6A La Prensa Panamá, lunes 10 de agosto de 2026 Panorama Las unidades de cuidados intensivos requieren médicos especialistas y un equipo multidisciplinario para atender a pacientes en estado crítico. iStock De 4.5 a 10: la brecha de intensivistas en Panamá Aleida Samaniego C. [email protected] MEDICINA CRÍTICA Panamá cuenta con 4.5 médicos intensivistas por cada 100,000 habitantes, pero necesita entre 8 y 10. El país forma apenas uno o dos especialistas al año. Alfredo Matos advierte que Panamá no está preparado para enfrentar otra emergencia similar a la covid-19. Panamá tiene 4.5 médicos intensivistas por cada 100,000 habitantes, una cifra inferior a los 8 a 10 especialistas por cada 100,000 que, según Alfredo Matos, médico intensivista de la Caja de Seguro Social (CSS), debería alcanzar el país para fortalecer la atención de pacientes críticos. Matos es uno de los autores panameños del estudio multinacional Mapeo de la atención intensiva en Iberoamérica, publicado en Journal of Critical Care en julio pasado. La investigación analizó el estado de las unidades de cuidados intensivos (UCI) en 21 países de Iberoamérica que forman parte de la Federación Panamericana e Ibérica de Medicina Crítica y Terapia Intensiva. Matos, quien presidió esa federación entre 2023 y 2025, explicó que diseñó el estudio para conocer la situación de las UCI en la región y establecer una base para investigaciones más detalladas sobre la capacidad de atención intensiva. El estudio reporta unos 200 especialistas en medicina crítica en Panamá, aunque Matos advierte que una revisión más rigurosa podría situar el número real en menos de 160. El problema es que el país forma apenas uno o dos nuevos intensivistas al año, por lo que cerrar la brecha tomaría varios años. “De 8 a 10 médicos intensivistas por cada 100,000 habitantes me parece que sería lo ideal”, explicó. Solo dos centros forman intensivistas en Panamá La formación de estos especialistas está concentrada actualmente en dos centros: el Hospital Santo Tomás y el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid. Las plazas son limitadas. Según Matos, se están abriendo apenas una o dos plazas de residencia al año. El especialista propone aumentar a cuatro plazas en cada centro, para alcanzar ocho nuevos residentes de medicina crítica por año. Con ese ritmo, estima que Panamá podría comenzar a reducir la brecha en cinco o seis años. El camino para convertirse en intensivista también es largo. El médico debe completar primero una especialidad base y después realizar la formación específica en cuidados intensivos. Entre las especialidades de base están medicina interna, cirugía general y anestesiología. Para cuidados intensivos pediátricos, la base es pediatría. Para Matos, el déficit de intensivistas refleja además un problema más amplio: Panamá necesita formar más médicos especialistas y lograr que un mayor número de médicos generales continúe su preparación profesional. Una UCI necesita más que médicos La capacidad de una UCI no depende únicamente del número de médicos. El equipo también requiere enfermeras especializadas, terapeutas respiratorios y nutricionistas, además de medicamentos, equipos e insumos. Por eso, Matos considera que fortalecer las UCI implica aumentar el recurso humano especializado tanto en la capital como en el resto del país. Una unidad combina, según explica, tres elementos: personal capacitado, tecnología y pacientes con enfermedades graves. Aumentar las camas sin contar con suficiente personal no garantiza una mayor capacidad de atención. Panamá aumentó 81% las camas de UCI La capacidad instalada creció de manera importante durante la emergencia sanitaria. Antes de la pandemia, Panamá tenía unas 330 camas de UCI, equivalentes a 7.4 camas por cada 100,000 habitantes. De ese total, aproximadamente 230 estaban en el sector público y 100 en el privado. Con la llegada de la covid-19, el país llegó a unas 600 camas, un aumento aproximado de 81%. También creció el número de médicos involucrados en la atención de pacientes críticos, de unos 200 a 350. Sin embargo, estos últimos no eran todos intensivistas: el sistema tuvo que incorporar médicos de otras especialidades para responder al aumento extraordinario de pacientes. La experiencia dejó una diferencia clave: las camas pueden habilitarse en poco tiempo, pero formar un especialista requiere años. ‘No estamos preparados’ para otra emergencia similar Para Matos, esa vulnerabilidad permanece. Al preguntarle si Panamá estaría preparado actualmente para enfrentar una emergencia sanitaria de una magnitud similar a la covid-19, fue tajante: “En este momento, si estamos hablando de una emergencia similar al covid-19, pienso que no estamos preparados”. El reto volvería a involucrar no solo a los intensivistas, sino también a terapeutas respiratorios, enfermeras de cuidados intensivos y nutricionistas, además de equipos, medicamentos e insumos. Durante la emergencia sanitaria, los terapeutas respiratorios fueron fundamentales para atender a pacientes que necesitaban soporte ventilatorio. Un nuevo aumento extraordinario de pacientes críticos volvería a poner presión sobre un sistema que no cuenta con suficiente personal especializado. No todas las UCI tienen intensivistas las 24 horas El estudio también encontró limitaciones en la cobertura permanente de especialistas. Panamá no reportó una presencia consistente de intensivistas 24 