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4A La Prensa Panamá, jueves 25 de junio de 2026 Panorama Tal Cual Mónica Palm [email protected] PROTECCIÓN DIVINA. El presidente de la Asamblea y aspirante a la reelección, Jorge Herrera, participó ayer en las patronales de San Juan Bautista, en Aguadulce, con su suplente y su familia. Ahora es cuando más debe rezar. No importa si lo hace solo o acompañado. CHARADA. Los cancilleres de Panamá y China se reunieron hace un mes, el pasado 26 de mayo, en Nueva York. Ahí supuestamente acordaron resolver sus diferencias mediante un “diálogo constructivo”. Al día siguiente, hubo seis buques retenidos en puertos chinos, cinco de los cuales llevaban bandera panameña. Y el 28 de mayo ocurrió lo mismo: cuatro de las cinco embarcaciones detenidas en China navegaban con bandera panameña. Si no se hacen las cosas como el gigante asiático quiere, vienen las represalias. OFERTA. Ahora que el PRD anda diciendo que podría tener candidato propio para la presidencia de la Asamblea, ¿a quién van a postular? Siempre son los mismos: Benicio, Pineda, Bolota… Es como escoger entre un dolor de cabeza, de espalda o de muela. LLAMADO. El Tribunal Superior de Elecciones de Unachi emitió una circular para recordar a las autoridades universitarias que la ley orgánica les prohíbe participar en campañas proselitistas o promover candidaturas. No respetan ni sus propias normas. PLATAL. Más sobre los gastos de la asamblea de la OEA. Las tarimas cosManuel Tovar (izq.), canciller de Costa Rica. OEA: Costa Rica alerta sobre Hamás y Hezbolá en Nicaragua Eliana Morales Gil [email protected] REUNIÓN La Asamblea General aprobó una declaración sobre la situación nicaragüense y una serie de resoluciones sobre salud mental, discapacidad, telecomunicaciones, cooperación y fortalecimiento institucional. La situación de Nicaragua dominó buena parte de la primera sesión plenaria de la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se celebró hasta ayer en Panamá. El tema adquirió mayor relevancia luego de que Costa Rica denunciara la presunta presencia en territorio nicaragüense de fuerzas militares rusas y de organizaciones consideradas terroristas, como Hamás y Hezbolá, y advirtiera sobre los riesgos que ello representa para la seguridad regional. Durante el debate sobre la situación nicaragüense, el canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, expresó la preocupación de su país por lo que calificó como una “persistente y creciente presencia” de estos actores en Nicaragua. Según afirmó, esta situación constituye una amenaza para la estabilidad de Centroamérica y se suma a otros problemas de seguridad que afectan a la región. “Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y creciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hezbolá”, señaló el jefe de la diplomacia costarricense. Tovar reveló además que apenas un día antes de su intervención, las autoridades de su país detuvieron a varias personas presuntamente vinculadas al grupo Hamás, en una operación que consideró una muestra de la necesidad de reforzar la vigilancia frente a amenazas transnacionales. El canciller también alertó sobre el crecimiento de actividades asociadas a la minería ilegal en zonas cercanas a la frontera con Nicaragua. Según explicó, esta práctica genera daños ambientales, pérdidas económicas y riesgos para la salud pública, además de convertirse en una fuente de inseguridad para las comunidades fronterizas. Las declaraciones del representante costarricense coincidieron con la discusión y posterior aprobación de una declaración de la Asamblea General sobre Nicaragua, en la que los Estados miembros expresaron preocupación por el deterioro de la democracia y de los derechos humanos bajo el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El documento aprobado por la OEA condena las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y los actos de tortura denunciados por organismos internacionales. Asimismo, exige la liberación inmediata de las personas detenidas injustamente y reclama el respeto a libertades fundamentales como la libertad de expresión, la libertad religiosa y la participación política. La declaración también solicita la restitución de la nacionalidad a quienes fueron despojados de ella por razones políticas y pide garantías para el retorno seguro de los miles de nicaragüenses que han salido al exilio en los últimos años. Uno de los apartados hace referencia a la muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera mientras permanecía bajo custodia estatal. Los países miembros solicitaron mantener el seguimiento de este caso y exhortaron al gobierno nicaragüense a retomar la cooperación con los mecanismos internacionales de derechos humanos y reconsiderar su salida de la OEA. Durante el debate, varias delegaciones respaldaron la resolución como una señal de apoyo a las víctimas de violaciones de derechos humanos y a los organismos interamericanos encargados de monitorear la situación en Nicaragua. Más allá del caso nicaragüense, la Asamblea General aprobó un amplio paquete de resoluciones relacionadas con el desarrollo social, la cooperación regional y el funcionamiento institucional del organismo hemisférico. Uno de los acuerdos más destacados fue la extensión del Decenio de las Américas por los Derechos y la Dignidad de las Personas con Discapacidad y de su respectivo programa de acción. La medida busca dar continuidad a los esfuerzos para eliminar barreras y ampliar la participación de las personas con discapacidad en la vida política, económica y social de los países del continente. Los