5B La Prensa Panamá, miércoles 20 de mayo de 2026 EFE El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure (C), flanqueado por ministros de Finanzas y gobernadores de bancos. EFE El G7 espera el desbloqueo del estrecho de Ormuzy rechaza cobro de peajes BLOQUE DE PAÍSES El acuerdo de mínimos de un G7 marcado por las discrepancias con Estados Unidos por la guerra abierta con Irán, en espera de la reapertura del estrecho de Ormuz, la única que puede poner fin a unas consecuencias económicas cada vez más graves, es que hay que centrarse en minimizar ese impacto para los más pobres. Los ministros de Finanzas de los siete países más ricos del mundo (Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá), reunidos durante dos días en París, coincidieron ayer en la necesidad de que el estrecho de Ormuz se reabra, y que lo haga sin los peajes o los controles que quiere imponer Irán El ministro francés, Roland Lescure, que hizo de anfitrión porque su país ejerce este año la presidencia del G7 que culminará con una cumbre con los líderes que se celebrará del 15 al 17 de mayo en los Alpes, subrayó al presentar las conclusiones a la prensa que, como Estados Unidos, que ha justificado sobre todo la guerra con ese argumento, los demás están también “convencidos de que Irán no debe acceder a la bomba atómica”. Pero al mismo tiempo admitió las profundas diferencias que hay con Washington sobre el desencadenamiento unilateral de ese conflicto o sobre la imposición de aranceles a sus principales socios comerciales. No obstante, defendió la pertinencia de un foro de discusión multilateral como el G7, creado por Francia hace ya más de medio siglo. Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, en el Foro Internacional de Integración Regional de América Latina y el Caribe que se desarrolla en Cartagena, Colombia. Cortesía/CAF CAF financiaría obras estratégicas del Canal de Panamá Reyna Katiuska Hernández [email protected] INVERSIÓN El banco mencionó proyectos estratégicos como los puertos de Isla Telfers y Corozal, que son parte de su apuesta por fortalecer la integración y la conectividad regional. La región de América Latina y el Caribe necesita “urgentemente” inversiones en infraestructura que fortalezcan la integración económica, desde puertos, aeropuertos y vialidad, hasta movilidad y conectividad digital. Partiendo de esa necesidad, el presidente ejecutivo de CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, anunció este martes que el organismo dispondrá de $10,000 millones para financiar proyectos de integración regional hasta 2031. Díaz-Granados detalló que los recursos se destinarán a áreas estratégicas como infraestructura física y digital, comercio intrarregional, energía, turismo, innovación, logística y movilidad, especialmente para ampliar puertos y modernizar aeropuertos. Asimismo, precisó que CAF está interesada en apoyar proyectos portuarios como los que impulsa el Canal de Panamá, entre ellos los nuevos puertos de Isla Telfers y Corozal. “Lo que más requiere la región es más infraestructura logística y portuaria, y esta reconfiguración del comercio hace más relevante a Panamá. Queremos poner a disposición de Panamá y de la región estos recursos, sobre todo para proyectos público-privados”, dijo al ser consultado sobre nuevos proyectos en Panamá, incluyendo los puertos vinculados al Canal. CAF, que desarrolla en Cartagena, Colombia, el Foro Internacional de Integración Regional de América Latina y el Caribe: de la visión a la acción, hizo un llamado a concretar medidas que permitan acelerar ese proceso. Destacó que la integración es “un imperativo de desarrollo, competitividad y posicionamiento global de América Latina y el Caribe”. La entidad señaló que, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, fragmentación del comercio, turbulencias financieras y una nueva normalidad de incertidumbre, los países de la región deben apostar por la integración regional para insertarse en las grandes cadenas globales de valor, avanzar en la transición energética, fortalecer la seguridadalimentariayadaptarse a la nueva arquitectura productiva mundial. “La integración es la respuesta para proteger nuestros ecosistemas estratégicos, generar empleo, enfrentar la informalidad y defender los valores democráticos que sostienen nuestra convivencia, libertad y futuro”, agregó Díaz-Granados. sobre el río Limón, que conectó a Colombia con Venezuela, y destacó que, en los últimos 30 años, la institución ha aprobado 118 operaciones de crédito por $16,730 millones para iniciativas de integración regional. Como ejemplos, citó el apoyo al Consenso de Brasilia en 2023, la iniciativa “Rutas de Integración”, impulsada junto al BID, BNDES y Fonplata para movilizar otros $10,000 millones, así como la creación de la “Marca Región América Latina y el Caribe”, que busca proyectar al mundo una narrativa compartida de soluciones, talento y biodiversidad. También mencionó la expansión de cables submarinos como Humboldt y Firmina, además de la recuperación del turismo y la conectividad aérea intrarregional por encima de los niveles prepandemia. “La integración regional ya tiene avances, pero ahora debe entrar en una fase de ejecución más ambiciosa: menos barreras y más infraestructura; menos diagnósticos y más proyectos”, afirmó Díaz-Granados.
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