revistak_20211202
C onozco la pobreza de frente y he ido a la comarca muchas veces, conozco la desigualdad, y aquí se quiere pagar más de $10 millones por un Salón de la Fama y se pagan millones al año por carros de lujo para burócratas muchas veces ineptos, mientras hay personas que no tienen agua potable en un país con muchos ríos. Saber que hay gente que no accede a la educación, y ver estudiantes en piso de tierra me desvela por el compromiso que siento. Más que desvelarme me da un propósito para despertar. Yo daría la vida por ellos. ¿Cómo es su rutina fuera de la Asamblea? Me despierto temprano. Sigo viviendo con mis papás donde me crié en San Miguelito entonces me toca una hora en carro. En la noche llego muy cansado y prefiero aprovechar las horas de sueño. Estoy en ligas de deportes no tan conocidos: Kickball, qué es balonmano con el pie y dodgeball, pero mis compañeros me odian porque pongo los juegos tarde. Salgo de la Asamblea a las 8:00 PM, llego a jugar a las 9:00 PM, y terminamos a las 10:00 PM. Después en mi casa leo temas de trabajo. Luego estudio porque me dio la brillante idea de empezar una maestría sobre mi segunda licenciatura que es criminalística. A veces, veo series y termino viendo las de criminología, pero pese a mi juventud no aguanto hasta tan tarde y me acuesto poco después de la medianoche. ¿Qué maestría está haciendo? Política Criminal en la Universidad de Salamanca. ¿Y para qué sirve la criminología en lo que está haciendo? También hay criminales en la asamblea, acuérdese. Pero en realidad es para estudiar el fenómeno criminal, que al final es un fenómeno social y de salud pública muy complejo. La criminología y la política criminal tienen un foco muy distinto de lo que la gente piensa. Aquí hace unos días el presidente dijo: mano dura, mano dura. Pero un criminólogo medianamente educado entiende que si alguien sale a matar o a robar es porque no tuvo educación, no tuvo cariño, salud, no tuvo un parque. No estoy justificando al criminal, él tiene que pagar por sus crímenes, pero hay que entender la causa y acabarla. Acabar con la pobreza, desigualdad, marginalización, radicalización. Eso es lo que el criminólogo estudia, y le soy honesto, ese fue mi escape, mi gusto; como no podía ser psiquiatra, dije esta es como la media entre psiquiatría, psicología y derecho. Me fui por ahí y me encantó, para formar verdaderas políticas, no como dice el ministro de seguridad: "a todo el mundo lo matan por algo porque los crímenes son entre pandillas". _revista K L O C AC I Ó N / / / R O C H E B O B O I S
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