Bienvenido suscriptor
Perfil Cerrar sesión
Iniciar Sesión
Registro

prensa_2026_05_17

4A La Prensa Panamá, domingo 17 de mayo de 2026 Panorama El procurador Luis Carlos Gómez Rudy a su llegada a la Unachi, el pasado viernes. Cortesía Unachi: una renuncia frustrada y el silencioso mensaje del procurador Ohigginis Arcia Jaramillo [email protected] INVESTIGACIÓN Toda la universidad se sorprendió con la visita de Luis Carlos Gómez. No era habitual ver al jefe del Ministerio Público encabezando personalmente una diligencia de este tipo. El país quedó sorprendido la mañana del pasado viernes 15 de mayo, cuando el procurador Luis Carlos Gómez Rudy cruzó las puertas de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) para realizar una inspección ocular. Su llegada, inesperada para muchos dentro y fuera del campus, formaba parte de una investigación relacionada con la homologación de títulos académicos expedidos por American Andragogy University y Atlantic International University, universidades sin acreditación cuyos diplomas habrían sido utilizados por docentes de la institución. No era habitual ver al jefe del Ministerio Público encabezando personalmente una diligencia de este tipo. En escenarios similares, lo común habría sido la llegada de un fiscal auxiliar o de algún funcionario judicial de menor rango. Por eso, su aparición en la Unachi fue interpretada por muchos como algo más que una simple inspección: para algunos, Gómez llevaba un mensaje en medio de la creciente crisis que atraviesa esa casa de estudios. La visita La pregunta que queda en el aire es qué tipo de mensaje llevaba y a quién estaba dirigido. La respuesta, probablemente, se encuentra en lo ocurrido el miércoles 13 de mayo, dos días antes de la visita del procurador, cuando la rectora de la Unachi, Etelvina Medianero de Bonagas, aparentemente habría presentado su renuncia ante el Ejecutivo. De hecho, algunos medios de comunicación se adelantaron y dieron por hecho su salida del cargo. Sin embargo, horas después, la propia universidad desmintió la información. Fuentes vinculadas tanto a la universidad como al Ejecutivo aseguraron a La Prensa que la renuncia sí existió y que únicamente faltaba que la propia Medianero de Bonagas la hiciera oficial ante la comunidad universitaria. Todo parecía encaminado. Sin embargo, algo cambió cuando la rectora llegó la mañana del miércoles a la Unachi. ¿Qué la hizo retractarse? Docentes y administrativos que pidieron reserva de su identidad por temor a represalias aseguran que, la mañana del miércoles, apenas Medianero de Bonagas llegó a la Unachi, fue rodeada por su círculo más cercano: vicerrectores, decanos y jefes de departamento. Según las fuentes, tras una reunión marcada por la tensión, la rectora abandonó el campus acompañada por ese mismo grupo. Minutos después comenzó a circular un comunicado oficial que aseguraba que la polémica rectora continuaba al frente de la universidad. Para muchos dentro de la institución, su círculo de confianza logró hacerla retroceder de una decisión que, presuntamente, ya había sido comunicada incluso al Ejecutivo. La confirmación De hecho, todo apunta a que así ocurrió. Durante su habitual conferencia de prensa del jueves 14 de mayo, el presidente José Raúl Mulino se refirió públicamente al tema: “Y la Unachi, he leído lo que usted ha leído, de que la señora renunció. Esperemos que así sea. Vamos a ver qué dice la ministra de Educación [Lucy Molinar]; ella es la que tiene que anunciar esto al país”. Minutos después, cuando los medios le preguntaron a la ministra de Educación, Lucy Molinar, sobre la presunta renuncia de Medianero de Bonagas, su respuesta dejó poco espacio para las dudas: “Esa información yo no la puedo desmentir porque es cierta. No me toca a mí explicarlo. Yo creo que la rectora tendrá su oportunidad de explicar lo que le corresponde… Me parece que ya es insostenible y conviene salir de esta zozobra”. Ahora bien, ¿por qué Medianero de Bonagas dio un paso atrás en su renuncia? Fuentes dentro de la Unachi aseguran que existen al menos dos razones que preocuparían a su círculo cero y que habrían terminado por disuadirla de abandonar el cargo. Aferrados al poder La primera tiene que ver con los altos salarios que perciben varios miembros de su entorno más cercano, cuyos ingresos oscilan entre los 5 mil y 9 mil dólares mensuales. La segunda está relacionada con el prolongado ausentismo de la rectora en distintos periodos, durante los cuales integrantes de su grupo de confianza habrían terminado firmando ajustes salariales, compras, contratos y otros trámites administrativos que podrían comprometerlos. Según las fuentes consultadas, muchos de ellos también conocen de cerca cómo se manejaron ciertas anomalías e irregularidades dentro de la universidad. “Ellos están aferrados al poder y no quieren dejarlo. Con la salida de la rectora podrían empezar a caer uno a uno, como peones en un juego de ajedrez”, dijo un profesor que pidió mantener su nombre en reserva. No eran cifras menores las que se movían dentro de la Unachi. En los últimos años, la universidad administró presupuestos que oscilaron entre los 70 y 100 millones de dólares, una maquinaria financiera que se distribuía entre contratos, compras, concesiones y el pago de una abultada planilla. En torno a esos recursos se consolidó una estructura de poder que hoy, en medio de la crisis, se resiste a desaparecer. La Prensa intentó obtener una versión de la rectora, pero su respuesta fue breve y evasiva: “Ahora mismo no tengo nada que decir, lo siento”. Mientras la incertidumbre crece dentro de la Unachi, la imagen del procurador cruzando las puertas del campus con un mensaje silencioso quedó