5A La Prensa Panamá, viernes 6 de marzo de 2026 Panorama Donald Trump, presidente de Estados Unidos, es el anfitrión de la cita. Getty Images Panamá en la cumbre Escudo de las Américas Eliana Morales Gil [email protected] GEOPOLÍTICA Y PODER Trump concibió este encuentro antes de la guerra, como parte de su estrategia de seguridad nacional y en línea con el propósito de su gobierno de reforzar el liderazgo de EUA en el continente. José Raúl Mulino, presidente de Panamá, vuela hoy a Miami. Mañana se sentará a almorzar con Donald Trump y 11 mandatarios más en el Trump National Doral, el campo de golf del presidente estadounidense convertido, por un día, en sala de guerra diplomática. La cumbre se llama “Escudo de las Américas”. Su objetivo, según declaró la portavoz de la Casa Blanca, es “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región”. Con la Doctrina Monroe en el norte Aunque se celebra en medio de la guerra desatada en Medio Oriente, Trump concibió este encuentro mucho antes, como parte de su estrategia de seguridad nacional y en línea con el propósito de su gobierno de reforzar el liderazgo estadounidense en el continente y actualizar, en los hechos, la Doctrina Monroe, el principio de política exterior proclamado en 1823 bajo el lema “América para los americanos”. La cita se celebra 63 días después de que fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en Venezuela para llevarlos ante la justicia por cargos de narcotráfico. El menú del ‘hemisferio seguro’ La selección de invitados refleja una lectura política precisa: la mayoría comparte posiciones ideológicas cercanas a la agenda de Washington. Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador) y Santiago Peña (Paraguay) figuran entre los convocados. Los rostros del nuevo alineamiento latinoamericano. México no recibió invitación, a pesar de ser el mayor socio comercial del bloque T-MEC ( Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) y el vecino más inmediato de Estados Unidos. Tampoco Brasil, Colombia, Uruguay ni Guatemala. Mulino sí está en la lista El propio presidente Mulino reconoció que el encuentro carece de estructura formal. Lo dijo durante su conferencia de prensa de ayer. “En realidad no hay un formato muy definido”, planteó. Será un almuerzo con 12 presidentes y Trump al frente, con una agenda que, según describió, estará distribuida según la importancia que para Washington tenga cada país “y la respuesta que todos podremos dar respecto a lo que sea que le inquiete al presidente Trump”. Panamá, sin embargo, tiene algo que ningún otro país en esa sala posee: el Canal. La vía interoceánica mueve alrededor del 5% del comercio mundial y conecta los océanos Atlántico y Pacífico en menos de 24 horas. Para Washington, su control estratégico nunca dejó de ser un asunto de seguridad nacional. Trump lo dejó claro desde el primer día de su segundo mandato. Irán en el patio trasero Pero la cumbre no gira solo en torno al narcotráfico y la migración, aunque esos son los temas declarados de la agenda. Por estos días llueven misiles en Medio Oriente, y todo indica que el conflicto dominará buena parte de la conversación. Washington sostiene que Teherán financió a Hezbollah a través de negocios articulados con los carteles de la droga en México y Colombia, y que existen células durmientes del grupo libanés en Ciudad del Este, Paraguay. Un tribunal argentino determinó en 2024 que los atentados de 1992 y 1994 en Buenos Aires los cometió Hezbollah por orden y con financiamiento de Irán. Panamá conoce de cerca esa amenaza. Venezuela acogió por años a Ali Zaki Hage Jalil, señalado como uno de los implicados en el atentado contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas, ocurrido en 1994 y que cobró la vida de 21 personas de la comunidad judía. Agentes de Interpol Venezuela, en coordinación con autoridades judiciales panameñas, ejecutaron su captura tras una alerta internacional emitida para su localización y arresto. China en la otra esquina Además de Irán, hay otro fantasma en la sala: Pekín. La cumbre busca consolidar un bloque afín a Washington y frenar lo que Estados Unidos llama “el avance chino” sobre los recursos y mercados latinoamericanos. En los últimos años, China multiplicó sus inversiones en infraestructura, energía y telecomunicaciones en varios países de la región, un tema que preocupa a Washington. Los puertos Panamá llega a esta cumbre en un momento políticamente conveniente para Mulino: acaba de entregar los puertos de Balboa y Cristóbal a operadores aliados de Estados Unidos. Eso tiene peso en esa mesa. El 20 de enero de 2025, cuando tomó posesión del cargo, Trump puso su mirada sobre el Canal de Panamá y manifestó su interés de retomar su operación, bajo el argumento de que China lo controlaba. Durante el primer semestre de 2025, Trump y sus principales colaboradores afirmaron que China controlaba los puertos apostados a ambos lados del Canal. Se referían a la empresa CK Hutchison Holdings, con sede en Hong Kong, que opera a través de su filial Panama Ports Company (PPC). La narrativa de Washington apunta a que el control de esos puertos representa una amenaza estratégica por la influencia del capital chino en los puntos de entrada y salida de la vía interoceánica. La foto de la cumbre servirá como mensaje político previo al encuentro bilateral entre Trump y Xi Jinping, previsto para finales de marzo. Los que aparezcan en esa imagen quedarán, implícitamente, de un lado de la línea. El propio Mulino ya tomó posición: recientemente declaró que China necesita más a Panamá que Panamá a China. Esta misma tesis la comparte Leland Lazarus, investigador en relaciones entre Estados Unidos (EU) y China y exfuncionario del Departamento de Estado. Entonces en la cumbre de Trump, Panamá estará ahí. Con