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2A La Prensa Panamá, viernes 12 de junio de 2026 Manuel Samaniego y Nefatalí Zamora. Archivo La sacudida de Vamos: renuncias, presupuesto y poder Eliana Morales Gil José González Pinilla [email protected] POLÍTICA Diferencias sobre la Comisión de Presupuesto, la elección del 1 de julio y la disciplina interna desembocaron en la mayor crisis de Vamos. El regreso de Juan Diego coincidió con este escenario. Era cuestión de tiempo. La salida de Manuel Samaniego y Neftalí Zamora de la bancada Vamos era algo que se anticipaba en los intramuros de la Asamblea Nacional. Algunos de sus colegas les cuestionaban lo que consideraban un bajo perfil en la poderosa Comisión de Presupuesto, desde donde millonarias partidas, algunas de ellas sin explicación, incrementaron los fondos del Legislativo a más de $141 millones en los primeros cinco meses del año. Ninguno de los dos cuestionó a Jorge Herrera en febrero y mayo pasados, cuandoencalidaddepresidentede la Asamblea acudió a la comisión a sustentar los fondos para las planillas. La única diputada de la comisión que increpó al diputado del Partido Panameñista fue Janine Prado. A Samaniego, por ejemplo, incluso se le veía poco en los pasillos del Palacio Justo Arosemena. De acuerdo con los registros oficiales de la Asamblea, es uno de los diputados con menor asistencia. Tanto él como Zamora y Jorge Bloise fueron noticia a mediados de abril porque votaron contrario a la línea de Vamos y respaldaron a Jaime Barroso, el candidato que postuló el oficialismo para magistrado del Tribunal Electoral (TE). Los tres, junto a otro grupo de diputados de Vamos, respaldaron la Ley 163, que reformó el sistema de pensiones y jubilaciones de la Caja de Seguro Social (CSS). Esta propuesta fue impulsada por el gobierno de José Raúl Mulino. El momento Samaniego y Zamora renunciaron a Vamos a pocos días del 1 de julio, cuando se instala el nuevo período legislativo y se redefine el control político de la Asamblea. Por estos días hay reuniones aquí y allá, llamadas inesperadas, ofrecimientos y movimientos discretos que buscan asegurar posiciones en el tercer año del Legislativo. En ese contexto ocurrió un episodio que terminó de exponer las diferencias dentro de la bancada. El pasado miércoles la bancada se reunió con el jefe del Legislativo Jorge Herrera en un restaurante de Obarrio. Durante el encuentro, algunos de ellos se mostraron a favor de respaldar al presidente de la Asamblea en su proyecto de reelección. Entre ellos estaban Yarelis Rodríguez, Paulette Thomas, Lydia Caballero, suplente de Eduardo Gaitán, y Jorge Bloise. No obstante, Bloise y la suplente de Gaitán dijeron que están dispuestos a respaldar lo que decida la bancada. Zamora fue directo. Antes de abandonar la reunión, anunció abiertamente que votaría por Herrera el 1 de julio. Samaniego no asistió. El factor Juan Diego La junta directiva provisional de la coalición Vamos anunció la suspensión de Samaniego y Zamora en la madrugada del jueves 11 de junio. ¿La razón? De acuerdo con un comunicado de prensa divulgado en redes sociales, la decisión fue adoptada en una reunión celebrada el lunes 8 de junio, luego de que el colectivo analizara la actuación de ambos diputados en la Comisión de Presupuesto. La organización argumenta que se evidenció que $4.2 millones fueron transferidos al Legislativo sin ser analizados en una sesión ordinaria de la comisión ni mediante el mecanismo de aprobación por silencio administrativo. La decisión de la directiva de Vamos se tomó luego del regreso al país del exdiputado Juan Diego Vásquez, fundador y directivo de la organización política. Vásquez, durante el último año, estudió en Harvard, donde cursó una maestría en Políticas Públicas. Para algunos analistas políticos, su retorno marca un punto de inflexión para el movimiento, ya que su liderazgo es clave para definir la reestructuración interna y la estrategia que adoptará Vamos de cara a los próximos desafíos políticos. Samaniego enseguida anunció que se iba de la bancada y de la coalición. Zamora lo imitó después. Ambos defendieron su independencia de criterio. El primero argumentó que fue elegido por los ciudadanos para actuar con libertad de conciencia, analizarcadatemaporsusméritos y tomar decisiones pensando en el bienestar del país. El segundo cuestionó el comunicado emitido por la bancada en horas de la madrugada, al que atribuyó a “presiones políticas” de cara al 1 de julio y a una postura que, según dijo, privilegia el espectáculo sobre el debate técnico. Con la partida de estos dos diputados, Vamos deja de ser la fracción más grande del Palacio Justo Arosemena. De 