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1A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 El medio libre de Panamá 75¢ Domingo 4 de octubre de 2026 - Año 46 - Nº 15706 Hoy por hoy Panamá está entrando en una profunda transformación demográfica: en 2035 habrá más personas mayores de 60 años que menores de 15. La longevidad aumentará la presión sobre las pensiones, la salud, los cuidados, el mercado laboral y las familias. La reciente reforma al sistema de pensiones añade otra dimensión a un desafío que no termina allí: los problemas estructurales de la CSS siguen pendientes de soluciones de fondo. Una sociedad cada vez más longeva obliga a replantear cómo funcionamos como país: la sostenibilidad de las jubilaciones, las finanzas y los servicios de la CSS, la preparación para vidas laborales más largas, el aumento de la dependencia y la creciente demanda de cuidados serán asuntos centrales. Debemos evaluar las mejores experiencias internacionales frente al envejecimiento y qué políticas necesitamos, pero también qué papel deben asumir las empresas, las familias y los ciudadanos para prepararse desde ahora. El envejecimiento no es únicamente un reto para el Gobierno: implica decisiones y responsabilidades compartidas sobre cómo trabajamos, ahorramos, cuidamos y planificamos nuestra vida.El desafío es lograr que vivir más no signifique únicamente prolongar los años, sino garantizar seguridad económica, salud, autonomía y calidad de vida. Una tarea titánica. Vivir Así fue la presentación de Gloria Trevi 2B Josué Vergara se incorpora antes del duelo con Ecuador 1B Deportes Panorama Caso Red Frog: las pruebas que presentará la fiscalía 5A Opinión Raúl Arias de Para: una noche más en el hotel 8A Panamá envejece más rápido de lo que se prepara Cecilia Fonseca S. [email protected] El envejecimiento de la población panameña empieza a acelerarse por dos fuerzas simultáneas: una mayor esperanza de vida y una reducción de la natalidad. El resultado será un cambio: para 2035 habrá más personas de 60 años que menores de 15, mientras la dependencia seguirá aumentando. Los especialistas advierten que las políticas públicas no avanzan al mismo ritmo. La abogada ShannDEMOGRAFÍA En 2035 habrá más personas mayores de 60 años que menores de 15. El país enfrenta retos en pensiones, salud, cuidados y empleo, mientras especialistas advierten que las políticas públicas todavía no responden a la magnitud del cambio demográfico. tal Veiga sostiene que Panamá está “tarde, muy tarde” en construir políticas que permitan envejecer con derechos y garantías, y señala falta de presupuesto, métrila vida productiva, mientras expertos de INCAE y UNFPA llaman a replantear trabajo, cuidados y organización familiar. VEA 2A Escenas como estas se repiten cada vez que empresas privadas o las autoridades nacionales o locales organizan una ferie de empleo. LP Yolanda Sandoval [email protected] La baja a 8.5% alivia, pero no cambia el techo estructural del mercado de Panamá. El empleo descansa en dos pilares frágiles: la informalidad, que absorbe a 784 mil trabajadores no agrícolas, y el Estado. Aunque 76% del empleo formal es privado, solo uno de cada cinco supera $800 mensuales, mientras la mayoría de los salarios altos están en el sector público. Como advierte el especialista en la materia, René Quevedo, sin inversión productiva, seguiremos siendo una economía de informales y funcionarios financiada con plata prestada. VEA 7A ANÁLISIS El 80% del empleo privado formal gana menos de $800; los salarios altos están en el Estado El respaldo a la democracia baja de 54% a 45% en Panamá, según el Latinobarómetro Solo 45% de los panameños respalda la democracia, según Latinobarómetro, encuesta regional que mide las percepciones ciudadanas sobre democracia, instituciones y condiciones de vida. La cifra representa una caída de nueve puntos porcentuales frente a 2024, cuando el apoyo alcanzaba 54%. cas y personal especializado. María Inés Castillo, por su parte, plantea superar el asistencialismo e incorporar a las personas mayores a Panamá envejece Infografía: LP - Fuente: INEC 61.5 MAYORES DE 60 POR CADA 100 MENORES DE 15 104 MAYORES DE 60 POR CADA 100 MENORES DE 15 2026 2035 PERSONAS DE 60+ EN 2026 PERSONAS DE 60+ EN 2026 DEPENDIENTES POR CADA 100 PERSONAS EN EDAD DE TRABAJAR HACIA 20250 690,666 962,468 70 Brasil vota este domingo: ¿podrá gobernar quien gane? Daniel Zovatto, quien sigue desde Brasil las elecciones, analiza para La Prensa una contienda marcada por la polarización y las dudas sobre la gobernabilidad. ¿Podrá el vencedor gobernar y el derrotado aceptar el resultado? Esa es, a su juicio, la prueba de fondo de una elección que trasciende a Brasil. VEA 4A Panamá registra así la mayor disminución entre los tres países de la región donde el respaldo cayó después de un cambio de gobierno. El promedio latinoamericano se situó en 52%, mientras que 78% de los panameños dijo no sentirse representado por la Asamblea Nacional. VEA 3A

2A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Especialistas recomiendan educación para el final de la carrera o el retiro de las personas mayores. Archivo Llegar a viejo no basta: el reto de vivir mejor en un Panamá que envejece Cecilia Fonseca S. [email protected] DEMOGRAFÍA Según el censo más reciente, 563,641 personas de 60 años y más viven actualmente en Panamá, lo que equivale a aproximadamente entre el 14% y el 15% de la población total. En 2035 sumarían 962,468. Vivir más no siempre significa vivir mejor y en tiempos en que la población vive más años el desafío de ajustar nuestras sociedades a esa realidad es cada vez mayor. En Panamá, la edad promedio estimada de la población para 2026 es de 30.6 años y el índice de envejecimiento se sitúa en 61.5, es decir, que por cada 100 menores de 15 años hay aproximadamente 61.5 personas mayores. Aunque todavía son más los niños y adolescentes en la pirámide poblacional, de acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) para el año 2035 este indicador se elevaría a 104. Otro dato importante para entender la transición demográfica que atraviesa el país es la relación de dependencia. En este momento esa relación es de 52.75 personas dependientes por cada 100 personas en edad de trabajar, y se estima que para 2050 esa relación suba al menos a 70. ¿Está Panamá preparado para envejecer? El Censo de Población de 2023 deja en evidencia, en números absolutos, que el tamaño del desafío no es menor: 563,641 personas de 60 años y más fueron empadronadas. Según las proyecciones, ese número se incrementará a 690,666 en 2026 y a 962,468 en 2035. Del total de los adultos mayores captados en el Censo, el 43.4% o 244,902 estaba jubilado o pensionado, aunque el ingreso promedio mensual por jubilación era de $554.59; el 13.1% vive con alguna discapacidad y solo un 38.5% tiene seguridad social. Además, 73.9% no es económicamente activo. Y no se trata solo de pensiones. Si a esta radiografía básica en términos demográficos le agregamos algunos datos relativos a salud de la población –aumento en diagnósticos de hipertensión, diabetes y dislipidemias, así como gran parte de la población viviendo con obesidad– queda en evidencia la necesidad de trabajar en prevención y atención temprana para evitar que cuando la población joven de hoy entre al segmento “mayor” tenga altos niveles de