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6A La Prensa Panamá, viernes 15 de mayo de 2026 Panorama El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de China, Xi Jinping, durante su encuentro en Pekín. Reuters Trump y Xi: pragmatismo vs visión de largo plazo Ernesto E. Cerrud ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] ANÁLISIS La cumbre Trump–Xi en Pekín evidenció la tensión entre la visión de corto plazo de Estados Unidos y la estrategia de largo aliento de China, afectando directamente la neutralidad de Panamá. La cumbre de Pekín expone las urgencias de Washington ante la visión de largo plazo del gigante asiático: una cita marcada por el control del fentanilo, la inteligencia artificial y la estabilidad del estrecho de Ormuz, con un impacto directo sobre la neutralidad estratégica de Panamá. El fastuoso recibimiento militar a Donald Trump en Pekín escenificó un guión conocido, pero bajo coordenadas radicalmente transformadas. La cumbre de Estado con el líder chino Xi Jinping ocurre en medio de un profundo reordenamiento global del poder y de una alta conflictividad sistémica. En este entorno de fricción, la gestión de riesgos y amenazas globales dictó la agenda de una cita clave para la estabilidad internacional. El telón de fondo es complejo. Estados Unidos asiste exhausto por el impacto geopolítico y el costo interno de la guerra con Irán, que ha alterado los mercados energéticos globales. Para Washington, resulta crucial que Pekín ejerza su influencia sobre Teherán para reabrir de manera permanente el estratégico Estrecho de Ormuz, un corredor vital por donde transita la mitad del crudo importado por China. Paralelamente, la intensa política interna estadounidense, con las cruciales elecciones de noviembre, empuja a Trump a buscar un éxito ruidoso frente a su electorado. Pekín intenta capitalizar este escenario de debilidad percibida, presentándose ante la comunidad internacional como ancla de estabilidad macroeconómica y seguridad global. La guerra comercial ha transitado desde los aranceles punitivos unilaterales hacia una tregua táctica y frágil. Para Trump, la prioridad económica y electoral reside en forzar a China a incrementar masivamente la compra de productos agrícolas. Pero el verdadero campo de batalla del siglo XXI ya no se mide en toneladas de soja, sino en semiconductores y algoritmos. La Inteligencia Artificial (IA) y la pugna por el control de la cadena de suministro tecnológico dominaron los pasillos de la cumbre. La inclusión en la comitiva estadounidense de altos directivos de firmas líderes en microchips y vehículos eléctricos demuestra que Washington entiende que la soberanía digital definirá la hegemonía futura. En la mesa de negociación se enfrentaron dos personalidades opuestas: la psicología transaccional de Trump, basada en la adulación mutua y el pragmatismo de un gran trato, frente a la calculada firmeza de Xi Jinping, guiado por una visión de largo plazo que evita confrontaciones abiertas y establece límites claros a las ambiciones occidentales. El recordatorio más explícito de estos límites fue la cuestión de Taiwán. Xi Jinping advirtió que cualquier mal manejo del estatus de la isla autogobernada colocaría la relación bilateral en una senda “altamente peligrosa”. Frente al ultimátum de Pekín, Trump optó por un hermetismo pragmático, equilibrando la tensión con la obtención de concesiones sobre precursores químicos para la producción de fentanilo, un logro tangible frente a su electorado. Para Panamá, este ajedrez de superpotencias no es lejano. El país se encuentra en el epicentro de esta disputa, sufriendo presiones directas para replegar la presencia económica y la influencia de infraestructuras chinas en la vía interoceánica. Los recientes roces diplomáticos sobre la neutralidad del Canal y operaciones portuarias evidencian cómo las ondas expansivas de Pekín y Washington afectan la soberanía nacional. La cumbre concluye con el compromiso de mantener estabilidad estratégica, aunque persiste la desconfianza mutua. Lo presenciado fue la instalación de barandillas de contención para evitar que la competencia escale a guerra abierta. En este tablero, el interés nacional dicta la defensa firme de la neutralidad histórica de Panamá, entendiendo que la soberanía no puede ser moneda de cambio en transacciones ajenas. Las declaraciones del asesor legal de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), Walter Cerrud, volvieron a colocar sobre la mesa los señalamientos de presunto nepotismo dentro de la casa de estudios superiores. Aunque el abogado negó categóricamente que la vicerrectora administrativa, Rosa Moreno, mantenga familiares laborando en la institución, información contenida en la planilla de la universidad y registros que reposan en la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) contradicen sus declaraciones y reflejan vínculos familiares de personas nombradas