7A La Prensa Panamá, lunes 3 de agosto de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. competitividad en inteligencia artificial no solo depende de la tecnología; está sustancialmente condicionada por la confianza. En años recientes hemos visto cómo algunos países han emprendido carreras para atraer inversiones relacionadas con la inteligencia artificial. Sin embargo, la experiencia internacional ha demostrado que los ecosistemas más exitosos son aquellos capaces de combinar la innovación con la seguridad jurídica, la protección de datos, la ciberseguridad, el talento especializado y una gobernanza eficaz. Precisamente por esa razón considero que la estrategia panameña ha acertado al no circunscribirse a algoritmos o infraestructura tecnológica. Sus seis pilares incorporan otros elementos fundamentales, como el fortalecimiento del capital humano, la gobernanza de datos, la ciberseguridad, la ética, la inversión y la aplicación sectorial de la inteligencia artificial. Uno de los aspectos más importantes de este plan es el de destacar la confianza como un activo estratégico. Además, la propuesta plantea el fortalecimiento de la aplicación de las normas de protección de datos personales, impulsar capacidades institucionales en materia de ciberseguridad y promover espacios controlados de prueba, como el sandbox, que Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Cuatro años de Petro en Colombia Gestión de gobierno mal con regímenes presidenciales clientelares. Estas condiciones de liderazgo y reglas institucionales terminan acentuando el ánimo, carácter e interés personal del líder, más que los programas y propuestas políticas colectivas que sobrepasen su figura. La razón de esto es que es el presidente quien encabeza el gobierno y tiene los recursos estatales para lograr apoyos legislativos, no los partidos políticos. Entonces los órganos legislativos terminanrespondiendomásalasnegociacionesal por menor que el Ejecutivo realiza, y que pueden garantizar la continuidad del proyecto político de los adherentes, y menos a las posiciones ideológicas y partidistas. En esa misma línea, pasa que puede haber giros abruptos en posiciones programáticas que no tienen mayor implicación en los apoyos y resistencias, anulando ese atributo de la representación partidista. Un ejemplo es que Petro, que representaba la oposición a las políticas de seguridad y medio ambiente de su predecesor, terminó defendiendo las muertes de menores ocasionadas en las operaciones militares que aprobó, y su propia decisión de utilizar drones para fumigar con glifosato a pesar de los impactos ambientales. En ningunas de las dos ocasiones hubo consecuencias Sergio García Rendón El verdadero reto comienza ahora IA como política de Estado Panamá presentó su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial a finales del pasado mes de julio. El anuncio, que podría constituir uno de los más relevantes de los últimos años en el país en materia de política pública para el desarrollo tecnológico, no se limitó a proponer una simple hoja de ruta para promover el uso de la inteligencia artificial, sino que expuso una ambiciosa propuesta para que Panamá se posicione favorablemente en la economía digital global. La estrategia plantea convertir a Panamá en un hub confiable de innovación en inteligencia artificial para América Latina, aprovechando ventajas competitivas como nuestra conectividad, estabilidad, ubicación geográfica y plataforma internacional de servicios. Para mí, no obstante, existe un elemento de gran valor conceptual detrás de esa aspiración, que consiste en reconocer que la permite innovar sin sacrificar la seguridad jurídica. Lo irónico es que la implementación de este mecanismo de flexibilidad regulatoria controlada, tal como ha sido expuesto, sería excluyente de otras tecnologías emergentes -como las Fintech- que han aguardado por un beneficio semejante durante casi dos décadas. Los desafíos que enfrenta la inteligencia artificial, como las decisiones automatizadas, la transparencia algorítmica, la responsabilidad legal por sistemas autónomos, el tratamiento masivo de datos personales, la propiedad intelectual sobre contenidos generados por IA, los sesgos algorítmicos y los riesgos crecientes para la ciberseguridad, van más allá de la frontera tecnológica y, por ello, no pueden abordarse únicamente desde la ingeniería; su tratamiento requiere una visión jurídica, ética y de política pública. Otro elemento digno de mención es que la estrategia evita crear la expectativa poco realista de competir con las grandes potencias eneldesarrollodemodelosdeinteligenciaartificial. En lugar de ello, favorece el desarrollo de soluciones