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prensa_2026_09_11

2A La Prensa Panamá, viernes 11 de septiembre de 2026 La licitación anunciada por el Minsa es para la limpieza de 9 hospitales, por 5 años, con un precio de referencia de $80 millones. Ilustración generada con IA. El Minsa promete transparencia en la licitación de la limpieza hospitalaria Rolando Rodríguez [email protected] CONTRATOS ESTATALES El Minsa rechaza que la licitación por más de $80 millones para limpiar nueve hospitales favorezca a una empresa. Sin embargo, no explicó por qué ahora exige requisitos que no fueron necesarios en las contrataciones realizadas desde 2024. Más de una semana después de haber recibido un cuestionario de este medio sobre la licitación de la limpieza hospitalaria, convocada por el Ministerio de Salud (Minsa), este medio recibió respuestas parciales, enfocadas en asegurar que no existe favoritismo en este acto público, actualmente suspendido y sin fecha para una nueva convocatoria. “El Ministerio de Salud [Minsa] rechaza categóricamente que el proceso de licitación para la contratación del servicio de limpieza y desinfección de nueve hospitales, cuyo precio de referencia asciende a aproximadamente $80 millones, esté dirigido o diseñado para beneficiar a una empresa en particular, como se ha señalado en publicaciones periodísticas”, indicó en un comunicado que hizo llegar a La Prensa. Según el documento –sin firma responsable–, “el Ministerio de Salud reitera que no existe intención ni actuación dirigida a favorecer a una empresa determinada y que las condiciones establecidas buscan garantizar que quien resulte adjudicatario tenga la capacidad técnica, operativa y administrativa para asumir un servicio crítico para el funcionamiento de los hospitales”. El Minsa insistió en que “el proceso debe culminar con una contratación que garantice transparencia, competencia, eficiencia y, sobre todo, la continuidad de un servicio indispensable para proteger la salud y seguridad de los pacientes”. Esta afirmación, empero, ha sido cuestionada desde el mismo día en que empezaron las reuniones de homologación y luego en acciones de reclamo que presentaron varias de las empresas interesadas en participar en este acto público. La licitación para la limpieza y desinfección de nueve hospitales públicos –labor que actualmente desempeña la empresa Hombres de Blanco, Corp., tras ser beneficiada por el Minsa con varios contratos directos desde 2024–, tiene un precio de referencia de algo más de $80 millones y su vigencia alcanzaría los cinco años, es decir, que se extenderá más allá del actual periodo presidencial. En la homologación participaron 23 empresas, cuatro de las cuales presentaron reclamos, ya resueltos por la Dirección General de Contrataciones Públicas. La licitación es por mejor valor, un procedimiento utilizado en los actos públicos en los que participaba Odebrecht y en los que una comisión evalúa y pondera no solo el precio, sino también aspectos técnicos, administrativos y financieros. Gana el que obtenga el mayor puntaje. En su respuesta a La Prensa, el Minsa no revela para cuándo ha sido reprogramado el acto público, aunque sí aborda los cuestionamientos sobre un requisito del que se quejaron algunos de los potenciales oferentes: en caso de que se presenten consorcios en la licitación, la empresa que pone los empleados –en este caso, 595 para obtener el máximo puntaje en la ponderación– también debe aportar la experiencia en limpieza hospitalaria. El Minsa lo justifica argumentando que busca “mantener una relación coherente entre la experiencia y la capacidad operativa que acredita cada miembro del consorcio”, ya que considera “técnicamente razonable que la empresa que aporta la experiencia específica en limpieza hospitalaria sea también la que demuestre contar con la estructura operativa necesaria para ejecutar ese tipo de servicio”. Esta precisión –experiencia más un mínimo de empleados concentrados en una sola empresa– no fue necesaria exigirla en 2024, cuando Hombres de Blanco fue elegida en consorcio con una empresa que contaba con mayor experiencia en limpieza hospitalaria. En otras palabras, complementaron sus fortalezas: una, mayor experiencia, y la otra, mayor cantidad de empleados. Hoy, de acuerdo con el pliego de cargos, eso no será posible. ¿Qué cambió entre 2024 y 2026?, preguntó La Prensa. Respuesta: “…cada procedimiento de contratación es independiente y las necesidades institucionales pueden evolucionar con el tiempo… Por ello, la existencia de requisitos diferentes respecto de contrataciones anteriores no constituye, por sí misma, una irregularidad”, explicó. El Minsa sostiene que ha unificado criterios en materia de experiencia y capacidad operativa, pues esta “contratación no corresponde a un servicio ordinario de limpieza, sino a un servicio especializado