4A La Prensa Panamá, miércoles 2 de septiembre de 2026 Panorama Especialistas advierten que más alla de llenar las plazas, lo que se requiere es anticiparse. Archivo CSS mantiene 77 plazas de especialistas sin cubrir Aleida Samaniego C. [email protected] SALUD PÚBLICA La CSS mantiene 77 plazas de especialistas vacantes pese a múltiples convocatorias, mientras enfrenta dificultades para formar, contratar y retener médicos. Dos cirujanos generales mayores de 65 años siguen entrando a los quirófanos de La Chorrera porque la Caja de Seguro Social (CSS) no ha conseguido especialistas que ocupen sus puestos. La institución mantiene 77 plazas de especialistas sin cubrir, pese a 15 convocatorias nacionales y tres internacionales. Las dificultades afectan distintas especialidades y regiones, entre ellas Colón, Chiriquí, Bocas del Toro y Panamá Este. Para Marcos Young, director nacional de Servicios y Prestaciones de Salud de la CSS, la situación no se explica simplemente por falta de médicos. “Es un tema sistémico”, afirmó, relacionado con la distribución, formación, contratación y permanencia de especialistas. La CSS cuenta con profesionales, pero no siempre logra que acepten trasladarse donde existen vacantes. Hay cirujanos, pero resulta difícil conseguir que trabajen en lugares como Almirante o Puerto Armuelles. En otras áreas sí existe escasez, como alergología y endocrinología pediátrica. Colón evidencia el problema de la permanencia. Aunque la CSS inauguró el Hospital Dr. Manuel Amador Guerrero con instalaciones y equipos renovados, tres especialistas renunciaron. Young explicó que algunos médicos reciben formación financiada con recursos públicos y deben trabajar durante determinados períodos en ciertas regiones. Algunos cumplen compromisos de hasta seis años y, al concluirlos, renuncian, obligando a buscar nuevamente profesionales para esas plazas. La CSS ha aumentado los cupos de formación para internos y residentes y, según Young, dispone de recursos para preparar especialistas. Sin embargo, no siempre hay suficientes médicos generales interesados en especialidades y algunos aspirantes no superan los exámenes de ingreso. Así, Panamá puede contar con numerosos médicos generales y simultáneamente sufrir escasez de especialistas. Otro factor es la competencia del sector privado. Young señaló que algunos especialistas ingresan directamente a la práctica privada, donde pueden obtener mayores ingresos. Mencionó como ejemplo a los cardiólogos. Aunque reconoce problemas dentro de la CSS, no considera que las condiciones laborales sean insostenibles. Nicolás García, presidente de la Federación Nacional de Médicos Residentes e Internos, sostiene que la CSS debe examinar por qué sus plazas no resultan competitivas. Además del salario, menciona las condiciones laborales, carga asistencial, recursos disponibles, oportunidades de desarrollo profesional, estabilidad y mecanismos de contratación. Para García, recibir pocos aspirantes no significa necesariamente que no haya especialistas, sino que estos pueden encontrar alternativas más convenientes. Domingo Moreno, de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), añade las condiciones para ejercer. La falta de insumos, equipos o personal de apoyo puede dificultar la atención y generar conflictos con pacientes por problemas administrativos. Algunos médicos, agregó, terminan enfrentando reclamos o demandas por situaciones que no dependen de su actuación. En contraste, el sector privado puede facilitar la organización de horarios, reducir obstáculos administrativos y permitir una atención más personalizada. Las convocatorias internacionales tampoco ofrecen una solución inmediata. Contratar especialistas extranjeros exige procesos de autenticación y validación de documentos y trámites ante la Universidad de Panamá, el Consejo Técnico de Salud y Migración. Young considera que estos procedimientos podrían modernizarse, incluso mediante