6 Agosto 2026 Fin de semana en Salsipuedes: hay que caminar de lado. Gente comprando, gente vendiendo, gente que solo vino a mirar. Eso sorprende a quien dio por perdida la Avenida Central. Cuando la ciudad se expandió la Central se sintió menos conveniente. Su saqueo durante la invasión del 89 la hizo sentir menos segura, y finalmente con la creación de los malls con aire acondicionado se sintió menos relevante. Se fueron El Corte Inglés, el Bazar Francés, Sears & Co. Las fachadas desaparecieron detrás de láminas de zinc y rótulos. Pero la gente siguió yendo. Despojada de casi todo lo que la hizo famosa, la Avenida Central sigue siendo una de las calles más caminadas del país. Toda capital necesita ciertas cosas: un aeropuerto bien conectado, un parque central, un casco antiguo. Y una gran calle peatonal. Barcelona tiene Las Ramblas; México, Madero; Buenos Aires, la Calle Florida. Son sitios reales del día a día de la ciudad, donde uno camina, compra, se encuentra y celebra. Durante tres siglos, esa calle en Panamá fue la Avenida Central. Antes del Canal, era el paso entre los dos océanos. Por sus aceras pasaron comerciantes de DESARROLLO KC Hardin Co-founder, Conservatorio LA AVENIDA QUE NUNCA CERRÓ UNA MIRADA AL PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE LA AVENIDA CENTRAL todo el mundo. Canciones y poesías describen el bullicio de su actividad. Eventualmente su brillo decae con la apertura de los “malls”… pero nunca cerró. Ese mismo ciclo se ha repetido en otras partes. Lincoln Road, en Miami, pasó décadas con los locales cerrados. Madero estuvo tomada por los carros y por el crimen. Strøget, en Copenhague, se peatonaliza en 1962 contra la opinión de sus propios comerciantes, convencidos de que quebrarían, pero su éxito hoy es estudiado por urbanistas de todo el mundo. En Panamá, el Municipio incentivó a los propietarios de edificios a restaurar sus fachadas. En poco tiempo la comunidad de comerciantes se ha activado pintando, arreglando, limpiando. Con la aprobación de La Ley 519 por Mi Cultura, se extienden los parámetros patrimoniales e incentivos a esta zona. Los resultados comienzan a verse: se revelan fachadas con un caleidoscopio arquitectónico antes olvidado. Como un bosque seco al recibir su primera lluvia, La Central ha comenzado a florecer. Las líneas del po- eta Jose Zamora Valdés quien describió La Central en los 60’s vienen a la mente: “la Central está de fiesta, la Central parece un sueño… La Central está repleta, desde Don Bosco, en Calidonia, hasta el parque Catedral”. For generations, Avenida Central has been the commercial and social heart of Panama City. Though overshadowed by shopping malls and urban change, it never lost its place as one of the country’s busiest pedestrian streets. Today, historic restoration, renewed investment, and the energy of everyday life are opening a new chapter for this iconic avenue, linking its rich past with a promising future. Avenida Central sigue siendo una de las calles peatonales más transitadas del país. Comercios, visitantes y residentes mantienen vivo este histórico corredor urbano. Fotografía: Carlos Camarena. Avenida Central a principios del siglo XX, ya entonces uno de los principales ejes comerciales y sociales de la ciudad. Hasta hace pocos años, este pórtico marcaba el acceso a la Avenida Central. A la izquierda, una fila de lustrabotas formaba parte del paisaje cotidiano de la ciudad. Vista conceptual del proyecto Gran Central, que propone una nueva etapa para la revitalización de la Avenida Central. Imagen conceptual cortesía de Conservatorio S. A.
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