108MUNDO SOCIAL FEBRERO 2026 parte del año, con temperaturas que suelen ser altas y lluvias que alimentan la selva. Esa humedad es precisamente la que mantiene el entorno exuberante. Además de las cataratas, se puede navegar en lanchas que se acercan a los saltos, recorrer senderos de selva o cruzar la frontera para conocer el lado brasileño de este mismo espectáculo natural. Iguazú es ideal para quienes buscan asombro puro, contacto directo con la naturaleza y la sensación de estar frente a algo mucho más grande que uno mismo. ENTRE MONTAÑAS Y VIÑEDOS En el oeste argentino, al pie de la Cordillera de los Andes, Mendoza ofrece un paisaje completamente distinto. Aquí la selva se transforma en tonos ocres, tierra seca y una geografía dominada por montañas que parecen tocar el cielo. Sin embargo, en medio de este entorno árido, los viñedos dibujan líneas verdes perfectas gracias a sistemas de riego que convierten el desierto en tierra fértil. Mendoza es sinónimo de vino, especialmente del Malbec, pero reducirla solo a eso sería quedarse corto. El clima es seco, con muchísimos días soleados al año, cielos limpios y noches que refrescan, creando condiciones ideales para recorrer bodegas, almorzar al aire libre y disfrutar de la gastronomía regional. Las rutas del vino permiten visitar fincas tradicionales y bodegas de arquitectura moderna, donde las catas se combinan con vistas a los Andes. A poca distancia se alza el Aconcagua, la montaña más alta de América, que atrae a montañistas y amantes del trekking. Los caminos de montaña, los ríos para hacer rafting y los paisajes de altura convierten a Mendoza en un destino que mezcla aventura, descanso y placer culinario. DESTINO IGUAZÚ, MENDOZA, BARILOCHE Y JUJUY Aquí el viaje se vive con calma: largas sobremesas, atardeceres dorados y la sensación de que el tiempo se mueve a otro ritmo. POSTAL PATAGÓNICA Si Mendoza es sol y viñedos, Bariloche es lagos y bosques. Ubicada en la Patagonia andina, esta ciudad se asoma al lago Nahuel Huapi y está rodeada de montañas, picos nevados en ciertas épocas y extensos bosques de coihues y cipreses. Bariloche tiene un aire que recuerda a pueblos alpinos, con construcciones de madera y piedra, chocolaterías artesanales y miradores que parecen sacados de una pintura. El clima es más fresco que en el norte argentino: días templados en temporada cálida y noches que obligan a usar abrigo. Ese contraste con el calor panameño suele resultar muy atractivo para quienes buscan aire puro y temperaturas agradables. Catedral de Nuestra Señora del Nahuel Huapi, un monumento emblemático situado en San Carlos de Bariloche. Puente en el Parque Nacional Iguazú, que alberga las cataratas del Iguazú, una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. La fuerza del agua y la selva se encuentran en las cataratas del Iguazú. Cerro Catedral en San Carlos de Bariloche durante el invierno. Vista panorámica del Circuito Chico en Bariloche. Foto: Pedro / stock.adobe.com Foto: Sergii Mostovyi / stock.adobe.com Foto: saiko3p / stock.adobe.com Foto: Dudarev Mikhail / stock.adobe.com Foto: edojob / stock.adobe.com
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