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8A La Prensa Panamá, lunes 20 de abril de 2026 Imagen de los pulmones de madre e hija. Cortesía Tuberculosis: una muerte que no debió ocurrir en Panamá Aleida Samaniego C. [email protected] ESTUDIO CIENTÍFICO El fallecimiento de una madre y su bebé por tuberculosis revela brechas en atención prenatal, diagnóstico tardío y desigualdades persistentes en el acceso a salud. Una enfermedad que muchos consideran superada sigue cobrando vidas en Panamá. Un caso clínico publicado en marzo pasado en la revista científica Pediatric Pulmonology documentó la muerte de una madre y de su recién nacida por tuberculosis. La investigación, iniciada en 2018 por especialistas del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat-AIP) y del Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, advierte que una infección prevenible y tratable aún encuentra terreno fértil allí donde el sistema sanitario llega tarde. Los datos analizados fueron recopilados retrospectivamente a partir de registros médicos hospitalarios generados durante la atención clínica habitual. El informe omitió toda información identificable de la paciente para preservar su confidencialidad. El reporte, titulado ‘Un caso de tuberculosis gestacional y congénita: una doble transmisión vertical fatal’, no solo describe una emergencia médica extrema, sino que también evidencia brechas persistentes en el acceso a servicios de salud, controles prenatales, diagnóstico oportuno y seguimiento en regiones apartadas del país. La historia refleja cómo una enfermedad controlable puede volverse mortal cuando se combina con pobreza, distancia geográfica y atención tardía. La paciente era una mujer de la etnia ngäbe buglé, de 40 años, residente en Almirante, Bocas del Toro. Tenía un embarazo de 28 semanas cuando llegó en estado crítico al Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, en Chiriquí, centro de referencia para casos complejos. Durante un mes presentó fiebre, dolor abdominal irradiado hacia la espalda, debilidad generalizada y alteraciones neurológicas. Estos síntomas ameritaban una evaluación médica urgente; sin embargo, solo acudió a dos controles prenatales durante toda la gestación. Al ingresar al hospital, su condición se deterioró rápidamente. Sufrió un paro cardiorrespiratorio que requirió maniobras de resucitación e intubación. Posteriormente, los estudios confirmaron tuberculosis miliar, una forma grave en la que la bacteria se disemina por el torrente sanguíneo hacia múltiples órganos, además de signos compatibles con meningitis. Pese al inicio del tratamiento antituberculoso y al manejo intensivo, evolucionó hacia shock séptico y falla multiorgánica. Falleció tres días después del parto. La bebé nació mediante cesárea de emergencia con apenas un kilogramo de peso y requirió ventilación mecánica desde sus primeras horas. Días después, los análisis confirmaron meningitis tuberculosa, evidencia de transmisión vertical, es decir, contagio de madre a hija durante el embarazo o el parto. La recién nacida falleció a los 12 días. Los especialistas advirtieron que este tipo de transmisión, aunque poco frecuente, conlleva un alto riesgo de mortalidad neonatal. Una enfermedad silenciosa que aún persiste La epidemióloga e investigadora principal del estudio, Ericka Ferguson, advirtió que la tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública en Panamá, especialmente en zonas rurales e indígenas, donde su diagnóstico suele ser tardío debido a la inespecificidad de sus síntomas. “Primero hay que sospecharla para poder diagnosticarla”, explicó la investigadora, al señalar uno de los principales desafíos frente a esta enfermedad. Entre los signos de alerta mencionó tos persistente por más de dos semanas, pérdida de peso sin causa aparente, sudoración nocturna, debilidad, fatiga o tos con sangre. Ferguson subrayó que el embarazo es una etapa de especial vulnerabilidad, debido a cambios inmunológicos que pueden modificar la respuesta del organismo ante infecciones como la tuberculosis. En el posparto, estas manifestaciones pueden volverse más intensas. Ferguson recordó además que la enfermedad puede transmitirse al bebé durante la gestación o el parto, aunque un tratamiento oportuno reduce significativamente ese riesgo. Desigualdad territorial y barreras de acceso Por su parte, el investigador Amador Goodridge explicó que la tuberculosis sigue siendo endémica en Panamá y que muchas personas la padecen sin saberlo, ya que puede permanecer latente o presentar síntomas inespecíficos. La enfermedad se transmite por vía aérea y representa un mayor riesgo para personas con sistemas inmunológicos debilitados, pacientes con enfermedades crónicas, niños menores de cinco años y mujeres embarazadas o en puerperio. Goodridge señaló que en comunidades indígenas y rurales persisten condiciones que favorecen su propagación y dificultan el tratamiento, entre ellas pobreza, desnutrición, hacinamiento, alta movilidad poblacional y barreras geográficas para acceder a centros de salud. A esto se suma la baja adherencia al tratamiento, que puede extenderse por seis meses o más y requiere supervisión constante. Su abandono incrementa el riesgo de complicaciones, transmisión y resistencia bacteriana. También advirtió que factores socioculturales influyen en la búsqueda de atención médica, ya que en muchas