dependencia o dificultades para mantenerse económicamente activo. Además, es necesario darle la vuelta como sociedad a aspectos vinculados a educación, trabajo y lucha contra la discriminación por edad, ya que la independencia financiera de la población mayor no implica solamente el acceso a una pensión que permita calidad de vida, sino también la eliminación de barreras culturales que limitan su permanencia o acceso al disfrute social. Del asistencialismo a la longevidad La abogada especialista en políticas públicas Shanntal Veiga afirma que las cifras son preocupantes y que el país está “tarde, muy tarde en la construcción de políticas públicas que permitan envejecer con derechos y garantías”. “No está preparado, como en otros temas más, para enfrentar este cambio generacional que está llegando a las puertas de nuestras casas”, afirmó. Una de las falencias que apunta es que hay leyes y decretos que permiten la protección del adulto mayor, sobre todo los que se encuentran en centros de cuidado, pero todo queda en letra muerta porque no hay presupuesto. Destaca también la falta de métricas que permitan conocer el impacto de las inversiones que se hacen en esta población y apunta al reducido presupuesto que se otorga al Ministerio de Desarrollo Social para atender el tamaño de su responsabilidad en este tema, que incluye tener personal especializado. Veiga pone como ejemplo en la región a Uruguay y Chile que tienen servicios para el adulto mayor que les permiten no depender al 100% del Estado. Afirma que hay espacios de rutinas, de recreación y que existe una economía plateada circular muy importante. Consultada por si no es esta una mirada particularmente asistencialista, la también especialista en derechos constitucionales reconoció que es verdad que estamos acostumbrados a echarle siempre la culpa al Estado, pero también es cierto que el Estado tiene que garantizarle a la población el camino, y aunque ha habido avances de política y acciones no han sido sostenidas en el tiempo ni se han otorgado los fondos necesarios para implementar la política pública y las leyes aprobadas. Para María Inés Castillo, exministra de Desarrollo Social y presidenta en Panamá de The Shift, una plataforma que articula con instituciones, gobierno, academia y empresa para acelerar la adaptación organizacional al envejecimiento poblacional, “es importante setear la conversación, pasar de hablar de asistencialismo, a una inclusión real de las personas mayores”. Castillo, quien es abogada y consultora en género, longevidad y desarrollo social, afirma que las personas mayores tienen un potencial importante para emprendimientos, para legados, para ser esa mano de obra productiva que requiere el país porque, eventualmente, el llamado bono demográfico va a disminuir y, en ese momento, se empezará a hablar, como ya pasa en otras sociedades, de trayectorias profesionales mucho más largas. Actualmente, en Panamá las mujeres se jubilan a los 57 años y los hombres, a los 62 pero la mayoría debe seguir trabajando porque lo que reciben no les alcanza para sostenerse. Castillo destaca la importancia de que así como las empresas se toman el tiempo para hacer el onboarding de las personas cuando ingresan, las deben acompañar para estar listas para el final de su carrera, dándoles educación en planificación financiera con enfoque de longevidad. “Ya no basta hablar de una jubilación para poder vivir esos años extras, vamos a tener que poder crear un patrimonio más allá. Si no nos preparamos, nuestra pensión no va a poder ser suficiente y vamos a tener personas mayores trabajando muchos más años”, afirmó. En abril pasado, durante un encuentro organizado por el INCAE Business School en alianza con Sumarse, Andrea M. Prado, profesora de INCAE y directora de la Iniciativa de Salud y Ciencias de la Vida, planteó que el cambio generacional que se está dando en Panamá no puede abordarse únicamente desde una lógica asistencial. Dijo que implica repensar la organización del trabajo, los sistemas de cuidado y el desarrollo de nuevos mercados vinculados a la longevidad. Durante el mismo panel, Edith Castillo, representante nacional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), explicó que el país ya experimenta cambios estructurales como la reducción del tamaño de los hogares, su dispersión geográfica y el aumento sostenido de la demanda de cuidados, factores que inciden en la disponibilidad de talento, la organización de las familias y la presión sobre los sistemas públicos. ¿Qué dice la política pública? En 2024, Panamá aprobó la Política Pública a favor de las Personas Mayores 20242030, “Por un Envejecimiento Saludable para Todos y Todas”, que tiene como meta general “incorporar el envejecimiento saludable y el respeto de los derechos humanos de las personas mayores en la agenda pública, mediante la articulación intersectorial y territorial”. En esta política las personas mayores son consideradas como actores estratégicos y beneficiarias de su propio desarrollo y se contemplan tres ejes de trabajo: Seguridad económica en la vejez; Salud y bienestar en la vejez, y Entornos propicios y saludables. Lo que establece la política va en línea con lo establecido por la OMS en el marco de la Década del Envejecimiento Saludable (20212030), cuyo consenso señala que catalogar a los seres humanos solo por sus años de vida es insuficiente y edadista. Por ello, sus directrices clínicas priorizan evaluar las etapas según el nivel de capacidad intrínseca (la combinación de todas las capacidades físicas y mentales de un individuo) y su capacidad funcional. No obstante, lo que establece la política requiere celeridad y financiación. De momento, el Ministerio de Desarrollo Social está próximo a terminar lo que desde la entidad denominan su primer proyecto institucional en esta vía. Se trata del primer centro de atención diurna o casas de día, que estará en Juan Díaz y que estaría inaugurándose a principios de 2027. Este centro estaría en capacidad de recibir entre 50 y 100 personas. La idea es acoger a los adultos mayores con movilidad y quizás movilidad reducida para darles una atención integral: terapia ocupacional, capacitaciones, recreación, atención en trabajo social. La aspiración como institución es que a nivel provincial se vayan haciendo réplicas, haciendo alianzas con las juntas comunales, de forma que aquellas familias que trabajan tengan un lugar seguro, con personal calificado para dejar durante el día a su adulto mayor. El Mides también tiene bajo su responsabilidad atender unos 79 centros de larga estancia en el país, en los cuales hay alrededor de 2,000 personas mayores. La exministra de Desarrollo Social María Inés Castillo destaca que el tema demográfico está visto en el mundo como uno de los potenciales factores de empobrecimiento si no ve con luces largas tanto desde el ámbito de las políticas públicas como por la sociedad —y el propio individuo—. El aumento en la esperanza de vida y la caída en la natalidad implican que para prepararse para una sociedad longeva no basta diseñar políticas únicamente para quienes hoy tienen 60, 70 u 80 años. También significa preparar desde ahora a quienes tienen 20 y 30 para vivir una vejez distinta. Panorama Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom

3A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Panorama Según Latinobarómetro 2026, 45% de los panameños apoya la democracia, siete puntos bajo el promedio regional. Archivo El apoyo a la democracia disminuye nueve puntos Eliana Morales Gil [email protected] LATINOBARÓMETRO El desencanto económico, el papel de la Asamblea Nacional y la ineficiencia del Estado explican la caída en el Latinobarómetro, según Rodrigo Noriega y Magaly Castillo. El apoyo a la democracia cayó nueve puntos porcentuales en Panamá. Pasó de 54% en 2024 a 45% entre 2025 y 2026, según el informe 2026 de Latinobarómetro, una encuesta regional que se aplica cara a cara. Panamá registra la mayor caída entre los tres países donde el respaldo bajó tras un cambio de gobierno. Bolivia perdió dos puntos y Uruguay, seis. El promedio latinoamericano es 52%. ¿Por qué? El informe atribuye esas bajas a que, en estos casos, la alternancia “parece tener menos esperanza”. Sobre Panamá, el texto indica que en las elecciones de mayo de 2024 ganó José Raúl Mulino, a quien el documento llama “el delfín” de Ricardo Martinelli, (20092014) condenado por lavado de dinero en el caso New Business. Latinobarómetro recuerda que Mulino fue investigado y luego absuelto por la compra de radares cuando era ministro de Seguridad Pública. ¿Qué ha hecho el Estado por ti? Otro dato que cita el estudio es que solo 14% de los panameños afirma que el Estado ha hecho “mucho o algo” por ellos y su familia en los últimos tres años. En 2011, precisamente en el gobierno de Martinelli, el 50% de los consultados contestó que el gobierno si había hecho “mucho o algo” por ellos. En este sentido, Panamá pierde 36 puntos y comparte con Guatemala el último lugar de la región. El promedio regional es 26%. Latinobarómetro destaca los casos de Uruguay, que pierde 20 puntos en esa percepción, y de Panamá. Ambos coinciden con una baja del apoyo a la democracia tras la última alternancia. El estudio realizó 1,000 entrevistas en Panamá entre el 7 de mayo y el 17 de junio de 2026, con un margen de error de 3%. El análisis también indica que la desconfianza ciudadana alcanza al dinero público, ya que el 86% no cree que los impuestos se gasten bien, la segunda cifra más alta de la región, detrás de Perú (89%). El promedio latinoamericano es 78%. Además, 78% de los panameños no se siente representado por la Asamblea Nacional,frentea76%enlaregión. Mientras que la mayoría de los panameños dice que su vida va bien, pero no cree lo mismo del país. Latinobarómetro registra además que 77% de los ciudadanos siente que ellos y su familia van en la dirección correcta y 77% está satisfecho con su vida. Solo 28% opina que el país va en la dirección correcta. Para el informe, esa distancia entre la vida personal y la valoración del país es un rasgo regional. En América Latina, 82% dice que su familia va bien y 35% dice lo mismo del país. ‘Un cóctel de factores’ Para el abogado Rodrigo Noriega, una sola causa no explica el deterioro de la democracia en el país. “Hay una combinación de factores, es un cóctel en realidad, no es un solo factor”, manifestó a este medio. El primer factor que cita es el económico. Noriega recordó que en la elección de 2024 ganó la propuesta de Mulino, que prometía “chen chen”, bonanza. “Eso no se manifestó y no se ha manifestado y ya han transcurrido dos años, ya es evidente que no se va a manifestar”, afirmó. El abogado citó una reciente encuesta de la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá. Según ese sondeo, 47% de las familias panameñas no come tres veces al día. Entonces, Noriega contrastó el dato con el desempleo, cuyas cifras, según el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, han mejorado. Vinculó la democracia, entendida como proceso electoral, con la promesa de bienestar que hizo el ganador de los comicios del 2024. Para él, “la falta de ese bienestar económico pega a la credibilidad del sistema democrático como tal”. El segundo factor, según el abogado,espolítico.Apuntó directamente a la Asamblea Nacional. “Los diputados y diputadas están haciendo lo que les da la gana”, criticó. Mencionó el aumento del presupuesto legislativo, las “botellas” y las prebendas. Todo ocurre, afirmó, “a espaldas de las necesidades del país”. ‘Esa persona no está satisfecha’ El tercer elemento, explicó Noriega, es la eficiencia del Estado. Lo calificó de “un elemento común con gran parte de América Latina”. Enumeró las calles con huecos y sin luminarias, los problemas de agua, la basura y la inseguridad. Según Noriega, la ineficiencia estatal ya tiene una imagen pública: la fila. Mencionó las largas filas que se forman para comprar comida barata, para buscar medicinas en la Caja de Seguro Social y para cobrar la beca del Programa de Asistencia Social Educativa Universal (PASE-U). Noriega describió a quien llega a la fila a las 8:30 p.m. y espera hasta las 7:00 a.m. del día siguiente. ‘¿De qué democracia hablamos? La abogada y activista por los derechos humanos Magaly Castillo tiene otra lectura. A su juicio, el problema no es la fe de los ciudadanos en el sistema. “No es que los ciudadanos no crean en la democracia, sino que existe lo que se conoce como el desencanto con la democracia”, explicó. Castillo añadió que “no creen en que exista democracia porque no se respetan las reglas del juego de la democracia”. Y cuestionó: “¿De qué democracia hablamos?”. Sobre la mayor caída entre los tres países con alternancia, la abogada la atribuyó a la insatisfacción en empleo, salud y educación. Países que disminuyen el apoyo a la democracia Infografía: LP - Fuente: Latinobarómetro Bolivia 45 47 -2 Uruguay 64 70 -6 Panamá 45 54 -9 PAÍS 2025-2026 2024 DIFERENCIA Por alternancia en el poder en las elecciones presidenciales Progreso en la reducción de la corrupción Infografía: LP - Fuente: Latinobarómetro Total Latinoamérica 2004-2025/2026 73 52 43 38 37 35 34 34 34 33 32 31 28 26 26 22 18 34 Latinoamérica Perú Brasil Venezuela Argentina Bolivia Ecuador El Salvador Costa Rica R.Dominicana Colombia Uruguay México Paraguay Panamá Chile Guatemala Honduras

4A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Panorama El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva en Río de Janeiro. EFE/ Antonio Lacerda Brasil: una elección decisiva en un país dividido Daniel Zovatto ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] ANÁLISIS El gigante del sur llega a las urnas en medio de una profunda polarización, con Lula y Flávio Bolsonaro como protagonistas de una contienda marcada por economía, instituciones y fuerte división política. Escribo este análisis desde Brasilia, invitado por el Tribunal Superior Electoral para observar unas elecciones que pondrán a prueba la capacidad de Brasil de procesar sus divisiones democráticamente. Pocas ciudades expresan mejor la ambición de una nación de planificar su destino. Sesenta y seis años después de su fundación, la inquietud que recorre sus avenidas de trazado impecable es menos épica, pero más urgente: cómo transformar los votos de una sociedad profundamente polarizada en autoridad legítima y capacidad de gobierno. Brasil llega a las urnas dividido en dos bloques casi iguales que apenas se reconocen. En una de las elecciones más desafiantes desde su retorno a la democracia, la pregunta decisiva es doble: ¿podrá el vencedor gobernar y estará el derrotado dispuesto a aceptar el resultado? Este domingo 4 de octubre, 158.7 