mecanismos virtuales de acreditación, sin eliminar los controles sobre las credenciales. Las 77 vacantes muestran, en definitiva, que el problema comienza mucho antes de publicar una convocatoria. Panamá debe determinar qué especialistas necesita, incentivar a médicos generales a escoger esas residencias, conseguir que completen su formación y crear condiciones para que acepten trabajar y permanecer donde son necesarios. Para Young, la discusión debe involucrar a la CSS, el Ministerio de Salud, las universidades y los gremios médicos. El reto no consiste únicamente en cubrir las 77 plazas actuales, sino en construir un sistema capaz de anticipar las necesidades de especialistas y evitar que las vacantes se reproduzcan a largo plazo en todo el país. Mentiras y pescados “En este país nada pasa sin que el presidente lo sepa”. Son palabras de José Raúl Mulino en 2016 en una entrevista que daba a la periodista Myrna Ortega de NexTV. Tiene razón. Este es un país presidencialista, por lo que es muy difícil creer que una decisión tan trascendental como restringir durante 10 años la información sobre concesiones portuarias y operaciones marítimas en la AMP se tomara sin su conocimiento y aquiescencia. Más aún cuando la medida fue adoptada hace cinco meses por una junta directiva integrada por varios ministros y presidida, además, por la viceministra de la Presidencia, Virna Luque Ferro. No basta con que Mulino solicite ahora reconsiderarla ante el rechazo ciudadano. Es insuficiente y poco creíble si tomamos en consideración que Mulino dedicó su vida profesional al sector marítimo, al que hoy se dedican dos de sus hijos. Definitivamente en este asunto, como en muchos otros, falta una parte crucial de la historia. “Para decir mentiras y comer pescado hay que tener mucho cuidado”, advierte el refrán popular. Pero el fallido intento de secretismo en la AMP es apenas el último episodio con tufillo a mentira. La opacidad, las contradicciones y las verdades a medias no son la excepción en este gobierno. Son la norma. Todavía no conocemos las verdaderas razones por las que salió Lucy Molinar del Ministerio de Educación. Si fue por la polémica licitación con un solo proponente para las laptops de docentes, ¿por qué la Contraloría refrendó el contrato para luego anunciar una auditoría y negar la adenda? De nuevo, hay mucho que no nos están diciendo. Y si se trata de opacidad y de licitaciones que parecen arregladas, hay varios ministros que compiten por el deshonroso primer lugar en oscurantismo. Está, por ejemplo, el ministro de Seguridad, Frank Ábrego, que, con aval del Gabinete, declaró confidenciales millonarias compras de artículos tan rutinarios como body cams, amparándose en la “seguridad nacional”. Al parecer, lo que había que proteger no era al país, sino a los beneficiarios de las contrataciones. Lo mismo ocurre en los ministerios de Obras Públicas y de Salud. En este último, las condiciones de una millonaria licitación para la limpieza de hospitales cambiaron a conveniencia de una empresa. Una contratación de limpieza que, paradójicamente, no luce muy limpia. La charada de proceso competitivo se parece más a una contratación directa. Incluso han echado mano del fenómeno de El Niño para declarar un estado de emergencia y poder hacer contrataciones directas hasta junio de 2027. Poco o nada se conoce sobre los planes del Gobierno para enfrentar este severo evento climático, pero ya se adelantaron a asegurarse de que no haya licitaciones y que, así como el agua, también falte la transparencia. ¿Recuerdan el estado de emergencia por la pandemia en el gobierno de Cortizo-Carrizo? El déjà vu es inevitable. En este ambiente tan turbio, ¿les extraña que las mentiras se digan abiertamente y sin la menor consecuencia? Todo indica que la descarada mentira de la presidenta del Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas, Zaira Santamaría de Latorraca, a la Asamblea y al país sobre