7A La Prensa Panamá, martes 3 de marzo de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. Así como actores, actrices o figuras públicas tienen derecho a una vida privada y deciden qué mostrar, lo mismo ocurre con cualquier usuario en redes sociales. Exponerse no significa renunciar a la intimidad ni autorizar el juicio constante. Hoy basta con opinar sobre un tema y estar abierto al diálogo para recibir respuestas negativas, ataques o descalificaciones, solo porque una frase fue interpretada de manera distinta o no coincide con la opinión dominante. La llamada libertad de expresión, por la que tanto se ha luchado, parece fragmentarse cuando expresarse implica el riesgo de ser cancelado. No vemos el impacto emocional de nuestras palabras. No medimos cómo un comentario puede afectar a otra persona, porque creemos que nunca estaremos en esa posición. Hasta que ocurre: un video se vuelve viral de la noche a la mañana y, de pronto, no solo tu vida queda expuesta, sino también la de tu familia, por razones que escapan completamente de tu control. Cada día es más común ver a personas grabando a otras en la calle sin su autorización. Lo que muchas veces se justifica como “contenido”, “un trend” o “algo inofensivo”, no es tan simple como parece. Detrás de cada video hay una persona que no eligió esa exposición y que, quizá, no quería atención en absoluto. Una cosa es exponerse por decisión proLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. El entusiasmo de la ministra Año lectivo “Hoy he recibido comunicación de todo el país, y hay un entusiasmo muy grande. No sé cómo transmitir al país, afuera creen más en nosotros que lo que creemos nosotros aquí adentro. Tenemos a las mejores empresas de tecnología hoy en Panamá formando a nuestros docentes, y ninguna empresa de ese nivel , estoy hablando de Google, Microsoft, pone su sello en un proyecto que no funciona, ellos creen en lo que estamos haciendo”, dice Lucy Molinar a la entrada de la escuela José Agustín Arango, recién remodelada, entusiasmada con su propio relato, creyéndoselo, aprovechando el transitismo mental que nos ocupa desde hace décadas. Arrancamos el año como siempre: escuelas sin terminar, planteles que no abren todavía, una reforma educativa en el aire, y la insistencia de la entusiasta con gastarse un dineral en las cacareadas laptops. Encima dice que los de afuera creen más en nosotros que nosotros mismos, haciéndonos pasar por tontos, por no ser capaces de reconocer lo que de verdad nos pasa, y está segura de ello porque unas empresas están formando a los profesores en nuestro país. La pregunta que surge es: ¿lo hacen de manera altruista o, como se les supone, vienen a hacer negocio? En el Meduca, lo hay. Claro que hay entusiasmo, es el primer día de clases y los muchachos están encantados y también los padres, hasta que la realidad educativa se imponga, que vamos básicamente mal en matemáticas y comprensión lectora entre otras áreas. Pero todo bien según la entusiasta, que dice que los pelaos van a poder comer en la escuela, manteniendo uno de los signos más evidentes de nuestro subdesarrollo: el hambre de nuestros niños. Que le hable de eso a sus amigos de afuera que creen en nosotros. Mucho éxito en este nuevo año lectivo. Muchachos: no olviden que la mayoría de lo que van a aprender en su vida lo aprenderán leyendo. Lean mucho, conviertan la biblioteca en su espacio favorito. Israel no eligió esta confrontación — eligió la supervivencia Medio Oriente sembrar terror. Frente a esta realidad, Israel actuó para neutralizar infraestructuras nucleares, instalaciones de misiles y redes operativas que sostienen el terrorismo regional. Esta acción se lleva a cabo en el marco del Derecho Internacional y del derecho inherente de autodefensa reconocido por la Carta de las Naciones Unidas. Algunos han condenado la operación con rapidez. Sin embargo, es importante recordar que la escalada no comenzó ahora. Comenzó cuando Irán financió organizaciones terroristas como Hezbolá y Hamás, exportó armas, aceleró su programa nuclear y atacó a su propia población con represión sistemática. La comunidad internacional no puede sorprenderse cuando las amenazas acumuladas finalmente generan respuestas. La historia del siglo veinte enseña que ignorar declaraciones de destrucción nacional es un lujo que el pueblo judío no puede permitirse. Cuando un régimen promete borrar a Israel del mapa y simultáneamente desarrolla misiles y tecnología nuclear, Israel tiene la obligación moral y estratégica de tomar esas amenazas en serio. Esta confrontación no es contra el pueblo iraní. Israel distingue claramente entre el régimen y la sociedad. El pueblo de Irán posee una historia milenaria, una cultura rica y un deseo legítimo de prosperidad y libertad. La operación actual no apunta contra ellos, sino contra un sistema político que ha invertido en armas mientras su economía sufre y su población enfrenta restricciones Mattanya Cohen La ilusión de la libertad en las redes sociales Libertad de expresión Según el informe Digital 2026 Global Overview Report de Data Reportal (2026), alrededor del 60 % de la población mundial utiliza redes sociales, lo que equivale a cerca de 4.8 mil millones de personas. Además, datos recopilados por Statista (2026) indican que los usuarios pasan en promedio 2 horas y 24 minutos diarios en estas plataformas. Estas cifras no solo reflejan popularidad, sino una presencia constante en la vida cotidiana. Lo que nació para conectar personas y compartir información hoy, muchas veces, se ha convertido en un espacio de toxicidad. ¿Cuándo pasó? Tal vez cuando dejamos