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6A La Prensa Panamá, miércoles 22 de abril de 2026 Panorama Los intentos del Partido Revolucionario Democrático (PRD) para lograr que el Parlamento Centroamericano (Parlacen) juramentara al expresidente Laurentino Cortizo y al exvicepresidente José Gabriel Carrizo (2019-2024) no prosperaron. La maniobra se intentó durante la sesión ordinaria celebrada ayer martes en la sede del Parlacen, en Guatemala, pero no tuvo éxito. Aunque el tema no figuraba en la agenda oficial, representantes del PRD presentaron una moción de alteración para incorporar la juramentación de ambos exmandatarios. La tarea recayó en la diputada Ernestina Morales, suplente de Benicio Robinson -presidente del PRD-, quien viajó por primera vez a ese foro regional con una misión clara: abrir la puerta para que Cortizo y Carrizo fueran juramentados como diputados del Parlacen. Morales —quien usualmente participa en las sesiones de manera virtual desde la comarca Ngäbe Buglé— tomó la palabra en el pleno y preguntó directamente a la presidenta del Parlacen, Karla Gutiérrez Herrera, diputada de Guatemala, por qué aún no se había procedido con la juramentación y cuál era el motivo del retraso. Sin embargo, la presidenta la interrumpió y respondió que en su despacho no existía una nota formal solicitando el trámite. La diputada panameña insistió en que ambos políticos tienen derecho a ser juramentados, amparados — según argumentó— en el artículo 2 del Tratado Constitutivo del Parlacen y el artículo 3 del reglamento interno. En su intervención, Morales alegó que no corresponde al Parlacen actuar como juez ni evaluar procesos judiciales en Panamá. “Que sea la justicia panameña quien defina eso, no nosotros”, reclamó ante el pleno. Morales incluso aseguró que sí existe documentación formal presentada por Cortizo y Carrizo, con constancia de recibido, y cuestionó en qué norma se sustenta la negativa a juramentarlos. Pero el debate tomó otro giro cuando intervino el diputado guatemalteco Salomón Herrera, quien pidió al pleno actuar con responsabilidad y no alterar la agenda para una juramentación “atemporal”. Un viaje a Guatemala y un ‘no’ en el Parlacen: Cortizo y Carrizo siguen sin juramentarse ORGANISMO REGIONAL Herrera recordó que Cortizo y Carrizo fueron convocados para juramentarse en agosto de 2024, pero no atendieron ese llamado. “No podemos permitir que ahora, cuando tienen un problema encima, busquen esto como refugio”, expresó, al tiempo que advirtió que el Parlacen debe romper con la imagen de ser un espacio para eludir responsabilidades. La postura fue respaldada por el diputado panameño Rubén Darío Campos, del partido Realizando Metas, quien rechazó la solicitud y sostuvo que ambos tuvieron su oportunidad de juramentarse junto con el resto de la delegación panameña en 2024. Según Campos, tras enfrentar denuncias y cuestionamientos, “corrieron a buscar la mal llamada cueva de ladrones”. En un discurso cargado de tono político, el diputado vinculó el tema con el dolor social dejado por la pandemia y cuestionó si el interés real de Cortizo y Carrizo era trabajar en el organismo o beneficiarse del supuesto blindaje político que ofrece el Parlacen. “Que sea legal es cierto, pero dígame usted si es moral”, afirmó Campos, al pedir que primero respondan ante la justicia. El intento terminó sin éxito y la juramentación no se realizó. Carrizo enfrenta proceso judicial Carrizo enfrenta actualmente un proceso por presunto enriquecimiento injustificado. El pasado 28 de enero, una jueza de garantías le imputó cargos y le ordenó la medida cautelar de arresto domiciliario. Durante esa audiencia, la defensa alegó que el despacho judicial no tenía competencia, argumentando que Carrizo ostenta la condición de miembro del Parlacen. Sin embargo, la jueza mantuvo el proceso y remitió el recurso a la Corte Suprema de Justicia. Posteriormente, el máximo tribunal determinó que no le asistía la razón a la defensa, al no reconocerle la condición de diputado del Parlacen. En consecuencia, la Corte no admitió la demanda de inconstitucionalidad que buscaba trasladar el caso a esa instancia. Una búsqueda reiterada Este nuevo revés se suma a varios intentos fallidos por parte de Carrizo para lograr su juramentación. Uno ocurrió en octubre de 2024. Otro en junio de 2025, cuando una sesión ordinaria en El Salvador fue suspendida por fallas técnicas en el hotel donde se realizaba el encuentro. El más reciente antecedente ocurrió en enero de 2026, cuando Carrizo viajó a Guatemala con la intención de presentarse personalmente, pero tuvo que regresar a Panamá luego de que se informara que la fiscal superior anticorrupción, Adela Cedeño, había girado una orden de aprehensión en su contra. Una mirada a la ciudad desde Coco Parque. Anel Asprilla El espacio frente al mar que San Francisco esperó por décadas Yaritza Mojica [email protected] José González Pinilla [email protected] COCO PARQUE Tras 20 años de cierre, Coco Parque reabre al público luego de la demolición de una garita privada; el proyecto contempla una inversión de $700 mil y dos años. Después de 20 años de permanecer cerrado y fuera