6A La Prensa Panamá, jueves 9 de abril de 2026 Panorama Harry Quinn, ingeniero especialista en hidrocarburos, llamó la atención sobre las operaciones que tienen lugar en el polígono que regenta POTSA, donde existen tanques de almacenamiento de combustibles que fueron construidos en 1927. Dentro de ese polígono existen dos subcontratistas, indicó, uno que se dedica a la parte de lubricantes y otro que se dedica a la parte de reciclaje. “Aquí no se almacena gasolina hoy día, solamente bunker y diésel, o sea residual”, afirmó en entrevista con Telemtro Reporta. Quinn explicó que los recicladores recogen aceite residual de estaciones de combustible o de barcos; que ellos lo transportan, lo procesan y le dan un valor agregado. “Ahí es donde pudo haber existido el problema”, dijo, y explicó que en el proceso de lavado se utilizan solventes El riesgo en el reciclaje de aceites: lo que podría estar detrás de las explosiones y que en esos procesos tienen que participar químicos, ya que se debe hacer una prueba de flashpoint, que es la que indica la temperatura a la cual un hidrocarburo genera vapores explosivos. “Por eso es que ves una, dos, tres explosiones [en el evento del puente de las Américas], porque no estás hablando ya de residual, o sea, búnker [...]”, advirtió Quinn. Añadió que cuando se recoge un producto residual no se puede confiar en que no tenga otros elementos contaminantes, y que esos elementos contaminantes no se agregan por casualidad, sino que para poder lavar el tanque. “Y eso es el riesgo”, manifestó Quinn. También apuntó al regente del terminal, que no es reciclador. Al transportista le dicen ve y recoge esto, él no sabe lo que está cargando, lo ve negro y dice eso es búnker, indicó. Se encienden alarmas sobre seguridad y controles tras incendio Yaritza Mojica [email protected] Yaritza Mojica [email protected] EXPLOSIÓN BAJO EL PUENTE DE LAS AMÉRICAS El ingeniero y exministro del MOP, José Antonio Domínguez, criticó la decisión de restringir el paso de vehículos pesados sin una explicación técnica clara. Rogelio Dumanoir, de la SPIA, cuestionó las condiciones en las que se desarrollaban operaciones con combustible y aludió a las normas de seguridad. El incendio de tres camiones cisterna en las cercanías del puente de las Américas el pasado lunes ha reavivado el debate sobre el estado estructural de esta vía clave y la ubicación de estos tanques de reserva de combustible, luego que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) autorizara la reapertura parcial con restricciones para el tránsito de vehículos pesados, mientras continúan las evaluaciones técnicas. Tras el siniestro —que generó una gran bola de fuego que alcanzó una de las columnas del puente y se elevó hasta la superficie de rodadura—, el MOP informó que, de manera preliminar, no se observaron daños estructurales severos en las cerchas, aunque se realizarán pruebas adicionales. Ingenieros del ejército de Estados Unidos llegarán hoy al país para colaborar, de manera voluntaria, en la inspección estructural del puente de las Américas. Se trata de dos ingenieros estructurales y dos especialistas de apoyo, quienes realizarán una evaluación técnica y emitirán un informe que entregará al MOP el próximo lunes. Evaluación del MOP fue ‘superficial’ El exministro de Obras Públicas e ingeniero de profesión, José Antonio Domínguez, calificó la evaluación oficial como “superficial”, al considerar que persisten dudas sobre otros elementos, como el estado de las columnas y la determinación de responsabilidades frente a lo sucedido. Domínguez explicó que, al analizar las imágenes del incendio, se aprecia que las llamas se mantenían por debajo de las estructuras de acero del puente y eran desplazadas por el viento, lo que —a su juicio— reduce la probabilidad de una afectación térmica significativa. Sostuvo que la presencia de hollín, y no de pintura quemada o carbonizada, sería un indicio de que el acero no alcanzó temperaturas críticas. “Si la pintura se mantiene adherida, difícilmente hubo calor suficiente para debilitar la estructura metálica”, afirmó. Asimismo, expresó dudas sobre posibles daños en el concreto, al encontrarse a mayor distancia del foco del fuego. No obstante, criticó la decisión de restringir el paso de vehículos pesados sin una explicación técnica clara. A su juicio, si no hubo afectación estructural, el tránsito debería restablecerse completamente; de lo contrario, advirtió que se estaría actuando bajo un esquema de “ensayo y error”, lo que calificó como inadecuado para una infraestructura de esta magnitud. El exministro también alertó sobre problemas estructurales históricos del puente, recordando que desde hace más de tres décadas estudios ya advertían la necesidad de reemplazar componentes como las losas. Ante este