to del vehículo en condiciones reales y extremas: gestión energética, respuesta del software, eficiencia y toma de decisiones bajo presión. Todo ese conocimiento viaja directamente del circuito a nuestros modelos eléctricos de calle, permitiéndonos mejorar de forma continua el rendimiento, la autonomía y la experiencia de manejo que ofrecemos a nuestros clientes”. La cita resume con claridad el espíritu race-to-road que define la participación de Porsche en la categoría. Cada dato recogido en pista, cada ajuste de software y cada decisión estratégica alimentan el desarrollo de los vehículos de producción, y refuerza una visión en la que la competición no es un fin en sí mismo, sino un medio para avanzar. El E-Prix de Miami dejó claro que la Fórmula E no solo es un espectáculo deportivo, sino un espacio donde se construye el futuro de la movilidad. Para Porsche, el doble podio en este circuito urbano temporal no es solo una victoria competitiva, es una confirmación de que el camino elegido —basado en aprendizaje constante, tecnología aplicada y visión estratégica— avanza en la dirección correcta. En una ciudad donde el deporte y la innovación conviven a gran velocidad, el automovilismo eléctrico volvió a demostrar que su liderazgo no es circunstancial, sino el resultado de una evolución sostenida. posición con autoridad, lideró buena parte de la carrera y gestionó con inteligencia la energía en un circuito donde cualquier error se paga caro. Cruzó la meta en segunda posición, logrando así su primer podio de la temporada y el primero desde su incorporación al equipo oficial. Wehrlein, en cambio, ofreció una lección de estrategia y perseverancia. Partió desde la undécima posición y el alemán fue escalando puestos con una combinación precisa de ritmo, decisiones acertadas y lectura del desarrollo de la carrera. El resultado: tercer lugar y un doble podio para Porsche que resonó con fuerza en el paddock. Más allá del resultado inmediato, el desempeño en Miami colocó a la marca alemana como líder del campeonato de equipos y constructores, lo que confirma la solidez de su proyecto deportivo. Pero el verdadero valor de la Fórmula E para Porsche va mucho más allá de los trofeos. Así lo explicó Christoph Klein, Director of Business Development at Porsche Latin America, quien estuvo presente en la carrera y vivió de primera mano la intensidad del fin de semana: “La Fórmula E es hoy uno de nuestros espacios más dinámicos de aprendizaje. Aquí ponemos a prueba el comportamienVELOCIDAD CON PROPÓSITO En la Fórmula E, cada curva es también una prueba de ingeniería. Lo que hoy se experimenta en pista, gestión energética, software avanzado y eficiencia mañana, se traduce en mejores autos para el día a día. 21 WWW.INVESTOR.COM.PA thelist: piloto
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