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6A La Prensa Panamá, miércoles 3 de junio de 2026 El Mulino que pasea promedio de 1.17 por mes. Cortizo viajó poco por las limitaciones de la pandemia. Pero la discusión no debe centrarse en cuántas veces despega el avión presidencial, sino en qué aterriza en Panamá después de cada viaje. Como cualquier gasto financiado por los contribuyentes, los viajes presidenciales deberían superar una prueba sencilla: que sus beneficios para el país justifiquen su costo. Más importante que el número de viajes, es la duración de los mismos y los resultados logrados. De hecho, Mulino ha defendido los viajes como una herramienta para atraer inversiones, comparándolos con los que hacía cuando era abogado. “No me hace falta ser Presidente de la República para viajar. Así como hice buenos acuerdos cuando viajaba en el sector privado, lo haré como presidente para todo el país. Cada balboa invertido se multiplicará en beneficios para Panamá”, dijo el pasado 2 de enero. Pero con 24 viajes realizados, aún no existe un solo recuento detallado de la multiplicación de esos beneficios. Tomemos como ejemplo el viaje actual a Grecia. Posidonia es la principal feria marítima del mundo y Panamá tiene razones de sobra para estar allí. Mulino es el único mandatario extranjero que encabezó la delegación de su país en el evento. Antes de llegar al Palacio de las Garzas, el presidente era abogado del sector marítimo. Por eso resulta inevitable preguntarse dónde termina su antigua actividad privada y dónde comienza su actual agenda pública. Nadie discute la importancia estratégica del sector marítimo para el país. Nuestra bandera sigue siendo la más grande del mundo, con cerca del 15% de la flota mercante mundial. Pero el desafío actual no parece ser simplemente atraer más barcos. En los últimos años, Panamá ha tenido que cancelar el registro de más de 650 embarcaciones vinculadas a sanciones internacionales y a la llamada “flota oscura” que transporta petróleo iraní, ruso y venezolano, incluyendo operaciones vinculadas a Cuba. Si de algo debería servir Posidonia es para fortalecer la credibilidad de una bandera sometida a creciente escrutinio internacional, no simplemente para aumentar la cantidad de registros, un negocio que beneficia mucho más a los abogados que al país en su conjunto. En diciembre de 2024, Estados Unidos sancionó siete buques de bandera panameña y una sociedad registrada en Panamá por facilitar el comercio petrolero iraní. Esa sociedad, Ocean Glory Giant, tuvo como agente residente hasta mayo de 2024 a la firma Mulino & Mulino, donde hoy ejercen como abogados los hijos del presidente. Ese precedente hace más legítimas las preguntas sobre quiénes integran las delegaciones oficiales. Si la presencia del contralor en Brasil provocó un necesario debate nacional, el mismo estándar debe aplicarse a los empresarios, asesores y familiares del mandatario presentes en los viajes. La Secretaría de Comunicación confirmó a esta columna que el hijo del presidente no viajó como parte de la comitiva oficial. Por transparencia elemental, el gobierno debería dar el listado completo de quiénes viajan, quién paga esos costos y qué beneficio concreto obtiene el país de cada participación. Y es que para fortalecer la credibilidad internacional y atraer inversión extranjera no hace falta que el presidente haga un viaje mensual, sino que envíe señales claras desde Panamá sobre el respeto a las reglas y la distancia que está dispuesto a mantener frente a intereses cuestionados. Ahí están los hermanos Carretero Napolitano, que pese a las sanciones de la OFAC, siguen apareciendo vinculados a contratos con el Estado panameño. Pues bien, parece que ni la claridad de objetivos ni la austeridad ni los beneficios concretos caracterizan la afición viajera del presidente. Y en tiempos como estos, la misma resulta bastante inconveniente: un país con desempleo de dos dígitos, graves problemas de seguridad y de servicios públicos, no está para que el presidente ande viajando a todo y con todos. Mucho menos cuando no hay un vicepresidente que se quede a cargo del país. Los viajes presidenciales no son paseos. Son inversiones de recursos públicos que exigen rendición de cuentas y resultados concretos. Y como nada de eso se ha demostrado hasta ahora, me permito robarle el apodo al expresidente Torrijos. Claro está que nadie llamaría a Mulino un muñeco, a menos que esté hecho, como Pinocho, de madera... pero chiricana. Hasta que la transparencia y los réditos de los viajes demuestren lo contrario, vamos a llamarlo: El Mulino que pasea. Xu Xueyuan, embajadora de China en Panamá. Eliana Morales Embajadora china afirma que Pekín no aceptará una oficina de Taiwán en Panamá Eliana Morales Gil [email protected] RELACIÓN BILATERAL ‘El gobierno chino jamás cancelaría una visa china a un ciudadano panameño simplemente porque ha viajado a Estados Unidos o se ha llevado bien con Estados Unidos’, dijo la embajadora china. A pocos días de concluir su misión diplomática en Panamá, la embajadora de China, Xu Xueyuan, reiteró la posición de Pekín sobre Taiwán: no aceptará el establecimiento de una representación taiwanesa en el país. Durante una conferencia de prensa a propósito de su despedida, donde hizo un balance de los nueve años de relaciones entre Panamá y China, la diplomática reiteró el principio de una sola China, uno de los pilares de la relación bilateral desde que ambos países establecieron vínculos oficiales en junio de 2017, durante el gobierno de Juan Carlos Varela. “China no permitirá a Taiwán establecer una supuesta oficina en Panamá”, afirmó. La declaración llega en momentos en que la posibilidad de abrir una oficina comercial de Taipéi en Panamá ha ganado espacio en el debate político. En los últimos meses, dos delegaciones de diputados