6A La Prensa Panamá, jueves 6 de agosto de 2026 Panorama El proyecto contempla la construcción de dos carriles exclusivos para Mi Bus a lo largo de 5.4 kilómetros de la vía España, además de nuevas estaciones, ciclovías, aceras y la remodelación del Parque Afroantillano. Gabriel Rodríguez MOP presenta EIA para ampliar carriles de Mi Bus en vía España Aleida Samaniego C. [email protected] PROYECTO La iniciativa contempla nuevas estaciones, ciclovías, aceras, la rehabilitación de puentes y la remodelación del parque Afroantillano, mientras el estudio identifica árboles y especies de fauna que deberán ser protegidos durante la ejecución de la obra. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) dio un nuevo paso hacia la ejecución del proyecto para ampliar los carriles exclusivos de Mi Bus en la vía España al presentar ante el Ministerio de Ambiente (Miambiente) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría II, requisito indispensable para que la iniciativa avance hacia su fase de construcción. La propuesta contempla una inversión de $80.1 millones, bajo la modalidad llave en mano, y un período de ejecución de 36 meses. El proyecto estará a cargo del Consorcio C&T Vía España y abarcará un tramo de 5.4 kilómetros, desde la intersección con la avenida Porras hasta la avenida Cincuentenario, atravesando los corregimientos de San Francisco, Parque Lefevre, Río Abajo y Pueblo Nuevo. La principal intervención consiste en la construcción de dos carriles centrales segregados para uso exclusivo de la flota de Mi Bus, separados del resto del tránsito mediante una isleta. Asimismo, el proyecto contempla la construcción de 10 estaciones de abordaje con plataformas elevadas y carriles de rebase, con el propósito de agilizar la operación del sistema y reducir los tiempos de viaje. La iniciativa también incluye la ampliación y reconstrucción de aceras con un ancho superior a dos metros, la construcción de ciclovías, la instalación de alumbrado público con tecnología LED, mobiliario urbano y señalización bajo criterios de accesibilidad universal. Entre las obras previstas que indica el EIA figuran la remodelación integral del Parque Afroantillano (Parque Sidney Young), en Río Abajo; la construcción de plazoletas para uso comunitario; la rehabilitación de dos puentes vehiculares, entre ellos el puente sobre el río Abajo; y la modernización del sistema de drenaje pluvial para mejorar la capacidad hidráulica del corredor. Inventario de árboles Como parte de la línea base ambiental, el estudio realizó un inventario forestal para identificar las especies presentes en el área de influencia del proyecto y determinar si existen ejemplares protegidos o que requieran medidas especiales de manejo. Inicialmente se contabilizaron 182 árboles. Sin embargo, una caoba nacional cayó posteriormente por causas no determinadas, por lo que el inventario definitivo quedó conformado por 180 individuos. Los especialistas evaluaron el diámetro, la altura y el estado fitosanitario de cada ejemplar. Entre las especies identificadas predominan la caoba nacional (Swietenia macrophylla), catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) e incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), además de guayacán, roble, espavé, almendro, ficus, mango, guarumo, pino hindú y diversas especies de palmas. El estudio concluye que, aunque la cobertura vegetal se encuentra fragmentada por el desarrollo urbano, continúa desempeñando funciones ecológicas y paisajísticas relevantes. Por ello, propone medidas de reforestación compensatoria, manejo fitosanitario y reubicación de ejemplares de valor ecológico para preservar el paisaje urbano. Un corredor biológico urbano El EIA destaca que, pese al intenso desarrollo urbano de la vía España, este corredor aún sirve de hábitat para diversas especies de fauna adaptadas al entorno urbano. Durante el monitoreo se registraron 215 aves, entre ellas el perico piquiblanco, la paloma común, el talingo, el azulejo, el gavilán caminero, el bichofué, el loro cabeciazul y el gallinazo cabecinegro. La paloma común y el perico piquiblanco fueron las especies más abundantes. Asimismo, se identificó la presencia de mamíferos como la ardilla gris y la zarigüeya; reptiles como la iguana verde, el geco casero y lagartijas del género Anolis; y fauna acuática representada por peces como el gupi y el pez limpiavidrios, además de la tortuga jicotea. El documento advierte que varias de estas especies cuentan con algún grado de protección, entre ellas el perico piquiblanco, la iguana verde, el loro cabeciazul y la tortuga jicotea, por lo que recomienda aplicar medidas de manejo para minimizar las afectaciones durante la construcción. Otro de los apartados del estudio analiza las condiciones ambientales del río Abajo y de la quebrada Guayabo, cuerpos de agua que forman parte del área de influencia del proyecto. Según el EIA, el río