3A La Prensa Panamá, jueves 13 de agosto de 2026 Panorama Publio De Gracia es investigado por presunto enriquecimiento injusticado y blanqueo de capitales. Gabriel Rodríguez Los movimientos de dinero que rodean a Publio De Gracia Juan Manuel Díaz [email protected] JUSTICIA Publio De Gracia quedó detenido, mientras su esposa y su expareja recibieron medidas cautelares distintas en la investigación sobre su patrimonio. El caso que tiene como principal investigado al exdirector general de Ingresos Publio De Gracia cerró una nueva jornada judicial con tres imputados y medidas cautelares distintas para cada uno de ellos: De Gracia permanecerá en detención provisional; su esposa, Elaine Salterio, deberá reportarse dos veces por semana y no podrá salir del país; mientras que Ninoshka Madeleine Ríos Samaniego, de 33 años e identificada como expareja del exfuncionario, quedó bajo depósito domiciliario. De Gracia, de 47 años, es investigado por los presuntos delitos de enriquecimiento injustificado y blanqueo de capitales. El juez de garantías Fermín Bonilla ordenó mantenerlo detenido al considerar los riesgos planteados por la Fiscalía. Salterio, imputada por presunto blanqueo de capitales, deberá reportarse los lunes y viernes y tiene impedimento de salida del país. La investigación tiene como punto de partida un informe de auditoría de la Contraloría General de la República sobre el patrimonio del exdirector de la Dirección General de Ingresos (DGI). Según lo expuesto por la Fiscalía, De Gracia registró ingresos justificados por aproximadamente $1.7 millones, pero se le contabilizaron fondos por unos $2.4 millones, lo que dejó una diferencia de $724,682 que presuntamente no pudo justificar. Los investigadores también pusieron bajo la lupa el movimiento de dinero en efectivo. Entre las operaciones señaladas figuran alrededor de $397 mil utilizados para realizar pagos en efectivo a tarjetas de crédito, además de transferencias de fondos a personas de su entorno. Como parte de las pesquisas, las autoridades han aprehendido tres bienes inmuebles, cuatro cuentas bancarias y seis vehículos de alta gama, entre ellos una Toyota Prado, un Lexus y varios BMW. Una de las personas que aparece en el rastro de las transferencias es Ninoshka Ríos. Durante su audiencia, la jueza de garantías Sheryl Toullier le imputó cargos por presunto blanqueo de capitales y ordenó su depósito domiciliario. Según lo expuesto en la audiencia, Ríos recibió más de $61 mil de De Gracia, fondos cuya procedencia no habría podido justificar. La relación entre ambos no era únicamente personal. Ríos ingresó a la DGI en diciembre de 2021, cuando De Gracia ya dirigía la institución, como secretaria II y con un salario mensual de $1,800. Posteriormente pasó a desempeñarse como asistente administrativo I y para enero de 2023 figuraba con un salario de $3,500 mensuales. Tras su paso por la DGI, Ríos continuó vinculada al Estado. También ocupó funciones en Tocumen y, más recientemente, trabajó en la Dirección Nacional de Asesoría Económica y Financiera de la Contraloría General de la República, cargo al que, según se conoció durante la audiencia, renunció recientemente. Además, estaba a la espera de una oferta laboral de una empresa dedicada a la distribución de combustible. De Gracia estuvo al frente de la DGI entre julio de 2019 y julio de 2024, durante la administración del expresidente Laurentino Cortizo. Ninoshka Ríos quedó bajo arresto domiciliario. Gabriel Rodríguez
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