Investor-Lifestyle-Magazine-Mayo2026

DE CÓMO UNA VIÑA CHILENA TRANSFORMÓ LA INDUSTRIA MUNDIAL DEL VINO AL ENFOCARSE EN LO EXCEPCIONAL. EN 2017, CONCHA Y TORO INICIÓ SU ESTRATEGIA DE PREMIUMIZACIÓN, APOSTANDO POR EL DESARROLLO DE MARCAS DE ALTO VALOR, CON PROPUESTAS CLARAS Y UN FUERTE ÉNFASIS EN EL ORIGEN DE SUS VIÑEDOS EXCEPCIONALES. Texto MATÍAS MORALES Fotos CORTESÍA En una industria donde la tradición pesa como una losa, Concha y Toro tomó una decisión que contradice la lógica del crecimiento: concentrar gran parte de su inversión y foco en el segmento prémium, priorizando las marcas prémium y superiores, lo que implicó reducir estratégicamente volumen. En el mundo vitivinícola, donde la mayoría de los grandes productores construyen imperios sobre la cantidad, esta compañía de más de 140 años de historia optó por la profundidad. Isabel Guilisasti, vicepresidenta de Vinos Finos de Viña Concha y Toro, sitúa el origen de esta visión décadas atrás, en los años 70. “El primer sueño, la primera gran mirada fue posicionar a Chile y a la industria del vino en el escenario mundial. Estoy hablando de los años 70, 73. En ese entonces vendía mucho vino en el mercado doméstico. Había alguna que otra exportación a la región, principalmente Sudamérica y Centroamérica. Pero comienza ese espíritu de posicionar a Chile, sabiendo que teníamos cualidades excepcionales para producir vino”. Ese sueño no era nostálgico. Era estratégico. Y requería solidez: hectáreas plantadas, tecnología en bodegas, distribución global. Hoy, casi medio siglo después, Concha y Toro opera más de 12.000 hectáreas de viñedos en los principales terroirs del mundo: Chile, Argentina, Estados Unidos y Francia. Comercializa 33 millones de cajas anuales. Sus ventas superan los US$1.000 millones. Posicionada como el cuarto grupo vitivinícola más importante del planeta, la compañía no compite solo con otros productores chilenos; compite con Burdeos, con la Toscana, con el valle de Napa. Pero la pregunta para esta compañía no es cuán grande es. Es cómo llegó a serlo sin traicionar lo que la hace diferente. La historia de Concha y Toro no es lineal. Como muchas empresas que atraviesan transformaciones, pasó por etapas claramente definidas. Primero: la vocación por la excelencia. Luego: la expansión agrícola. Después: la distribución global. Entonces, en algún momento decisivo, la construcción de marca. “Cambiar la mirada de una viña tradicional a convertirla en una compañía orienpor la EXCELENCIA La apuesta WWW.INVESTOR.COM.PA 15 thelist: vinos

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