el Canal a cuestas, con los puertos recién transferidos y con una relación bilateral que depende de lo que Mulino esté dispuesto a comprometer. Vista de la estación y las estructuras que serán colocadas el domingo. Cortesía Estación Albrook avanza 61% en la integración de las líneas 1 y 3 del metro INFRAESTRUCTURA Yaritza Mojica [email protected] Los trabajos de ampliación de la estación Albrook del metro, punto clave para la futura integración entre las líneas 1 y 3 (hacia Panamá Oeste), registran un 61% de avance. Para continuar con estas labores, este fin de semana se colocará una estructura metálica que formará parte del techo ampliado de la estación. Luis Navarro, jefe del Departamento de Sistemas Electromecánicos y Ferroviarios de la Dirección de Proyectos del Metro de Panamá S. A., detalló que los trabajos buscan adaptar la estación para recibir a los usuarios de ambas líneas una vez entre en operación la línea 3. “La estación de Albrook está recibiendo modificaciones y trabajos por esta integración, entendiendo que será una nueva estación ampliada para abarcar a los usuarios de ambas líneas”, indicó Navarro. Según el ingeniero, a futuro, esta ampliación permitirá que los pasajeros hagan una conexión directa entre ambos sistemas ferroviarios. Para colocar la estructura que formará parte del nuevo techo, este domingo la estación Albrook abrirá al público a las 10:00 a.m., tres horas después de su horario habitual. Según Navarro, el proceso consiste en levantar e instalar una gran estructura metálica que posteriormente será fijada y asegurada en su posición. “Este domingo iniciaremos los trabajos de instalación del marco espacial, que será la estructura de soporte del nuevo techo que abarcará las áreas de las dos estaciones, es decir, de la nueva estación de Albrook ampliada”, explicó Navarro. Los preparativos comenzarán la noche del sábado 7 de marzo, desde antes del cierre del servicio, y a las 11:00 de la noche iniciarán las labores, detalló. Durante el tiempo que se estén haciendo los trabajos también se mantendrá cerrada la pasarela peatonal que conecta la estación del metro con la Gran Terminal de Transporte de Albrook. “Mientras se levanta esta estructura metálica y se instala en sitio, por motivos de seguridad no se puede tener personas circulando debajo de la estructura”, explicó el funcionario. Este izaje será el primero de siete levantamientos de estructura que se realizarán durante los próximos meses para completar la cubierta de la estación ampliada. “Cada uno será anunciado con tiempo para que los usuarios puedan prepararse”, explicó Navarro. Una vez se complete la instalación del techo y su cubierta, se podrán suprimir los techos temporales y continuar con las instalaciones finales de esta nueva estación ampliada. Servicio parcial en la Línea 1 A pesar del cierre temporal de la estación, el resto de la red mantendrá su funcionamiento normal. El Metro de Panamá informó que la afectación será únicamente en Albrook, mientras que las demás estaciones de la línea 1 operarán con su horario regular. Durante esas horas, los trenes de la línea 1 operarán entre Villa Zaíta y la estación 5 de Mayo, que funcionará como terminal temporal. Datos del Metro de Panamá indican que los domingos la estación Albrook moviliza alrededor de 24 mil pasajeros; sin embargo, durante el periodo afectado —entre las primeras horas del día— circulan entre 3,800 y 3,900 usuarios. Integración clave para la Línea 3 Los trabajos en Albrook forman parte del desarrollo de la línea 3 del Metro de Panamá, cuyo servicio comercial está previsto para finales de 2028. Además del techo, actualmente se ejecutan otras obras importantes en la zona. Entre ellas se encuentran la construcción de la losa ampliada para la estación de la línea 3, la edificación de cuartos técnicos y de control, así como trabajos en la zona de trinchera, donde se instalan las vigas de rodaje que permitirán construir el andén de conexión entre ambas líneas. Navarro destacó que estas intervenciones permitirán que los usuarios comiencen a visualizar la magnitud del proyecto. “A medida que se vaya instalando el techo ampliado y se observe la ampliación de la pasarela, los usuarios podrán ir apreciando cómo se va integrando la estación de cara a tener un espacio más amplio, más cómodo y más seguro”, señaló. Las autoridades del Metro reiteraron que cualquier intervención que pueda afectar el servicio será comunicada previamente y se procurará realizarla en horarios de menor demanda para reducir el impacto en los pasajeros. Exhibicionismo será castigado con hasta seis años de prisión La Asamblea Nacional aprobó ayer, en tercer debate, el proyecto de ley 435, que establece penas de hasta seis años de prisión para quienes se exhiban deliberadamente en lugares públicos, incluyendo parques, transporte público y frente a menores de edad. En 2025, trascendió que los baños de la plaza comercial más grande del país se habían convertido en escenario de conductas sexuales inapropiadas, generando rechazo entre comerciantes y usuarios habituales. Además, se han reportado casos de individuos mostrando sus genitales a transeúntes, masturbándose en transporte público o realizando actos sexuales frente a peatones. La iniciativa incorpora el exhibicionismo al Código Penal mediante el artículo 177-A. La norma establece que “Quien, con propósito lascivo o de satisfacer deseos sexuales propios o ajenos, realice actos de exhibición de sus órganos genitales o actos de naturaleza sexual de manera intencional en lugares públicos o accesibles al público, será sancionado con pena de prisión de uno a dos años, días-multa o arresto de fines de semana”; y fija agravantes. PROPUESTA DE LEY Aleida Samaniego C. [email protected]
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