Unsplash / Sonia Nadales históricas y pueblos de montaña. En Tafí del Valle, por ejemplo, algunas estancias jesuíticas conservan tradiciones productivas que se remontan a siglos atrás, como la elaboración del queso Tafí, reconocido oficialmente con denominación de origen. El pasado prehispánico también ocupa un lugar central en la narrativa del destino. A pocos kilómetros de los valles se encuentran las ruinas de Quilmes, uno de los complejos arqueológicos más importantes de América del Sur. Construida por la civilización quilme, esta ciudad de piedra se extendía sobre las laderas de la montaña y contaba con sistemas agrícolas y defensivos que permitieron resistir durante décadas la expansión colonial española. Hoy, recorrer sus terrazas y senderos permite comprender la profundidad histórica de la región y la complejidad de las culturas que habitaron el noroeste argentino antes de la llegada europea. El turismo comunitario también comienza a ganar protagonismo. En pequeñas localidades rurales, algunas familias reciben visitantes en sus propias casas, comparten comidas tradicionales y relatan historias transmitidas de generación en generación. Estas experiencias, lejos de la lógica del turismo masivo, buscan preservar la identidad cultural y al mismo tiempo generar ingresos para comunidades que históricamente dependieron de la agricultura o la ganadería. En esos encuentros alrededor de un fogón o en una mesa compartida, el visitante descubre una dimensión distinta del viaje: una que privilegia el intercambio humano por encima del espectáculo. Esa combinación de historia, naturaleza y cultura es lo que hoy define la apuesta turística de Tucumán. A diferencia de otros destinos que se apoyan en un único atractivo emblemático, la provincia construye su historia a partir de contrastes. Selva y desierto, arqueología y modernidad, gastronomía popular y vinos de altura conviven en un territorio relativamente pequeño. Esa diversidad no solo amplía la oferta turística, sino que también refleja la complejidad cultural del norte argentino. En menos de cien kilómetros, Tucumán reúne selva subtropical, valles de altura, sitios arqueológicos y rutas del vino, una diversidad geográfica poco común en Argentina. WWW.INVESTOR.COM.PA 31 TRAVEL
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