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8A La Prensa Panamá, viernes 14 de agosto de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. otra muy distinta es llamarlo una victoria. Porque una victoria supone que algo se consiguió. ¿Tenemos ahora mayor capacidad para decidir quién dirige la educación? No. ¿Tenemos garantizado que el nuevo ministro resolverá los problemas del sistema? Tampoco. ¿Sabemos cuáles serán sus resultados? Todavía no. Entonces, quizá estamos celebrando una posibilidad. Y las posibilidades pueden generar esperanza, pero todavía no son resultados. Aquí tenemos una costumbre curiosa: celebrar el anuncio antes de conocer el resultado. Es como abrir el champán porque cambiaron al jugador sin haber terminado el partido. A veces hasta celebramos el tráiler antes de ver la película. Pero la educación no necesita tráileres. Necesita resultados. Los problemas, las escuelas, los docentes y los estudiantes siguen allí. Ahora también está un nuevo ministro, que tendrá que demostrar qué puede hacer. No sería justo condenarlo antes de comenzar, pero tampoco sería sensato convertirlo en salvador antes de que produzca resultados. Ni héroe ni villano: primero, resultados. Tal vez el problema no sea solamente quién ocupa el Ministerio, sino por qué quienes vivimos la educación desde las aulas tenemos una participación tan limitada en la decisión sobre quién conduce esa educación. Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. DiabetesLATAM: acompañamiento, acceso y evidencia científica Insulina La diabetes tipo 1 (DT1) no descansa; la Fundación DiabetesLATAM tampoco. Esta condición autoinmune, sin cura e imposible de prevenir, exige insulina, controles de glucosa y decisiones diarias del paciente y su familia. Cuando faltan insulina e insumos, se comprometen la salud, la educación, el trabajo y la tranquilidad. Según el Ministerio de Salud, en 2023 Panamá registraba aproximadamente 200 mil personas con diabetes (incluidas la diabetes tipo 2, DT2, y la DT1), de las cuales 1,755 tenían DT1. El T1D Index estima que en Panamá existen 4,100 personas con DT1, 900 de ellas menores de edad. Sin embargo, no existe un registro nacional que distinga adecuadamente la DT1 de la DT2. Bajo la dirección de Pilar Gómez, Vida para la Diabetes, de la Fundación DiabetesLATAM, combina educación, apoyo emocional, seguimiento médico, exámenes clínicos y donación de insulina e insumos. En su jornada más reciente atendió a 334 beneficiarios, 33 de ellos nuevos, con el apoyo de 109 voluntarios. Las entregas se realizan en marzo, julio y noviembre. Cada entrega representa aproximadamente 1,500 dólares en servicios, insulinas e insumos por persona; para 334 beneficiarios, suma más de medio millón de dólares. Es una red esencial para manejar una condición permanente. El esfuerzo comunitario coincide con un momento relevante para la inclusión. En julio se presentó ante la Asamblea Nacional un anteproyecto para reducir barreras financieras a las personas con DT1, particularmente en seguros de vida y crédito. La diabetes tipo 1 no debe ser causa automática de exclusión. Un estudio internacional de 2024, con participación de DiabetesLATAM, documentó gastos y dificultades de acceso a insulina e insumos entre participantes panameños con DT1. Una familia panameña destina hasta el 36% de sus ingresos mensuales a tiras reactivas e insulina; en hogares de menores ingresos, el costo alcanza el 81% y resulta impagable. La interrupción del tratamiento puede ocasionar complicaciones tempranas y muertes prematuras. Frente a este escenario, investigar el diagnóstico oportuno, el control de glucosa, el acceso a tecnologías y la calidad de vida permitirá identificar brechas, medir avances y orientar políticas de salud basadas en ciencia y evidencia. Apoyar a una persona con DT1 fortalece su autonomía, previene complicaciones y sostiene proyectos de vida. La solidaridad atiende la urgencia; la investigación ayuda a construir soluciones más justas y duraderas para las personas y familias afectadas. Iniciar