5A La Prensa Panamá, viernes 17 de julio de 2026 Panorama Visita del presidente José Raúl Mulino a Carlos Slim Cortesía de la Presidencia de la República. Carlos Slim, José Raúl Mulino y la cita en la casa de Las Lomas Eliana Morales Gil [email protected] PODER Y NEGOCIOS El encuentro entre José Raúl Mulino y Carlos Slim coincidió con la promoción de millonarios proyectos de infraestructura, mientras empresas del magnate mantienen inversiones y litigios en Panamá. La primera reunión que atendió el presidente José Raúl Mulino en México fue en una mansión en Las Lomas de Chapultepec. En la residencia del empresario Carlos Slim. El miércoles 15 de julio, el magnate recibió al mandatario panameño en la sala de su casa, un lugar en el que conviven esculturas de Rodin con pinturas de El Greco, Rubens y Renoir. Hablaron sobre asuntos económicos, geopolíticos y las oportunidades que Panamá ofrece a las empresas mexicanas, según reportó un comunicado de la Presidencia de la República. Por Panamá asistieron la primera dama Maricel Cohen, el canciller Javier Martínez Acha, tres ministros y el embajador en México. Del lado de Slim participaron, según el comunicado, “sus familiares más cercanos”. Después del encuentro, Mulino se trasladó al Palacio Nacional para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum y cerró la jornada en un foro con ejecutivos de 23 empresas mexicanas. Allí presentó una cartera de proyectos estatales valorada en $30 mil millones, otros $8,500 millones en inversiones previstas por el Canal y mencionó el tren Panamá-David como una de las principales apuestas de su administración. Telecomunicaciones: la puerta principal A sus 86 años, Slim ocupa el puesto 16 de la lista de milmillonarios de Forbes de 2026, con una fortuna estimada en $125 mil millones, la más grande de México y de América Latina. Su activo principal es América Móvil, la mayor operadora de telecomunicaciones de la región; su familia controla además alrededor del 76% del conglomerado Grupo Carso, el grupo financiero Inbursa y la mayoría accionaria de la constructora española FCC. La relación empresarial de Slim con Panamá recorre cinco gobiernos y combina telecomunicaciones, infraestructura, obras públicas y un arbitraje internacional aún pendiente contra el Estado panameño. Su entrada al mercado local se produjo en 2008, durante el gobierno de Martín Torrijos, cuando Claro, filial de América Móvil, obtuvo una de las concesiones de telefonía móvil licitadas por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos. La empresa inició operaciones en 2009 y permaneció en el país hasta julio de 2022, cuando América Móvil completó la venta de Claro Panamá a Cable & Wireless Panamá por $200 millones. La operación marcó la salida de América Móvil del mercado panameño de telefonía móvil. El salto a la construcción Para entonces, Slim ya tenía una segunda vía de negocios en el país. En 2014, el magnate comenzó a invertir en FCC, la constructora española que en esa época ya tenía una trayectoria en Panamá. Ejecutó algunas de las principales obras públicas de las últimas dos décadas. Entre ellas figuran la Línea 1 del Metro de Panamá, en consorcio con Odebrecht; los tramos I y II del corredor Vía Brasil, por $455 millones; y la construcción de la Ciudad de la Salud para la Caja de Seguro Social (CSS), adjudicada por $554.3 millones. En 2015, ya con Slim como accionista relevante de FCC, el consorcio integrado por Odebrecht y la constructora española ganó también el contrato para la Línea 2 del Metro. La obra fue adjudicada por $1,857 millones pero su costo final superó los $2,100 millones. El caso en España En octubre de 2019, la Audiencia Nacional de España imputó a FCC como persona jurídica por presuntos delitos de corrupción en transacciones internacionales y blanqueo de capitales relacionados con proyectos ejecutados en Panamá. La investigación examina el supuesto pago de $82 millones en comisiones vinculadas a las dos líneas del Metro y a la Ciudad de la Salud. Según las pesquisas, los fondos fueron canalizados mediante 38 facturas emitidas sin contraprestación real por el abogado panameño Mauricio Cort. Los hechos investigados corresponden al período comprendido entre 2009 y 2015. Según medios españoles, fue la propia asesoría jurídica de FCC, ya bajo el control de Slim, la que entregó documentación a la fiscalía en 2019. La Ciudad de la Salud y el arbitraje La Ciudad de la Salud, administrada por la Caja de Seguro Social (CSS), se convirtió en uno de los proyectos más conflictivos de la relación entre FCC y el Estado panameño. Fue uno de mega proyectos del gobierno de Ricardo Martinelli. Sin embargo, la obra fue paralizada en 2015 por el gobierno de Juan Carlos Varela debido a supuestas irregularidades detectadas en la construcción. Para entonces, la CSS ya había desembolsado alrededor de $343 millones. FCC primero reclamó $65 millones por el freno del proyecto y luego presentó un arbitraje por $175 millones ante la Cámara de Comercio Internacional. Sin embargo, en 2021 ambas partes alcanzaron un acuerdo: la empresa cedió el contrato, retiró el arbitraje y devolvió $1.2 millones a la CSS sin recibir compensación económica. El gobierno de Laurentino Cortizo retomó la construcción con un nuevo contratista y la inauguró en enero de 2024. Pero la disputa entre FCC y Panamá no terminó allí. El 20 de junio de 2025, la compañía presentó una demanda contra el Estado panameño ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), organismo adscrito al Banco Mundial. El reclamo asciende a $59 millones y está relacionada con