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9A La Prensa Panamá, viernes 29 de mayo de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. pión, paperas y rubeola) se inicia regularmente al cumplirse el año o los 15 meses de edad, pero la vacunación solo está completa, cuando se reciben dos dosis, separadas entre ellas, al menos 6 meses. Frente a brotes probados de sarampión, la vacuna se puede iniciar antes de cumplido el 1er año de vida y después de los 6 meses de edad. Una dosis de la vacuna MMR al año de edad o después, provee una protección de cerca de 93% y dos dosis, protegen un 97%. ¿Qué adultos deben vacunarse con la vacuna contra el sarampión? En 2025 en Estados Unidos, se contaron 2,281 casos de sarampión probado. Los adultos jóvenes de 20 años y mayores, constituyeron el 29% de los casos. Esta distribución de casos se observa donde las campañas antivacunas han sido exitosas en producir pánico entre las madres. Es la tendencia que se observa ya, en los primeros 2 meses de 2026, donde el grupo de jóvenes de 20 años constituyen ahora el 17% de los 1,136 casos confirmados. Los adultos nacidos en 1957 o después, deben recibir por lo menos una dosis de MMR “en ausencia de otras razones aceptables”. Los adultos nacidos antes de 1957 no requieren vacuLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Logística soberana Camiones eléctricos to urgente de no perder clientes frente a un transporte marítimo internacional que busca con desesperación caminos alternativos que sean más baratos y menos contaminantes. Por eso, el verdadero desafío actual no consiste en contar cuántas cajas o contenedores podemos mover de un lado a otro, sino en demostrar qué tan capaces somos de hacer crecer nuestra riqueza nacional sin que ese éxito dependa de los caprichos del mercado energético mundial. Esta adicción al combustible importado funciona como una trampa silenciosa que les quita los recursos y el dinero a los productores agrícolas y a los compradores para entregárselos directamente a los pocos grupos económicos que controlan la entrada de energía al país. Así, la crisis del transporte no es un frío cálculo matemático, sino el reflejo de cómo las grandes empresas de distribución trasladan de inmediato sus pérdidas y gastos extra al eslabón más indefenso de todos: el ciudadano de a pie. El aumento exagerado en el costo de la comida no ocurre solamente por el mal tiempo o la falta de cosechas, sino por la injusticia de un mercado local que asfixia al campesino que trabaja la tierra mientras premia al intermediario y a la especulación. Ante un panorama tan urgente, el gobierno no puede quedarse de brazos cruzados mirando la crisis desde la distancia, ya que la única forma de romper esta cadena de aumentos es mediante cambios profundos que vayan mucho más allá de dar ayudas económicas temporales para congelar el precio de la gasolina. Esos parches alivian las quejas por unos días, pero en el fondo se pagan con los impuestos de toYoel A. Sosa El sarampión toca a su puerta Salud pública La contagiosidad del sarampión es una de las más altas. La contagiosidad se determina como el número promedio de nuevas infecciones causada por un solo individuo infectado, en una población donde todos son susceptibles de ser infectados. En epidemiología, a ese valor se le llama número básico de reproducción o R cero, R0. Un R0 >1 (mayor de 1) significa que la enfermedad se disemina rápidamente y un R0 <1 (menor de 1), significa que el brote no progresará. El R cero de la varicela, de muy alta contagiosidad, es de 10 a12, el de Covid-19 es de 2.5 a 5.7 y el del sarampión es de 12 a 18. ¿Por qué es el sarampión tan contagioso? Primero, porque contagia cuando no se sospecha el enfermo, lo que ocurre desde 4 días antes de notarse síntomas de enfermedad, (2), el enfermo sigue siendo contagioso después de 4 días de no tener ya fiebre, y (3), la protección de grupo o inmunidad de rebaño, solo se alcanza cuando la población inmunizada contra el sarampión, sea por enfermedad previa o por vacunación, es de 95%, al menos. La vacunación con MMR (saramnarse, porque muy probablemente han estado expuestos a sarampión durante la era pre-vacuna y son inmunes. El personal de salud nacido antes de 1957, que no tenga evidencia