17 diputados pasa a tener 15, el mismo número que tiene el partido oficialista Realizando Metas (RM). En la bancada reaccionan El anuncio de la partida de Zamora y Samaniego de la que fue la bancada más grande de la Asamblea coincidió con un día de goles: la inauguración del Mundial de Fútbol 2026. Jueves 11 de junio. Los pasillos legislativos lucían vacíos y pocos diputados estaban en sus despachos. En horas de la mañana reaccionaron al tema Jorge González y Luis Duke, subjefe de bancada de Vamos. Ambos se encontraban en el palacio Justo Arosemena cuando La Prensa los abordó. “Lastimosamente han salido de la bancada [Zamora y Samaniego]. Digo eso porque es evidente que hacen perder números para nosotros y hacen perder fuerza dentro de la Asamblea”, manifestó González. Dijo que lo que requieren en la actualidad es lograr una mayor posición dentro de las distintas comisiones permanentes del Legislativo. “A nadie se le obligó a votar por alguien el 1 de julio. Hoy estamos en plenas conversaciones [para la escogencia del candidato a la presidencia de la Asamblea]”, añadió. “Ojalá nos mantengamos los que quedamos”, agregó González. Por su parte, Duke dijo que la bancada se mantendrá firme con los 15 diputados que quedan. “Nosotros vamos a permanecer unidos los que quedamos. Vamos a permanecer enfocados en hacer nuestro trabajo”, indicó. Sobre la renuncia de dos de sus colegas, dijo que siempre han tenido la puerta abierta. En la tarde, La Prensa conversó con Roberto Zúñiga, jefe de bancada. Al consultarle si la bancada se estaba debilitando, respondió lo siguiente: “No, para nada. O sea, nosotros seguimos trabajando juntos con los que quieren seguir continuando esos principios. Y yo creo que eso es lo más fundamental, porque traicionar esos principios con los que fuimos casa a casa sí debilitaría a la bancada y a la coalición. Es importante mantener la coherencia frente a los principios que nos colocaron aquí dentro de la sede”. (Con información de Getzalette Reyes) Panorama Suscríbete www.prensa.com Síguenos twitter.com/prensacom Comenta facebook.com/prensacom La Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) enfrenta una severa crisis financiera que amenaza incluso el pago de salarios. Ayer el contralor general de la República, Anel Flores, aseguró que la institución no cuenta con los fondos necesarios para cubrir su planilla, una situación que atribuyó a problemas administrativos acumulados durante los últimos años. Según explicó, la falta de recursos no responde a una decisión de la Contraloría de suspender pagos, sino a que las cuentas de la universidad no disponen del dinero suficiente. Actualmente, la Unachi mantiene cerca de 2 mil funcionarios entre docentes y administrativos, con una planilla mensual que ronda los 6 millones de dólares. Flores indicó que corresponde a las autoridades universitarias trabajar junto con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para encontrar una salida a la falta de liquidez. También aclaró que no intervendrá en decisiones relacionadas con la organización interna de la universidad, pese a las discusiones sobre posibles recortes administrativos y cambios en la estructura de dirección. Mientras tanto, el rector encargado, Pedro González, ha sostenido reuniones con autoridades gubernamentales y universitarias para evaluar medidas de ajuste. Entre los temas analizados figuran la reducción de gastos de representación, la posible eliminación de vicerrectorías y la situación de docentes jubilados que continúan laborando con altos salarios. La crisis ocurre en medio de varias investigaciones sobre la gestión de la universidad. Desde 2024, la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) mantiene abiertas pesquisas por presunto nepotismo, mientras que el Ministerio Público investiga el uso de títulos académicos obtenidos en universidades extranjeras para ascensos y beneficios salariales. Las auditorías también han revelado problemas en el manejo financiero de la institución. En abril de 2026, autoridades universitarias informaron ante la Asamblea Nacional que, aunque el presupuesto era de aproximadamente 72 millones de dólares, la ejecución de gastos alcanzó los 91 millones. A esto se suman deudas laborales y compromisos pendientes con la seguridad social, factores que han incrementado la presión sobre las finanzas de la universidad y que hoy la colocan en una de las situaciones más delicadas de su historia reciente. La Unachi se queda sin dinero para pagar millonaria planilla CRISIS Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] Anel Flores, contralor general de la República. LP

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