Investor-Lifestyle-Magazine-Mayo2026

ROPA, BEBIDAS Y HOTELERÍA Qatar 2022 fue el primer Mundial en superar diez millones de camisetas oficiales vendidas mundialmente durante el período del torneo. A un precio de retail de entre 90 y 150 dólares por unidad, el valor de esa sola línea de producto supera los 1.000 millones de dólares. Pero las camisetas son solo el producto visible de un ecosistema más amplio: balones oficiales, calzado de selección, accesorios licenciados, indumentaria de aficionado —categoría diferente a la oficial— y producto de fan fest. El mercado de productos licenciado FIFA durante el período del torneo se estima entre 2.000 y 3.000 millones de dólares adicionales. El mercado mundial de ropa deportiva de fútbol alcanzó aproximadamente los $38.000 millones en 2024, con un crecimiento anual del 7 % al 8 %. Para 2026, la variable principal no es el crecimiento de la categoría sino la escala del evento: 48 selecciones en lugar de 32 significa un 50 % más de equipos con demanda activa de indumentaria oficial. Adidas, que viste a las selecciones de Argentina, México, España y Alemania, entre otras, ya anunció líneas específicas de producto para el torneo. Nike, con los contratos de Brasil, Estados Unidos y Portugal, tiene la mayor exposición al mercado del anfitrión. El ciclo de ventas se activa entre ocho y doce semanas antes del inicio del torneo y se extiende hasta la final: cuatro meses de demanda concentrada en una categoría de altísima rotación. Uno de los grandes mercados en movimiento es el de bebidas y, para entenderlo, Las aerolíneas latinoamericanas registraron un incremento de 85.3 % en tráfico durante los meses del Mundial Qatar 2022, a pesar de que Doha estaba a más de 14 horas de vuelo desde Buenos Aires o São Paulo. la categoría de mayor volumen dentro de ese mercado, y el Mundial es su catalizador máximo: ningún otro evento concentra más mercados activos simultáneamente durante tantas semanas. La propensión a apostar en partidos con selecciones propias es entre tres y cuatro veces superior a la de cualquier otra competencia, lo que convierte a cada partido en un pico de demanda predecible para los operadores con presencia regional. América Latina es el territorio donde ese efecto es más pronunciado, y donde el ecosistema llega al Mundial 2026 en un momento de transformación estructural. Brasil, el mercado de mayor tamaño y densidad de aficionados de la región, completó la implementación de su marco regulatorio en enero de 2025 —después de años de operación en zona gris—. El resultado fue inmediato: según datos de la Secretaría de Premios y Apuestas del Gobierno brasileño, el 25 % de los brasileños hizo apuestas deportivas en línea durante abril de 2026, con el 98 % de los accesos hechos desde dispositivos móviles. Operadores como Betano, Sportingbet y Stake —que lanzó plataforma específica en México semanas antes del inicio del torneo— ya posicionaron campañas directamente vinculadas al Mundial. Colombia tiene el mercado más maduro de la región, regulado desde 2016 bajo Coljuegos. Argentina opera con regulación provincial fragmentada, con la provincia de Buenos Aires como el mercado más desarrollado. Chile y México atraviesan procesos de regulación activa. 1,5 MILLONES DE VISITANTES INTERNACIONALES. UN GASTO PROMEDIO DE ENTRE 2.500 Y 4.000 DÓLARES POR PERSONA. EL MUNDIAL 2026 ES TAMBIÉN EL MAYOR EVENTO TURÍSTICO DE LA HISTORIA. WWW.INVESTOR.COM.PA 73 EVENTOS Fiebre futbolera

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