• Mantener el volumen moderado y aplicar la regla del 60/60. • Realizar pausas durante sesiones largas de escucha (no sobrepasar los 60 minutos continuos). • Evitar subir el volumen en ambientes ruidosos. • Preferir audífonos con cancelación de ruido cuando sea necesario para no compensar el ruido externo aumentando la intensidad. • Evitar dormir con audífonos. • No compartir dispositivos. • Consultar a un especialista ante señales como zumbidos, sensación de oído tapado o necesidad constante de aumentar el volumen. ¿SON MÁS PELIGROSOS POR ESTAR DENTRO DEL OÍDO? Una de las principales diferencias entre los audífonos de inserción y los de diadema es la distancia entre la fuente de sonido y el tímpano. Sin embargo, Bravo aclaró que no existe evidencia concluyente que indique que un tipo de audífono sea siempre más dañino que otro. “Más importante que su tipo es el volumen al que se exponen”. OTROS PROBLEMAS ASOCIADOS AL USO PROLONGADO El impacto de estos dispositivos no se limita a la pérdida auditiva. Los otorrinolaringólogos también mencionaron otros problemas relacionados con el uso continuo. La doctora Wilson precisó que pueden favorecer la aparición de zumbidos en los oídos, conocidos como tinnitus, especialmente cuando existe exposición repetida a sonidos intensos. Por su parte, Quintero señaló que también existe un mayor riesgo de irritación o infeccio13 17.07.2026 ELLAS.pa nes del oído externo, especialmente cuando hay humedad, sudor o se comparten los dispositivos con otras personas. Para aquellas personas que suelen utilizarlos durante toda la jornada laboral o académica, los doctores recomendaron establecer pausas de cinco a 10 minutos cada hora de uso continuo. CON LOS NIÑOS, MAYOR PRECAUCIÓN El doctor César Arango explicó que los niños son un grupo que debe tener especial precaución con el uso de audífonos de inserción, debido a que su canal auditivo aún es más pequeño. Esto puede aumentar el riesgo de desarrollar tapones de cerumen, los cuales pueden generar molestias como dolor, sensación de oído tapado y disminución de la audición. En el caso de las personas con antecedentes de problemas auditivos, sus oídos pueden ser más vulnerables a nuevos daños. Recomendó limitar la exposición a sonidos intensos y prestar atención a factores como la acumulación de cerumen. Escuchar música a un volumen no mayor del 60% de la capacidad máxima del dispositivo, reduce los riesgos de un posible daño en los oídos. PARA PROTEGER LA AUDICIÓN Hábitos
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