8A La Prensa Panamá, jueves 30 de julio de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Justo Arosemena y la irrupción imperialista Derecho internacional público Posteriormente, en 1898, le arrebata a España las islas de Puerto Rico, Filipinas y Guam, además de Hawái, y, al año siguiente, adquiere dos de las islas Samoa como parte de un reparto con Gran Bretaña y Alemania. Pero el imperialismo no solo venía del yanqui. Ya el 20 de enero de 1836, el ciudadano Justo Paredes, mientras transitaba por una calle cercana a la iglesia de La Merced, en horas de la noche, fue agredido por el cónsul de Inglaterra en Panamá, Joseph Russell, por una rivalidad personal. El percance es conocido como el “Caso Russell” y creó un serio incidente diplomático. Russell fue encarcelado y se cerró el consulado. El Gobierno británico presionó a Bogotá enviando barcos de guerra para bloquear las costas atlánticas de Panamá y la Nueva Granada, con objeto de obtener la libertad de su súbdito, y exigió el despido y la sanción de las autoridades panameñas involucradas en el caso, además del pago de indemnizaciones. Finalmente, tras el bloqueo del puerto de Cartagena por los barcos de guerra ingleses, el caso se resolvió con la liberación de Russell y el pago de cinco mil pesos como compensación a favor de Inglaterra. No olvidemos que el interés nacional debe ser supremo. No es permisible cederlo frente al desafío del fuerte o la provocación del grande. Para eso existían y existen el derecho internacional público, la nacionalidad y la soberanía: para que Panamá, en lugar de temblar y entregarse a sus verdugos, Julio Ernesto Linares Franco Opinión EL AUTOR es abogado. ejerza la defensa en reemplazo de la dimisión. Lo que Justo Arosemena denominó la “recíproca conveniencia”, y no permitir que la diplomacia se base en la mala fe de quienes nos execran a través de la amenaza, la intimidación y el reparto de migajas. Justo Arosemena siempre nos dio una lección de defensa nacional. La Estrella de Panamá, por ejemplo, fue fundada en 1849 por estadounidenses, bajo el nombre de Panama Star, un periódico publicado en inglés para defender los intereses norteamericanos en el Istmo y, además, amedrentar a sus autoridades y ciudadanos. Nada de eso le importó a don Justo, porque jamás temió al imperio. En su artículo “¡¡¡Alerta Istmeños!!!”, publicado en El Panameño el 17 de noviembre de 1850, refiriéndose al Panama Star, diría: “Las producciones de la prensa extranjera en Panamá toman cada día un tono y una dirección más alarmante; y llegan en sus groseros y descomedidos ataques al punto de entristecer profundamente a todo ciudadano patriota, que tenga en algo la dignidad de su país. Para fundar sus desmanes ocurren frecuentemente a hechos, unas veces desfigurados y otras notoriamente falA mediados del siglo XIX, Estados Unidos daba indicios notorios de ser un país dispuesto a afianzar e imponer su fuerza emergente. Se trata del destino manifiesto, que convierte al Istmo en centro de discordia y anhelo imperialista, a raíz de su envidiable posición geográfica. La política exterior agresiva de lo que Justo Arosemena denominó el imperialismo yanqui hace de las suyas en aquella época. En 1846, adquiere Oregón mediante un entendimiento con Gran Bretaña, luego de haberlo reclamado esta por considerarlo parte de Canadá. En 1848, impone a México el Tratado de Guadalupe Hidalgo, después de vencerlo militarmente. A raíz de una modificación posterior, en 1853 priva a los mexicanos de Texas, Nuevo México y California, territorios con los cuales crea los actuales estados de Arizona, Nevada y Utah, además de partes de Colorado y Wyoming. El 27 de enero de 1855 concluye la construcción del ferrocarril transístmico de Panamá y, en 1867, compra Alaska a Rusia. El pensamiento de Justo Arosemena reivindica la soberanía, el derecho internacional y la defensa del interés nacional frente a las presiones externas. Réplica sobre Noticia sobre el reclutamiento para la guerra AL HONORABLE SENOR JORGE MOLINA MENDOZA PRESIDENTE Y DIRECTOR EDITORIAL CORPORACION LA PRENSA, S.A. Panama, 27 de julio de 2026 Estimado Sr. Presidente, Agradecemos a la redacción de “La Prensa” por haber atendido nuestras preocupaciones. En comparación con sus entregas sobre Dante, llenas