de inmunidad por examen de laboratorio, debe vacunarse. Esta población está expuesta a la enfermedad por su profesión. Si se nació antes de 1957, solo se consideran evidencia de inmunidad apropiada si se tiene prueba de vacunación completa (2 dosis de MMR) en algún momento, la confirmación por laboratorio de tener protección mediante la cuantificación en la sangre de anticuerpos específicos contra el sarampión (IgG sarampión), o por la confirmación por laboratorio de haber sufrido la enfermedad. El diagnóstico médico sin confirmación de laboratorio no es una evidencia de protección contra el sarampión. La vacunación de MMR es segura, por lo que recibir una dosis extra cuando no se necesitaba no posee ningún riesgo nuevo para el vacunado. Sin embargo, no deben recibir la vacuna de MMR, personas con su inmunidad comprometida, por enfermedad o tratamiento, personas con sida y conteos de CDA menores de 200 células/mm3 o porcentajes de CD4 menores de 15, y mujeres embarazadas. Revise los récords de vacunación suyo y los de sus hijos y ponga sus vacunas al día. Gánele el reto a la seria enfermedad del sarampión. Opinión EL AUTOR es médico. EL AUTOR es estudiante de ingeniría industrial. dos los panameños y terminan asegurando las ganancias de las grandes petroleras. Lo que de verdad urge es una estrategia firme que transforme el transporte pesado del país, apoyando de forma real el uso de camiones eléctricos, construyendo grandes centros públicos para guardar los productos agrícolas de manera segura y mejorando los caminos locales; solo así destruiremos las roscas y monopolios de transporte que encarecen artificialmente la comida que viaja desde el interior del país hasta la mesa de los panameños. Para evitar que la electromovilidad pesada dependa de fuentes fósiles externas, Panamá debe aprovechar su matriz energética renovable. La electricidad adicional podría provenir de inversiones estratégicas en energía hidroeléctrica, solar y eólica, recursos naturales abundantes en el país. Desde la ingeniería de costos, esto exige una lógica de mejora continua: integrar microredes de generación limpia en los nuevos centros regionales de acopio permitiría reducir la intermediación petrolera y avanzar hacia una logística soberana, sostenible, autogestionable y verdaderamente justa. La crisis actual nos obliga a cambiar radicalmente el rumbo y el uso de nuestra posición geográfica: la gran infraestructura interoceánica no puede seguir funcionando como una burbuja moderna y rica que ignora el sufrimiento, el abandono y la pobreza de nuestras provincias interiores. Construir un sistema de transporte propio, fuerte y limpio no es un simple experimento de negocios, sino una obligación política que no puede esperar más si queremos consolidar un modelo de desarrollo verdaderamente equitativo, que respete el esfuerzo del productor nacional y distribuya con justicia social las grandes riquezas de nuestra hermosa tierra. Mientras el precio del barril de petróleo sube y baja sin control en el extranjero, en las calles y autopistas de Panamá se desata una reacción en cadena muy preocupante que termina golpeando directamente la mesa y la billetera de cada hogar. Cuando el combustible sube de precio, no estamos ante un gasto aislado o que afecte solo a los conductores; se trata del inicio de un grave problema de distorsión en los costos que crece paso a paso, haciendo que cada etapa del viaje —desde que los alimentos se cosechan con tanto esfuerzo en las tierras altas de Chiriquí hasta que se entregan en los supermercados y mercados de la capital— se vuelva muchísimo más cara. Para un país como el nuestro, que depende casi por completo de los camiones para mover la comida y los productos básicos dentro de su territorio, buscar las mejores rutas y evitar los viajes vacíos ya no es un simple lujo para que las empresas ganen más dinero, sino una verdadera estrategia de supervivencia colectiva frente a un aumento generalizado de precios que asfixia el presupuesto familiar. Esta dura realidad pone al descubierto los grandes fallos de nuestro sistema actual, pues resulta contradictorio que hayamos construido nuestra fama mundial sobre la base de ser el gran puente del comercio global y el punto de encuentro de los mares, mientras