6A La Prensa Panamá, sábado 7 de febrero de 2026 Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. que conduzca a soluciones concretas. Es cierto que se plantea una nueva reforma educativa para intentar subsanar ciertas deficiencias dentro del sistema, pero, a mi parecer, esto no es más que “una curita que intenta tapar un cuello degollado”. Supongamos que el currículo educativo se modifica y que el horario se ajusta a las necesidades regionales de los planteles. Si, pese a ello, aumentan el fracaso escolar, la deserción y la insatisfacción de maestros, estudiantes y padres de familia —en especial por carencias de infraestructura y el aislamiento de planteles en zonas de difícil acceso—, entonces el problema de fondo debe abordarse desde una perspectiva poco explorada. Con frecuencia se mencionan sistemas educativos de otros países, casi siempre con ejemplos nórdicos o asiáticos. Cuando algún padre de familia, profesor o delegado del Ministerio de Educación aborda el tema enfocándose en países con sistemas educativos consolidados, se suelen obviar dos aspectos que, a mi juicio, son fundamentales. Estos países cuentan con sistemas políticos y educativos con niveles muy bajos de corrupción y, además, su culLas colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. Sin bibliotecas escolares, no hay educación Reforma educativa construcción democrática. La nueva ley de Educación no puede ignorar el papel de las bibliotecas escolares por varias y poderosas razones. Una sería que la biblioteca escolar garantice la equidad en el acceso al conocimiento en un contexto de profundas brechas digitales y de aprendizaje. Incluir a las bibliotecas en la reforma permite que estas dejen de ser entes aislados y se articulen con el currículo escolar. También funcionan como espacios poéticos y culturales que aseguran la creatividad y el pensamiento crítico dentro del centro escolar. Una ley moderna debe entender las bibliotecas como laboratorios de experimentación donde se producen contenidos multimodales y se fomenta la justicia epistémica. Si bien es cierto que la Ley de Educación no puede ser ajena a las transformaciones del siglo XXI, no es menos cierto que el concepto de biblioteca ha evolucionado a ser espacios de “nodos territoriales y culturales” que fomentan los multialfabetismos y la ciudadanía digital; en la escuela son clave para el aprendizaje. Con bibliotecas escolares dinámicas óptimas integradas al proyecto pedagógico, se pueden cerrar las brechas de comprensión lectora. Otra razón para fortalecer la presencia de la biblioteca escolar desde la reforma es que estos espacios garantizan los derechos culturales de los estudiantes. La lectura es la ventana a todos los derechos. Sin el acceso que brindan las bibliotecas escolares a la información, la cultura escrita, la oralidad y la creatividad, los esCarlos Fong Repensando los problemas en educación Cultura ciudadana Probablemente las dificultades dentro del sistema establecido deban analizarse desde otra perspectiva. Desde hace un tiempo se vienen evidenciando múltiples fallas en el sistema de educación panameño, más de las que se suelen percibir. De forma silenciosa, se están consolidando ciertos parámetros que dificultan el ingreso de nuevos profesores y maestros al sistema, además del claro conflicto que existe por las condiciones complejas que enfrentan docentes y estudiantes en áreas de difícil acceso. Lo que he mencionado no es nada nuevo, ni es algo que pase desapercibido; sin embargo, si revisamos de manera lógica el tiempo que se lleva intentando lidiar con esta situación, queda claro que se ha carecido de un planeamiento estratégico sólido enteras. Si durante décadas hemos desvalorizado nuestro propio sistema, socialmente los jóvenes —muchas veces sin notarlo— terminarán por desconfiar de él y restarle legitimidad. Por ello, gran parte del desafío es más social y cultural que curricular o tecnológico: mientras no cambien nuestra memoria colectiva y nuestra relación sociocultural con la educación, difícilmente se corregirán las falencias actuales. Cuando intentamos implementar modelos funcionales de otros países o regiones, deberíamos analizar primero qué tipo de cultura y sistema político sustentan sus principios morales. Si ignoramos ese contexto, estaremos obligando a nuestro sistema a usar “ropa de invierno en un clima tropical”, algo que, por lógica, resulta incompatible. Al final, no basta con implementar políticas anticorrupción desde el Estado; la ciudadanía también debe asumir un rol activo, convirtiéndose en agente de cambio para erradicar la cultura de la corrupción. Opinión EL AUTOR es diseñador y poeta. EL AUTOR es escritor. como dicen los expertos, porque son ellos los que conectan el mundo íntimo del estudiante con el patrimonio cultural universal. La biblioteca escolar es un antídoto contra la desinformación (Infocracia). En la era de la inteligencia artificial y las noticias falsas, las bibliotecas escolares son espacios de alfabetización, pero también son lugares para debatir y discutir, porque son esenciales para que los