Antes de que la muerte llegue, muchas personas evitan hablar de ella. Sin embargo, para José Carlos Bermejo, referente internacional en humanización de la salud y acompañamiento del duelo, esa resistencia responde, en gran medida, a la falta de una cultura de la tanatología, disciplina que estudia la muerte y los procesos relacionados con ella. Bermejo, quien es doctor en teología pastoral, participará en el IV Congreso Interdisciplinario de Duelo e Intervención en Crisis y la II Jornada Nacional de Cuidados Paliativos dirigido a profesionales, del sector público y privado (médicos, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, rescatistas, paramédicos, etc.), que busquen fortalecer las competencias en el abordaje del duelo, la intervención en crisis y los cuidados al final de la vida. Este encuentro, organizado por la fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz y la Asociación Panameña de Psicólogos. se celebrará en por. Diana Fernández fotos. Cortesía EN FOCO El doctor en teología pastoral, José Carlos Bermejo, reflexiona sobre los retos de una pérdida, los cambios que ha traído la era digital y la importancia de construir una sociedad que hable de la muerte. HUMANIZAR EL FINAL DE LA VIDA 21 17.07.2026 ENTRE NOS ELLAS El doctor en teología pastoral José Carlos Bermejo. Panamá los días 20, 21 y 22 de agosto de 2026 en la Universidad Santa María La Antigua. El actual director del Centro San Camilo (Humanizar), en Madrid, España, explicó que “la muerte nos pone frente a nuestra finitud radical y nos resistimos a hablar de ella porque los mecanismos de defensa inconscientes funcionan; de esta manera, negamos”. No obstante, reconoció que se están llevando a cabo cambios positivos. “Estamos aceptando, integrando, dando paso al cuidado específico y especializado del final de la vida. Es una buena noticia. Crecemos lentamente, pero crecemos en esa cultura que facilita el despliegue de los cuidados paliativos”. EL DUELO EN TIEMPOS DIGITALES Aunque sostiene que el dolor por la pérdida de un ser querido es una experiencia que ha acompañado siempre a la humanidad, el especialista considera que la era digital ha modificado la manera en que muchas personas viven el duelo. “Hoy tenemos algunos aspectos particularmente identitarios de nuestra época: tenemos rastro digital, identidad desencarnada, conexiones sin intimidad, secas, vínculos de no presencia y proximidad... Y esto afecta también al doliente en una ilusión de supervivencia en ese espacio digital”, declaró. Al mismo tiempo, aseguró que observa que los rituales tradicionales asociados con la religión han ido transformándose y que surgen nuevas formas, más vinculadas a la estética que a las creencias sobre la trascendencia. Para Bermejo, humanizar el final de la vida significa llevar los valores del humanismo a las relaciones de cuidado, especialmente cuando una persona atraviesa una etapa de gran vulnerabilidad. Ese enfoque implica controlar adecuadamente los síntomas físicos, acompañar las emociones, atender la dimensión espiritual y trabajar desde equipos multidisciplinarios, priorizando el alivio del sufrimiento por encima de intervenciones tecnológicas. MITOS Y CREENCIAS Entre las ideas que considera necesario desmontar, Bermejo menciona la creencia de que “el tiempo todo lo cura”. A su juicio, avanzar frente a una pérdida requiere mucho más que el paso de los días: demanda comprensión, ternura y, en algunos casos, acompañamiento profesional. Durante su participación en el congreso en Panamá, el especialista espera compartir herramientas que ayuden a comprender mejor el proceso del duelo y resaltar la importancia de la dimensión espiritual en el acompañamiento al final de la vida. Además, buscará promover una mayor cultura paliativa, convencido de que los cuidados paliativos especializados representan la respuesta más ética y humana para aliviar el sufrimiento cuando la curación ya no es posible.
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