millones de brasileños empezarán a responder esa pregunta. La votación se realizará mediante urnas electrónicas, en uso desde 1996, con voto obligatorio y un sistema de elección presidencial por mayoría absoluta a dos vueltas. Si ningún candidato obtiene más del 50% de los votos válidos, los dos más votados disputarán un balotaje el 25 de octubre. Qué se elige La renovación del poder será amplia: la Presidencia, los 513 escaños de la Cámara de Diputados, 54 de las 81 bancas del Senado, las 27 gobernaciones y las asambleas estaduales. Sin embargo, la campaña ha quedado concentrada en un enfrentamiento conocido, que eclipsa las otras disputas. Luiz Inácio Lula da Silva, de izquierda y de 80 años, busca la reelección y un cuarto mandato no consecutivo. Flávio Bolsonaro, senador de derecha de 45 años, pretende devolver al poder al movimiento de su padre, Jair, inhabilitado y condenado a 27 años de prisión por la trama golpista de enero de 2023. Es la tercera elección consecutiva, desde 2018, organizada alrededor de ese eje. La polarización no es coyuntural, sino estructural. Lula: una ventaja que no despeja la incertidumbre El último sondeo de Datafolha sitúa a Lula en el 42% y a Flávio Bolsonaro en el 38% de las preferencias para la primera vuelta. El presidente mantiene la ventaja, pero ese respaldo no le bastaría para evitar el balotaje. En una segunda vuelta, obtendría el 48%, frente al 45% de su rival: una diferencia compatible con un empate técnico. Lula llega por delante; la elección sigue abierta. La geografía electoral ayuda a explicar esa incertidumbre. El Nordeste continúa siendo el bastión de Lula, cuyo arraigo se apoya en su trayectoria personal y en los programas sociales. El Sudeste, que concentra el 42% del electorado, es el principal campo de batalla. Allí, la derecha encabeza con holgura las disputas por las gobernaciones de São Paulo y Minas Gerais, aunque esa fortaleza territorial no se traduce automáticamente en apoyo a Flávio. Ningún tercer candidato ha logrado romper la polarización. Augusto Cury, que rozó el 10% a principios de septiembre, apenas supera ahora el 4%; Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema tampoco despegan. Sus votantes, sin embargo, podrían inclinar la balanza en el balotaje. El desenlace dependerá también de las preferencias de los indecisos, del comportamiento del electorado evangélico y de la capacidad de cada candidatura para movilizar a sus simpatizantes. En una contienda tan ajustada, la abstención puede resultar tan decisiva como el voto. Las prioridades: el bolsillo y la inseguridad Detrás de la paridad electoral aparece una paradoja económica. Durante el gobierno de Lula, los datos de la macroeconomía son positivos: crecimiento, desempleo y pobreza a la baja, e inflación contenida. Aun así, muchos brasileños se sienten asfixiados porque sus ingresos no les permiten llegar a fin de mes. Según datos del Banco Central, a finales de 2025 los hogares destinaban cerca del 30% de sus ingresos al servicio de sus deudas, con tipos de interés entre los más altos del mundo (por encima del 13%). Tener empleo ofrece un alivio limitado cuando las cuotas absorben buena parte del salario. Un gobierno puede perder apoyo en una economía que crece si sus resultados no llegan al bolsillo o si el endeudamiento impide percibirlos. Lula ha respondido con un aumento del 15% de Bolsa Família, que beneficia a 20 millones de familias pobres; promesas de refinanciar las deudas que agobian a casi ocho de cada diez brasileños; y la prohibición de las apuestas en línea. Son medidas con una justificación social atendible, aunque su proximidad a las elecciones ha alimentado las acusaciones de populismo. Su financiación también merece escrutinio: la deuda pública se acerca al 80% del PIB y el déficit público ronda el 9%. La seguridad, la otra gran prioridad, exige una evaluación igualmente rigurosa. El Primeiro Comando da Capital y el Comando Vermelho controlan territorios, cárceles y economías locales. Lula propone inteligencia, coordinación policial y persecución del dinero ilícito. Flávio ofrece declarar terroristas a las facciones, reducir la edad de imputabilidad penal y construir megaprisiones al estilo salvadoreño. La justicia bajo sospecha La institución que más puede condicionar esta elección, sin embargo, no figura en la papeleta: el Supremo Tribunal Federal (STF). Las revelaciones del caso Banco Master, cuyo propietario, Daniel Vorcaro, está preso por estafa, han expuesto mensajes con el magistrado Alexandre de Moraes y pagos al bufete de su esposa. La divulgación del material por su colega André Mendonça, designado por Jair Bolsonaro, abrió una fractura dentro de la corte, que ha aplazado hasta después del balotaje la decisión sobre cómo investigar a sus propios miembros. Flávio, por su parte, también aparece vinculado a Vorcaro por la negociación de 134 millones de reales para financiar una película sobre su padre. Las denuncias no prueban la comisión de delitos, pero exigen un esclarecimiento con garantías para todos los implicados. Una corte que asumió un papel central en la defensa de la democracia debe aceptar el mismo escrutinio que exige a los demás. El riesgo institucional se agrava porque varios magistrados del Supremo integran también la justicia electoral. Si pasan a ser percibidos como participantes en la disputa política, cualquier impugnación de los resultados podría convertirse en una crisis de legitimidad, especialmente ante una diferencia estrecha, como ocurrió en 2022. Una elección con alta carga geopolítica El giro a la derecha de América Latina y la sombra de Donald Trump confieren a esta elección una relevancia geopolítica que trasciende las fronteras brasileñas. La ola conservadora enfrenta su prueba más importante; está en juego qué margen conservará América Latina frente a la doctrina Donroe de Estados Unidos. El peso de Brasil es significativo: concentra la mitad del PIB, el 47% del territorio, un tercio de la población de América del Sur y las segundas reservas mundiales de tierras raras. Su liderazgo condiciona tanto la integración sudamericana como las relaciones de la región con China —su principal socio comercial— y Estados Unidos. Un triunfo de Flávio Bolsonaro acercaría a Brasil a Washington en comercio, minerales críticos y seguridad, incluida su incorporación al Escudo de las Américas. La reelección de Lula preservaría, en cambio, un polo de autonomía regional. Trump, que inicialmente expresó su preferencia por el clan Bolsonaro e impuso aranceles a Brasil, ha adoptado en los últimos días una posición más cauta: ha subrayado la importancia de estos comicios sin respaldar explícitamente a ninguno de los dos candidatos. El verdadero reto: la gobernabilidad Gane quien gane, heredará una Presidencia condicionada: una economía que se desacelera, con una proyección de crecimiento del 1.8% para 2026; malestar social; el fenómeno de El Niño; y, sobre todo, un Congreso bicameral mayoritariamente de derecha. Su principal bloque, el llamado Centrão, ha ampliado su poder de cogobierno y su control sobre el presupuesto. La elección legislativa y las gobernaciones merecen, por ello, tanta atención como la disputa presidencial. Sus resultados definirán buena parte de la capacidad efectiva del próximo mandatario para avanzar en su agenda. Sin mayoría propia, el vencedor