INVESTOR-LIFESTYLE-MAGAZINE - FEBRERO 2026

Panamá me ha enseñado el valor de la calidez humana y la velocidad con la que un país puede adaptarse e innovar”. — Rocío Lorenzo historia mientras se construye el futuro. La reinvención responde a un propósito explícito: “Combinar mi experiencia internacional con un propósito concreto: acelerar la transformación digital del país y llevar conectividad significativa a cada rincón de Panamá”. La expresión “conectividad significativa” introduce una variable decisiva. No se trata solo de desplegar infraestructura, sino de asegurar que el acceso genere impacto real en productividad, educación, emprendimiento y movilidad social. Una red extensa puede ser estadística; una red que transforma capacidades es infraestructura estratégica. El despliegue de 5G, la expansión de fibra óptica con velocidades de hasta mil megas y el proceso de reemplazo total de la red de cobre por fibra son decisiones estructurales que elevan los estándares tecnológicos del país. Pero el foco no está únicamente en la capacidad técnica. “La tecnología ya no es un complemento; es el centro del negocio”, sostiene Lorenzo. Esa centralidad no sólo reconfigura la operación, sino que transforma el modelo completo de creación de valor. TRANSFORMAR SIN ROMPER: CULTURA, MODELO Y EXPERIENCIA Transformar una empresa con arraigo nacional implica intervenir cultura organizacional, procesos y mentalidades. El desafío es tan estratégico como sensible. “El mayor reto ha sido liderar procesos de transformación organizacional en mercados muy diferentes”, explica Lorenzo. En ese recorrido, la clave ha sido el equilibrio. “Se supera escuchando, entendiendo la cultura local, tomando decisiones valientes y rodeándose de equipos sólidos”. La transformación sostenible no ocurre por imposición; se fortalece cuando los equipos la interiorizan. Ese enfoque ha marcado la evolución interna de la compañía. La digitalización no se limita a la red; atraviesa sistemas, plataformas de atención, análisis de datos, automatización de procesos y toma de decisiones estratégicas. La integración de soluciones basadas en inteligencia artificial, cloud y ciberseguridad forma parte de una arquitectura que busca eficiencia operativa, resiliencia y escalabilidad. En un entorno donde la ciberseguridad es un factor de estabilidad nacional, la robustez digital deja de ser ventaja competitiva y se convierte en requisito básico. El segmento empresarial ocupa un lugar central en esta transformación. “Las soluciones empresariales, la infraestructura digital y los servicios basados en tecnología emergente como cloud, IA y ciberseguridad son pilares esenciales para nuestro crecimiento”, afirma la ejecutiva. En una economía donde convergen comercio internacional, banca regional y operaciones logísticas de alta complejidad, la infraestructura digital es un activo estratégico. No solo soporta operaciones; también habilita nuevos modelos de negocio. La compañía ha apostado por integrar nuevas tecnologías desde dos frentes: modernización interna y acompañamiento a clientes en su propia transformación. Bajo su unidad B2B, el objetivo no es únicamente atender grandes corporaciones, sino acercar también a pequeñas y medianas empresas a una ruta de digitalización sostenible. La digitalización de pymes no es un gesto de inclusión, sino un multiplicador económico. “La tecnología ya no es un complemento; es el centro del negocio, y es esta apertura que estamos impulsando para transformar la experiencia de los clientes de Panamá”. La experiencia del cliente se convierte así en eje estratégico. No basta con ofrecer conectividad; se requiere estabilidad, baja latencia, integración de servicios, monitoreo continuo y soporte confiable. En sectores críticos, la interrupción digital no es un inconveniente menor, sino un riesgo sistémico. Por eso, la inversión en red adquiere dimensión país. Pero la transformación no puede reducirse a indicadores financieros. “Lidero con un propósito claro: generar impacto real, no solo resultados financieros”. La afirmación de Lorenzo introduce una noción ampliada de valor. La conectividad impacta transversalmente sectores como salud, educación, seguridad ciudadana y emprendimiento. Cada mejora en la red amplifica oportunidades, reduce brechas y fortalece la cohesión social. En ese contexto, el hito de convertirse en la primera mujer en liderar la compañía adquiere dimensión institucional. “Es un honor, pero sobre todo una responsabilidad. Ser la primera mujer significa abrir puertas, no solo para mí, sino para todas las 47 PROTAGO NISTA

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