de fantasías sobre torturas y canibalismo, por no hablar de “combates callejeros en Donetsk” y otras absurdidades, sus últimos artículos sobre los panameños en el conflicto ucraniano han sido un paso (aunque todavía bastante tímido) hacia una mayor objetividad. Es legítimo reconocer esos avances, más aún cuando han sido producto de las réplicas contundentes de nuestra Embajada. Al mismo tiempo, no podemos obviar que buena parte de la información difundida continúa apoyándose en matices selectivos y medias verdades que distorsionan el panorama. Por lo tanto, consideramos oportuno precisar algunos aspectos que, a nuestro juicio, deberían ser tenidos en cuenta por el público panameño. En primer lugar, conforme a la base normativa vigente tanto en Rusia como en Panamá, no existen prohibiciones legales que impidan a un ciudadano local, a título personal y por decisión propia, sumarse a las Fuerzas Armadas rusas. En segundo lugar, y vinculado con lo anterior, es preciso distinguir entre la figura del mercenario, según la Convención Internacional contra el reclutamiento, la utilización, la financiación y el entrenamiento de mercenarios de 1989, y la condición del soldado voluntario. En Rusia, la incorporación al servicio militar se realiza mediante contratos escritos. Todas las personas que firman tales documentos, sea cual sea su país de origen, pasan a formar parte de la tropa regular. En sos y aunque no creemos que los inventen a propósito, sí es cierto que no se toman el trabajo de averiguar la realidad; porque es tanto el desprecio que les inspiramos, que no consideran una grave falta alterar la verdad cuando se trata de cosas pertenecientes a españoles, aun cuando sean nada menos que relativas a sus primeras autoridades y corporaciones”. Ante las presiones internacionales que llevarían a nuestros gobernantes a ceder en menoscabo de la propia legislación y la dignidad panameña, Justo Arosemena, sin duda alguna, apostaría por la aplicación inmediata del derecho internacional público, por ese conjunto de normas jurídicas que determinan los derechos y deberes de los Estados y de las demás personas jurídicas internacionales en sus relaciones recíprocas. Abogaría por el respeto a principios fundamentales como la independencia política, el ejercicio de una plena jurisdicción en el territorio ocupado y sobre las personas y cosas que en él se encontraran, por la igualdad jurídica de los Estados y la legítima defensa. Y, sobre todo, defendería la soberanía como facultad de acción del Estado, de obrar sin más limitaciones que las otorgadas por el derecho internacional público. consecuencia, reciben los mismos derechos y obligaciones: pago de salarios, entrenamiento, dotacióndeuniformesyequipos,atenciónmédica y social, así como la cobertura en caso de incapacidad y fallecimiento. Subrayo: no existe distinción alguna entre los rusos, los panameños y las unidades de las demás naciones, que han decidido, libremente y a través de un contrato oficial, integrarse a las filas de las Fuerzas Armadas de Rusia para contribuir a la protección de la población civil de Donbass. Por ende, estas personas no pueden ser calificadas como mercenarios de conformidad con las normas internacionales. A pesar de esto, en los últimos meses hemos observado en medios y redes sociales una campaña orientada a presentar a nuestro país como presunto responsable de un “engaño” en materia de empleo. Según esas afirmaciones, a los candidatos se les ofrece trabajo sencillo a cambio de una remuneración extraordinaria pero, una vez en destino, se les envía al frente de batallas. En ocasiones, tales insinuaciones se alimentandepruebasdocumentalescuyaautenticidad es altamente cuestionable. Como ejemplo, entre los papeles con el emblema de Ucrania, mostrados a “La Prensa” por los familiares de unasupuestavíctimadereclutamientofraudulento, figura un “contrato con el Ministerio de Defensa de Rusia”, de formato desconocido y fechado al 26 de agosto de 2026. Este tipo de incongruencias plantean interrogantes sobre la ética profesional de los periodistas quienes ni siquiera se han tomado la molestia de verificar las evidencias que han divulgado. Rusia no apoya ni requiere los métodos tramposos de alistamiento de voluntarios. A diferencia marcada del