7A La Prensa Panamá, viernes 17 de julio de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. fase inaudito en su liderazgo como mandatario, sino también una preocupante muestra de autoritarismo y desprecio hacia todo aquel que no sigue su línea. La anterior interpretación de sus declaraciones queda sobreentendida, toda vez que nadie cuestiona el hecho de que el presidente de la República sea libre de invitar a su casa o a la Presidencia a quien bien tenga. Eso no es lo que se le cuestiona, por si acaso, cuando reflexione mejor sobre lo que dijo, o cuando escuche a alguno de sus asesores que se atreva a hacerlo y decida dorar la píldora por ese otro rumbo. La pregunta que, por mi cuenta y como panameño, me gustaría hacerle al presidente Mulino es: ¿cómo es que ahora son buenos los mismos a quienes hace un año acusó de “carbonear” las protestas en Bocas del Toro? Los mismos que votaron en contra de las reformas a la Caja de Seguro Social. Los mismos a quienes usted ha acusado en reiteradas ocasiones de haber saqueado al país durante el gobierno pasado. ¿Acaso se convirtieron en buenos por Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Un ahorro ficticio que termina multiplicando la deuda Fraude fiscal sobrevivió, ya que en Estados Unidos los impuestos forman parte de las deudas del patrimonio hereditario. Por ello, el proceso continuó contra su sucesión. El patrimonio aceptó que existían impuestos adicionales por pagar correspondientes a doce años fiscales, desde 2004 hasta 2018. Los alcances sumaban aproximadamente 456 millones de dólares. Conforme a la Sección 6663 del Código de Rentas Internas, correspondiente a la penalidad sobre fraude civil, se permite imponer una multa equivalente al 75 % del impuesto dejado de pagar cuando este es producto de fraude. Las sanciones aceptadas por los herederos ascendieron a 294 millones de dólares. En este caso, la sucesión aceptó que el IRS pudiera iniciar el cobro de la deuda inmediatamente. En condiciones normales, existe un artículo de la ley que prohíbe el cobro hasta que el fallo esté en firme; el fisco debe esperar a que concluya el litigio antes de poder cobrar la suma adeudada. En casos de alto riesgo, el IRS puede ordenar el cobro inmediato y no esperar el final del proceso si estima que el deudor puede ocultar bienes, transferir activos al extranjero, desaparecer patrimonio o abandonar el país. Esta acción excepcional es aplicada únicamente en casos de alto riesgo. Este acuerdo reconoció la responsabilidad tributaria civil y las correspondientes sanciones civiles, lo cual evitó a los herederos años adicionales de litigio y el riesgo de sanciones mayores, facilitó el cierre del patrimonio, evitó mayores costos legales y brindó certeza a herederos y acreedores. Este caso es considerado uno de los precedentes contemporáneos más relevantes en materia de fiscalización internacional, intercambio de información financiera, uso de estructuras offshore y persecución de la evasión fiscal a gran escala. Carlos García Molino Le salió el cobre Palabras del Presidente Esta expresión coloquial, muy usada en Panamá, se remonta a la época colonial española. En aquellos tiempos, y con el fin de obtener beneficios ilegítimos, estafadores fabricaban monedas con un alma de cobre barata, cubierta con un baño de oro. Cuando la moneda se raspaba o se desgastaba con el tiempo, “salía el cobre”, dejando al descubierto el engaño. Algo similar parece haberle ocurrido al presidente Mulino con sus recientes y desafortunadas declaraciones del pasado 9 de julio, en las que, en un tono despectivo, burlesco y descuidado, se refirió a los diputados de las bancadas Vamos y Seguimos, expresando la siguiente frase ante los medios, durante una gira por Bocas del Toro: “De ahí no sale nada bueno”. El hecho de que el presidente de un país como el nuestro, supuestamente democrático, nos dé a conocer tan fácilmente, a todos los que lo escuchamos y observamos por televisión, su resentimiento y descalificación hacia quienes no votaron por su candidata para presidir el próximo período de la Asamblea Nacional revela no solo un deshaberle dado el voto a Shirley Castañedas? También me pregunto: ¿para qué más serán