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8A La Prensa Panamá, sábado 14 de febrero de 2026 La opinión de Hilde Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. que vivíamos forzosamente desconectados, los días en los que nuestra red era la de los amigos y nuestra comunicación debía ser cara a cara. El jardín sigue siendo necesario. Hoy, quizás más que nunca. Un lugar donde retirarnos de la vida social, de la pugna por las apariencias y de la constante presión de la productividad. Un espacio donde un hombre y una mujer puedan ser, sin más, aquello que auténticamente son. Este refugio no es un búnker solitario ni la casa de un asceta, sino comunidad pura. Un espacio para compartir con la familia y los amigos sin preocuparnos por la última guerra en estallar, el estado de las acciones en la bolsa o la presión latente del siguiente día laboral. Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Filosofía educativa: reflexión desde la docencia Pensamiento crítico cativa no es accidental: aunque no siempre de forma explícita o deliberada, cumple una función dentro del orden social existente. El sistema educativo, tal como opera en la actualidad, parece orientado a formar sujetos que se adapten más que ciudadanos que cuestionen. Se prioriza el cumplimiento mecánico, la repetición de contenidos y la obediencia, mientras se relega el desarrollo del pensamiento crítico. Educar se ha reducido a preparar para aprobar, cuando debería significar formar para comprender la realidad y actuar conscientemente dentro de ella. Desde esta perspectiva, una filosofía educativa coherente con el contexto panameño debe colocar en el centro el pensamiento lógico y filosófico. No como adornos curriculares, sino como herramientas de defensa intelectual. La lógica permite identificar falacias y discursos manipuladores; la filosofía invita a cuestionar el poder, la justicia y la dignidad humana. Un estudiante que no desarrolla estas capacidades se convierte en un ciudadano vulnerable, y un ciudaIndhira Londoño El jardín de Epicuro contra la política, la barbarie y la estupidez Vida pública Para sorpresa de nadie, la política, la barbarie y la estupidez ya existían en tiempos de Epicuro. Él fundó, a las afueras de Atenas, lo que denominó el «Jardín» (Kepos), una suerte de antítesis del bullicio del Ágora. Pero este texto no trata de historia, sino de pura actualidad. Hemos vivido sin internet el 99.99% de la historia de la humanidad. Es decir, hemos pasado alrededor de 299,969 años reaccionando al sol, la lluvia, la caza y la siembra, para desarrollar un cerebro lo suficientemente complejo como para fabricar el dispositivo electrónico en el que ahora usted lee esta columna. Y, a pesar de ello, difícilmente podríamos recordar los días en los una idea; puede ser un amigo, una mascota, un libro o un hijo. Es un lugar —sin importar dónde se encuentre— en el que nos encontramos a nosotros mismos. Y nunca seremos mejores personas, ni mejores ciudadanos, que cuando, habiendo meditado nuestros fines, elijamos conscientemente —no porque lo requiera la velocidad o la dopamina— sino porque es una decisión auténtica, una muestra de lo que somos y de por qué vivimos. La Xanthosoma sagittifolium es una planta curiosa que crece cerca de cuerpos de agua en los bosques y zonas urbanas de Panamá. Se desarrolla lo mismo cerca de un río cristalino que de un basurero, si las condiciones de humedad lo permiten. El gran tamaño de sus hojas la hace atractiva para el diseño de jardines exóticos, pues transporta a quien la ve de regreso a la naturaleza. A veces es ornamento y a veces es maleza; para mí, es el vivo recuerdo de que las grandes cosas toman tiempo y crecen en silencio. Es el recordatorio de que, a veces, detenerse a vivir es lo único que cuenta. Epicuro no fundó una escuela filosófica, sino un espacio para vivir en comunidad. Su jardín no eran sus plantas, sino el espíritu libre de las personas que crecen y florecen en la calma y la reflexión, lejos del apuro y del sufrimiento de querer mostrar a los demás algo que no somos. Opinión EL AUTOR es abogado consultor en temas legales, parlamentarios y políticos. LA AUTORA es profesora de filosofía. miento. La autonomía económica mínima no se construye con consignas, sino con conocimiento concreto. La escuela pública, además, no debería ser un espacio de humillación. Sin embargo, con frecuencia castiga la curiosidad, penaliza la pregunta incómoda y premia la obediencia acrítica. El estudiante pobre no es un problema que corregir, sino un ciudadano al que se le ha negado históricamente el acceso a las herramientas intelectuales necesarias para defender su dignidad. En este contexto, el rol del