haber consultado la contratación de su hija quedará impune. ANTAI no la investiga y el presidente, que podría destituirla, no ha dicho ni esta boca es mía. Y hablamos de la funcionaria encargada precisamente de juzgar si en las contrataciones del Estado se cumple o se burla la ley. ¿O qué me dicen de la ministra de Trabajo, Jaqueline Muñoz, que bautizó la contratación de su cuñado como un “préstamo interinstitucional”? En este gobierno, el nepotismo, al igual que sus asombrosas justificaciones, es un chiste mal contado. Hasta la famosa “marca país” llegó envuelta en falsedades. No voy a entrar en lo que costó ni en la contradicción de promocionar un país “carbono negativo” mientras se hace todo lo posible para perder ese estatus. Me quedo con algo mucho más elemental: nos dijeron que era la primera marca país de Panamá. No lo es. Una afirmación tan básica como absurda y tan fácil de desmentir como hacer una búsqueda en internet. Si pretenden que Panamá sea “Anfitrión del Mundo”, tienen que dejar de subestimar a los ciudadanos: tenemos memoria, criterio propio y no tragamos entero. Quienes toman decisiones públicas mienten, se contradicen y ocultan información sin el menor cuidado. ¿Para qué tenerlo, si pueden hacerlo impunemente? Rubén Blades promocionaba a Panamá diciendo que “las sonrisas son gratis”. Al parecer, las mentiras también. Aquí es más probable que una autoridad termine en el hospital con una espina de pescado clavada en la garganta a que enfrente consecuencias por faltar a la verdad y a la transparencia. Salarios de médicos Desglose: Especialidad CSS mensual Privado mensual (Estimado) Neurocirujano $3,048 – $4,294 $8,000 – $15,000+ Cirujano cardiovascular $3,048 – $4,294 $8,000 – $15,000+ Anestesiólogo $3,048 – $4,294 $6,000 – $12,000+ Cardiólogo $3,048 – $4,294 $5,000 – $10,000+ Cirujano general $3,048 – $4,294 $5,000 – $10,000+ Ginecólogo-obstetra $3,048 – $4,294 $5,000 – $10,000+ Intensivista $3,048 – $4,294 $5,000 – $10,000+ Neurólogo $3,048 – $4,294 $4,500 – $9,000+ Dermatólogo $3,048 – $4,294 $4,000 – $9,000+ Nota: CSS: $3,048–$4,294 de salario base, que puede aumentar con sobresueldos, turnos, horas extraordinarias y otros pagos. Privado: ingreso bruto; puede incluir gastos de consultorio, secretaria, equipos, insumos, impuestos y otros costos profesionales. Fuente: CSS y datos propios Publio De Gracia fue traslado de Tinajitas aLa Nueva Joya El exdirector General de Ingresos, Publio De Gracia, fue trasladado a la cárcel La Nueva Joya por órdenes de la Dirección General de Sistema Penitenciario. La información fue confirmada por su abogada Gladys Quintero. De Gracia estaba en Tinajitas desde el pasado 11 de agosto, luego de que un juez de garantías le imputó cargos por la presunta comisión de los delitos de enriquecimiento injustificado y blanqueo de capitales. Este caso no está relacionado con la apropiación de créditos fiscales a través de alteraciones en la base de datos eTax 2.0. de la DGI, lo que provocó una lesión patrimonial al Estado de poco más de $42 millones. Quintero detalló que desconoce las razones del traslado de su cliente a La Nueva Joya, ya que no se le ha entregado la resolución por parte de la Dirección de Sistema Penitenciario que explica los motivos. De Gracia debía comparecer el pasado lunes a una audiencia ante el Tribunal Superior de Apelaciones, pero problemasenelsistemaelectrónico le impidieron conectarse y poder seguir el acto vía digital. Por esa razón, la audiencia fue suspendida. El tribunal decidió reprogramar dicha audiencia de apelación para el próximo 16 de septiembre. La esposa de De Gracia, Elaine Salterio González, también fue imputada, pero únicamente por el delito de blanqueo, y se le aplicó una medida cautelar de reporte periódico, medida que fue confirmada por el tribunal de apelaciones. INVESTIGACIÓN Juan Manuel Díaz [email protected] Publio De Gracia. Cortesía
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