dependerá de coaliciones que pueden asegurarle gobernabilidad y la aprobación de sus reformas. En suma: el próximo gobierno deberá sanear la economía y las cuentas públicas sin recortar fuertemente los programas sociales, combatir el crimen respetando los derechos y restaurar la autoridad judicial mediante la independencia y la rendición de cuentas. Gobernar siempre ha requerido negociar. Pero una sociedad altamente polarizada, con gobierno dividido e instituciones cuestionadas, exigirá un esfuerzo mayúsculo. Desde esta ciudad concebida para mirar al futuro, la exigencia democrática sigue siendo la misma: que el ganador acepte límites y que el derrotado reconozca los resultados, conserve derechos y disponga de una oportunidad de volver a competir. Las democracias se sostienen cuando perder una elección no significa quedar fuera de ellas. Su prueba decisiva será demostrar que ambos bloques —pese a sus diferencias irreconciliables— pueden seguir perteneciendo a la misma democracia. El autor es director y editor de Radar Latam 360 @ zovatto55 El candidato a la presidencia de Brasil por el Partido Liberal, Flávio Bolsonaro en Santa Bárbara d’Oeste. EFE/Isaac Fontana El pulso de las encuestas

5A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Panorama Genaro López tiene una medida cautelar de reporte periódico y debe usar brazalete electrónico. Archivo Red Frog: fiscalía presentará pruebas contra López, Méndez y Cerrud Juan Manuel Díaz [email protected] INVESTIGACIÓN El Ministerio Público acusa a los dirigentes del Suntracs de la presunta comisión de los delitos de blanqueo de capitales, falsificación de documentos y estafa. El dirigente del Sindicato Único de la Construcción y Similares (Suntracs), Génaro López, enfrentará en una audiencia intermedia este 5 de octubre el proceso por la presunta comisión de los delitos de blanqueo de capitales, falsificación de documentos y estafa, por la supuesta apropiación de 14 fincas del proyecto Red Frog, ubicado en la provincia de Bocas del Toro. En su escrito de acusación, presentado por la Fiscalía Especializada contra la Delincuencia Organizada, se solicita la aplicación de la pena máxima para cada uno de los delitos imputados al dirigente sindical, lo cual podría alcanzar hasta los 30 años de prisión. En este caso también figuran los dirigentes del Suntracs Saúl Méndez y Erasmo Cerrud. El primero obtuvo asilo en Bolivia y luego se trasladó a Venezuela, mientras que el segundo solicitó asilo político en Nicaragua, por lo que no se encuentran presentes en el proceso judicial. Méndez se encuentra fuera del país y Cerrud bajo protección de Nicaragua. López mantiene una medida cautelar de reporte periódico y el uso de brazalete electrónico. Esta medida fue establecida en febrero de 2026, cuando un juez de garantías sustituyó el arresto domiciliario por el reporte periódico, manteniendo el brazalete electrónico. El pasado 23 de julio se tenía previsto el inicio de la audiencia intermedia de este caso, en la que tanto la Fiscalía como los abogados defensores deben presentar las pruebas que usarán durante el juicio, pero la diligencia fue suspendida. La audiencia fue reprogramada para este 5 de octubre, cuando se deberá definir la admisión de las pruebas y si el proceso avanza a la etapa de juicio. En esta fase, el juez de garantías debe decidir cuáles de las pruebas presentadas son conducentes para el juicio y cuáles deben quedar excluidas, pero esta audiencia fue suspendida y reprogramada para el próximo 5 de octubre. Antonio Vargas, del equipo de abogados del Suntracs, alegó que en este caso la Fiscalía no ha probado la existencia de los delitos de blanqueo de capitales ni de falsedad imputados a López. Vargas alegó que en este caso se trata de una disputa laboral o civil, que en todo caso debería dirimirse en esas jurisdicciones, pero que el gobierno lo usó como herramienta de persecución política contra el Suntracs. El pasado 14 de mayo, la juez de garantías Jazmín Jaén desestimó una petición de la Fiscalía para que se le extendiera el plazo de investigación por un año más y consideró que la Fiscalía debía cumplir con el plazo de investigación. La investigación de este caso se inició en 2022, a raíz de una denuncia presentada por trabajadores del Suntracs por la supuesta apropiación de las fincas. En agosto de 2025, la juez de garantías Sheryl Toullier declaró legal la aprehensión de las 14 propiedades, decisión que posteriormente fue mantenida por el Tribunal Superior de Apelaciones. La Fiscalía acusa a Génaro López, Saúl Méndez y Erasmo Cerrud de la supuesta apropiación de 14 fincas pertenecientes a obreros del Suntracs que laboraban en el proyecto inmobiliario Red Frog, en Bocas del Toro. Las fincas fueron entregadas a los obreros como compensación, luego de un litigio laboral con la empresa Pillar Construction, S.A. (que luego cambió su nombre a Bastimentos Holding). Pillar Construction fue condenada al pago de $7 millones en concepto de salarios caídos, pero la empresa pactó un acuerdo extrajudicial con los trabajadores, representados por el Suntracs, para que les entregaran las 14 fincas, que en aquella época estaban valoradas en $3 millones. La sentencia laboral de 2011 estableció el pago de unos $7 millones a 412 trabajadores del proyecto Red Frog, entre prestaciones laborales y costas legales. De acuerdo con la investigación, los dirigentes del Suntracs utilizaron las fincas como garantía de un supuesto préstamo hipotecario suscrito con la Cooperativa de Servicios Múltiples Suntracs. Luego se descubrió que, como la cooperativa no contaba con fondos suficientes para facilitar el préstamo hipotecario, el propio Suntracs le prestó el dinero. Según información expuesta durante el proceso, el préstamo habría sido por $3 millones. Sinembargo,AntonioVargas, abogado del Suntracs, alega que los cargos presentados contra los miembros de esa agrupación sindical son infundados, ya que el proceso original obedecía a un conflicto laboral, que fue dirimido en los tribunales de Bocas del Toro. Alegó que este caso ha sido utilizado como un elemento de persecución política por parte del gobierno, que ha intentado desmembrar al Suntracs y otras organizaciones sindicales. Piden auditoría a fondos entregados a Peñalba ARRAIJÁN Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Casi $1 millón entregado por el Metro de Panamá al Municipio de Arraiján para obras de la junta comunal de Juan Demóstenes Arosemena permanece sin una explicación clara sobre su destino. La presidenta del Consejo Municipal, Yohana Saldaña, afirmó que la alcaldesa Stefany Peñalba no ha aclarado qué ocurrió con los fondos, por lo que solicitaron a la Contraloría una auditoría. De los $900 mil, unos $211 mil estaban destinados a comprar un terreno y construir la sede de la junta comunal; también se contemplaban un anfiteatro, un gazebo y una infoplaza. Saldaña sostiene que el dinero fue recibido hace más de un año, pero las obras siguen pendientes. El cuestionamiento se extiende a otros $585 mil depositados por Más Móvil para cámaras de videovigilancia, que, según Saldaña, tampoco han sido justificados. A esto se suma una denuncia por la supuesta retención del 50% de las transferencias para las juntas comunales. Los representantes pidieron determinar el fundamento legal y restablecer el 100% de los fondos. Peñalba no respondió.