del alcance de la comunidad, un terreno estatal de más de una hectárea frente al mar, que fue bloqueado por un edificio privado en el corregimiento de San Francisco, ya puede ser utilizado por los vecinos. Se trata de Coco Parque, un proyecto que busca devolver a los residentes un espacio público largamente reclamado. El pasado 20 de abril, luego de que la Junta Comunal de San Francisco lograra la recuperación del acceso al parque mediante la demolición de la garita del edificio Belvedere Park, que bloqueaba la entrada al lugar, los residentes empezaron a hacer uso de este espacio público. Entre paseos con sus mascotas, caminatas, juegos de niños y hasta desayunos frente al mar, así fue disfrutada esta área verde. Tanto residentes de San Francisco como algunos visitantes de sectores cercanos se acercaron poco a poco para conocer Coco Parque, un lugar que en 1973 era utilizado como astillero y que posteriormente fue dado en concesión para el desarrollo de una marina turística en 1986. Sin embargo, en 2011 la Autoridad Marítima de Panamá de 2011, mediante resolución, resolvió negar la solicitud de renovación del contrato con la marina. Ahora este espacio contempla una inversión aproximada de 700 mil dólares, recursos que serán aportados por la Junta Comunal de San Francisco y la Alcaldía de Panamá. El proyecto de Coco Parque podría estar listo en unos dos años. Serena Vamvas, representante de San Francisco, explicó que la demolición de las estructuras que impedían el acceso al área se realizó “con todas las de la ley”, mediante un proveído firmado por el ingeniero municipal y el alcalde capitalino. Vamvas aseguró que el terreno nunca dejó de ser propiedad estatal y que actualmente se encuentra en proceso de traspaso para uso y administración municipal como parque público. Pero más allá de cifras y trámites, lo que ha despertado entusiasmo entre los vecinos es la recuperación de un sitio que muchos aseguran nunca pudieron disfrutar. Un parque pensado por los residentes El proyecto Coco Parque pasó por consulta ciudadana el año pasado y fue aprobado un diseño con la participación vecinal. Entre las amenidades previstas figuran áreas infantiles, zona para mascotas, senderos para caminar o correr y vigilancia permanente mediante un guardaparque. Desde este martes 20 de abril, los primeros movimientos de trabajo de parte de colaboradores la Junta Comunal empezaron. Se hizo el corte de tres estructuras de acero en forma de gramófono que impedia el crecimiento de tres grandes árboles. Según los trabajadores estos hierros, representan un peligro para los niños y cualquier visitante del parque, además se inició la instalación de cestos de basura. Una de las primeras en visitar el parque y entrar sin temor a ser detenida por la administración del edificio Belvedere Park fue Zoe, una joven residente del sector de San Francisco, quien calificó la apertura como “una acción increíble” y aseguró que desconocía la existencia del lugar hasta que fue habilitado. “Ahora me imagino a los niños jugando aquí o venir con mis amigas a pasar un buen rato. Tenemos naturaleza cerca, sin tener que ir a la Cinta Costera o al Parque Omar”, comentó. Otros residentes, como Alejandra y su esposo Andrés Concepción —quienes decidieron desayunar al aire libre en el parque—, destacaron el potencial del área y la necesidad de más espacios comunitarios en San Francisco. “Es un espacio público que se necesitaba. Tiene mucho potencial y la representante del corregimiento cuenta con nuestro apoyo para limpieza o lo que se requiera”, indicaron. Según Andrés, este terreno era utilizado de forma privada. “Los que tenían ocupado este espacio lo mantenían cerrado, ni siquiera le daban mantenimiento; lo tenían descuidado, desaprovechando esta área pública que puede servir para la comunidad, para esparcimiento o diversión”. Por su parte, Rodolfo Vargas, otro residente del corregimiento, afirmó que la recuperación del área representa una mejora para la calidad de vida de los vecinos. “Panamá necesita más parques. Esto hacía mucha falta para pasear mascotas, hacer ejercicios y que las personas mayores podamos caminar cerca de casa”, expresó. Entre los residentes más antiguos consultados estuvo Manuel Alberto Moreno, un vecino histórico de San Francisco, de 73 años. Su testimonio refleja el peso simbólico de la recuperación. “Nunca tuve acceso para pasar dentro de esta área. Nunca. Primera vez hoy”, afirmó. Moreno recordó que en su juventud funcionaba un astillero y relató historias de cuando debía ir por otro acceso para bañarse con otro vecinos conocidos de la época. Ahora espera que el nuevo parque sea restaurado de manera integral y abierto para todos. “Que venga todo el mundo con sus niños, los padres, los vecinos. Todo el que venga a San Francisco, sea bienvenido”, señaló Moreno. Los vecinos coincidieron en que, además de la construcción del parque, será clave el compromiso ciudadano para mantener limpio y en buen estado el nuevo espacio público, llamado a convertirse en un punto de encuentro y recreación para San Francisco. El área tiene 1.3 hectáreas. Anel Asprilla

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