que todo estuviera al alcance de todos, sin límites ni responsabilidad. Las redes sociales nos dan una falsa sensación de cercanía. Al ser un espacio impersonal, creemos conocer la vida de quienes se exponen públicamente, cuando en realidad solo consumimos fragmentos cuidadosamente seleccionados o, peor aún, una especie de prensa amarillista digital que nos hace sentir con derecho a saber cada detalle de la vida ajena, como si esas personas hubieran firmado un contrato de telerrealidad. pia y otra muy distinta convertir a alguien en contenido sin su consentimiento. Un video fuera de contexto o un comentario malintencionado puede distorsionar por completo la imagen de una persona, sin conocer su realidad. El problema no es solo la grabación, sino el poder que se ejerce sin responsabilidad. Como señala el informe de We Are Social & Meltwater (Digital Reports, 2026), el alcance de un contenido puede expandirse globalmente en cuestión de minutos, amplificando tanto información verídica como desinformación. En ese contexto, la viralidad puede cambiar la vida de alguien que nunca pidió ser parte del espectáculo digital. Las redes sociales no son el enemigo. Son una herramienta poderosa para informar, conectar y visibilizar realidades. El verdadero problema surge cuando se llenan de desinformación, contenido basura y cuando se da acceso —y poder— a personas que no saben o no quieren usarlo con responsabilidad. La pregunta final no es si debemos dejar de usar redes sociales, sino: ¿qué hacemos ahora que sabemos el alcance que tienen? Tal vez la verdadera libertad no esté en publicar sin filtros, sino en aprender a usar estas plataformas con conciencia, empatía y responsabilidad, entendiendo que detrás de cada perfil hay una persona real. Opinión EL AUTOR es escritor. LA AUTORA es miembro de Jóvenes Unidos por la Educación. EL AUTOR es embajador de Israel en Panamá. Pedro Crenes Castro y represión. Israel cree que un Irán libre, próspero y en paz con sus vecinos sería una fuerza positiva para la región. El mundo no teme a un Irán democrático; teme a un régimen extremista armado con capacidad nuclear. Esta semana, el pueblo judío en todo el mundo celebra la festividad de Purim, millones de israelíes lo harán desde refugios antimisiles incluyendo mi mamá de 87 años y mi nieta de 8 meses. La historia de Purim, que ocurrió en la antigua Persia, recuerda cómo la indiferencia ante amenazas genocidas puede tener consecuencias devastadoras, y cómo el valor de actuar a tiempo puede cambiar el curso de la historia. Ese mensaje no es solo antiguo; es profundamente contemporáneo. Tras el Holocausto, la comunidad internacional prometió que nunca permitiría que amenazas existenciales contra un pueblo fueran ignoradas hasta que fuera demasiado tarde. Esa promesa implica actuar cuando el peligro aún puede detenerse. Israel y Estados Unidos actúan juntos no porque busquen guerra, sino porque se niegan a ignorar amenazas explícitas de destrucción. La meta es clara: impedir que un régimen extremista obtenga armas nucleares y garantizar que ningún actor radical pueda amenazar la estabilidad regional ni la seguridad global. Israel sigue comprometido con la paz. Pero la paz sostenible no se construye ignorando el peligro, sino enfrentándolo antes de que sea irreversible. La seguridad de Israel es inseparable de la estabilidad de Medio Oriente. Y la estabilidad de Medio Oriente es inseparable de la seguridad del mundo. Esa es la realidad que enfrentamos hoy. Y esa es la razón por la que Israel actuó. Durante décadas, el régimen de Irán ha proclamado abiertamente consignas que no dejan espacio para la ambigüedad: “Muerte a Israel” y “Muerte a América”. No eran simples palabras. Mientras esas consignas resonaban en la plaza principal de Teherán, el régimen enriquecía uranio, desarrollaba misiles balísticos y enterraba instalaciones militares bajo tierra. La retórica iba acompañada de una estrategia. Hoy, Israel actúa junto a su aliado, Estados Unidos, para detener una amenaza que se volvió existencial. No se trata de una decisión impulsiva ni de una aventura militar. Es el resultado de años de advertencias ignoradas, compromisos incumplidos y diplomacia agotada. Israel no busca conflictos. Ninguna nación responsable los busca. Pero toda nación responsable tiene el deber de proteger a sus ciudadanos cuando un adversario declara abiertamente su intención de destruirla y, además, construye los medios para hacerlo. El régimen iraní no solo ha desarrollado capacidades nucleares en abierta contradicción con el Derecho Internacional y las resoluciones de la ONU. También ha armado milicias y organizaciones terroristas en todo el Medio Oriente, ha ampliado su arsenal de misiles y ha reprimido brutalmente a su propio pueblo. No es un actor defensivo; es un exportador de inestabilidad. Las consecuencias de esa política ya no son teóricas. Misiles y drones lanzados por Irán y sus aliados han impactado ciudades israelíes. Civiles inocentes han muerto y resultado heridos. Estas armas no distinguen entre soldados y familias. Su objetivo es Una cosa es exponerse por decisión propia y otra muy distinta convertir a alguien en contenido sin su consentimiento. Ashley Whittingham Algunos han condenado la operación con rapidez. Sin embargo, es importante recordar que la escalada no comenzó ahora. Comenzó cuando Irán financió organizaciones terroristas como Hezbolá y Hamás, exportó armas, aceleró su programa nuclear y atacó a su propia población con represión sistemática. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón
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