de alto valor agregado en áreas donde Panamá ya posee ventajas comparativas, como la logística, los servicios financieros, la salud, y el turismo. Ahora bien, el lanzamiento de la estrategia representa apenas el primer paso; habrá que implementarla, y eso representa un gran desafío. Será indispensable lograr una adecuada coordinación institucional, definir inOpinión EL AUTOR es abogado y auditor forense. EL AUTOR es investigador del Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS). partidistas marcadas dentro de su organización, dado que lo que importaba era mantenerse bajo el favor del presidente, no el programa político. Además de estas condiciones del liderazgo y del régimen presidencialista, aparece un nuevo desafío para los intentos de cambio social y político: la pequeñez de la voluntad y de la ideología para enfrentar rasgos estructurales del sistema político como la corrupción, el clientelismo y el patronazgo. Si bien Petro tuvo un lúcido pasado como opositor político e hizo parte de grandes denuncias de corrupción y paramilitarismo, sólo pudo acceder a la presidencia luego de transar políticamente con cuestionados sectores de la política tradicional. Al final estos sectores, plagados de corrupción y clientelismo, terminaron teniendo más importancia y efecto práctico que sus discursos o ideales políticos. Tratando de conseguir la presidencia, Petro la terminó teniendoquecederalosmediosyestrategiasilegales que otrora denunció, pero que hace cuatro años le ayudaron a cumplir su fin. Ciertos sistemas políticos tienen fuertes estructuras corruptas de distribución de recursos públicos que deben ser superadas más allá de la figura política individual, y que requieren transformaciones graduales y de los distintos niveles, nacional, provincial y local. Finalmente, a nivel de la ideología también se reveló la distancia entre lo que se desea y se El que acaba el 7 de agosto en Colombia ha sido un gobierno por lo menos polémico. Para unos era el gobierno que iba a convertir Colombia en un régimen parecido al venezolano, mientras para otros iba a representar el mayor y mejor cambio social y político en la historia reciente del país. Lo cierto es que ni Colombia termina siendo un régimen parecido al del vecino país, ni las condiciones sociales y políticos colombianas han mejorado como se esperaba. Lo que sí ha pasado es que el gobierno de Gustavo Petro (2022-2026) parece ilustrar de muy buena manera algunos retos de los intentos de transformaciones políticas en la región. Para comenzar, los proyectos políticos centrados en liderazgos personalistas, y con partidos que giran en torno a ellos, combinan José Vega Gallardo Reforma educativa: ¿para quién? Propuestas Actualmente existe una propuesta para reformar la ley orgánica de educación y parece que también viene en camino otra iniciativa impulsada por la ministra de Educación. Es cierto que Panamá necesita una reforma educativa profunda, pues la legislación vigente ha quedado obsoleta frente a los desafíos del siglo XXI. Sin embargo, cada vez que se plantea una reforma surge una pregunta fundamental: ¿para quién se está reformando el sistema educativo? En la actualidad, Panamá opera bajo un modelo de subsidio a la oferta educativa. Es decir, el Estado asigna un presupuesto al Ministerio de Educación (Meduca), que luego distribuye esos recursos entre los diferentes centros educativos del país, donde alrededor EL AUTOR es miembro de la Fundación Libertad. José Jauregui del 70% de ese gasto se va en gastos de funcionamiento y solo el 30% va para inversión (infraestructura, tecnología, etc.). En este esquema, las decisiones sobre el uso del dinero quedan concentradas principalmente en el Meduca, solo una parte queda para la descentralización mediante el Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE), donde los directores pueden ejecutar parte del presupuesto para mejorar las condiciones de sus escuelas. Aunque este modelo es utilizado en muchos países, su éxito depende de la calidad de las instituciones que administran los recursos. En Panamá, los resultados evidencian deficiencias persistentes en su asignación, lo que ha contribuido al deterioro de la calidad de la educación pública. Cuando el financiamiento se dirige principalmente a la oferta, se crean incentivos que favorecen la aparición de grupos de presión interesados en preservar el control sobre los recursos públicos. Con frecuencia, parte del presupuesto termina respondiendo a intereses particulares en lugar de traducirse en mejores escuelas, docentes mejor preparados o puede, sobre todo a nivel de un país entero. Su gobierno procuró sin duda disminuir las desigualdades y recuperar el