7A La Prensa Panamá, jueves 11 de junio de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. potencia hegemónica y poderosa ante una potencia emergente en claro ascenso generalmente conducía a la guerra, la cual era una consecuencia directa de ese temor, más que de alguna agresión concreta. En tiempos más modernos encontramos a España, en su momento la potencia hegemónica global, en guerra con Inglaterra, la cual eventualmente se convirtió en la potencia dominante. Hay muchos otros ejemplos. Graham Allison analizó 16 momentos históricos donde una potencia en ascenso desafió a una establecida, y en 12 de ellos el resultado fue un conflicto bélico directo. A eso se refería Xi Jinping en la última reunión con Donald Trump. Esto es importante para todos, porque ahora es la civilización la que está en juego con la existencia de las armas atómicas. Dicho esto, hay que procurar mantenernos como país al margen de esta “trampa”. Panamá es un país con una presencia geopolítica desproporcionada a su minúsLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. La resiliente y triste historia del humedal de San Carlos La Ensenada la institución pedía que se declarara “zona de preservación y que se negara cualquier solicitud de concesión o compra por ser área inadjudicable”. A pesar de la contundente afirmación técnica, los 8 mil 811 metros frente al hermoso océano Pacífico fueron titulados y vendidos por 98 mil 26 dólares a la familia Diez. Era el año 2006 y, a cargo de la Dirección de Catastro, instancia vital para poder realizar la titulación, estaba Benjamín Colamarco. Ese fue, no hay duda, el inicio de una cadena de entuertos que dura hasta hoy. Tras obtener esa ganga, Desarrollo Turístico San Carlos, de la familia Diez, presentó en 2008 un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría I para construir en la delicada área de manglar, más un terreno aledaño, lo que llamaron “Condohotel Nakkar”, que constaría nada menos que de 4 edificios, de 24 y 21 pisos, para un total de 496 apartamentos, más 16 villas de dos pisos. A pesar de lo descabellado del proyecto y la inapropiada calificación del EIA, la entonces Autoridad Nacional del Ambiente les otorgó luz verde en septiembre de 2008. Sin embargo, en 2015 los señores de Desarrollo Turístico San Carlos tuvieron que enfrentar la anulación de su EIA por decisión de la Corte Suprema de Justicia. “... queda demostrado que la ANAM, a través del acto impugnado, ha aprobado un EIA contrariando las disposiciones que establecen la conservación de los ecosistemas ecológicos y hidrológicos disponibles...”, fue la Lina Vega Abad Al margen de la trampa de Tucídides Geopolítica Ya en el siglo IV antes de Cristo, en la antigua y sabia Grecia, precursora de la civilización europea occidental (y a su vez precedida por la civilización egipcia), el historiador y militar Tucídides, al describir la guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta, identificó como la causa principal el temor de Esparta ante el ascenso de Atenas. El politólogo estadounidense Graham Allison acuñó la frase “la trampa de Tucídides” en 2012 y en los años siguientes la popularizó, basándose en la narración de Tucídides. El concepto es que el temor de una culo tamaño, y por tanto susceptible a que nos hagan quedar inmersos en esa lucha por el poder global. Nunca he entendido por qué los países no pueden convivir en paz. Hay muchas teorías, especialmente la del azuzamiento por la industria armamentista, pero creo que la clave está en el tribalismo del ser humano, que seguramente va a durar varios milenios, si es que sobrevivimos como civilización. Ojalá la inteligencia artificial nos ayude a dar el salto hacia una sociedad de cooperación y de paz, y no termine destruyéndonos, considerándonos una causa perdida. Hace unos días vi una entrevista del astrofísico y divulgador de la ciencia Nils de Grasse Tyson, donde relata una situación ficticia en la cual una nave extraterrestre llega a estudiar la civilización en La Tierra, y después de ver las guerras de todo tipo que nos plagan envió un mensaje a su planeta natal: “En La Tierra no hay vida inteOpinión EL AUTOR es ingeniero, informático y escritor. LA AUTORA es abogada, periodista y presidenta del capítulo panameño de Transparencia Internacional. contundente conclusión de los magistrados. Con ese respiro, el manglar volvió a surgir y el hermoso humedal de La Ensenada de San Carlos regresó a la vida. Hasta hace un par de semanas. Y es que no solo la naturaleza es persistente, también se niegan a morir la indiferencia, la ignorancia y el desprecio por este planeta que nos cobija a todos. En 2024, los señores de Desarrollo Turístico San Carlos volvieron al ataque, logrando que el Ministerio de Ambiente les aprobara un EIA categoría II para la misma área, pero esta vez echaron mano de nuestra proverbial picaresca. Esta vez el EIA fue solo para la “Nivelación de Terreno y Construcción de Infraestructura para Proyecto Futuro”. Es decir, un “proyecto futuro” que se guardaron de describir, pero que, desde el primer EIA, sabemos que es de 4 edificios, 496 apartamentos y 16 villas. Nuevamente hubo que acudir a la justicia para evidenciar la destrucción. Y si bien aún no hay un fallo final de la Sala Tercera de la Corte Suprema, la Procuraduría de la Administración emitió el 29 de octubre de 2025 un interesante concepto en el que, tras hacer un riguroso análisis de la legislación, los hechos, documentos y argumentos, pide la anulación del citado EIA. La posición de la Procuraduría inicia con un dato básico ignorado por MiAmbiente: el fallo de 2015 determinó que cualquier obra que se pretendiera hacer en esa área debía ser analizada con la rigurosidad que implica un EIA categoría III, no II, como La naturaleza