estudiantes desarrollen un pensamiento crítico y no sean manipulados por el algoritmo. La biblioteca escolar funciona como un laboratorio donde los estudiantes pueden pasar de ser lectores a creadores, apropiándose del lenguaje de forma estética y crítica. Es un “espacio mágico” donde el sujeto se construye a sí mismo, elabora su identidad y descubre sus propios deseos a través del encuentro con la palabra poética y literaria. La reforma de la Ley de 1946 debe trascender la instrucción escolar y orientarse hacia la democracia cultural. En ese marco, la biblioteca escolar constituye un recurso indispensable para la educación permanente y debe integrarse, desde la política cultural de lectura, con las bibliotecas públicas, como parte de un Plan Nacional de Lectura, Escritura y Oralidad del Estado, a fin de garantizar los derechos culturales como herramientas esenciales para una democracia plena. En la Ley 47 de 1946, Orgánica de Educación, la palabra biblioteca, tanto en plural como en singular, se menciona aproximadamente 22 veces. La Ley octogenaria se refiere a estos equipamientos escolares, explícitamente, como componentes esenciales para el apoyo pedagógico, la gestión educativa y el desarrollo cultural de la comunidad escolar; además son recursos para la educación permanente, apoyo a la gestión educativa, recurso didáctico fundamental, centro de difusión cultural, entre otros. Pese a todas estas nociones positivas, las bibliotecas escolares en Panamá han sido descuidadas de manera sistemática. Muchas se han convertido en verdaderos depósitos de basura y muchas más han desaparecido. Lo que significa que, durante 80 años, los sucesivos gobiernos han violado la Ley 47, que indica que todos los centros educativos deben ser dotados adecuadamente con recursos y que cada centro es responsable de la conservación de su propia biblioteca. En el marco de la actual discusión de la reforma educativa, es prioridad que las bibliotecas escolares se integren en el sistema como pilares de los derechos culturales y la Jocsan Fernández tudiantes no pueden ejercer plenamente su libertad de expresión ni su derecho a la educación, claves para formar buenos ciudadanos. La biblioteca escolar es un espacio de equidad y de oportunidad social. Desde una perspectiva antropológica, la biblioteca escolar representa para muchos niños y jóvenes su único punto de contacto con los libros y la cultura escrita. Se convierte en una “segunda oportunidad” porque permite compensar las desventajas socioculturales de origen y se convierte en un refugio para aliviar el peso de los determinismos sociales por lo que actúa como un motor de justicia social. La biblioteca escolar debe ser entendida como un lugar de “extraterritorialidad”; es decir, una “tierra de libertad” o un “espacio de no obligatoriedad dentro de la obligatoriedad”, como dice Michelle Petit al citar a Ani Siro. A diferencia del aula, permite una relación más estrecha con el saber porque fomenta una curiosidad personal y autónoma que es clave para el éxito en superiores y en la vida democrática. Esto nos lleva a hacer otra conexión cívica. La ley actual exige que las bibliotecas cuenten con personal especializado para asegurar un servicio de calidad. Aunque parezca contradictorio, la pieza clave no es la colección, sino el mediador (bibliotecario), quien ejerce la hospitalidad y logra crear escenarios de lectura y creatividad en un lugar familiar. Este profesional es un “pasador de fronteras”, tura ciudadana refleja una estructura de normas, valores y principios sólidamente establecidos. Esto demuestra que la construcción de un buen sistema educativo está más relacionada con la memoria colectiva y la influencia social que con simples reformas técnicas. La pedagoga sueca Inger Enkvist, en su reflexión sobre el secuestro de la educación por intereses ajenos a ella y sus consecuencias, señala: “No se trata solo de corrupción económica, sino también de corrupción moral, porque el sistema de educación está pensado para transmitir la cultura del país, socializar a los jóvenes como ciudadanos y formar la mano de obra que necesita el país. A pesar de tener una misión importante, la educación no educa o no educa tan bien como quisiéramos”. Si nuestra influencia social está infestada de corrupción en las grandes estructuras y planteles, el sistema terminará produciendo reformas que respondan al mismo esquema corrupto imperante. Nuestra memoria colectiva influye en la forma en que percibimos el sistema educativo y refleja cómo se educó a generaciones Fundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente General Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. Utilizamos la IA como herramienta de apoyo para asegurar la precisión y calidad de la información que entregamos a nuestros lectores. Esta es una publicación de Corporación La Prensa, S.A. ©. Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción, sin la autorización escrita de su titular. Presidente fundador Roberto Eisenmann Jr. Director emérito Guillermo Sánchez Borbón La opinión de Hilde
RkJQdWJsaXNoZXIy MTUxNDg2MA==