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prensa_2026_03_15

1B La Prensa Panamá, domingo 15 de marzo de 2026 caparon de la falta de compactación, como el área del home plate o la primera base. Es un aspecto que debía solucionarse de inmediato, tomando en cuenta que ayer en la noche Colón volvería a jugar en casa cuando recibiera al campeón Bocas del Toro, que perdió en su debut ante Panamá Metro en el estadio Rod Carew. Y bien podría decirse que lo anterior no corresponde directamente al título de esta historia, pero es clave explicarlo con más detalles, porque un cuadro de pelota tiene aspectos muy técnicos sin importar si se trata de un estadio para cinco mil o para cuarenta mil personas. Ahora sí, vamos a lo que realmente no se vio de un evento que ya venía con algunos tintes confusos. El primero de ellos fue el proceso de venta de boletos, que nunca fue anunciado oficialmente. Semanas atrás circuló el rumor de que cuatro mil entradas ya habían sido vendidas. Y el rumor resultó ser cierto. Los mil restantes correspondía a la Fedebeis y sus patrocinadores, a jugadores y diGuillemo Pineda G. [email protected] El desenlace entre las novenas de Chiriquí y Colón fue visto por menos de la mitad de las personas que llegaron el viernes, al final de la tarde, al estadio Roberto Mariano Bula. Después de cinco horas de partido y 12 episodios, Chiriquí venció 5-4 a Colón producto de un imparable de Jorge Rodríguez en la parte alta del duodécimo, con el que empujó al corredor fantasma. Eran ya las 2:00 a.m. del sábado cuando los chiricanos completaron el tercer out con una jugada en la segunda base, que mostraba mucha arenilla suelta y que a la vista del espectador por ratos la pelota se perdía. Ese detalle fue apenas una señal de un problema que se notó desde temprano. En este ejercicio visual que inicia con la falta de compactación de la arcilla del infield —algo que se vio con claridad en la transmisión del partido y también en varios momentos de reclamo de directores y jugadores—, uno de los que expresó su preocupación fue el lanzador zurdo Gilberto Chú, quien entró como relevista por Bryan Cáceres en el séptimo episodio. Resulta que en el pitching plate se había formado un desnivel de varios centímetros que podía ocasionar lesiones en la mecánica de los lanzadores. Otras zonas tampoco esTORNEO NACIONAL DE BÉISBOL MAYOR rectores de ambos equipos, y también al Ejecutivo: Pandeportes y la Presidencia. Para fortuna del aficionado todavía quedan muchos partidos por delante y quizás en los próximos juegos no tengan que regresar a sus casas a las 3:00 a.m., como sí ocurrió con muchos la noche inaugural. Muchos de ellos habían llegado desde las 4:00 p.m., que era la supuesta hora de apertura de puertas. Finalmente los accesos se abrieron pasada las 5:00 p.m. y para las 6:30 de la tarde ya había fácilmente unas 3,500 personas entre aficionados ubicados en sus asientos, comprando comidas y bebidas o tomándose fotos y videos para el recuerdo. El calendario del día inaugural anunciaba que el partido comenzaría a las 8:00 p.m. Y aquí uno diría que en guerra avisada no muere soldado. El juego iba a empezar una hora después del resto de los partidos de la jornada, pero ni siquiera eso ocurrió. El espectáculo artístico, que pudo haber arrancado desde las 5:30 p.m., inició cerca de las 7:00 con la Lo que no se vio del partido entre Chiriquí y Colón Retrasos, detalles técnicos en el terreno y una experiencia incompleta para el fanático marcaron la primera jornada del béisbol mayor en el renovado estadio colonense. Listos para comenzar el partido. Carlos Vidal-Endara La afición apoyando al equipo de casa. Carlos Vidal-Endara El renovado estadio Roberto Mariano Bula fue inaugurado el viernes, en la mañana con un acto formal de gobierno, y en la noche, siendo sede del partido inaugural de la edición 83 del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor. Carlos Vidal-Endara Tu opinión nos interesa [email protected] BUNDESLIGA El Bayern salva un empate El Bayern Múnich empató ayer 1-1 en su visita al Bayer Leverkusen en un partido