6A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Panorama mo ellos lo han hecho no hay manera de saber si alguien donó para ese proceso de recolección de firmas. ¿Quién donó? ¿Cuánto donó? ¿Cómo se usó? ¿No basta con que el Tribunal Electoral valide las firmas? Hagamos un recorderis: en las elecciones del 2019, durante el año 2018, los candidatos de libre postulación recogían firmas con un papel. ¿Qué pasó? Muertos firmando, gente que no había firmado, le habían falsificado las firmas, hojas llenas con la misma persona... Ojo, que no estoy diciendo que eso lo haya hecho Vamos ahora. Lo que estoy diciendo es que, si tú permites que un partido se inscriba de esa manera, otra persona podría recurrir a todo ese tipo de prácticas. ¿Lo habrán hecho por premura? ¿Adelantándose a las reformas? Por lo menos en el panameñismo, creemos que desde que se presenta la solicitud, desde ese momento es 2%. Si eso es lo que estaba vigente, no puedes después aprobar una reforma y aplicársela retroactivamente al que ya inició el proceso. Si lo ves a largo plazo, desde una perspectiva institucional, el precedente que sentaron es uno malo. Imagínate que mañana sea Benicio o sea Camacho. Medín Jiménez, ¿renunció por la reforma electoral? Él no renunció por la reforma electoral en sí. Renunció por un proyecto de ley que es el de la reconfiguración de los circuitos. Medín quería que se aprobara lo que propuso el Tribunal Electoral. Los dos diputados panameñistas de Bugaba y Tierras Altas no querían que se aprobara. Medín se sintió traicionado por los copartidarios. ¿Dónde está parado hoy el Panameñista? He sido muy crítico de la posición de la bancada. El elector lo ve de una manera muy simple: o eres gobierno o eres oposición. Si no somos gobierno, nos toca hacer el rol de oposición. Sí, con responsabilidad; no significa votar en contra de todo, pero sí hay que hacer una labor de fiscalización que, a mi juicio, no lo estamos haciendo. ¿Les pesa la etiqueta de “partido tradicional”? El liderazgo en el periodo pasado de Juan Diego y hoy de Vamos no es tanto porque sean independientes, sino porque han sido la voz de la oposición en la Asamblea. No creo que tenga nada de malo ser el partido más antiguo del país, porque puedes ser el partido más antiguo, pero ser innovador en la forma en que haces política y renovar cada cierto tiempo tu dirigencia. ¿Y el pleito en el PRD entre Robinson y Balbina Herrera? A los demás partidos ni nos van ni nos vienen. Al único partido donde le cambia el estatuto desde arriba es al PRD. Si quieres cambiar eso, cámbialo en un congreso del PRD. Es querer llevar a la ley una disputa interna del PRD. ¿Y la reunión de Lombana con Martinelli? Yo respeto mucho el recorrido que ha hecho Ricardo Lombana, pero esa reunión con Martinelli, a mi juicio, ha sido un error. Le iba a restar votos de gente que ha estado con él en función de un discurso que ha sido anticorrupción en contra de la política tradicional. ¿Cómo tú explicas que te vas a sentar con él cuando, además, está condenado y prófugo? ¿Qué está pasando desapercibido? Estamos discutiendo muchos temas que no son los temas de fondo. No estamos viendo lo que está pasando en todos los cambios de poder que están a nivel mundial. Panamá depende mucho de su economía, de la relación con Estados Unidos, y no hemos hecho la discusión de si realmente eso es lo que más conviene a Panamá. Eso que está pasando en el escenario internacional aquí no lo estamos discutiendo. do fueron los de la libre postulación. Entonces, eso de que le estaba dificultando es bueno para el relato de victimizarse. A Vamos, ¿lo obligaron a hacerse partido? Si yo me organizo en un grupo de personas, vamos a trabajar porque tenemos una misma visión de país y queremos ser gobierno, llegar al poder para ejercer esa visión, eso es un partido político. Vamos postuló a nivel nacional en todas las papeletas con el logo de Vamos, como lo hace un partido, teniendo todos los derechos de un partido, sin tener ninguna de las obligaciones que tiene un partido. Formalízate como partido. Si estás actuando como un partido. ¿Deben contar sus 70,000 firmas como adherentes? No estamos de acuerdo con esa reforma propuesta ni estamos de acuerdo con que, de alguna manera, no se le reconozcan por parte del Tribunal Electoral las firmas recogidas por Vamos. Pero tampoco estamos de acuerdo con que Vamos haya utilizado un hueco de la norma, un vacío legal, para hacer algo que nunca en 45 años de vigencia de esa norma, en distintos códigos, otro partido lo había hecho. Esto lo he hablado directamente con Juan Diego Vásquez. Le dije: “mi preocupación no es con lo que ustedes vayan a hacer. Mi preocupación es con el precedente que están sentando”. Có- Anel Asprilla ‘No hubo debate. Se hicieron las cosas de una manera apresurada, casi de imposición’ Simón Tejeira ESPECIAL PARA LA PRENSA [email protected] José Isabel Blandón, presidente del Partido Panameñista, analiza la reforma electoral. Critica el aumento del financiamiento privado y la doble postulación, defiende el papel de la diputada Ariana Coba y cuestiona el método de votación y formalización de Vamos como partido. ¿Cómo ves las reformas electorales? Hay cosas positivas de la reforma y hay otras negativas. Dentro de lo positivo, quisiera destacar que finalmente, después de muchos años, se logró reformar el concepto de residuo para que realmente sea una resta y el voto en plancha no cuente varias veces. Hay otros temas, sobre todo lo que se introdujo en primer debate, que definitivamente son negativos. ¿Cuáles? Aumentar el tope del financiamiento privado. El que pretende permitir que alguien corra para dos cargos y, si resulta electo para los dos cargos, no tenga que renunciar a ninguno de los dos. Eso fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema, así que ya está