es maravillosa. A pesar de todas nuestras estupideces, no deja de darnos lecciones. Un ejemplo hermoso es el de los manglares de La Ensenada de San Carlos, que han rebrotado una y otra vez desde que, en 1995, se inició el malicioso proceso de acabar con ellos. La historia es muy curiosa, porque la destrucción del manglar se inició mucho antes de que esa área fuera titulada y vendida, según quedó registrado en un sinnúmero de diligencias que los vecinos del área hicieron para impedirlo. Si MiAmbiente no ha tirado los expedientes del antiguo Inrenare a la basura, allí estarán las pruebas de esta primera infamia. Más tarde, los mismos vecinos que luchaban para proteger el humedal intentaron evitar su venta. Sus gestiones provocaron inspecciones e informes de la Autoridad Marítima de Panamá, que determinaron “la existencia de brotes y nacimientos de árboles de mangle blanco, rojo y achaparrado”. Igualmente, certificaron que “el área estaba anegada con agua salada producto de la entrada de las mareas”. Por todo ello, Ramón Varela Morales Los filtros de Sócrates: hablar mejor en tiempos de ruido Evidencia En la actualidad, muchas personas opinan con seguridad sobre cualquier tema, desde economía hasta relaciones internacionales. Sin embargo, la verdadera reflexión surge al cuestionar: ¿cómo saben que eso es cierto? Aplicar los tres filtros de Sócrates —¿es verdad?, ¿es bueLA AUTORA es profesora de filosofía. Indhira Londoño fue el caso. La opinión de la Procuradora es una pieza legal rigurosa que cita importantes conceptos en materia ambiental, como el principio precautorio, que obviamente MiAmbiente ignoró, como ignoró también los informes originales de la Dirección de Costas y Mares, así como de la Autoridad de Recursos Marinos, que certifican la existencia del humedal y su incompatibilidad con las obras propuestas. “...esta Procuraduría opina que, ciertamente, el Ministerio de Ambiente, por medio de la resolución en estudio, desconoció su deber de promover el establecimiento del ordenamiento ambiental del territorio nacional y velar por los usos del espacio en función de sus aptitudes ecológicas...”, concluyó la procuradora, Grettel Villalaz de Allen. Pero tal como sucedió en aquel lejano 1995, cuando sin derecho alguno empezaron a destruir el humedal, quienes hoy están al frente de Desarrollo Turístico San Carlos —la siguiente generación de la familia Diez— evidencian la misma soberbia destructora, al arrasar sin compasión alguna el humedal de La Ensenada de San Carlos. Esta historia incluye, además, lo sucedido con la servidumbre de la playa, la lucha de los vecinos por abrirla, la destrucción de toda la vegetación, incluyendo la que bordea la cerca de los vecinos, y otras gestiones ante el Ministerio de Vivienda para acaparar más tierra. Todo ante la indiferencia de instituciones locales y nacionales. Eso también habrá que contarlo. ligente”. Dicho todo esto, es en el interés nacional mantenernos al margen de esta lucha hegemónica pues, como dicen en el interior, seríamos como “una cucaracha en baile de gallinas”, en la cual sólo podremos salir perjudicados como país. Así, a los que toman las decisiones, publican noticias y opiniones, e influyen en el estado de ánimo de la población, les pido encarecidamente que eviten el divisionismo y el tomar partido, generalmente movidos por causas personales y mezquinas que sólo pueden traer malos tiempos para nuestros compatriotas. Les recuerdo una de las poesías más hermosas de nuestro haber literario, que expresa con fervor patriótico la defensa de la identidad nacional: “… si ves que el Hado ciego en los istmeños puso cobardía, desciende al Istmo convertida en fuego y extingue con febril desasosiego ¡a los que amaron tu esplendor un día!”. Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón † Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca Gerente General Sudy S. de Chassin no?, ¿es útil?— puede transformar la manera de comunicarnos. El primer filtro, la verdad, nos recuerda distinguir entre lo que sabemos, lo que suponemos y lo que hemos escuchado. Las ideas repetidas no se vuelven verdaderas por el simple hecho de ser compartidas; la evidencia sigue siendo esencial. Este filtro no exige respuestas absolutas, sino conciencia de nuestros límites de conocimiento. El segundo filtro, la bondad, orienta nuestras críticas hacia la comprensión y la mejora, evitando la confrontación estéril. Criticar con la intención de resolver problemas contribuye al debate; criticar solo para señalar errores alimenta el ruido. En una sociedad saludable, el desacuerdo es necesario, pero debe ser constructivo. El tercer filtro, la utilidad, invita a reflexionar sobre lo que realmente aportan nuestras palabras. No toda conversación debe ser trascendental, pero incluso intercambios informales ganan valor si clarifican, en lugar de multiplicar la confusión. Participar en un diálogo no es lo mismo que contribuir a él. Estos filtros no buscan perfección ni eliminan las diferencias de opinión, sino introducir una pausa entre impulso y palabra: verificar antes de afirmar, pensar antes de reaccionar, escuchar antes de responder. En tiempos donde la velocidad predomina y las opiniones circulan más rápido que la verificación, recordar estos filtros nos ayuda a unir libertad de expresión y responsabilidad intelectual. Al final, la enseñanza de Sócrates es sencilla pero poderosa: no se trata de hablar menos, sino de hablar mejor. Una sociedad mejora cuando sus ciudadanos aprenden a distinguir hechos de suposiciones, crítica de hostilidad, reflexión de reacción automática. Así, incluso en medio del entusiasmo por conversar, la certeza verdadera deberá demostrar que merece ese nombre.
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