panorama, el especialista hizo un llamado a realizar una investigación exhaustiva sobre las causas del incendio y a deslindar responsabilidades, advirtiendo que este tipo de incidentes no puede minimizarse. Cuestionó, además, la posible evasión de responsabilidades por parte del concesionario del área, al recordar que, independientemente de subarrendamientos, este mantiene la obligación de velar por el cumplimiento de las normas y condiciones establecidas por el Estado. Como advertencia, Domínguez expresó su preocupación de que el caso quede impune y que la responsabilidad termine recayendo únicamente en la persona fallecida durante el incidente, por lo que insistió en la importancia de garantizar transparencia y rendición de cuentas. Alerta por tanques de combustible Domínguez también expresó preocupación por el estado de los tanques de combustible ubicados en las inmediaciones de La Boca, en Ancón, actualmente concesionados a la empresa Panama Oil Terminals, S.A. (POTSA). Estas instalaciones corresponden al antiguo patio de tanques de combustible en Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico), que en su momento operó la empresa Atlántico Pacífico, S.A. (APSA). Actualmente, POTSA mantiene supuestamente arrendada parte del área a la empresa Environmental Solutions Development, Inc., dedicada al manejo de desechos y fumigación dentro o fuera de recintos portuarios. Según recordó Domínguez, los tanques fueron instalados posterior a la construcción del puente, en 1962, y actualmente presentan visibles signos de deterioro, especialmente por corrosión en sus superficies. El ingeniero estructural y miembro de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Rogelio Dumanoir también cuestionó las condiciones en las que se desarrollaban operaciones con combustible en las inmediaciones del puente de las Américas y advirtió sobre posibles fallas en la aplicación de las normas de seguridad vigentes. Dumanoir reconoció que el MOP actuó de forma adecuada al someter el puente a una evaluación técnica; sin embargo, subrayó que existe una preocupación mayor, relacionada con el manejo de combustibles en la zona del siniestro. “¿Cómo es posible que se estuviera realizando una operación de trasiego de combustible entre vehículos tan cerca de la pilastra del puente?”, cuestionó. Añadió que este tipo de actividades está regulada por normas de seguridad, especialmente en instalaciones con tanques aéreos y almaResidentes de Tabernilla, en el área de Balboa, denunciaron olores persistentes a combustible y riesgos asociados a operaciones de manejo de hidrocarburos. El 16 de octubre de 2025 enviaron una carta al Ministerio de Ambiente solicitando una evaluación urgente de la calidad del aire en Tabernilla, David Delgado y La Boca Rey Feurtado, vocero comunitario, aseguró que las advertencias fueron ignoradas. “Hace meses recogimos firmas y solicitamos inspecciones[...] Aquí los camiones circulan a altas horas por áreas residenciales sin control”, afirmó. En la misiva, los residentes indicaron que “desde hace semanas se perciben olores fuertes a combustible”, sin identificar su origen, en un área con tuberías y tanques expuestos. Xavier Díaz, residente con más de 40 años en la comunidad, señaló que la situación no es reciente. “Los fines de semana es frecuente sentir el olor, incluso al caminar por los alrededores. Esto no es nuevo”, expresó. También denunció el tránsito de camiones cisterna durante la madrugada. Los moradores sostienen que existe falta de regulación y comunicación con las empresas que operan con materiales peligrosos, sin horarios definidos ni protocolos visibles de seguridad. “Esto es una lección para el país”, advirtió Feurtado. El incidente ocurrió en terrenos concesionados a Panama Oil Terminals, S.A. (POTSA), que atribuyó responsabilidad a Environmental Solutions Development, Inc., subarrendataria dedicada al manejo de desechos. El director de la Autoridad Marítima de Panamá, Luis Roquebert, anunció la suspensión o cancelación de la concesión para “garantizar una investigación eficaz”, en coordinación con el Ministerio Público, y ordenó detener operaciones mientras avanzan las investigaciones. Vecinos de Tabernilla habían denunciado ‘fuertes olores a combustible’ Yaritza Mojica [email protected] Área donde tuvo lugar el incendio, que involucró tres vehículos cisterna que se encontraban en el área de concesión de POTSA. Gabriel Rodríguez cenamiento de grandes volúmenes de hidrocarburos. El especialista advirtió que el incidente pudo haber tenido consecuencias mucho más graves. “Nos ha salido barato el ensayo. Esta tragedia pudo haber tenido otro alcance”, remarcó, al tiempo que hizo un llamado a reforzar el cumplimiento de las regulaciones existentes.
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