como terquedad querer insistir en eso. Ariana Coba, ¿respaldó todas esas reformas? No, ella votó a favor de la mayoría, incluyendo artículos que venían del proyecto original del Tribunal Electoral, y votó en contra de algunas de las propuestas que presentó Benicio Robinson, no de todas, de algunas. Y también votó a favor de algunas de las propuestas que presentaron las diputadas de Vamos. Tenemos que tener claro que en el primer debate la votación es artículo por artículo; no es una votación por todo el proyecto. ¿Y la forma en que se votó? Estuvo totalmente fuera de lugar. De verdad, no hubo debate, se hicieron las cosas de una manera apresurada, casi de imposición. Lo ideal sería que el proyecto se devuelva a primer debate para que se haga la discusión como debe ser. ¿Qué mejoras propones? Está el tema del financiamiento público. La norma hoy en día habla del 1% del presupuesto. Si esa norma se mantiene, el aumento del subsidio estatal va a subir como en $50 millones o más en la próxima elección, en comparación con la anterior, la del 2024. En la Comisión de Reformas Electorales, yo, como representante del Panameñista, propuse bajar de 1% a 0.75%. ¿Por qué ponerle la vara más alta a la libre postulación? El Tribunal Electoral, no los partidos, propuso subir de 2% a 5% [las firmas]. Si nosotros hubiésemos querido afectar a la libre postulación, hubiéramos dicho que estamos de acuerdo con lo que dice el Tribunal Electoral. No tenemos ningún problema en que se quede en 2%. Quienes pidieron bajar el perioEn la Comisión de Reformas Electorales, yo, como representante del Panameñista, propuse bajar de 1% a 0.75%”. “ Al único partido donde le cambia el estatuto desde arriba es al PRD. Si quieres cambiar eso, cámbialo en un congreso del PRD. Es querer llevar a la ley una disputa interna del PRD”. “ Vamos postuló a nivel nacional en todas las papeletas con el logo de Vamos, como lo hace un partido, teniendo todos los derechos de un partido, sin tener ninguna de las obligaciones que tiene un partido”. “ “No hubo debate, se hicieron las cosas de una manera apresurada, casi de imposición. Lo ideal sería que el proyecto se devuelva a primer debate para que se haga la discusión como CONTENIDO EXTRA Escanea el código QR y mira la entrevista completa. prensa.com

7A La Prensa Panamá, domingo 4 de octubre de 2026 Desempleados llenarían casi seis veces el Rommel Fernández Aunque el desempleo cayó a 8.5%, 189,188 personas siguen sin trabajo. Jóvenes y mujeres enfrentan las mayores tasas, mientras la informalidad alcanza al 45.8% de los trabajadores no agrícolas. El grupo de los jóvenes es el más golpeado por la falta de empleos. Elysée Fernández Yolanda Sandoval ysandoval @prensa.com El 29 de septiembre, el presidente José Raúl Mulino hizo un alto en su agenda para anunciarle al país una buena nueva: el desempleo había bajado. La tasa de desocupación pasó de 10.4% a 8.5%, según la última Encuesta de Mercado Laboral. Y sí, es una buena noticia. Que más personas encuentren trabajo y que la tasa de desempleo disminuya es un dato positivo para la economía y, sobre todo, para quienes logran incorporarse al mercado laboral. Pero apenas llegó el anuncio, también comenzaron las críticas y las preguntas sobre qué hay detrás de ese 8.5%. Porque una cosa es el dato que muestra la estadística y otra es cómo se vive el mercado laboral en la calle. Durante los días siguientes nos dedicamos a revisar las cifras, conversar con analistas, con profesionales que trabajan, con personas que generan empleo y a seguir esos espacios virtuales en los que se comenta de todo y donde las cifras oficiales suelen enfrentarse con la experiencia cotidiana. Y hay que decirlo: había motivos para celebrar la reducción del desempleo. Pero también había desconcierto entre algunas personas. Y no necesariamente porque el dato estuviera mal, sino porque la realidad laboral es compleja. Así que vale la pena detenerse en ese número y explicar qué está ocurriendo realmente con el empleo en Panamá. El marcador mejora, pero el partido no termina En las cifras macroeconómicas, la última Encuesta de Mercado Laboral dejó un titular positivo: la tasa de desempleo en Panamá bajó del 10.4% al 8.5%. Esto significa que hay 77,231 personas menos en condición de desempleo que el año pasado. Sin embargo, en la conversación cotidiana de las familias panameñas, la noticia no se ha recibido con bombo ni platillos. ¿Por qué puede ocurrir la desconexión entre la estadística y la percepción ciudadana? La respuesta está en la acumulación. El país viene de arrastrar el peso de un mercado laboral fuertemente impactado en los últimos años. En el fútbol, cuando un equipo va perdiendo por goleada y logra anotar un gol, el marcador mejora, pero la sensación de urgencia y desgaste no desaparece. Una baja de 1.9 puntos porcentuales es un paso en la dirección correcta, pero 189,188 personas continúan sin encontrar un puesto de trabajo. Para entender la magnitud real de esta cifra y ponerle rostro humano a las estadísticas, conviene llevar los números a un escenario que todos conocemos en Panamá. Jóvenes y mujeres en la banca El desempleo no afecta a todos por igual. El promedio nacional esconde desigualdades profundas entre distintos grupos demográficos. En primer lugar, existe una clara brecha de género: mientras la desocupación en los hombres se sitúa en un 7%, en las mujeres escala al 10.4%. El dato del desempleo femenino adquiere otra dimensión en una sociedad donde casi 4 de cada 10 hogares panameños tienen a una mujer como jefa de hogar. Por otro lado, la crisis laboral es predominantemente juvenil. Para un joven en Panamá, conseguir trabajo sigue siendo una carrera con obstáculos gigantescos: las personas de 15 a 19 años registran una tasa de desocupación del 26.3%, mientras que en el rango de 20 a 24 años