6A La Prensa Panamá, miércoles 8 de julio de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. tunidad para sacar redito de la crisis, para ellos es: “convertir una crisis en una oportunidad”. La historia demuestra que donde existen grandes presupuesto públicos sin controles efectivos, suele instalarse la gran corrupción. Un repaso a la Venezuela de PDVSA, donde el exministro Jorge Giordani, denunció en un documento público el perjuicio que sufrió el estado por la malversación de casi $300.000 millones de fondos públicos. Giordani fue ministro de planificación en cuatro oportunidades, ha sido el funcionario en la historia de Venezuela en ocupar más tiempo un cargo de Ministro de Estado, con 13 años. Fue miembro del Directorio del Banco Central de Venezuela, de la Junta Directiva de PDVSA, y Arquitecto de Fondos Binacionales. Giordani, hizo amistad con Chávez cuando lo visitaba en la Cárcel por los años 1993 lo cual sirvió para fortalecer una especial relación. Giordani escribió una carta al presidente Maduro de 11 páginas titulada “Testimonio y responsabilidad ante la historia”, en junio de 2014. Giordani denunciaba un exceso en el gasto público aunado a un endeudamiento extremo para cubrir gastos de las campañas lectorales de los años 2012 y 2013, y falta de liderazgo en el gobierno. Héctor Navarro cinco veces ministro, denunció públicamente a medios de comunicación, una red de corrupción de funcionarios vinculados con empresarios. Según los dos exministros casi $1,000 millones de ingresos petroleros que entraron al país en los últimos años, su destino no contaba con documentación sustenLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. ¿Qué hace que una ciudad siga siendo ciudad? Urbanismo ciones consolidadas como resiliencia, adaptabilidad o persistencia, la continuidad pone el foco en una dimensión distinta. No es la inercia estática de las formas ni la mera flexibilidad funcional ante un impacto; es la preservación del hilo conductor del sistema —su conectividad estructural, su memoria colectiva, su soporte ecológico y su cohesión social— mientras sus componentes físicos y económicos se transforman radicalmente. La continuidad no es el contrario del cambio; es la condición que hace posible que el cambio no destruya la ciudad. Para entenderlo, resulta útil pensar en la ciudad como un tejido vivo. Cambiar un hilo, remendar una sección o alterar el color del hilado no destruye la tela. Por el contrario, un tejido saludable se adapta y se repara constantemente. Sin embargo, cuando se rompen demasiadas conexiones simultáneas, la estructura pierde su integridad y la tela deja de sostenerse. La continuidad es esa propiedad emergente del sistema que mantiene la coherencia del diseño total a pesar de la mutación constante de sus partes. Si aceptamos que la continuidad constituye una propiedad vital del sistema urbano, la siguiente pregunta se vuelve inevitable: ¿qué fuerzas contemporáneas tienden a romper este tejido? Aunque las amenazas son numerosas y complejas, hoy pueden agruparse en cuatro grandes categorías que ponen a prueba nuestra capacidad de permanecer. El primer frente es el colapso térmico provocado por el cambio climático. El fenómeno de la isla de calor urbana ya no puede ser analizado como una anomalía veraniega, sino como un factor de expulsión biológica. Una ciudad que se vuelve térmicamente invivible a las dos de la tarde rompe la continuidad de su vida pública: el ciudadano se ve Carlos Antonio Solís Tejada El saqueo del Estado: el camino más corto hacia la ruina nacional Corrupción Italia, se vio estremecida entre los años 1992 y 1994, por un escandalo de corrupción política conocido como Tangentopoli (ciudad soborno). Fue descubierto tras una histórica investigación judicial llamada Mani Pulite (manos limpias). Este escándalo sepultó a la clase política del momento que había gobernado el país por décadas. Italia figuraba entre los países europeos con mayor inversión pública en gasto de capital vs PIB. De acuerdo a información de Transparencia Internacional, tras el descubrimiento del esquema de corrupción, los costos de obras públicas experimentaron reducciones dramáticas, lo que evidenció