docente resulta crucial. No como ejecutor pasivo de guías ni como receptor de capacitaciones vacías, sino como mediador crítico y formador de pensamiento. Exigir este rol sin ofrecer formación sólida y condiciones laborales dignas constituye otra forma de simulación educativa. Por ello, cuando se me pregunta qué es filosofía educativa en el contexto panameño, respondo desde esta convicción personal, nacida de la experiencia docente: debería ser una educación crítica, lógica, filosófica y profundamente conectada con la realidad social del país. No para formar élites, sino ciudadanos conscientes, capaces de comprender el mundo que habitan. Porque un ciudadano que piensa deja de ser barato. Y quizá por eso, esa educación sigue siendo la gran deuda nacional. La pregunta no fue casual. Durante una capacitación docente se me solicitó responder qué entendía por filosofía educativa, precisamente por mi condición de docente de filosofía. Antes de desarrollar mi respuesta, hice una aclaración necesaria: lo que iba a exponer no era una ley, ni una política pública, ni una directriz institucional. Era una reflexión personal y profesional, construida a partir de mi experiencia en el aula y del ejercicio filosófico, situada en la realidad panameña. No obstante, considero que toda reflexión fundamentada merece ser escuchada, especialmente cuando nace del contacto directo con el sistema educativo. Hablar de filosofía educativa en Panamá implica reconocer una contradicción estructural: vivimos en un país con abundantes recursos económicos, pero con un sistema educativo público que no logra romper el ciclo de la pobreza. Panamá no es un país pobre; pobre es la educación que se le ofrece a quienes menos tienen. Esta pobreza eduUna mirada contemporánea, desde Epicuro hasta hoy, sobre la necesidad de pausa, comunidad y sentido humano frente a la política ruidosa, la productividad extrema y la banalidad digital. Diego Ospina Serna Una reflexión desde el aula cuestiona un sistema educativo que privilegia la obediencia sobre el pensamiento crítico y reproduce desigualdades en un país con recursos suficientes. dano vulnerable es más fácilmente administrable. La progresiva eliminación o debilitamiento de estas áreas del currículo no puede entenderse únicamente como un ajuste técnico. Tiene implicaciones políticas profundas. Un pueblo que razona es menos manipulable; un ciudadano que comprende las estructuras que lo gobiernan es más difícil de controlar. Por ello, no resulta extraño que la educación dirigida a los sectores empobrecidos esté empobrecida en pensamiento crítico. A esta carencia se suma una profunda desconexión entre la educación formal y la vida cotidiana del estudiante. Se enseña educación cívica sin analizar cómo funciona realmente el Estado; historia sin conflicto social; ética sin contexto. Rara vez se invita al estudiante a preguntarse por qué, en un país con tantos recursos, la desigualdad persiste o cómo se reproducen las relaciones de poder. Sin esta lectura crítica de la realidad, la educación pierde sentido y se convierte en una formalidad vacía. Una filosofía educativa situada también debe cuestionar el discurso dominante del emprendimiento cuando este se promueve sin una educación financiera real. Fomentar el emprendimiento sin enseñar a comprender intereses, deudas, contratos, impuestos o riesgos económicos no empodera: expone. No forma ciudadanos autónomos, sino personas vulnerables a la frustración y al endeudaNo somos máquinas. La productividad no es la medida de nuestro valor como personas. Cuánto ganamos no dice, ni determina, quiénes somos o quiénes podemos ser. Necesitamos un espacio para ello, aunque sea pequeño, un espacio para quitarnos la máscara y dejar de fingir por cinco minutos. Para recordar que el resto de la vida en este mundo sigue allí y seguirá después de que nosotros hayamos partido; para recordar, quizá, el verdadero valor de una interacción auténtica. En nuestra sociedad de velocidad y dopamina, el «aquí y ahora» es lo único que parece importar. Pero algunas decisiones requieren lentitud para madurar: un voto en la contienda electoral, una reforma legislativa, una sentencia, la celebración de un título universitario o un discreto logro personal. Morimos un poco mientras leemos esta columna. Y cuando todos seamos cadáveres en la fosa, no habrá diferencia entre los huesos de aquel que vivió, del que más trabajó o del que más likes tenía. Volveremos a la tierra con los gusanos y las plantas, pero que no sea en vano; que no sea sin haber vivido. El jardín no es solo un espacio físico, sino Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. 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