la cifra se mantiene alta en un 22.6%. A esto se suma la barrera de la experiencia. El 28.6% de los desempleados del país jamás ha tenido un trabajo (54,068 personas). Están ante un mercado que exige experiencia previa para contratar, pero no siempre ofrece las primeras oportunidades para construirla. La presión en el mapa urbano El desempleo tampoco se distribuye de forma uniforme en la geografía panameña. La desocupación es un fenómeno abrumadoramente urbano, concentrado en el eje económico del país. En la ciudad, donde el costo de la vida y el acceso a servicios básicos dependen exclusivamente del ingreso monetario diario, la falta de empleo genera una vulnerabilidad inmediata. Al analizar el mapa nacional, salta a la vista que la inmensa mayoría de las personas sin empleo se agrupan en tres proEstar “ocupado” no siempre equivale a tener estabilidad o un salario digno. De acuerdo con los datos oficiales de la Encuesta de Mercado Laboral de agosto de 2026, el 45.8% de la población ocupada no agrícola labora en condiciones de informalidad, sumando a 784,244 trabajadores. La precariedad laboral se refleja de forma directa en los ingresos recibidos. Aunque la mediana del salario mensual de los empleados a nivel nacional se sitúa en $769.40, amplios sectores de la población están lejos de esa cifra. Señales que anticipaban la caída del desempleo Para el analista laboral René Quevedo, la reducción del desempleo no llegó de sorpresa. Antes de que la tasa bajara, ya había señales que apuntaban a un fortalecimiento del empleo formal privado. Entre ellas menciona el aumento de las recaudaciones de la Caja de Seguro Social y del Seguro Educativo, el crecimiento de los contratos laborales tramitados por el Ministerio de Trabajo y la fuerte venta de vehículos nuevos. También observa una mejora en el consumo y una reducción de la morosidad bancaria, particularmente en préstamos hipotecarios, personales, tarjetas de crédito y autos. Para Quevedo, estos indicadores muestran que “alguien” está comprando carros como nunca, cotizando a la CSS, pagando el Seguro Educativo y poniéndose al día con sus compromisos financieros. Pero el dato del desempleo también abre otra discusión: la calidad de los empleos y el nivel de los salarios. Según su análisis, aunque el 76% de los empleos formales corresponde al sector privado, solo una quinta parte de esos trabajadores recibe salarios superiores a $800 mensuales. En contraste, la mayoría de quienes superan ese nivel de ingresos son servidores públicos. Aquí aparece, a su juicio, uno de los principales retos de la economía panameña: la generación de empleos de mayor calidad depende de que vuelva a crecer la inversión productiva. Quevedo señala que entre 2018 y 2025 hubo una importante reducción de la inversión productiva, tanto extranjera como pública y del financiamiento bancario destinado al sector productivo. Por eso, considera que la discusión no debe quedarse únicamente en cuántas personas tienen trabajo, sino en qué tipo de empleo se está creando y cuánto paga. Para mejorar esos indicadores, sostiene, Panamá necesita recuperar la confianza de los inversionistas y transmitir que invertir en el país es un buen negocio. De lo contrario, advierte, “seguiremos siendo una economía de informales y funcionarios financiada con plata prestada”. ANÁLISIS DEL MERCADO LABORAL vincias específicas. Panamá, Panamá Oeste y Colón acumulan más del 72% de todos los desempleados de la República. Esta fuerte localización en la región de la ruta transístmica explica por qué en las áreas metropolitanas la sensación de escasez laboral es mucho más aguda que en el interior agrícola o en las comarcas indígenas. Hay un elemento importante para leer correctamente estos datos: cada región tiene un tamaño diferente de población económicamente activa. Por eso, no basta con mirar cuántas personas están desempleadas en términos absolutos. También hay que observar qué proporción representan dentro de la fuerza laboral de cada territorio. La sombra de la precarización Existe un factor determinante para entender por qué algunos no celebran la baja del desempleo: la calidad del trabajo disponible. Economía & negocios @prensaeconomia Infografía: LP - Fuente: INEC Si los desempleados llenaran el Rommel Fernández 189,188 106,469 5.91 VECES ESTADIOS SI REUNIÉRAMOS A TODAS LAS PERSONAS DESEMPLEADAS DEL PAÍS, SE NECESITARÍA LLENAR EL ESTADIO ROMMEL FERNÁNDEZ CASI SEIS VECES. POR CADA 10 HOMBRES DESOCUPADOS HAY MÁS DE 11 MUJERES MUJERES DE 15-19 AÑOS LA POBLACIÓN DESOCUPADA PARA AGOSTO DE 2026 BRECHA DE GÉNERO LA MAREA JUVENIL MUJERES HOMBRES JÓVENES DE 15 A 29 AÑOS 101,327 87,861 10.4% 7.0% 26.3% 22.6% 14.4% 3.17 ESTADIOS ESTADIOS ESTADIOS ESTADIOS ESTADIOS 2.75 =3.33 0.70 1.50 1.10 15-19 20-24 25-29 21,999 49,218 35,252 29.9% EL ESTADIO TIENE CAPACIDAD PARA 32 MIL PERSONAS. El desempleo provincia por provincia Infografía: LP - Fuente: INEC Colón MENOS DE 1,000 1,000-4,999 5,000-9,999 10,000-19,999 20,000 O MÁS 18,349 Bocas del Toro 7,171 Coclé 7,771 Chiriquí 19,156 Herrera 2,948 Los Santos 1,841 Panamá 79,659 Panamá Oeste 39,085 Veraguas 9,955 Comarca Gunayala 76 Darién 949 Comarca Emberá 168 Comarca Ngäbe Buglé 2,060 Niveles de los afluentes del Canal EMBALSE GATÚN COMPARATIVO EMBALSE ALHAJUELA Comparativo con la misma fecha del año anterior 3 DE OCTUBRE 2026 3 DE OCTUBRE 2025 3 DE OCTUBRE 2026 3 DE OCTUBRE 2025 85.15 pies 242.61 pies 243.28 pies 86.85 pies 150 100 50 0 300 200 100 0 -1.70 pies El nivel del embalse gatún está 1.70 pies por debajo del año anterior COMPARATIVO -0.67 pies El nivel del embalse Alhajuela está 0.67 pies por debajo del año anterior Infografía: LP - Fuente: ACP 446 Km2 Superficie: 44.3 Km2 Superficie: Reducción de calado de 48.5pies en esclusas neopanamax

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