que preguntarnos cuál es el verdadero peligro del sistema panameño: ¿el texto constitucional vigente o la discrecionalidad de un funcionario que, con su sola firma, busca invalidar la Constitución que juró cumplir? Opinión EL AUTOR es docente universitario. LA AUTORA es abogada. LA AUTORA es educadora y expresidenta de la Junta Nacional de Escrutinio. José Manuel Fajardo ció de forma exponencial; la respuesta a las comunidades indígenas, no. Esa brecha evidencia que el problema no es de recursos, sino de voluntad y capacidad de ejecución. El propio colegio, ya bajo administración exclusiva del Meduca, siguió siendo escenario de esa desidia. En 2023, mientras el ministerio prometía mejorar la infraestructura, la escuela pasó semanas sin que docentes ni alumnos retornaran a clases. Las autoridades reconocieron que el terreno pertenecía a la Prelatura de Bocas del Toro. Incluso la titularidad del suelo llevaba años sin resolverse. ¿Qué perdió Kankintú? Lo que rara vez se cuantifica en un presupuesto: una institución con memoria, educación con sentido y compromiso, maestros que conocían a las familias y una infraestructura pensada para durar. Perdió uno de los pocos lugares de la comarca donde “recibir clases” no era sinónimo de sobrevivir a la intemperie o de arriesgar la vida para ir a la escuela. Este episodio importa más allá de Bocas del Toro porque retrata la arquitectura de la desigualdad educativa panameña. Nuestros pueblos indígenas siguen enfrentando escuelas rancho, ausencia de atención médica y hasta muertes de estudiantes al cruzar ríos para llegar a clases, como lo constató el informe Educación Mortal: crisis de ahogamientos infantiles en la comarca Ngäbe Buglé, de Jóvenes Unidos por la Educación y Fudespa. Cuando el único actor dispuesto a comprometerse con la calidad educativa en una zona así se retira porque el Estado no cumple sus obligaciones más elementales, el mensaje es inequívoco: las comunidades indígenas siguen siendo territorio de segunda categoría en la política pública panameña. Cuatro años después de la partida de los agustinos, se confirma que en Panamá el derecho a una buena educación todavía depende del lugar en que se nace. Hace cuatro años, los Agustinos Recoletos se retiraron de la administración del Colegio San Agustín de Kankintú. Con su partida, se apagó un compromiso que llevó educación a la región y mantuvo una presencia durante décadas en uno de los rincones más aislados de Panamá, accesible por río o helicóptero. La orden se marchó porque el Ministerio de Educación (Meduca) incumplía, año tras año, obligaciones básicas como el pago de las planillas docentes. Sostener una escuela sin que el Estado cumpliera su parte dejó de ser viable. Fue en 1967 cuando inició la presencia agustina en la región. El decreto que creó el Centro Vocacional Indigenista San Agustín describió a la población guaymí de Cricamola en “condiciones generales infrahumanas”: catorce mil indígenas dispersos en una extensa área, un 93 % de analfabetismo entre las mujeres y apenas un 19% de los hombres con dominio del español, frente a un 12 % de las mujeres. El propio decreto reconocía que el Estado, “por razones de índole económica”, no podía atender por sí solo esa necesidad. Por ello, confió la dirección del centro a la Prelatura de Bocas del Toro. Durante décadas, unos pocos religiosos sostuvieron una misión que llegó a atender a cerca de cuarenta comunidades indígenas y a más de mil estudiantes. Era, para buena parte del río Cricamola, Impulsar una Constituyente Originaria abre interrogantes sobre su sustento jurídico, las reglas electorales y los límites del poder del Ejecutivo panameño. Ana Carolina Rodríguez La salida de los agustinos de Kankintú expone una deuda persistente: garantizar educación digna a comunidades donde el Estado sigue fallando. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. 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