Estados miembros también conmemoraron el trigésimo aniversario del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI), entidad encargada de coordinar iniciativas de cooperación en áreas como educación, turismo, ciencia, tecnología y desarrollo económico. La Asamblea dedicó además una resolución especial al vigésimo quinto aniversario de la Carta Democrática Interamericana, instrumento adoptado en 2001 que reconoce la democracia representativa como un derecho de los pueblos y una obligación de los gobiernos de la región. En materia institucional, los delegados aprobaron modificaciones al estatuto y al reglamento de la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL), al tiempo que reafirmaron el papel estratégico de este organismo en el desarrollo de las telecomunicaciones y de las tecnologías de la información y la comunicación en las Américas. Otra de las decisiones relevantes fue la aprobación del programa presupuesto de la OEA para 2027, documento que establece las prioridades operativas y financieras de la organización para el próximo año. Asimismo, se aprobaron reformas al estatuto del Tribunal Administrativo de la OEA, responsable de resolver controversias laborales dentro del organismo, y una resolución destinada a fortalecer la gestión y el seguimiento de los mandatos adoptados por los órganos políticos de la organización. La agenda también incluyó iniciativas vinculadas al desarrollo integral, con énfasis en la cooperación regional para impulsar el crecimiento económico, la innovación, la reducción de desigualdades y el desarrollo sostenible. La salud mental ocupó igualmente un espacio importante en las deliberaciones. Los países aprobaron una resolución que promueve acciones coordinadas entre distintas instituciones públicas para mejorar la atención de la salud mental y fortalecer su incorporación en las políticas nacionales de salud. En el ámbito humanitario, los Estados miembros respaldaron medidas para fortalecer el Fondo Interamericano de Asistencia para Situaciones de Emergencia, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante desastres naturales, crisis humanitarias y otras situaciones que requieran apoyo regional. La OEA celebra esta Asamblea General en Ciudad de Panamá en paralelo a las actividades por el bicentenario del Congreso Anfictiónico convocado por Simón Bolívar en 1826. Las sesiones son presididas por el canciller panameño Javier Martínez Acha, quien ha destacado la importancia de fortalecer el diálogo hemisférico en un contexto marcado por desafíos democráticos, sociales y de seguridad que afectan a la región. Eliana Morales Gil [email protected] Christopher Landau, Cortesía OEA Estados Unidos pide respuestas de la OEA ante amenazas regionales Estados Unidos aprovechó la tribuna de la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se celebra en Panamá, para reclamar una organización más efectiva frente a las amenazas que afectan la democracia y la seguridad en el hemisferio. El vicesecretario de Estado, Christopher Landau, sostuvo que el principal desafío de la OEA no es la falta de reuniones o declaraciones, sino la escasez de resultados concretos. “El pueblo de esta región no está esperando nuestra retórica; está esperando nuestros resultados”, afirmó al exhortar a los Estados miembros a demostrar la utilidad y capacidad de respuesta del organismo. Durante su intervención, Landau destacó el respaldo de la OEA a la misión internacional de seguridad en Haití, señalando que esa decisión facilitó posteriormente una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para enfrentar a las pandillas que controlan amplias zonas del país. No obstante, advirtió que la operación requiere mayores recursos para evitar un nuevo deterioro de la situación haitiana. El funcionario también centró parte de su discurso en Bolivia, donde defendió la legitimidad del gobierno electo de Rodrigo Paz y condenó los intentos de desestabilización mediante actos violentos. A su juicio, la OEA debe reaccionar con firmeza cuando grupos opositores buscan revertir resultados electorales por vías extrainstitucionales. Washington dirigió además críticas a los gobiernos de Cuba y Nicaragua. Landau calificó a Cuba como un “Estado fallido” y cuestionó la ausencia de elecciones libres durante más de seis décadas. Sobre Nicaragua, sostuvo que sus ciudadanos deben gozar de las mismas libertades fundamentales que el resto de los habitantes del continente y afirmó que no debe existir tolerancia hacia regímenes totalitarios. La seguridad hemisférica ocupó otro espacio central en su mensaje. El vicesecretario pidió intensificar la lucha contra el narcotráfico y el tráfico de fentanilo, al advertir que las organizaciones criminales transnacionales fortalecen su poder a costa de las instituciones democráticas. Finalmente, respaldó las reformas administrativas impulsadas dentro de la OEA, aunque pidió profundizar los cambios, especialmente en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la que reclamó una actuación menos ideológica y más orientada a resultados. Landau cerró reiterando el compromiso de Estados Unidos con la región, pero dejó claro que Washington espera una OEA más enfocada en la acción que en las declaraciones. taron $80,000, pero hubo una que se cotizó por separado y que se utilizó para tomar la foto oficial con los delegados y jefes de Gobierno. Esa costó $15,000. También había una cotización de $25,000 para un almuerzo con las primeras damas, pero, que sepamos, solo vino la de Guatemala. Parece que a esta cumbre solo le faltaron los Cadillacs.

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