régimen de Kiev, que se ve obligado a secuestrar a sus propios ciudadanos en las calles para enviarlos a la guerra, Moscú no carece de reclutas rusos ni tampoco extranjeros que se ofrecen para luchar contra el neonazismo. En este sentido, la Embajada de Rusia saluda a las investigaciones iniciadas por el Ministerio Público de Panamá y, junto con el resto de la sociedad, espera tener acceso a sus resultados. Asimismo, reiteramos que nuestra Misión Diplomática cumple al pie de la letra con las funciones de representación política, económica y cultural que le corresponden a raíz del Derecho Internacional. No compete a nosotros, en ningún caso, gestionar ofertas de reclutamiento militar, actividad que a veces parece ocupar un lugar central en la agenda de las legaciones de algunos otros Estados. Cabe informar a los lectores que la Embajada recibe diariamente llamadas y mensajes de personas interesadas en unirse al Ejército ruso. En cada caso, la respuesta es clara: rechazamos de plano tales solicitudes y advertimos a sus autores sobre los riesgos inherentes a un conflicto armado. No obstante, la voluntad de un ciudadano mayor de edad de efectuar una acción que no es ilegal es, en última instancia, una decisión individual y la Embajada no tiene ninguna incidencia sobre ella. Sin embargo, a través de este artículo, nos gustaría volver a transmitir un mensaje a todos aquellos que estén pensando en participar en las hostilidades en torno a Ucrania. Lo que les podría esperar no sería una “superproducción de Hollywood” ni mucho menos un “safari en el desierto iraquí”. Se trata de una de las conflagraciones más violentas del siglo XXI cuya cruda realidad involucra el uso de múltiples armamentos avanzados. Su variedad, poder destructivo y alcance se amplían constantemente, desde satélites espaciales hasta drones aéreos, terrestres y acuáticos. Esto conlleva inevitablemente un elevado número de víctimas y bajas. Antes de tomar la decisión, sopesen bien las consecuencias. Recuerden la suerte poco envidiable de cientos de mercenarios colombianos del régimen de Zelensky, que perecieron en las tierras rusas de Kursk en 2024 y 2025 sin fama ni gloria. Nos sumamos a lo expresado en el comunicado oficial de la Cancillería de Panamá. Reafirmamos la disposición del Gobierno de Rusia a seguir cooperando con los colegas panameños, usando los canales de la diplomacia bilateral para brindarles información sobre sus connacionales que presuntamente se encuentran en la zona del conflicto. Al mismo tiempo, cabe señalar que las reglas establecidas sólo nos permiten proporcionar tales datos a las autoridades gubernamentales y no directamente a la ciudadanía. La explosión sin precedentes de la atención mediática a la participación de algunos panameños en el conflicto (lo que ha sido de conocimiento público desde hace más de un año), aunque pueda reflejar la angustia legítima de sus familiares, tampoco es un hecho espontáneo. En estacampañainformativa,sepercibelaintención de ciertos sectores de reforzar la narrativa sobre la falta de oportunidades y trabajo en Panamá, la cual, según se insiste, es tan grave que empuja a los jóvenes a tomar los pasos más drásticos. No entraremos a especular sobre las motivaciones de esta confabulación pero jamás permitiremos a ningún actor que denigre la imagen de Rusia para promover sus intereses particulares. ¿No les parece a los medios panameños también dirigir sus preocupaciones sobre el conflicto a la Honorable Embajada de Ucrania en su país? Basta guardar el silencio sospechoso. Consideramos que la presente comunicación pone el punto final a la serie de aclaracionesformalesquenuestraMisión Diplomática consideraba necesaria ofrecer en el marco del debate público sobre el asunto. A partir de ahora, con el fin de garantizar transparencia y el acceso directo a la información, la posición oficial de la Embajada de Rusia en Panamá se publicará exclusivamente a través de nuestros canales oficiales en redes sociales: @EmbRusPan. Konstantin Gavrilov Embajador de Rusia en Panamá Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca * Las réplicas son publicadas tal como son enviadas por su autor. La Prensa no modifica, edita o corrige su contenido.
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