buenos, de aquí en adelante, estos personajes con los que ha decidido almorzar y caminar de la mano? En verdad, no me sorprendería tanto si esta conducta la hubiese exhibido usted desde el primer día de su mandato, tomando en cuenta el padrinazgo político que lo catapultó al poder. Pero dos años después, sí me sorprende. Además, el control institucional, sin contrapesos ni pluralismo, ya lo vivimos en el pasado, y usted debería recordarlo muy bien, puesto que, al menos en una marcha en Chiriquí, durante los tiempos de la Cruzada Civilista, caminamos juntos por casualidad y coincidencia por las calles de David, blandiendo un pañuelo blanco en la mano para oponernos a la dictadura. Señor presidente, confío en que, al menos, sus nietos le hagan reflexionar sobre las incongruencias que está dejando ver con sus acciones y sus palabras, ya que todo indica que los notables, y aún respetables, miembros de su gabinete difícilmente lo harán. Con tristeza pudimos ver a algunos sonreír sumisamente detrás de usted ante las cámaras —quiero pensar que nerviosamente— cuando decidió exhibir ante todo el país el cobre que, hasta ahora, mantenía oculto. Opinión EL AUTOR es escritor y pintor. EL AUTOR es auditor forense y exviceministro de la Presidencia. Reflexión forense Desde la perspectiva de la auditoría forense y la investigación tributaria, uno de los errores más frecuentes de algunos funcionarios públicos y empresarios consiste en creer que un fraude fiscal bien diseñado permanecerá oculto para siempre. Esa percepción suele apoyarse en la utilización de sociedades, fideicomisos, cuentas en el extranjero, testaferros o complejas estructuras corporativas que generan una falsa sensación de seguridad. La experiencia internacional demuestra exactamente lo contrario. Los mecanismos modernos de fiscalización, el intercambio automático de información entre países, la inteligencia financiera, el análisis masivo de datos y las técnicas de auditoría forense han reducido significativamente la posibilidad de que las grandes evasiones permanezcan ocultas indefinidamente. El caso Brockman constituye una de las demostraciones más contundentes de esa realidad. Después de décadas de sofisticadas estructuras offshore, el resultado final no fue un ahorro tributario, sino una gigantesca obligación fiscal, cientos de millones de dólares en sanciones civiles, costos legales extraordinarios y un patrimonio sucesorio afectado por una deuda que sobrevivió incluso al fallecimiento del contribuyente. En materia tributaria existe una realidad económica ineludible: el impuesto que se evita fraudulentamente no desaparece; simplemente se transforma, con el tiempo, en una obligación mucho más gravosa al acumular impuestos, multas, recargos, intereses, gastos legales y, en muchos países, responsabilidades penales por delitos tributarios y lavado de activos. La mayor ingenuidad de un defraudador fiscal no consiste en creer que ha diseñado un esquema complejo, sino en pensar que dicho esquema nunca será descubierto. La historia demuestra que, tarde o temprano, las evidencias documentales, financieras y patrimoniales suelen converger. En materia de fraude fiscal, el tiempo casi siempre juega a favor del fisco y en contra del defraudador. Lo que hoy parece un ahorro, mañana suele convertirse en una deuda multiplicada por impuestos, sanciones, intereses y la pérdida irrecuperable de la credibilidad. La defraudación fiscal es perseguida penalmente y es considerada el delito previo al blanqueo de capitales, lo que conlleva años de prisión. En Estados Unidos, el mayor caso de fraude fiscal individual de su historia fue cometido por un multimillonario desarrollador de software llamado Robert Brockman, quien fue acusado de evadir impuestos al Tío Sam por un monto aproximado de 2,000 millones de dólares. Ocultó estas ganancias al Servicio de Impuestos Internos (IRS) durante décadas, utilizando una compleja red de entidades offshore situadas en el Caribe. Brockman adeudaba al IRS 456 millones de dólares en impuestos atrasados correspondientes a los años fiscales 2004 a 2007, 2010 y 2012 a 2018. Asimismo, se determinó que el demandado adeudaba multas por 294 millones de dólares