alimentos al bebé no es una competencia Salud infantil sea fácil y que los nuevos alimentos no produzcan malestares ni enfermedades. Lo que no es necesario es el apuro, el entusiasmo parental no sincronizado con la capacidad funcional del niño, el consejo “por experiencia” cuando escasea el conocimiento y sobra densidad humana alrededor, y mucho menos la promoción comercial de unos y otros. Los resultados de investigaciones de muchos años y épocas sugieren desde hace algún tiempo —y no es algo desconocido— que los alimentos sólidos en los niños se pueden introducir entre los 4 y los 6 meses de edad. La Academia Americana de Pediatría sugiere que sea “preferiblemente a los 6 meses de edad”. No dice que a los 3 meses o en la primera semana de vida. También dice que, cumplidos los 6 meses, la alimentación del bebé exclusivamente a base de leche, ya sea materna o de fórmula maternizada, no debe promoverse porque ni la leche humana ni la de vaca o de cabra son suficientes para alcanzar los requerimientos y necesidades nutricionales que garanticen un crecimiento y un desarrollo sanos. Lo que conocemos recientemente es que la introducción tardía de ciertos alimentos, una práctica de muchos años, no favorece la tolerancia a ellos y que quizás sea mejor introducirlos “más temprano”, lo que no es lo mismo que hacerlo en el cunero de una sala hospitalaria de recién nacidos ni en la cuna Pedro Ernesto Vargas ¿Y ahora qué celebramos? Meduca Me preguntaron mi opinión sobre lo ocurrido en el Ministerio de Educación. Y aquí está. Como siempre, es simplemente una opinión. Usted puede estar de acuerdo, puede discrepar, puede pensar que estoy equivocada o incluso puede molestarse. Todo eso está bien. No pretendo que todos piensen como yo. De hecho, si después de leer esto usted se queda pensando, cuestionando, contradiciendo o incluso discutiendo consigo mismo, entonces el texto ya cumplió una función. Porque una opinión no tiene que conseguir unanimidad. A veces basta con provocar una pregunta. Y si algo nos hace pensar, aunque sea para llevarnos la contraria, ya consiguió algo que el silencio difícilmente consigue. Ahora sí, vamos al asunto. ¿Y ahora qué celebramos? Porque he visto celebraciones, mensajes de satisfacción y expresiones de victoria. Y yo me pregunto, con toda sinceridad: ¿qué ganamos? Sí, una persona salió del cargo. Sí, ya hay un nuevo ministro. Pero ¿qué parte de esa decisión estuvo realmente en nuestras manos? Podemos sentir satisfacción por una salida, considerar que era necesaria y tener esperanza con quien llega. Todo eso es legítimo. Pero una cosa es celebrar un cambio y Mientras la designación dependa de las decisiones políticas del gobierno de turno, seguiremos esperando: quién llega, qué propone, qué decide, si funciona y, eventualmente, su salida. Así podemos pasar años cambiando personas mientras los problemas desarrollan una admirable estabilidad laboral. Una verdadera victoria sería que los educadores tuviéramos participación real en la construcción de la política educativa; que la educación tuviera continuidad más allá del gobierno de turno; que existieran criterios técnicos, transparencia y mecanismos de evaluación; y que quienes conocen las aulas tuvieran voz más allá de las protestas. Cambiar de ministro puede ser una decisión política. Transformar la manera en que se conduce la educación sería una conquista institucional. Ahora corresponde observar. Que el nuevo ministro demuestre, trabaje, escuche, resuelva y rinda cuentas. Si lo hace bien, habrá razones para celebrar. Porque si cada cambio de ministro termina presentado como una victoria, corremos el riesgo de confundir movimiento con avance. Y no todo lo que se mueve avanza. A veces solamente cambia de lugar. Así que sí: renunció, la renunciaron y ya tenemos un nuevo ministro. Perfecto. Ahora empieza el verdadero examen. Y esta vez no hay razón para celebrar antes de conocer la nota. Porque, en educación, cambiar al que dirige no garantiza que haya mejorado la educación. La verdadera celebración debería llegar