tres contratos viales adjudicados entre 2008 y 2010. La primera sesión del tribunal se celebró en diciembre de 2025. El tren Panamá-David Se desconoce si Mulino y Slim hablaron sobre el tema en la cita de la casa de Las Lomas. Sin embargo, el encuentro coincidió con un momento en que el Gobierno panameño promueve proyectos de infraestructura de gran escala, entre ellos el tren Panamá-David, una obra que de acuerdo con el mandatario panameño, “trasciende gobiernos”. Durante su visita a México, Mulino presentó esa iniciativa ante inversionistas y empresarios. Resulta que dos empresas vinculadas a Slim, FCC y CICSA, participaron en la construcción del tramo 2 del Tren Maya, una de las mayores obras ferroviarias desarrolladas recientemente en la región. La fundación En paralelo a los negocios, la Fundación Carlos Slim ha desarrollado programas en Panamá. En noviembre de 2015, durante el gobierno de Varela. Slim visitó el país junto al expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton y el filántropo canadiense Frank Giustra. Su fundación trabajó con el Ministerio de Educación y con la oficina de la Presidencia a cargo del programa Mi Escuela es Primero. En las comarcas Guna Yala y Emberá-Wounaan financió, junto a la Fundación Gates y el gobierno de España, la Iniciativa Salud Mesoamérica, un programa de equipamiento de puestos de salud y atención materno-infantil. ¿Pueden las rutas alternativas al estrecho de Ormuz mantener el flujo de petróleo y gas del Golfo? El estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos de navegación más importantes del mundo, vuelve a estar en el punto de mira internacional tras una nueva escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos. Los dos países han reanudado el intercambio de ataques apenas un mes después de firmar un acuerdo provisional destinado a allanar el camino hacia el fin definitivo del conflicto. Y las renovadas tensiones han provocado un alza en los precios del petróleo. Si el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz se vuelve demasiado peligroso, ¿existen rutas alternativas que los exportadores del Golfo puedan utilizar para llevar su petróleo y gas al mercado? Expertos afirman que existen alternativas, pero ninguna puede hoy sustituir por completo este vital curso de agua. El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, sigue siendo la principal ruta de exportación para gran parte de la producción de petróleo y gas del Golfo debido a su envergadura, flexibilidad y rentabilidad. Los buques cisterna pueden transportar mayores volúmenes a un costo menor que las redes de oleoductos, que requieren una inversión significativa en infraestructura y mantenimiento. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), alrededor de 20 millones de barriles de petróleo y productos derivados del petróleo transitan diariamente por el estrecho, lo que representa aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima. Cerca del 80% de estos envíos tienen como destino Asia. Esta vía marítima también transporta casi una quinta parte de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL).. Qatar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, depende de esta ruta para llegar a los mercados internacionales, y no existe, de momento, una alternativa a gran escala para sus exportaciones de GNL. Desvíos existentes ¿Pueden las rutas alternativas al estrecho de Ormuz mantener el flujo de petróleo y gas del Golfo? Debido a que el estrecho de Ormuz otorga a Irán una influencia significativa sobre los mercados energéticos mundiales, los productores del Golfo han invertido durante mucho tiempo en infraestructuras diseñadas para transportar petróleo sin depender de esta vía marítima. El mayor de ellos es el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, también conocido como Petroline, una red de 1.200 kilómetros que conecta los yacimientos petrolíferos orientales del reino con la terminal de exportación de Yanbu en el mar Rojo. Fue construido en la década de 1980 durante la guerra Irán-Irak, cuando ambos países atacaban petroleros y otros buques mercantes en el Golfo. La capacidad del oleoducto se amplió hasta un límite máximo de emergencia de 7 millones de barriles por día en 2019. Emiratos Árabes Unidos ha desarrollado su propia ruta alternativa a través del oleoducto de crudo de Abu Dabi (Adcop), de 406 kilómetros de longitud, que conecta los yacimientos petrolíferos de Habshan en Abu Dabi con el puerto de Fuyaira en el golfo de Omán, lo que permite que las exportaciones eviten por completo el estrecho de Ormuz. Según The Financial Times, que cita a fuentes familiarizadas con el asunto, DP World, el operador portuario con sede en Dubái, está en conversaciones para desarrollar un nuevo puerto multipropósito en Fuyaira, junto con una nueva terminal en el puerto actual. El objetivo de estos proyectos es reducir la dependencia de Jebel Ali, el principal centro logístico de Dubái, y mejorar el acceso a las rutas marítimas fuera del estrecho de Ormuz. Si bien existen alternativas, la AIE estima que solo pueden desviar entre 3.5 y 5.5 millones de barriles por día, muy por debajo de los aproximadamente 20 millones de barriles por día que normalmente pasan por el estrecho. “Esto todavía está lejos de ser suficiente”, escribió David B. Roberts, profesor asociado de Seguridad Internacional y Estudios de Medio Oriente en el King’s College de Londres, en un artículo reciente. Incluso donde existen vías de circunvalación, las limitaciones prácticas restringen su utilidad.
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