horas al día, siete días a la semana, en todas sus UCI. Fuera del horario regular existen distintos mecanismos de cobertura. En algunos casos, el intensivista regresa al hospital cuando se requiere su presencia; en otros, permanece disponible durante determinado periodo o brinda orientación por teléfono. Matos aclara que esto no significa que los pacientes queden sin atención. “Ningún paciente se queda sin una atención”, aseguró. Sin embargo, considera que lo ideal sería contar con un intensivista presencial las 24 horas. La limitación vuelve a ser la disponibilidad de especialistas para garantizar esa cobertura en todas las unidades. Causas de ingreso a UCI La necesidad de fortalecer las UCI no depende únicamente de una futura emergencia sanitaria. El estudio regional encontró que la sepsis fue la principal causa de ingreso a UCI en 14 de los 21 países analizados y estuvo entre las dos primeras causas en 20. En Panamá, las principales causas identificadas fueron: sepsis, trauma, enfermedades neurocríticas y enfermedades cardiovasculares. La sepsis ocurre cuando una infección desencadena una respuesta desregulada del organismo que puede provocar daños graves en distintos órganos. Matos destaca la importancia de detectar y tratar las infecciones de manera temprana para evitar que evolucionen hacia cuadros que requieran cuidados intensivos. Panamá necesita más especialistas en medicina crítica En conjunto, el estudio identificó 23,803 intensivistas, con una mediana de 2.6 especialistas por cada 100,000 habitantes. Los países reportaron 78,723 camas de UCI antes de la pandemia. Durante la emergencia sanitaria, esa capacidad aumentó a 132,809 camas, un incremento de 69%. En cambio, el número de médicos involucrados en la atención de pacientes críticos aumentó mucho menos: 32% en los 20 países con información comparable. El contraste muestra una de las principales lecciones de la emergencia sanitaria: la capacidad física de las UCI puede ampliarse en meses, pero la formación de especialistas requiere años. Mientras tanto, las UCI seguirán atendiendo diariamente a pacientes con sepsis, traumas, enfermedades cardiovasculares y afecciones neurocríticas. La brecha de intensivistas no es solo un problema ante una futura emergencia sanitaria: es una necesidad que el sistema de salud enfrenta todos los días. Días antes de fallecer, el doctor Enrique Mendoza Posada, exdecano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, reiteró una preocupación que defendió durante años: la urgencia de construir una nueva sede para formar a los médicos que enfrentarán los desafíos del siglo XXI. En una entrevista grabada el 17 de junio con el médico interno Guillermo Corrales para el podcast Hablando de Medicina y publicada el 31 de julio, Mendoza advirtió que la facultad continúa funcionando en instalaciones que datan de 1951, concebidas cuando tenía cerca de 100 estudiantes. Hoy reúne unos 2,000 alumnos, más de 1,000 de ellos en la Escuela de Medicina, y ofrece varias carreras de ciencias de la salud. Recordó que el proyecto de una nueva sede en la Ciudad de la Salud dispone de 5.5 hectáreas y planos elaborados. La iniciativa buscaba integrar atención de pacientes, enseñanza e investigación científica y llegó a contar con un convenio para que el Ministerio de Salud aportara $70 millones. Sin embargo, tres licitaciones fallidas y otros obsLa última causa de Enrique Mendoza: nueva sede para la Facultad de Medicina MENSAJE PÓSTUMO táculos frenaron la obra. Según Mendoza, entre 2021 y 2026 no hubo avances significativos para retomarla. El exdecano sostenía que las nuevas instalaciones son necesarias ante cambios como la inteligencia artificial, la medicina de precisión y el envejecimiento de la población. En una de sus últimas reflexiones públicas, llamó a los estudiantes a liderar la defensa del proyecto y reivindicó el papel de la facultad en los grandes debates sanitarios del país. “No puede haber una facultad de medicina en silencio”, afirmó. También recordó que la institución ha sido clave durante crisis sanitarias y en la formación de especialistas en neurocirugía y cardiología clínica. Aleida Samaniego C. [email protected] Enrique Mendoza (derecha), entrevistado por el médico Guillermo Corrales.. Cortesía Alfredo Matos. Elysée Fernández Latinoamerica - 2024-2025 HABITANTES TOTALES INTENSIVISTAS TOTALES INTENSIVISTAS HOMBRES INTENSIVISTAS MUJERES Cantidad de intensivistas Infografía: LP - Fuente: Sociedades de Medicina Crítica de cada país presentes en la FEPIMCTI - Septiembre - Marzo 2024-2025 Argentina 45,540,000 2,3 51% 49% 5.0 Bolivia 12,240,620 245 67% 33% 2.0 Brasil 211,122,781 9 70% 30% 4.3 Chile 52,320,000 906 80% 20% 1.7 Colombia 5,106,000 32 90% 10% 0.6 Costa Rica 19,660,000 300 66% 34% 1.5 Cuba 11,020,000 1,3 54% 46% 11.8 Ecuador 17,980,643 980 61% 39% 5.5 El Salvador 6,310,000 66 80% 20% 1.0 España 48,350,875 4 30% 70% 8.3 Guatemala 18,120,000 48 54% 46% 0.3 Honduras 10,640,000 50 60% 40% 0.46 México 129,705,138 1 66% 34% 0.8 Nicaragua 6,824,866 46 74% 26% 0.7 Panamá 4,459,754 200 71% 29% 4.5 Paraguay 6,844,644 212 55% 45% 3.1 Perú 33,850,875 900 72% 28% 2.6 Portugal 10,580,726 701 52% 48% 6.6 República Dominicana 11,330,161 224 49% 51% 1.9 Uruguay 3,388,263 543 53% 47% 16 Venezuela 28,300,000 750 ? ? 2.6 Total 693,698,346 23,803 63% 37% 3.86 INTENSIVISTAS/ 100,000 HABITANTES PAÍS
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