peso de lo público, en un proyecto que casi se presentaba como ese capítulo nacional popular que sólo había alcanzado Alfonso López Pumarejo en la década de los 30 del siglo pasado. Pero en la práctica la despreocupación por cómo ese fin podía llevarse a cabo, la sobreestimación del discurso y la subestimación de la gestión pública, terminó vaciando las buenas intenciones. La reducción al absurdo fue un presidente anunciando a mitad de mandato y con largos diagnósticos en X qué era lo que debía hacerse, mientras que en la gestión se revelaba imposible, porque es que en el mundo de carne y hueso toca enfrentar los problemas con planes posibles y sostenibles. Todo esto resulta, en opinión de quien escribe, relevante para Panamá y para la mayoría de los países de la región. Las grandes transformaciones sociales y políticas que nuestros países requieren serán más difíciles si descansan en liderazgos personalistas, si no enfrentan el problema de la corrupción como un problema estructural, y si no superan el nivel ideológico en sus propósitos. dicadoresdeseguimiento,asignarrecursos suficientes, fortalecer las capacidades del sector público y promover una colaboración permanente entre el gobierno, la academia, el sector privado y la sociedad civil. La regulación no debe convertirse en un freno para el desarrollo tecnológico, pero tampoco debe mirar hacia otro lado cuando estén en juego la privacidad, la seguridad, la transparencia y la confianza de los ciudadanos. Por esa razón, será importante que la gobernanza de la inteligencia artificial mantenga un equilibrio entre la promoción de la innovación y la protección de los derechos fundamentales. Como abogado especializado en derecho digital y tecnologías emergentes, considero que Panamá tiene una oportunidad extraordinaria para posicionarse como un referente regional en inteligencia artificial responsable. El reto consiste en convertir nuestras fortalezas en ventajas competitivas sostenibles. El éxito de esta estrategia no se medirá por la calidad de la propuesta, sino por los resultadosquealcancemosdurantelospróximos años. Entonces sabremos si Panamá logró doblar su apuesta, como hub logístico y como un auténtico hub de inteligencia. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca mayores oportunidades para los estudiantes. Las interrupciones del calendario escolar porconflictosgremialesylosrecientescasos de docentes con títulos falsificados son ejemplos de un sistema cuyos incentivos no siempre están alineados con el derecho de los jóvenes a recibir una educación de calidad. Es por esto que una verdadera reforma a la ley orgánica debería comenzar por modificar esos incentivos. Para lograrlo, es necesario reconocer quiénes son los verdaderos protagonistas del sistema educativo: los estudiantes y sus familias. Son ellos quienes buscan una educación que les permita acceder a mejores oportunidades y construir un futuro distinto. Con esa visión, diversos países han impulsado reformas en las que el dinero sigue al estudiante y no a la institución. Este modelo, conocido como subsidio a la demanda, permite que sean las familias quienes elijan el centro educativo que consideran más conveniente. Los cupones o vouchers escolares son uno de los mecanismos más conocidos para aplicar este principio. El Estado asigna a cada estudiante el monto correspondiente al costo de su educación y este puede utilizarlo para matricularse en una escuela pública, concertada o privada que cumpla con los requisitos establecidos. Las escuelas concertadas de hecho son un buen ejemplo de cómo funciona un voucher. Esta modalidad no es más que un colegio gestionado de manera privada, ya sean fundaciones, cooperativas o instituciones religiosas. En Panamá un modelo concertado podríamos parecerse a casos como el Colegio la Salle, Fe y Alegría, El Instituto Técnico Don Bosco; donde el Estado destina fondos para programas específicos o ayudar con sus programas para jóvenes vulnerables o prestar un servicio educativo para el interés público. Cuando los recursos siguen al estudiante, las escuelas tienen mayores incentivos para ofrecer una educación de calidad, atraer familias y responder a sus necesidades. La competencia deja de basarse únicamente en el acceso al presupuesto público y comienza a depender de la capacidad de cada institución para brindar mejores resultados. Experiencias como las de Suecia, Chile y algunos estados de Estados Unidos muestran que, cuando estos sistemas cuentan con reglas claras, supervisión y mecanismos de rendición de cuentas, pueden mejorar la calidad educativa y ampliar las opciones disponibles para las familias.
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