que, a nivel interno, sufrimos de una debilidad tremenda: vivimos totalmente atados y encadenados a la compra de combustibles extranjeros. Con un petróleo cada vez más caro, nuestro famoso Canal y los grandes puertos de las costas enfrentan el reEl sarampión sigue siendo una de las enfermedades más contagiosas del mundo y los expertos advierten sobre la importancia de mantener la vacunación al día. Pedro Ernesto Vargas El aumento del precio del petróleo expone la dependencia energética de Panamá y obliga a replantear el transporte, la descentralización y la justicia social en el interior. ¿Es Irán el ‘momento de Suez’ de EUA? Geopolítica Tras la incapacidad de Estados Unidos para obtener una victoria rápida sobre Irán, algunos analistas apresuradamente comenzaron a hablar del supuesto “momento de Suez” de Washington. La comparación es poderosa porque evoca el instante en que una potencia descubre, con brutal claridad, que ya no domina el tablero mundial como antes. Sin embargo, si esta guerra representa realmente el inicio del declive estadounidense, alguien olvidó informárselo a Xi Jinping. La crisis de Suez de 1956 marcó la humillación definitiva del Reino Unido como potencia imperial. Londres, acompañado por Francia e Israel, intentó recuperar el control político y estratégico de Egipto, pero terminó obligado a retirarse por presión de Estados Unidos, que temía favorecer indirectamente a la Unión Soviética. Desde entonces, Washington heredó el liderazgo occidental en Oriente Medio. Hoy algunos sugieren que China podría ocupar ese mismo lugar frente a un Estados Unidos desgastado por la guerra con Irán. Sin embargo, los hechos muestran otra realidad. Pekín ha invertido miles de millones de dólares en Oriente Medio, depende enormemente del petróleo de la región y presume de haber mediado el acuerdo de reconciliación entre Irán y Arabia Saudita en 2023. Pero cuando la estabilidad regional comenzó a derrumbarse, China optó por observar desde la distancia. Mientras Washington moviliza recursos militares para proteger el estrecho de Ormuz y evitar una crisis energéticaglobal,Pekínselimitaaprotegersuspropiosintereses comerciales. No acudió en ayuda de sus socios árabes, ni logró moderar a Teherán, pese a presentarse durante años como un aliado estratégico del régimen iraní. Irán, de hecho, respondió a esa supuesta alianza con hostilidad, llegando incluso a atacar embarcaciones vinculadas a China. La conducta china revela una contradicción incómoda. Pekín desea beneficiarse del orden global, pero no está dispuesto a asumir el costo político, militar y económico de sostenerlo. Prefiere presentarse como una alternativa moralmente superior a Estados Unidos mientras evita involucrarse en los conflictos que amenazan precisamente ese orden internacional del cual depende su prosperidad. Esto no convierte automáticamente a Estados Unidos en una potencia decadente. Más bien expone una verdad distinta: incluso la principal superpotencia del planeta tiene límites. La guerra con Irán ha demostrado que Washington no puede cubrir simultáneamente todos los frentes del mundo sin desgaste militar, económico y político. Sus arsenales no son infinitos y su capacidad de proyección tampoco. El verdadero mensaje de esta crisis no es el ascenso inevitable de China, sino la ausencia de una potencia capaz o dispuesta a reemplazar completamente a Estados Unidos. Pekín sigue comportándose más como un aspirante regional con ambiciones globales que como una hegemonía preparada para asumir responsabilidades mundiales. Irán no es el nuevo Suez de Estados Unidos. Pero sí es una advertencia sobre los costos de sostener un orden internacional cada vez más frágil en un mundo donde todos quieren influencia, pero pocos están dispuestos a pagar el precio del liderazgo. EL AUTOR es médico sub especialista. José González Rivera Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Subdirectora de Investigación, Política y Judiciales Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Subdirectora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista Jefa de Información Cecilia Fonseca Gerente General Sudy S. de Chassin ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. 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