Ellas 17 de Julio-26

ACTUALIDAD ENTRE LADRIDOS Y ESPERANZA por. Solangel Hurtado Mendoza fotos. Gabriel Rodríguez y Cortesía En medio del concreto fracturado, el polvo y el silencio que precede a las labores de búsqueda luego de un terremoto, hay un sonido que los rescatistas esperan escuchar: el ladrido de un perro. Busca con el olfato. Avanza entre grietas, salta obstáculos, desaparece por espacios donde un ser humano difícilmente cabría y, cuando detecta el rastro de una persona con vida ladra, una y otra vez, hasta que su guía llega. Ese fue el trabajo que realizaron Bailey, Rex y Blade, tres perros de búsqueda y rescate que integraron la misión panameña enviada a Venezuela para apoyar las labores humanitarias tras los terremotos del 24 de junio que dejó edificaciones colapsadas y decenas de familias esperando noticias de sus seres queridos. Junto a ellos viajaron sus guías: Kevin Requena, cabo primero del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá; Ricardo Franco, también cabo primero de la institución; y Manuel Moncada, rescatista del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). En la misión también estuvo Arya, una hembra pastor belga malinois del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront). Detrás de cada binomio hay años de entrenamiento, una rutina diaria de disciplina y un vínculo construido sobre la confianza. UNA RELACIÓN QUE COMIENZA MUCHO ANTES DE UNA EMERGENCIA Para Kevin Requena, oriundo de Los Algarrobos, en Dolega, Chiriquí, la historia con Bailey comenzó en marzo de 2024, durante el curso para guías caninos de búsqueda y rescate en áreas rurales y estructuras colapsadas impartido por Sinaproc. Requena explicó que el entrenamiento de un perro rescatista empieza desde cachorro. “Se realiza una preselección para identificar características naturales como el impulso de caza y de presa. De izquierda a derecha: Manuel Moncada, Kevin Requena, Ricardo Franco junto a los canes Blade y Rex. 22 17.07.2026 ENTRE NOS ELLAS

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