después de los resultados. No antes. Opinión EL AUTOR es fitopatólogo, investigador y miembro fundador del CIAPCP-AIP, voluntario en DiabetesLATAM e integrante de Ciencia en Panamá. EL AUTOR es profesora de filosofía. EL AUTOR es neonatólogo y pediatra. Abby S. Guerra de un bebé normal que ni siquiera sostiene la cabeza o el tronco. Es el caso de alimentos alérgenos como el maní, el huevo, algunas legumbres ricas en gluten y la leche de vaca o de cabra. El estudio histórico sobre la asociación de la alergia al maní con la edad a la cual se inicia su ingesta en niños judíos que consumen maní en gran cantidad (niños criados en Israel) y niños judíos que no ingieren maní (niños criados en el Reino Unido) fue liderado por George Du Toit, quien concluyó que los niños judíos criados en el Reino Unido presentaron una prevalencia de alergia al maní 10 veces superior a la de los niños judíos criados en Israel. Con este estudio se cuestionó si la introducción temprana del maní en la alimentación infantil, en lugar de evitarlo, podría prevenir el desarrollo de alergia al maní. Muchos estudios han confirmado esto. Una reciente publicación de un ensayo prospectivo en Australia reveló que las guías dadas a los padres sobre la introducción más temprana de maní, huevos y leche de vaca redujeron la prevalencia de alergias a estos alimentos. También es necesario conocer la primera revisión sistemática que revela una baja evidencia de que las proteínas en la leche materna medien reacciones alérgicas en los bebés alimentados con ella. Es decir, es muy infrecuente encontrar bebés alérgicos a la leche materna, excusa frecuente para explicar los llamados “cólicos” de los bebés durante los primeros meses de vida. Mi consejo es que se introduzcan alimentos sólidos entre los 4 y 6 meses de vida, preferentemente a los 6 meses, y que no se tema ofrecer un dedo materno embarrado de maní para que su bebé lo chupe, tan temprano como al iniciar los alimentos sólidos. Este es el momento de determinar si existe algún alimento que no deba darle a su bebé. Hay diversas formas de probar la tolerancia y seguridad de diversos alimentos para alimentar a su bebé. Diviértase y no olvide que usted lo alimenta y él o ella explora. Alimentarse o comer tiene un propósito fundamental: sostener funciones para vivir y sobrevivir mediante la ingesta de alimentos, tan primitivo como el propósito de preservar la humanidad mediante la reproducción, para lo cual la sexualidad es el instrumento encriptado en el cerebro primitivo de los humanos, que controla el comportamiento sexual y el de la alimentación. Los alimentos son entendidos por el cerebro como necesarios para preservar la salud y la vida. En otras palabras, la cocina y la habitación son testigos de propósitos humanos vitales que se cuecen en el cerebro desde los tiempos más primitivos. Naturalmente, para alimentarse es necesaria la integración de una serie de órganos y sistemas, que no se alcanza solo porque existan algunas estructuras o el acumen de células que forman estructuras, por ejemplo, la boca o el intestino. Además de la boca y las encías, está la saliva; además del esófago, el estómago y los intestinos, están las enzimas y hormonas para la digestión y la propulsión de los alimentos a lo largo de todo el tracto gastrointestinal, gracias a la función muscular en él, conocida como peristaltismo. Entonces, estamos de acuerdo en que se requiere la maduración de todos estos elementos para iniciar alimentos sólidos al bebé, quien solamente ha estado tomando leche, si queremos que la digestión La salida de Lucy Molinar y la llegada de un nuevo ministro no constituyen, por sí solas, una victoria: la verdadera medida estará en los resultados. Indhira Londoño La alimentación complementaria no debe adelantarse por competencia o presión: la evidencia recomienda iniciarla entre los cuatro y seis meses e introducir algunos alimentos alérgenos sin retrasos innecesarios. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. 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