que buena parte de los presupuesto anteriores estaban artificialmente inflados por prácticas corruptas. El coste de los rieles del tren de la ciudad cayó aproximadamente un 52%, un kilometro de carretera alrededor de 57% y el presupuesto para una nueva terminal del aeropuerto se redujo en 59%. La teoría de algunos economistas es que los gobiernos deben ejecutar acciones anticíclica para suavizar las fluctuaciones de la economía. Muchas fuerzas políticas corruptas ejecutan esta doctrina para el clientelismo, y al mismo tiempo ven oportadora, por lo que sospechaban que fueron malversado a través de importaciones ficticias y sobreprecio en obras públicas. Las graves denuncias de los dos exministros nunca fueron investigadas por las autoridades competentes del gobierno. La Asamblea Nacional intentó abrir procesos, el oficialismo desestimó las acusaciones y paralizó las averiguaciones. La ruina de Venezuela jamás fue visualizada por sus dirigentes, nunca tuvieron presente que su reserva petrolera no duraría para siempre, como si lo tuvo claro Dubái que invirtió más $100,000 millones en megaproyectos futuristas enfocados a la ecología, el transporte de alta velocidad, infraestructura urbana, restauración marina y energía limpia como ejemplo. La Revolución Bolivariana, en vez de construir las bases para una nación más prospera, con una educación pública de las mejores de Latinoamérica, servicios públicos superior a cualquier país de primer mundo, invertir en infraestructura turística, y programas de agricultura hizo todo lo contrario. Diversas investigaciones judiciales, denuncias de exfuncionarios y procesos abiertos en varios países sostienen que durante años se desarrolló un amplio esquema de corrupción, como desvío de recursos públicos y utilización política de la renta petrolera, otorgar petróleo en condiciones altamente subsidiadas a gobiernos aliados por razones geopolíticas, hechos que contribuyeron al deterioro institucional y económico del país. La clase política latinoamericana debe observar lo que está ocurriendo a su alrededor, y dejar de girar en lo mismo; ser popuOpinión EL AUTOR es auditor forense y exviceministro de la Presidencia. EL AUTOR es arquitecto y urbanista obligado a abandonar la calle, privatizando el tejido social en burbujas dotadas de aire acondicionado y atomizando los colectivos humanos. El segundo factor es la vulnerabilidad ante desastres naturales. Catástrofes como el histórico terremoto de La Guaira evidencian la fragilidad de las infraestructuras ultra-centralizadas. Cuando las grandes redes de energía o agua colapsan de golpe, la continuidad operativa se interrumpe y la memoria social se fractura, sumiendo a comunidades enteras en una desconexión que a menudo se vuelve permanente. A estas fuerzas físicas se suma la demostración de la pavorosa capacidad destructiva de la guerra moderna y asimétrica. Los conflictos contemporáneos revelan que el hábitat civil —las redes de servicios, las escuelas, los centros de salud, los centros de culto— se ha convertido en el principal objetivo estratégico. Esta violencia no busca únicamente derrotar a un ejército en el frente; su objetivo real es desmantelar de raíz la continuidad operativa de la vida civil organizada, convirtiendo el territorio en un espacio inhabitable. Finalmente, el cuarto frente se libra en el plano de la fragmentación social y la disputa por el acceso a la centralidad. Las tensiones en torno a la densificación residencial y la cercanía a las fuentes de empleo e infraestructura han polarizado el debate público. En las redes sociales, los chats comunitarios y las asociaciones vecinales se observa una fractura latente. Muchas comunidades locales se oponen a los nuevos proyectos porque perciben amenazas reales a su calidad de vida y al arraigo de sus barrios. Del otro lado, existen sectores que promueven una desregulación total, impulsando una densificación desmedida Las ciudades no suelen morir de un solo golpe. Se deshacen lentamente, cuando las relaciones que las sostienen dejan de ser continuas. Una ciudad puede sobrevivir a un sismo devastador y desaparecer como comunidad; también puede mantener intactos sus monumentos y