correspondientes a los mismos años de los impuestos atrasados. El Departamento de Justicia bautizó el caso como el esquema de fraude fiscal “más grande jamás cometido” por un ciudadano estadounidense. La fortuna de Brockman fue calculada por Forbes en 4,700 millones de dólares, lo que lo ubicó en el puesto 601 de la lista de multimillonarios de la revista en 2022. Fue acusado de varios cargos en 2020, entre ellos evasión fiscal, fraude electrónico, lavado de dinero y manipulación de pruebas, todos presuntamente cometidos a lo largo de varias décadas. El IRS y la sucesión de Robert T. Brockman negociaron un acuerdo que el tribunal incorporó a una resolución judicial. No hubo una decisión judicial sobre la culpabilidad o inocencia de Robert Brockman. El IRS sostenía que Brockman ocultó miles de millones de dólares mediante complejas estructuras offshore, fideicomisos, sociedades y cuentas bancarias en distintas jurisdicciones. Cuando Brockman falleció en 2022, el proceso penal prácticamente terminó con respecto a él, pero la obligación tributaria Las declaraciones del presidente José Raúl Mulino sobre diputados de oposición reabren el debate sobre el respeto al pluralismo, la tolerancia y el liderazgo democrático. Joaquín González J. El caso del multimillonario Robert Brockman demuestra que la evasión fiscal puede transformarse en enormes deudas, sanciones y consecuencias patrimoniales duraderas. Abejas sin aguijón: una tradición que renace Meliponicultura Si bien a menudo las abejas son conocidas por defenderse con su aguijón, existe un grupo de ellas conocido como abejas sin aguijón, pues este se encuentra atrofiado. Se trata de abejas sociales que normalmente anidan en troncos de árboles, aunque ocasionalmente también lo hacen en el suelo, paredes e incluso en termiteros. Dentro de estos nidos, las abejas normalmente almacenan un excedente de miel y polen en recipientes especiales de cera. Se trata de abejas que ya eran utilizadas por los habitantes aborígenes antes de la llegada de los europeos a nuestro continente como recurso alimenticio, en forma de miel, polen y larvas, mientras que su cera era empleada como molde para la fabricación de figurillas de oro. En países como México, se ha encontrado abundante evidencia arqueológica de la cría y el uso de abejas sin aguijón, que incluye jarrones de cerámica ritual, esculturas de piedra y códices con instrucciones para su aprovechamiento. En Panamá, aunque la cría de abejas sin aguijón seguramente también era una práctica común, no se ha encontrado evidencia arqueológica. Sin embargo, hasta el siglo pasado era habitual, en las zonas rurales, colocar tulas vacías afuera de las casas para que fueran colonizadas por enjambres de abejas sin aguijón, que luego eran aprovechados de manera sostenible. Esta práctica, por desgracia, se fue abandonando poco a poco, especialmente después de la llegada de las abejas africanizadas a nuestro país. En la actualidad, quedan muy pocos criadores tradicionales de abejas sin aguijón, principalmente en la región de Azuero. No obstante, en la última década ha resurgido el interés por la cría de estas abejas en algunas zonas del país, por lo que ahora se pueden encontrar meliponicultores que han incorporado técnicas más modernas para su manejo y aprovechamiento, como el uso de cajas de madera tecnificadas, la extracción de miel con jeringas y el envasado comercial de la miel. Es importante rescatar la cría de las abejas sin aguijón, pues representan un elemento cultural ancestral, un recurso alimenticio accesible y contribuyen a la polinización de numerosos cultivos, especialmente en las zonas rurales. EL AUTOR es especialista en entomología, polinización y abejas, e investigador del CIAPCP-AIP/para Ciencia en Panamá. Juan Carlos Di Trani Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón Gerente General Sudy S. de Chassin Gerente de Ventas Casilda P. de Somoza [email protected] Gerente de Mercadeo y Club La Prensa Karol Samán [email protected] Teléfono: 323-6400 ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com EDITORIAL COMERCIAL Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. 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