en distintos cargos dentro de la Unachi. Durante una entrevista concedida el pasado 11 de abril en Eco TV, Cerrud rechazó las acusaciones dirigidas contra Moreno y aseguró que forman parte de una “campaña de difamación” contra la institución universitaria. “Negamos categóricamente esa información. Totalmente”, afirmó Cerrud al ser consultado sobre las denuncias que apuntaban a que la vicerrectora administrativa mantenía a su esposo, cuñado, hermana, sobrino y hasta una niñera laborando en la Unachi. El funcionario explicó que muchas de las denuncias parten de coincidencias de apellidos dentro de la planilla universitaria, lo que, a su juicio, ha provocado interpretaciones erróneas. “Muchas veces tomaban la planilla: este se llama Chávez, este también Chávez, deben ser familia. Entonces iba la denuncia anónima a Antai”, expresó Cerrud. El abogado calificó esas acusaciones como “bochinche” y señaló que este tipo de prácticas termina saturando a las instituciones encargadas de investigar posibles irregularidades en la administración pública. La verdad en la planilla El asesor legal insistió en que, de existir alguna irregularidad comprobada, ya se habrían emitido recomendaciones formales contra los funcionarios señalados. “Tenga la certeza de que, si esa situación fuese cierta, ya se hubiese recomendado a la institución la destitución de estos funcionarios”, manifestó Cerrud. Dentro de la planilla de la Unachi que aparece en la Asesor legal de la Unachi negó nepotismo, pero la planilla oficial lo contradice ÉTICA Antai figuran nombres que, según fuentes de la universidad, mantienen vínculos familiares con la vicerrectora administrativa. “Él mintió a todo el país”, dijo una fuente que prefirió no revelar su identidad por temor a represalias. En la planilla aparece Guillermo Sánchez, esposo de Moreno, quien ocupa el cargo de profesor con un salario de mil 286 dólares. También aparece Rosa Araúz, sobrina de la vicerrectora administrativa, con el puesto de analista de presupuesto y un salario de mil 377 dólares. A este grupo también se suma Lorena Saldaña, cuñada de Moreno, quien trabaja como asistente ejecutiva con un salario de mil 742 dólares. También se observan otros nexos. La vicerrectora administrativa es tía de Isis León Araúz, esposa del diputado del Partido Revolucionario Democrático, Raúl Pineda, uno de los dirigentes que defendió la reelección de la rectora de la Unachi en 2022. Años atrás, durante una sesión de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, el diputado salió en defensa de la administración universitaria y cuestionó las críticas dirigidas contra la rectora. “Nos da gusto que haya presentado el presupuesto. Yo me pregunto que, si usted es tan mala, ¿por qué ganó?, ¿por qué ha ganado tres periodos? Usted es una sobreviviente de esa campaña que le hicieron”, expresó Pineda en aquella intervención, en medio de los cuestionamientos públicos contra la gestión universitaria. Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Walter Cerrud LP EFE, WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS Trump afirma que Xi le ofreció ‘ayuda’ con Irán durante su reunión en Pekín El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que su homólogo chino, Xi Jinping, le ofreció “ayuda” con la guerra de Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz durante la reunión que mantuvieron en Pekín. “Al presidente Xi le gustaría que se llegara a un acuerdo. Me dijo: ‘Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo’”, explicó Trump en una entrevista con la cadena Fox News desde China. Según un extracto de la entrevista, que se emitirá por completo el jueves por la noche en Estados Unidos, Trump afirmó que al presidente chino “le gustaría que se abriera el estrecho de Ormuz”. Según el líder estadounidense, Xi también se habría comprometido ante Trump a no suministrar equipamiento militar a Irán. “Dijo que no va a entregar equipo militar, lo cual es una declaración importante. Pero, al mismo tiempo, dijo que compran gran parte de su petróleo allí y que les gustaría seguir haciéndolo”, explicó. La guerra de Irán ganó peso en la visita de Trump a China porque en los días previos Washington pidió a Pekín un papel más activo ante Teherán, al considerar que el bloqueo de Ormuz afecta directamente a los intereses energéticos y comerciales de China, ya que por esa vía pasan aproximadamente el 45% de sus importaciones de gas y petróleo. Xi y Trump coincidieron en la reunión que Irán no debe tener “nunca” armas nucleares y en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz al transporte de hidrocarburos sin cobrar derechos de paso, según un comunicado de la Casa Blanca sobre esa primera reunión. Trump, que se encuentra de visita oficial a Pekín por primera vez desde 2017, en su primer mandato, mantendrá este viernes un nuevo encuentro con Xi antes de regresar a Washington.

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