avenidas mientras pierde, de forma silenciosa, el pulso invisible que la hacía funcionar. Cada generación de urbanistas ha tenido su gran pregunta. En los años sesenta y setenta del siglo XX nos obsesionó cómo planificar el crecimiento desbocado de las periferias. Décadas más tarde, el debate giró, con acierto, hacia la sostenibilidad, la movilidad limpia, la recuperación de los centros históricos y la resiliencia frente al cambio climático. Cada una de estas corrientes enriqueció nuestra comprensión del fenómeno urbano y aportó herramientas indispensables para enfrentar desafíos concretos. Sin embargo, en pleno 2026, hay una pregunta matriz que rara vez formulamos de manera explícita y que las crisis actuales nos arrojan a la cara: ¿qué permite que una ciudad cambie, resista y sobreviva sin dejar de funcionar como tal? Para comenzar a responderla, es necesario aproximarse a un concepto esquivo pero fundamental: la continuidad urbana. Aunque guarda una estrecha relación con noCarlos A. García Molino que degenera en especulación financiera, convirtiendo el suelo en un mero activo abstracto y expulsando a los residentes históricos. Ambas posiciones, cuando se absolutizan, dificultan la construcción de acuerdos y quiebran la continuidad del pacto social. Frente a este escenario, la planificación tradicional, entendida como un ejercicio puramente normativo de planos y zonificaciones, se muestra insuficiente. Evaluar la ciudad de forma sectorial —un proyecto de transporte por aquí, una normativa ambiental por allá— ya no basta. Necesitamos una gestión urbana activa que entienda que las decisiones de diseño y mercado deben evaluarse por su impacto sobre la continuidad del sistema. Esta mirada nos obliga, además, a romper con los límites administrativos: la continuidad de una ciudad no termina en su perímetro edificado; depende intrínsecamente de la continuidad ecológica de la cuenca, el corredor biológico y la región geográfica que la sostiene. La historia del urbanismo ha estudiado a fondo cómo hacer crecer las ciudades, cómo hacerlas más eficientes y cómo hacerlas más sostenibles. Quizá el próximo desafío, el más ambicioso de nuestra época, sea comprender cómo permitir que cambien sin perder la continuidad que las mantiene vivas. Porque una buena ciudad no es aquella que nunca cambia, ni aquella que se pretende invulnerable a las crisis. Es aquella que sabe transformarse, resistir y reconstruirse sin romper aquello que la hace ciudad. lista, o neoliberales que quieren privatizar hasta el sol, sin pensar en un plan de estado a largo plazo, que los futuros gobiernos respeten. En Andorra están siendo juzgados exfuncionarios de PDVSA acusados de cobrar $2,300 millones en sobornos. Autoridades de Estados Unidos y España han procesado información, como las declaraciones del exjefe de inteligencia venezolano Hugo Carvajal, que detallan cómo PDVSA operó como una caja negra para desviar recursos públicos hacia el extranjero. Según los testimonios y documentos presentados ante la justicia, los fondos habrían llegado a múltiples personalidades y partidos de izquierda, en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Perú y Paraguay. Igualmente se ha documentado el uso de valijas diplomáticas con millones de dólares en efectivo transportados en aviones privados, así como el desvío de ingresos petroleros mediante el uso político de PDVSA y sus filiales. Reflexión forense: Italia demostró que las democracias más consolidadas pueden ser secuestradas por redes de corrupción cuando los poderes político, empresarial y la ausencia de controles se convierten en aliados, y que ningún cargo público, ni político es intocable ni está por encima de la ley. Dejó un ejemplo de moralidad para desmantelar una corrupción arraigada en las mas altas esferas del Estado. Venezuela, por su parte, representa un ejemplo más dramático de cómo un país con las mayores reservas de petróleo del mundo puede terminar sumido en un colapso económico, institucional y social cuando el Estado deja de administrar la riqueza nacional para convertirla en un instrumento de poder político y beneficio personal. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNDg2MA==