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3B La Prensa Panamá, sábado 18 de abril de 2026 Economía & Negocios Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, recalcó el mal estado de la economía venezolana. EFE El FMI agiliza acceso a financiamiento para Venezuela EFE. WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS CRÉDITOS El país debe compartir datos macroeconómicos fiables y hacer reformas institucionales importantes. L a directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, aseguró ayer que el organismo actuará “con gran celeridad” para poder dar acceso en el futuro a Venezuela a instrumentos de financiación, un día después de anunciar que ambas partes reanudan unas relaciones que se interrumpieron hace siete años. “Actuaremos con gran celeridad, pues lo que hemos observado resulta alentador en dos aspectos”, aseguró Georgieva en una rueda de prensa del Comité Monetario y Financiero Internacional (IMFC), el órgano de Gobierno del organismo, coincidiendo con el cierre de las reuniones de primavera que se celebran en Washington. La directora gerente destacó que, por una parte, las autoridades venezolanas ya han comenzado a proporcionar información macroeconómica y “han entablado un diálogo constructivo, demostrando así su buena fe”. “También hemos constatado que, en la región, los países vecinos de Venezuela respaldan de manera muy decidida el restablecimiento de la relación con el país”, añadió la economista búlgara. Georgieva subrayó el mal estado de la economía del país suramericano y el hecho de que esos estragos hayan forzado a ocho millones de venezolanos a emigrar. “Muy probablemente, tendremos que implementar un programa de apoyo financiero para Venezuela, siempre que podamos ponernos de acuerdo sobre el camino a seguir”, aseveró la directora gerente de cara al futuro. Para poder acceder a nuevos créditos del FMI, Venezuela debe superar una serie de procesos técnicos y legales, empezando por la reanudación de las consultas del Artículo IV de la entidad, que llevará meses. Entre los principales retos a lo largo del camino identificados por Georgieva están la necesidad de que el país vuelva a compartir datos macroeconómicos fiables y también que emprenda reformas institucionales de calado. Según la economista el país “se encuentra en una situación donde la adecuación de los datos es muy deficiente, y no se pueden tomar buenas decisiones si no se tienen buenos datos”. “Además, tenemos que priorizar el apoyo en términos de desarrollo de capacidades, en términos de fortalecimiento de las instituciones en Venezuela”, resaltó. Por su parte, Nigel Clark, director del departamento para las Américas del FMI, aseguró en una comparecencia posterior que el organismo ya cuenta “con un equipo asignado a Venezuela, un equipo que ha estado operativo desde hace algún Mundial de fútbol: la FIFA y el reto de la sostenibilidad Enfoque gerencial Gustavo Manrique Salas economí[email protected] Cuando empiece el Mundial 2026, todos vamos a estar pendientes del fútbol. De los partidos, de las selecciones, de las historias. Pero detrás de esta fiesta deportiva están decisiones, procesos y acciones que apuntan hacia la sostenibilidad. Un análisis del World Economic Forum proyecta que la industria del deporte podría alcanzar un valor cercano a los $8.8 trillones (millones de millones) hacia 2050, pero advierte que los riesgos ambientales y sociales podrían generar pérdidas de hasta $1.6 trillones anuales si no se gestionan adecuadamente. En el caso del Mundial 2026, estamos hablando del evento deportivo más grande del planeta, esta vez con 48 selecciones, tres países sede y 16 ciudades. Eso implica más vuelos, más movilidad, más consumo de recursos. La FIFA ha venido trabajando en eso desde hace algunos años. Ya no es un tema accesorio. De hecho, tiene una estrategia bastante clara donde la sostenibilidad se aborda de forma integral: energía, movilidad, residuos, infraestructura y, algo clave, el legado que deja en las ciudades. En Qatar 2022 se dieron algunos pasos interesantes. Se recicló o reutilizó cerca del 79% de los residuos de construcción, se incorporaron materiales reciclados en varias instalaciones y se empezó a hablar en serio de economía circular dentro del torneo. No fue perfecto, pero marcó una dirección. El Mundial 2026 sube la apuesta. La idea es avanzar en el uso de energías limpias en los estadios, mejorar los sistemas de transporte para reducir emisiones, gestionar mejor los residuos y trabajar en esquemas de compensación de carbono. La sostenibilidad en el deporte no es solo un asunto técnico, es también un tema cultural. El fútbol tiene una capacidad enorme de influir en cómo pensamos y actuamos. Lo que pasa en un Mundial no se queda en la cancha. Si un evento de esta magnitud empieza a cambiar la forma en que se construyen estadios, se movilizan las personas o se gestionan los residuos, eso termina impactando mucho más allá del torneo. Un Mundial, por definición, tiene una huella ambiental alta. Es inevitable. La conversación real no es si impacta o no, sino cómo se gestiona ese impacto y qué tan serio es el compromiso por hacerlo mejor. Al final, el Mundial 2026 va a dejar muchas historias. Algunas deportivas, otras económicas. Pero también va a dejar una señal sobre hacia dónde se está moviendo el deporte en temas de sostenibilidad. tiempo”, y afirmó que se ha mantenido un diálogo técnico -aunque virtual- con el Ministerio de Finanzas, las agencias de estadística o el Banco Central de Venezuela. Ayer, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró que su país no tiene previsto un programa de endeudamiento tras reanudar las relaciones con el FMI. A.V./1249840

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