de distintas bancadas viajaron a Taiwán y, posteriormente, la mayoría de sus integrantes expresó públicamente su respaldo a la apertura de una representación taiwanesa en el país. La posibilidad de abrir una oficina comercial de Taipéi en Panamá ha estado en el debate político. En los últimos meses, dos delegaciones de diputados de distintas bancadas de la Asamblea Nacional han realizado visitas oficiales a Taiwán y, tras esos viajes, algunos de ellos se han pronunciado a favor de fortalecer los vínculos con la isla, incluyendo el establecimiento de una oficina comercial o de representación en Panamá. El canciller Javier Martínez Acha ha dicho que eso “no está sobre la mesa”, por lo que no se contempla ninguna negociación al respecto. La neutralidad del Canal La embajadora también respondió una pregunta sobre la posibilidad de que China firme el Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá y reiteró que China mantiene una posición abierta a incorporarse al protocolo, aunque vinculó esa posibilidad al estatus de Taiwán. “Si Taiwán, que es solamente una provincia de China, se retira del Protocolo de Neutralidad, para la adhesión de la República Popular China a ese tratado, tenemos una actitud totalmente abierta”, sostuvo. La diplomática aseguró que, aun sin formar parte del tratado, Pekín ha respetado históricamente la neutralidad de la vía interoceánica y la soberanía panameña sobre ella. “Antes de que existiera ese tratado, China siempre ha respetado la neutralidad del canal y la soberanía panameña sobre este canal”, afirmó. También recordó el respaldo que, según dijo, brindó China a Panamá durante las décadas en que el país reclamaba el control de la ruta acuática. “En los años 1960, el pueblo chino se unió en una gran causa de solidaridad con el pueblo panameño en su lucha justa por recuperar la soberanía del canal”, manifestó. Un balance de nueve años de relaciones La diplomática aprovechó su despedida para destacar el crecimiento del intercambio económico entre ambos países. De acuerdo con las cifras que presentó, el comercio bilateral pasó de $6.800 millones al inicio de las relaciones diplomáticas a cerca de $13,000 millones en la actualidad. Además, explicó que las inversiones directas chinas en Panamá aumentaron de $270 millones en 2016 a $1,740 millones en 2024. “Durante tan solo nueve años esas relaciones económico-comerciales se han estrechado bastante con cada día que pasa”, explicó. También recordó que China sigue siendo el principal proveedor de la Zona Libre de Colón y el segundo usuario del Canal de Panamá. Defensa de las empresas chinas El tema portuario también entró a la agenda de la conferencia de prensa. Las tensiones entre los dos países por este asunto surgieron a raíz de que la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucional el contrato de concesión de Panama Ports Company (PPC), filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison. La embajadora reiteró que los intereses de empresas chinas han resultado afectados. “La parte china ha defendido y seguirá defendiendo los intereses y derechos legítimos y razonables de las empresas chinas”, afirmó. También cuestionó la forma en que se resolvió la controversia. “Esos litigios deben resolverse mediante consultas amistosas y no mediante un dictamen judicial, porque si hubiera sido así, ¿dónde estaría el espíritu del contrato?”, expresó. Detención de buques en puertos chinos Después del fallo de la Corte, China comenzó a detener embarcaciones con bandera panameña en sus puertos. Se trata de inspecciones administrativas o de seguridad. En promedio, duran de uno a cuatro días, aunque en una oportunidad un buque de la naviera taiwanesa Koo’s Shipping Co., S.A., fue detenido durante 10 días. Recientemente el canciller Javier Martínez Acha y su homólogo Wang Yi, se reunieron en Nueva York para abordar el tema. La diplomática también reconoció que algunas empresas chinas observan con cautela el panorama actual en Panamá. “Durante el último tiempo sí hay empresas en China que por la situación todavía no entienden” algunos aspectos del entorno local, comentó cuando se le consultó si actualmente inversiones chinas están en pausa debido al contexto geopolítico actual. No obstante, destacó las ventajas logísticas, geográficas y financieras del país y manifestó su deseo de que los inversionistas chinos mantengan su interés en Panamá. Asimismo, pidió condiciones que fortalezcan la confianza empresarial. Las visas Xu también respondió otra consulta sobre lo que piensa sobre las restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos a personas vinculadas con China. Aunque reconoció que cada país define soberanamente su política de visas, aprovechó para marcar diferencias con la postura de Pekín. “El gobierno chino jamás cancelaría una visa china a un ciudadano panameño simplemente porque han viajado a Estados Unidos o se han llevado bien con Estados Unidos”, afirmó. La embajadora añadió que espera que los panameños puedan mantener vínculos con ambas potencias. La diplomática también pidió que Panamá tome sus decisiones sin interferencias externas. “Que los panameños no sean objetivo de amenazas de otras partes, sobre todo de las fuerzas externas”, manifestó. A Martín Torrijos le decían “El Muñeco que pasea”: un apodo que mezclaba una popular muñeca de la época con la crítica a sus frecuentes viajes. Dos décadas después, José Raúl Mulino acumula 24 viajes internacionales en casi 24 meses de gobierno. Un viaje por cada mes que ha pasado en la Presidencia. Es temprano todavía para saber si superará los promedios de sus antecesores. Ricardo Martinelli realizó 96 viajes en total, un promedio de 1.6 por mes. Torrijos hizo 89, equivalentes a 1.48 mensuales. Juan Carlos Varela terminó con 70, para un Panorama

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