de carácter hospitalario”. Pero eso fue exactamente lo que contrató el Minsa en 2024, en 2025 y lo que contratará en 2026: un servicio especializado de carácter hospitalario para prestar servicio en esas instituciones administradas por el Minsa, solo que ahora, en lugar de que los hospitales pongan los químicos para esa labor, los tendrá que comprar la empresa que gane la licitación. “El requisito de acreditar trabajadores en planilla tiene el propósito de demostrar una capacidad operativa real y existente, y no una expectativa futura de contratación”, asegura el Minsa, porque, de lo contrario –añadió–, se “trasladaría al Estado el riesgo de que el contratista no pueda disponer oportunamente del personal necesario para ejecutar un contrato de esta magnitud”, subraya el Minsa, riesgo que corrió, precisamente, el Estado en 2024. En cuanto a la vigencia del contrato –cinco años–, el Minsa alega que tomó esa decisión respondiendo “a criterios de planificación, eficiencia y continuidad de un servicio esencial”. Pero, precisamente, todo eso es lo que ha faltado desde hace años, ya que, aunque el Minsa tuvo seis meses en 2024 para convocar una licitación pública para darle continuidad a los procesos de limpieza y desinfección hospitalaria, no lo hizo. En su lugar, ese año concedió dos contratos directos, mientras prometía convocar una licitación pública en 2025. Sin embargo, ese año, el Minsa terminó ofreciendo, una vez más, contratos directos, ya no a dos, sino a una sola empresa: Hombres de Blanco. Y, pese a que la limpieza hospitalaria es una actividad tan rutinaria como diaria, el Minsa reconoce que, después de 15 meses de estar prestando el servicio Hombres de Blanco –desde 2025 hasta la fecha–, la Contraloría no ha refrendado el contrato, cosa extraña, porque el propio contralor, Anel Flores, aseguraba con orgullo esta misma semana que la institución ha logrado bajar el tiempo que antes le tomaba refrendar: de 266 días a solo 3 días y medio. Entonces –se justifica el Minsa–, con un contrato de larga vida, se “evita que los procesos deban repetirse año tras año y reducir la necesidad de recurrir a extensiones contractuales por falta de tiempo para planificar una nueva licitación”. Pero, si a la Contraloría le toma más de un año examinar el contrato de Hombres de Blanco para refrendarlo, a pesar de que ya no se puede hacer nada para corregirlos –si eso hubiese sido necesario, ya que está ejecutado y vencido–, el Minsa no se queda atrás, ya que la presente licitación le ha tomado más de dos años y medio organizarla… y el proceso todavía no termina. Panorama Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom Henry Cárdenas P. [email protected] Miguel Lorenzo es el nuevo subadministrador del Canal ADMINISTRACIÓN Miguel Lorenzo, actual vicepresidente de Infraestructura e Ingeniería del Canal de Panamá, fue nombrado subadministrador de la vía interoceánica ayer jueves 10 de septiembre por la junta directiva. Lorenzo tiene más de 28 años de trayectoria en la institución y estuvo vinculado al proyecto de ampliación del Canal, entre otros cargos. “La junta directiva llevó a cabo, para la selección del subadministrador, un proceso de evaluación de distintos perfiles tan riguroso y técnico como el que condujo a la designación de la administradora. Con esta designación reafirmamos nuestro compromiso con la institucionalidad, la transparencia y la operación segura y continua del Canal”, señaló Jose Ramón Icaza, ministro para Asuntos del Canal y presidente de la junta directiva del Canal de Panamá. Según explicó Icaza, el proceso de selección del nuevo subadministrador comenzó en mayo, luego de que Ilya Espino de Marotta fuera designada administradora del Canal. Espino de Marotta ocupaba hasta entonces la posición de subadministradora, por lo que su nombramiento dejó vacante ese cargo. La junta directiva activó inmediatamente el proceso para encontrar a su reemplazo. Icaza explicó que el procedimiento incluyó la revisión de múltiples hojas de vida, casos de estudio y análisis de situaciones, con el acompañamiento de una consultora y la evaluación, en una fase avanzada, de un grupo reducido de candidatos. Lorenzo pasó todas las pruebas. Debido a que Lorenzo ya forma parte del Canal, Miguel Lorenso, durante la toma de posesión de la administradora Ilya Espino de Marotta. Elysée Fernández su incorporación al cargo será relativamente rápida. Se espera que entre en funciones en una semana. El directivo destacó además que Lorenzo y Espino de Marotta ya han trabajado juntos, en el proyecto de ampliación del Canal, por lo que conocen de cerca sus respectivas capacidades y métodos de trabajo. Icaza señaló que el nombramiento también transmite un mensaje de la junta directiva sobre la prioridad para el Canal: ejecutar el plan estratégico.

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