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2A La Prensa Panamá, lunes 18 de mayo de 2026 Con varias instituciones operando con encargados o a la espera de nuevas designaciones, el presidente José Raúl Mulino mantiene pendiente una lista de nombramientos clave dentro del aparato estatal. Entre las designaciones figura el del Fiscal General Electoral, cargo que quedó vacante tras el fallecimiento de Dilio Arcia el 12 de septiembre de 2025. Arcia, exmiembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD), fue designado en agosto de 2019 durante el gobierno de Laurentino Cortizo, como reemplazo de Eduardo Peñaloza, cuyo periodo venció en diciembre de 2018. Antes de fallecer, Arcia se había acogido a dos meses de vacaciones por quebrantos de salud y Mulino designó como fiscal encargada a Ana Raquel Santamaría desde el 3 de septiembre hasta el 1 de noviembre. Santamaría continúa al frente de la Fiscalía Electoral sin que el Ejecutivo haya oficializado un reemplazo. Otro nombramiento pendiente es el del Fiscal de Cuentas, debido a que el actual titular, Jaime Barroso, dejará el cargo tras ser escogido por la Asamblea Nacional como magistrado del Tribunal Electoral, a partir de enero de 2027 y por un periodo de 10 años. Barroso ha estado vinculado al Partido Panameñista —del que militó hasta 2019— y durante el gobierno de Juan Carlos Varela fue magistrado suplente del Tribunal de Cuentas. Mulino lo designó Fiscal de Cuentas en julio de 2024, en reemplazo de Waleska Hormechea. En el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) también se mantiene una vacante: la del subdirector, luego de la renuncia de Luis Santanach a finales de abril, en medio de la crisis nacional por el suministro de agua potable y tras la llegada del nuevo director de la entidad, Antonio Tercero González. Santanach había sido nombrado por Mulino el 2 de septiembre de 2024 y, tras la renuncia de Rutilio Villarreal el 4 de marzo, asumió temporalmente la dirección del Idaan por casi un mes. La lista de cargos pendientes incluye además un miembro de la junta directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) en representación del sector empresarial. El puesto quedó disponible tras la renuncia de Ricardo Sotelo Guedes, quien dejó oficialmente sus cargos como presidente y miembro de la junta directiva a inicios de mayo. Aunque el reemplazo deMulino acumula designaciones pendientes en entidades clave GESTIÓN DE GOBIERNO be surgir del gremio empresarial, corresponde al presidente avalar la designación y remitirla posteriormente a la Asamblea Nacional para su ratificación. Renuncias en el Agro En el sector agropecuario, el Ejecutivo también deberá llenar vacantes tras varias renuncias recientes. El 15 de mayo dimitió Ariel Espino De León, gerente general del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA), en medio de una aparente reestructuración que ha alcanzado a altos mandos en el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), la Agencia Panameña de Alimentos (APA) y Merca Panamá. Ese mismo día, Nicolás Batista dejó la dirección de la APA, salida que la entidad atribuyó en un comunicado a “motivos personales”. “La parte más difícil de este puesto es nombrar gente buena”, dijo el presidente Mulino al ser consultado recientemente sobre el nombramiento del fiscal electoral. A mediano plazo, el mandatario también deberá definir el reemplazo de uno de los magistrados del Tribunal de Cuentas, cuyo periodo vence en 2027. Se trata de Rainier Alexis Del Rosario Franco, designado el 12 de julio de 2017 por el expresidente Juan Carlos Varela. De acuerdo con la Ley 67 de 2008, el Tribunal de Cuentas está integrado por tres magistrados nombrados de forma escalonada por un periodo de 10 años. ‘Nombramientos son bien pensados’ Sobre el proceso de selección para todos estos cargos, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que los nombramientos del Ejecutivo pasan por evaluaciones de capacidad y experiencia, y que en el caso de juntas directivas suelen venir respaldados por ternas propuestas por sectores organizados. “Los nombramientos que hace el Presidente siempre son bien pensados, bien analizados. Se analiza la capacidad de la persona y en instituciones muy particulares, la experiencia que pueda tener”, señaló Orillac, quien añadió que, aunque normalmente no se rechazan ternas, el Ejecutivo puede hacerlo si considera que los candidatos no cumplen con los requisitos. Consultado por las renuncias en el ISA y la APA, Orillac evitó dar detalles, al indicar que son instituciones bajo el paraguas del MIDA, pero confirmó que corresponde al presidente aceptar las renuncias y proceder con designaciones temporales mientras se define un nuevo titular, proceso que deberá pasar por la ratificación en la Asamblea Nacional, actualmente en receso. Juan Miguel Pascale. Archivo ‘El sarampión puede seguir entrando al país’, advierte exdirector del Gorgas Aleida Samaniego C. [email protected] José González Pinilla [email protected] ENTREVISTA Juan Miguel Pascale advirtió que el sarampión circula activamente en las Américas y puede ingresar a Panamá por viajeros no vacunados, aunque el mayor riesgo está en poblaciones con baja vacunación. El sarampión no es hoy un problema aislado ni contenido dentro de las fronteras nacionales, sino una enfermedad que circula con fuerza en la región de las Américas y que, en entrevista con La Prensa, el investigador y exdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), Juan Miguel Pascale, advierte que existe la posibilidad de que