comunidades la medicina tradicional es el primer recurso, lo que puede retrasar el diagnóstico. Respuesta del sistema de salud Ambos especialistas coincidieron en que el caso evidencia la necesidad de fortalecer la respuesta sanitaria. Se propone capacitar al personal de atención primaria para detectar la enfermedad en fases tempranas, acercar pruebas diagnósticas a comunidades remotas y reforzar el seguimiento de pacientes. También se recomienda garantizar la vacunación con BCG en recién nacidos, especialmente en áreas donde no siempre se nace en instalaciones de salud. Goodridge destacó además la importancia de la investigación científica y social para comprender las causas del abandono del tratamiento y mejorar la articulación entre medicina tradicional y sistema formal de salud. Más allá del caso clínico A nivel global, la tuberculosis continúa entre las principales causas de muerte por enfermedades infecciosas. En mujeres en edad reproductiva aumenta el riesgo de complicaciones como parto prematuro, bajo peso al nacer y mortalidad neonatal. En Panamá, aunque la incidencia es menor que en otros países de la región, persisten desigualdades territoriales importantes, especialmente en provincias como Bocas del Toro, muestran los informes del Ministerio de Salud (Minsa) La muerte de esta madre y su hija no solo refleja una falla clínica, sino también una brecha estructural en el acceso equitativo a la salud. En Panamá, el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) —un tratamiento que previene la infección por virus de inmunodeficiencia humana (VIH)— forma parte de las políticas públicas de salud. Sin embargo, su implementación aún enfrenta barreras relacionadas con la información, el acceso y la percepción del riesgo entre la población. De acuerdo con información del Ministerio de Salud (Minsa), actualmente existen 12 centros de salud en el país que ofrecen este tratamiento de manera gratuita, distribuidos en nueve regiones del país. Entre estos figuran instalaciones en la Región Metropolitana, Panamá Oeste, Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas, Herrera, Coclé y Panamá Norte. La PrEP consiste en la administración de dos medicamentos antirretrovirales antes de una posible exposición al virus. Su objetivo es impedir que el VIH se establezca en el organismo. Según la Organización Mundial de la Salud, su efectividad puede alcanzar hasta el 99% cuando se utiliza de forma adecuada. Carlos Chávez, jefe de la Sección de ITS/VIH/sida del Minsa, explicó que este tratamiento está dirigido PrEP, la pastilla para prevenir el VIH: dónde conseguirla gratis en Panamá SALUD principalmente a personas con alto riesgo de adquirir el virus. “Se orienta a quienes tienen múltiples parejas sexuales y no utilizan preservativo de manera constante”, señaló. También incluye a poblaciones clave como hombres que tienen sexo con hombres, mujeres transgénero y trabajadoras sexuales. A pesar de su disponibilidad, la cobertura del programa aún es limitada. Desde su implementación, más de 3,000 personas han sido beneficiadas, mientras que actualmente unas 1,800 se mantienen inscritas en el esquema de prevención, según datos oficiales. El contexto epidemiológico mantiene la relevancia de este tipo de estrategias. Durante 2025, el Minsa reportó 1,750 nuevos casos de VIH en el país, con mayor concentración en la Región Metropolitana y en la comarca Guna Yala. De estos, aproximadamente 1,300 corresponden a hombres. En total, unas 24,400 personas viven con VIH en Panamá, de las cuales cerca de 22,000 reciben tratamiento antirretroviral. Para las autoridades sanitarias, estos datos reflejan la necesidad de fortalecer tanto la prevención como el diagnóstico temprano. El Minsa insiste en que, aunque la PrEP representa una herramienta eficaz, no sustituye otras medidas de protección. El tratamiento no previene infecciones de transmisión sexual como la gonorrea, clamidia, herpes, tricomoniasis o sífilis, por lo que se recomienda mantener el uso del preservativo. Asimismo, Chávez reitera el llamado a la población sexualmente activa a realizarse la prueba de VIH al menos una vez al año. Un diagnóstico oportuno permite iniciar tratamiento de forma temprana, mejorar la calidad de vida y reducir la transmisión del virus. Aleida Samaniego C. [email protected] Bacteria Tuberculosis: una enfermedad curable que aún requiere atención La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo tuberculoso, una bacteria que suele afectar a los pulmones. Se transmite por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe. Se trata de una enfermedad prevenible y curable. La enfermedad tuberculosa suele tratarse con antibióticos y puede ser mortal si no se trata. EN GENERAL, LAS PERSONAS INFECTADAS NO SE SIENTEN ENFERMAS NI TRANSMITEN EL BACILO, Y SOLO UNA PEQUEÑA PROPORCIÓN ENFERMA Y PRESENTA SÍNTOMAS. Los bebés y los niños tienen un riesgo mayor de contraer la enfermedad si se infectan. GRUPO DE MAYOR RIESGO SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA EN PANAMÁ ENTENDIENDO LA ENFERMEDAD 2024 2025 2,156 2,044 CASOS NOTIFICADOS CASOS ACUMULADOS La incidencia de tuberculosis en Panamá registra una reducción sostenida durante el último año. Los bacilos tuberculosos pueden multiplicarse en el organismo y afectar a varios órganos. Infografía: LP - Fuente: Minsa/OPS

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