instalada como una señal de que algo comenzó a moverse alrededor de una estructura de poder que durante años pareció intocable. La presunta renuncia frustrada de la rectora, las tensiones internas y las investigaciones sobre títulos y manejo administrativo dejaron al descubierto las grietas de un modelo universitario sostenido por lealtades, silencios y millonarios recursos públicos. Por ahora, Medianero de Bonagas sigue en el cargo. Pero dentro de la universidad muchos tienen la sensación de que, después de esta semana, nada volverá a ser igual. Con el reloj corriendo hacia las elecciones generales de 2029, nuevos grupos políticos han comenzado a moverse para intentar convertirse en partidos legalmente reconocidos. Mientras, otras fuerzas evalúan si dar el salto a la estructura formal que exige el Código Electoral para competir en igualdad de condiciones con los viejos partidos. Entre los grupos que ya empezaron la recolección de firmas figuran el Partido Nacional Humanitario y Acción Ciudadana Independiente, ambos en formación ante el Tribunal Electoral (TE). A ellos se suma el movimiento Radix, que participó en 2024 con candidatos por libre postulación y cuyos principales integrantes se identifican con causas pro-familia y pro-vida. Además, este domingo 17 de mayo será lanzada una nueva organización política que tendrá como figura visible al expresidente Martín Torrijos (2004-2009), quién en las elecciones pasadas volvió a buscar la Presidencia tras distanciarse del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y correr bajo la bandera del Partido Popular (PP), pero quedó en tercer lugar. La meta: 45,503 firmas Tras las elecciones generales del 5 de mayo de 2024, el Tribunal Electoral fijó en 45,503 el número mínimo de firmas requeridas para reconocer un nuevo partido político. La cifra equivale al 2% de los 2,275,179 votos válidos emitidos en la última elección presidencial, tal como lo establece el Código Electoral. El nuevo umbral es más alto que el vigente antes de los comicios de 2024, cuando se exigían 39,296 rúbricas. En el quinquenio 20192024 lograron constituirse cuatro colectivos: Partido Alianza, Realizando Metas (RM), Partido Alternativa Independiente Social y Movimiento Otro Camino. Ahora, el reto vuelve a ponerse en marcha. Así avanzan Desde abril de 2024, el TE admitió la solicitud para la creación del Partido Nacional Humanitario, que tiene como presidenta a Juana María Archibold, como primer vicepresidente a Luis Aníbal Guillén y como secretario general a Manuel de Jesús Quiñones Palma. La recolección de firmas comenzóenmarzode2025con unas 500 rúbricas iniciales. En enero de 2025 fue admitida la solicitud de creación del partido Acción Ciudadana Independiente, presidido por Carlos Felipe Escobar, que inició formalmente la captación de adherentes en mayo de 2025. Por su parte, el movimiento Radix arrancó la recolección de firmas en marzo de 2026. Es decir, hace dos meses. Al 15 de mayo de 2026, los tres colectivos en formación sumaban 5,663 inscritos: 2,894 afiliados corresponden a Acción Ciudadana Independiente; 2,393 al Partido Nacional Humanitario; Nuevos grupos arrancan la ruta para inscribirse como partidos rumbo a 2029 COMICIOS y 376 al movimiento Radix. La cifra conjunta todavía está lejos de las 45,503 firmas exigidas para alcanzar el reconocimiento legal. Vamos, ante una decisión estratégica La coalición independiente Vamos enfrenta una etapa de definiciones. En febrero pasado, su presidente, Juan Diego Vásquez, señaló que no se descarta la posibilidad de convertirse en partido político, ante propuestas de reforma que modificarían las reglas del juego para la elección de diputados en circuitos plurinominales. La iniciativa de reforma al artículo 424 del Código Electoral plantea tres opciones para el elector: votar por todos los candidatos de una lista partidaria; seleccionar uno o varios candidatos dentro de esa lista; o votar por un solo aspirante de libre postulación. La diferencia clave es que el voto independiente sería estrictamente individual, sin listas y sin posibilidad de marcar más de un candidato, lo que podría afectar el modelo del conocido “voto plancha” con el que la coalición logró posicionarse en 2024. Vamos obtuvo 19 diputados en la Asamblea Nacional bajo las reglas vigentes para partidos políticos y también conquistó alcaldías y representaciones de corregimiento, consolidándose como una de las principales fuerzas emergentes del país. El análisis Para el analista político José Eugenio Stoute, el panorama es claro. A su juicio, los únicos proyectos con reales posibilidades de convertirse en partidos reconocidos son el que impulsa Martín Torrijos y la coalición Vamos, si finalmente decide iniciar el proceso. Según Stoute, las dificultades planteadas en la Comisión Nacional de Reformas Electorales —donde partidos tradicionales han propuesto limitar las listas de diputados para independientes— podrían empujar a Vamos a transformarse en partido para competir en igualdad de condiciones. “Por lo demás, el resto de organizaciones que están aspirando o que se hayan inscrito en el Tribunal Electoral para iniciar la recopilación de firmas, no creo que lo logren”, sostiene el analista. En la actualidad hay nueve partidos legalmente constituidos: el PRD, Realizando Metas, Cambio Democrático, el Partido Panameñista, el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena), el Frente Amplio por la Democracia, el Movimiento Otro Camino, Partido Alianza y el PP. José González Pinilla [email protected] La coalición independiente Vamos participó por primera vez en los comicios generales de 2024. Archivo

RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNDg2MA==