ingrese a Panamá a través de viajeros no vacunados, así como la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica ante posibles casos importados. De acuerdo con los datos regionales más recientes, hasta finales de abril y comienzos de mayo se han registrado 18,352 casos de sarampión en las Américas, una cifra que ya supera lo reportado en todo el año 2025, cuando se contabilizaron alrededor de 14,500 casos. El incremento en apenas cinco meses refleja, según Pascale, un escenario epidemiológico “poco halagador” que debe mantenerse bajo vigilancia. El panorama es particularmente preocupante en países como México y Guatemala, que concentran la mayor parte de los casos reportados en la región. Solo México acumula cerca de 10,000 contagios, mientras que Guatemala registra alrededor de 5,000. En este contexto, el experto advierte que no se trata de cifras lejanas, ya que los dos casos importados detectados en Panamá han estado vinculados a personas que previamente viajaron por estos países. “Así que el mensaje que estamos viendo es que podemos tener en el futuro otras introducciones de viajeros que podrían venir infectados con sarampión y que no están vacunados”, señaló. En ese sentido, insistió en que el riesgo de importación del virus es real y persistente, especialmente en un entorno de alta movilidad regional. Pascale también se refirió al posible impacto de grandes eventos internacionales como la Copa Mundial de Fútbol, señalando que, aunque el flujo de viajeros global aumenta, no necesariamente implica un riesgo directo para Panamá. A su juicio, la dinámica de movilidad se concentraría en países como Estados Unidos, México y Canadá, más que en el tránsito hacia territorio panameño. “Yo no veo que para el Mundial tengamos mucho viaje a Panamá. Tal vez simplemente de paso de Sudamérica para Estados Unidos”, explicó, al tiempo que matizó que el principal factor de riesgo no está en el evento en sí, sino en la circulación de personas entre países con brotes activos. En medio de este escenario, el investigador destacó un elemento clave: la capacidad de respuesta del sistema de salud panameño. Aseguró que el país cuenta con un sistema de alerta y detección que ha demostrado ser eficiente, lo que permite identificar casos importados y activar rápidamente medidas de control. Recordó que en 2011 Panamá enfrentó una situación similar con la introducción de casos importados, lo que activó un operativo de rastreo y contención a gran escala. En aquel entonces, se logró no solo detectar los casos, sino también establecer un cerco epidemiológico efectivo que incluyó el seguimiento de cientos de contactos. Sin embargo, advirtió que el contexto actual presenta mayores desafíos. A diferencia de brotes anteriores asociados a grupos pequeños y fácilmente identificables, hoy los casos importados pueden involucrar personas con trayectorias de viaje más complejas dentro del país, lo que dificulta el rastreo de contactos. “Cuando esas personas han viajado por diferentes partes del país o han ingresado por tierra, el contacto es más difícil de seguir”, manifestó, al referirse a la complejidad operativa que enfrenta la vigilancia epidemiológica en escenarios de alta movilidad interna. A pesar de ello, Pascale destacó una ventaja estructural de Panamá: su tamaño y la capacidad de coordinación interinstitucional. Según dijo, esto permite un nivel de seguimiento más eficiente en comparación con países de mayor extensión territorial. Asimismo, subrayó el papel del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), al que describió como una de las principales fortalezas del sistema de salud. Indicó que Panamá mantiene uno de los esquemas de vacunación más sólidos de la región y que existe una cultura favorable hacia la inmunización en la población. No obstante, advirtió que el riesgo persiste mientras existan personas no vacunadas que puedan ingresar al país o comunidades con baja cobertura de inmunización. En ese punto, puso especial atención en las poblaciones vulnerables, particularmente en las comarcas, donde el acceso a servicios de salud es limitado y coexisten otros factores como la desnutrición. “A mí me preocupa realmente que tengamos brotes en poblaciones vulnerables y en poblaciones que no estén vacunadas”, señaló. El experto recordó además la magnitud del trabajo que implica contener un solo caso importado. Citó como ejemplo el operativo realizado en 2011, cuando se logró dar seguimiento a más de 809 contactos durante 42 días, aplicar 70,950 dosis de vacunas y verificar el estatus vacunal de 94,000 personas. “Fue una movilización enorme”, afirmó, al describir el esfuerzo logístico y humano que implican este tipo de eventos. En conclusión, el exdirector del Gorgas insistió en que el sarampión puede seguir ingresando al país mientras exista circulación activa en la región y movilidad de personas no vacunadas. Sin embargo, recalcó que la diferencia entre un caso importado y un brote descontrolado depende, en gran medida, de la capacidad de respuesta del sistema de salud y de la cobertura de vacunación en la población. Panamá se mantiene libre de casos autóctonos de sarampión desde noviembre de 1995. Sin embargo, debido a la alta movilidad internacional, las autoridades mantienen una vigilancia epidemiológica activa, tras la detección de casos importados esporádicos en el país. La última vez que se registraron casos importados fue en 2011, hace 14 años. Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom Panorama

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