5B La Prensa Panamá, sábado 11 de julio de 2026 Vivir por Itzaly Pérez Garita [email protected] Los visitantes pueden recorrer sus jardines, leer, meditar o simplemente apreciar el paisaje. Ubicado en el cerro Sonsonate, en San Miguelito, el acceso al Templo Bahá’í se encuentra al lado de la estación de San Isidro, en dirección hacia la ciudad. Tras cruzar un portón negro, inicia un recorrido de aproximadamente dos kilómetros que puede hacerse a pie o en vehículo. A lo largo del ascenso, el paisaje cambia el ritmo de la ciudad por el sonido de los pájaros, la brisa y el verde de los árboles que rodean el camino. Al llegar a la cima, los visitantes son recibidos por amplios jardines y la imponente silueta del templo, que domina el horizonte con una vista panorámica de la capital. Se trata de una imagen que muchos reconocen, pero pocos han explorado. Desde el corredor Norte o la vía Transístmica, una cúpula blanca aparece entre la montaña y la vegetación como una referencia silenciosa del camino, el Templo Bahá’í de Panamá, un espacio de espiritualidad que lleva más de cinco décadas abierto a quienes buscan un momento de pausa, sin importar su credo. Inaugurado en 1972, el templo es la Casa de Adoración Bahá’í para América Latina y una de las construcciones más representativas de esta fe en el mundo. Durante una visita al templo, Daniel Atencio González, creyente de la Fe Bahá’í, explicó que esta tuvo su origen en 1844 y promueve principios como la unidad de la humanidad, la igualdad entre las personas y la búsqueda de la paz entre los pueblos. “Baha’u’lláh, fundador de la Fe Bahá’í, exhortó a construir templos de belleza inigualable en cada país, dedicados únicamente a la adoración de Dios”, señaló Atencio. La historia del templo panameño comenzó con la llegada de la Fe Bahá’í al país en 1921. Décadas más tarde, se logró la adquisición del terreno donde se levantaría la Casa de Adoración, este cuenta con aproximadamente 11.7 hectáreas y se ha convertido con el tiempo en un punto de referencia espiritual, cultural y turístico. Atencio destacó que la arquitectura del templo incorpora elementos inspirados en el arte precolombino centroamericano. Sus nueve puertas representan la idea de apertura y simbolizan la unión futura de las grandes religiones del mundo en un mismo acto de adoración. “Muchas personas llegan por curiosidad o por la tranquilidad del lugar y terminan interesándose por la historia y los principios de la fe”, comentó. Además de recibir visitantes diariamente, el templo realiza cada sábado un servicio devocional de 30 minutos abierto al público. También desarrolla programas educativos dirigidos a niños, prejóvenes y jóvenes, enfocados en por Eliana Morales Gil [email protected] Bájate del Bus: la parada es en Ancón y el destino, el arte Pocas veces un evento dice tan claro lo que hay que hacer: Bájate del Bus. Este domingo 12 y el sábado 18 de julio, el edificio de la YMCA en la Calle Gorgas, en el corregimiento de Ancón, será la parada obligatoria para quien quiera ver, y llevarse a casa, lo que produce la nueva camada de artistas panameños. El Mercadito de Arte y Diseño reúne a más de 40 creadores entre ambas fechas, con una oferta que va del collage a la cerámica, del graffiti al grabado, de la fotografía a la serigrafía y hasta pigmentos naturales. Nombres como Darién Montañez, Luna de Gatos, Mente Deforme, RAKO y Trópical Húmedo comparten espacio con colectivos como Espacio Materia, Jardineros, DBS y Mala Sombra. El programa incluye arte en vivo, videomapping experimental a cargo de AVA Universe y EVADE, graffiti y serigrafía en directo, tatuajes de henna y una demostración poco común: extracción de pigmentos a base de hongos, por la artista Ana Sofía Camarga. Para el hambre, Time To Eat Panamá promete cocina tradicional panameña en clave de fusión. El evento forma parte de La Búsqueda, un proyecto de gestión cultural que tiende puentes entre los artistas emergentes del país y un público curioso por las técnicas que se practican en Panamá. La entrada funciona en dos jornadas con horarios distintos: el domingo 12, de 12:00 m. a 7:00 p.m. Mientras que el sábado 18, de 2:00 p.m. a 8:00 p.m. Quien quiera más detalles puede escribir a La Búsqueda en Instagram: @estamosenlabusqueda. El resto es sencillo: bajarse del bus. LAS NUEVE PUERTAS SIMBOLIZAN QUE TODOS SON BIENVENIDOS. ESTÁ EN CERRO SONSONATE, SAN MIGUELITO. ES LA CASA DE ADORACIÓN BAHÁ’Í PARA AMÉRICA LATINA. SU ARQUITECTURA SE INSPIRA EN EL ARTE PRECOLOMBINO. ABRE TODOS LOS DÍAS DE 9:00 A.M. A 6:00 P.M. RECIBE VISITANTES DE CUALQUIER RELIGIÓN O SIN AFILIACIÓN RELIGIOSA. LA ENTRADA ES GRATUITA. Datos de interés Rincones de la ciudad El Templo Bahá’í valores, convivencia y servicio a la comunidad. Para Atencio, uno de los mensajes principales de la Fe Bahá’í es la búsqueda individual de la verdad. “En la Fe Bahá’í no hay sacerdotes ni pastores; cada persona tiene la responsabilidad de investigar y comprender por sí misma”, afirmó. Los visitantes pueden recorrer sus jardines, leer, meditar o simplemente apreciar el paisaje. Es un punto de encuentro entre la naturaleza y la ciudad.
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