Abajo presenta un alto grado de degradación debido a la contaminación por aguas residuales domésticas, desechos sólidos y escorrentías urbanas, lo que ha reducido considerablemente su biodiversidad. La fauna acuática está dominada por especies capaces de sobrevivir en ambientes con bajos niveles de oxígeno y alta carga contaminante. El informe añade que la quebrada Guayabo ha perdido gran parte de su servidumbre ecológica debido al crecimiento urbano y que, en la actualidad, buena parte de su cauce se encuentra canalizado con estructuras de concreto. Los consultores advierten que durante la construcción será necesario evitar el aporte de sedimentos y el derrame accidental de combustibles hacia ambos cuerpos de agua, ya que ello podría afectar las poblaciones remanentes de peces y otros organismos acuáticos. Empleo y próximos pasos El proyecto prevé la generación de 150 empleos directos, de los cuales 30 corresponderán a personal administrativo y técnico y 120 a trabajadores de campo. Además, estima la creación de empleos indirectos vinculados al suministro de materiales, transporte, logística y otros servicios. La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional aprobó al Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) dos traslados de partida por un total de $37.8 millones, destinados al pago de becas pendientes, compromisos de vigencias anteriores y gastos administrativos. Del monto aprobado, $36.4 millones serán utilizados para el pago de becas escolares, estudios y obligaciones de años anteriores, mientras que $1.3 millones estarán destinados al arrendamiento y mantenimiento de dos sedes administrativas. Durante la sustentación, el director del Ifarhu, Carlos Godoy, explicó que parte de estos recursos permitirá atender pagos relacionados con becas otorgadas en conjunto con el Ministerio de Salud (Minsa) para estudiantes de medicina que cursaron sus estudios en las universidades Universidad Interamericana de Panamá, Universidad Americana de Panamá, Universidad Latina de Panamá y Universidad Columbus. Godoy indicó que la institución cuenta con 345 contratos refrendados y que los expedientes correspondientes a compromisos del año 2022 continúan en revisión. De los 129 contratos de ese periodo, 13 ya han sido refrendados, mientras la entidad valida expedientes, créditos y otros procesos administrativos para continuar con los pagos. Ifarhu pide $37.8 millones para pagar becas atrasadas; evalúa comprar sedes TRASLADO DE PARTIDAS Compra de edificios en alquiler Durante la sustentación, Godoy también informó que el Ifarhu evalúa adquirir los edificios donde actualmente funcionan sus sedes, con el objetivo de reducir el gasto en alquileres. El director detalló que el Ifarhu ha desembolsado cerca de $30 millones en alquileres durante los últimos años: unos $23 millones por el edificio ubicado en la avenida Ramón Arias y Calle 1.ª de El Carmen, y otros $6.9 millones por la sede de la 24 de Diciembre. Ante estos costos acumulados, el Ifarhu analiza crear un fideicomiso con la Caja de Ahorros que permita la compra de ambas instalaciones. Además, negocia contratos con opción de compra como una alternativa para que la institución pueda convertirse en propietaria de los inmuebles. Aleida Samaniego C. [email protected] Carlos Godoy, director del Ifarhu. Archivo Contraloría nombra a Jorge Torregroza como jefe de Seguridad DESIGNACIÓN Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Casi un mes y medio después de abandonar la Dirección General del Sistema Penitenciario Nacional, Jorge Torregroza reapareció en otra institución del Estado. El exfuncionario, cuya gestión quedó marcada por la mayor fuga masiva de reclusos registrada en Panamá, ocupa ahora el cargo de jefe de Seguridad de la Contraloría General de la República. Torregroza presentó su renuncia como director del Sistema Penitenciario el 19 de junio, dimisión que fue aceptada de manera inmediata por la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo. La salida de Torregroza del Sistema Penitenciario ocurrió 18 días después de la fuga registrada el 1 de junio en el Centro Penitenciario La Joyita, cuando cerca de 200 privados de libertad evadieron los controles. El hecho desencadenó cuestionamientos sobre los protocolos de vigilancia, la capacidad de respuesta de las autoridades penitenciarias y las condiciones de seguridad del principal centro penal del país. Durante sus 20 meses al frente del sistema, Torregroza afrontó desafíos como el hacinamiento y los operativos contra estructuras criminales que operaban desde los penales. La fuga de La Joyita eclipsó el resto de su gestión. La renuncia del funcionario fue oficializada el 19 de junio. En una breve nota, la entidad expresó su reconocimiento al exfuncionario por el trabajo realizado y dijo que el exdirector siempre contará con su respeto y admiración.
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