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thelist: vinos GEORGIA: CUANDO LO ANCESTRAL VUELVE A SER TENDENCIA A diferencia de los casos anteriores, Georgia no es nueva en el vino: es, literalmente, su origen. Sin embargo, durante décadas quedó fuera del circuito del vino de calidad global. Hoy, ese olvido se revierte. La fermentación en qvevri —ánforas de barro enterradas— y variedades autóctonas como saperavi o rkatsiteli se han convertido en símbolos de autenticidad. Más que una moda “natural”, Georgia representa una pregunta incómoda para el mundo del vino: ¿y si lo nuevo no fuera innovar, sino recordar? En un mercado saturado de técnicas, estos vinos conectan con una generación que busca verdad, imperfección y relato. SUDESTE ASIÁTICO: VINO EN CLIMAS IMPOSIBLES Quizá el territorio más disruptivo de todos sea el sudeste asiático. Países como Tailandia o Vietnam no solo carecen de tradición vinícola, sino que enfrentan climas tropicales que históricamente hicieron inviable la vid. Aun así, zonas de altitud como Khao Yai en Tailandia o Dalat en Vietnam están produciendo vinos que desafían los manuales. Aquí no hay romanticismo europeo: hay ingeniería agrícola, cosechas múltiples al año y una adaptación radical al entorno. Se cultivan cepas como shiraz o chenin blanc con perfiles frescos, sorprendentes, pensados más para la mesa asiática que para el canon occidental. No serán vinos de guarda eterna, pero sí vinos que cuentan una historia nueva, y eso hoy tiene valor cultural. El proceso de elaboración del vino consiste en prensar las uvas y luego verter el jugo, las pieles de las uvas, los tallos y las pepitas en el ‘qvevri’. El proceso de fermentación se realiza dentro de él. Lo que une a todos estos países no es el estilo, la cepa ni el precio. Es otra cosa: la ruptura del prejuicio geográfico. El vino ya no se define sólo por donde nace, sino por cómo dialoga con su tiempo. Cambio climático, turismo cultural, consumidores curiosos y enólogos formados globalmente han abierto una puerta que ya no se va a cerrar. Esta tendencia habla de sensibilidad, no de mercados ni de retornos. De entender que el lujo contemporáneo —también en el vino— pasa por descubrir, no por repetir. Por atreverse a servir una copa de Ningxia, Yamanashi o Anatolia y contar la historia detrás. El nuevo mapa del vino no está terminado. Se escribe vendimia a vendimia, en lugares donde antes nadie miraba. Justamente por eso, hoy todos empiezan a hacerlo. WWW.INVESTOR.COM.PA 18

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