en el que jugó con diez hombres desde el minuto 42 por la expulsión de Nicolas Jackson y con nueve los últimos ocho del tiempo reglamentario y los nueve del añadido por una tarjeta roja, por doble amarilla, a Luis Díaz. presentación de un DJ y luego con la actuación de un artista insignia de Colón como Kafu Banton. Posteriormente se rindió homenaje a las glorias a las que se dedica el campeonato. Allí estuvieron presentes Mauricio Ching, José Murillo I, Rodolfo Aparicio, Manuel Rodríguez, Crispín Poveda, José Solís y Aníbal Reluz, parte del “lineup de estrellas” al que se dedica la edición 83 del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor. El Himno Nacional se cantó a las 8:10 de la noche. Ese retraso de diez o quince minutos no parecía grave. Sin embargo, luego comenzó una larga espera. Primero retiraron del terreno las banderas publicitarias, la mesa de los reconocimientos y las decenas de personas que, de alguna manera, no ayudaban a mantener limpia la imagen de un momento tan solemne como es cuando se canta el Himno Nacional de Panamá. Pasó un rato prolongado y los árbitros no salían al terreno. Media hora después seguían sin aparecer para el grito de playball. Cuarenta y cinco minutos más tarde finalmente salieron los cuatro árbitros para discutir las reglas de terreno en un estadio que, además, tiene una orientación completamente distinta al anterior. En el viejo Mariano Bula el home plate estaba orientado hacia la calle 11; ahora está a la altura de la calle 12, donde antes estaba ubicado el jardín central. Finalmente, a las 9:06 p.m., el diestro colonense Carlos Rodríguez realizó el primer lanzamiento ante el bateador chiricano Iraj Serrano. Colón tomó ventaja en el primer episodio con las carreras de Omar Ortega y Edgar Muñoz, mientras que los chiricanos anotaron en el segundo y cuarto capítulo. La tardanza provocó que desde el sexto y séptimo episodio algunos aficionados comenzaran a marcharse, a pesar de que el partido estaba empatado 2-2. Ya era medianoche y muchos vinieron a pie. La tendencia se mantuvo en los episodios extra, incluso cuando ambos equipos anotaron carreras en el décimo y undécimo para colocar la pizarra 4-4. Sabor agridulce La experiencia del fanático tuvo un sabor agridulce, y no solo por la derrota de Colón. Las largas filas por la demora en la apertura de puertas, la falta de controles adecuados para recibir a cinco mil personas y algunos accesos internos del estadio que terminaron siendo clausurados por la empresa contratista —ante la falta de personal del organizador, en este caso la Fedebeis— complicaron la logística de la noche. Los baños eran nuevos, pero no tenían jabón ni papel. Pequeños detalles que recuerdan que el béisbol nacional no puede seguir cayendo en la improvisación. Porque salvo Metetí y Chepo, las otras diez sedes provinciales tienen estadios construidos en este siglo y aun así muchas veces quedan lejos de ofrecer una experiencia realmente buena para el fanático. Entre todo eso también hubo una nota positiva. El anunciador del estadio pidió en varias ocasiones a los aficionados que no subieran los pies a las butacas. Y un fanático llegó con varias bolsas negras de basura que repartió en distintos sectores de la tribuna. Los propios aficionados comenzaron entonces a depositar allí sus desperdicios. La primera experiencia Nuestro béisbol no puede seguir descuidando su principal activo: el público. Ese mismo público que otras disciplinas deportivas del país desearían tener estuvo allí, incluso cuando el partido empezó pasadas las nueve de la noche y terminó cinco horas después. Porque el béisbol sigue siendo un deporte familiar. Y anoche había cientos — quizás miles— de niños ilusionados por ver béisbol por primera vez en su vida en su propia ciudad. Hace casi una década que no se jugaba entre las calles 11 y 13, así que cualquier menor de 12 o 13 años estaba viviendo un día especial. El Bayern Múnich empató ayer 1-1 en su visita al Bayer Lever últimos ocho del tiempo reglamentario y los nueve del añadi

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