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8A La Prensa Panamá, domingo 16 de noviembre de 2025 La opinión de Hilde Contacto [email protected] Los artículos de opinión y las caricaturas son responsabilidad exclusiva de los autores. La opinión de La Prensa se expresa únicamente en el Hoy por Hoy. ta. La selección dirigida por Thomas Christiansen, técnico danés-español que pasó parte de su infancia en nuestra ciudad y se formó bajo el método Montessori, ha construido un estilo que mezcla orden europeo con ritmo local. La propuesta se sostiene en una ofensiva dinámica encabezada por Ismael Díaz, José Fajardo, Cecilio Waterman y Rolando Blackburn. La rotación constante y la capacidad para atacar en transición son claves en el ascenso competitivo. El factor afro tiene un peso documentado. El plantel, en parte, proviene de barrios con raíces afroantillanas, donde la tradición atlética, la música y la cultura colectiva se han consolidado como espacios de resiliencia. Surgen jugadores con velocidad, potencia y creatividad, atributos que han Las colaboraciones para la sección de Opinión deben incluir la identificación del autor. Los artículos no deben exceder 650 palabras. No se publican colaboraciones que hayan aparecido en otros medios y La Prensa se reserva el derecho de seleccionar, editar y publicar. No devolvemos el material. La segunda vuelta electoral en Panamá: un camino ineludible hacia una democracia fortalecida Legitimidad democrática obtiene la mayoría absoluta (generalmente el 50% más uno de los votos válidos), se habilita una segunda ronda. Allí compiten únicamente los dos candidatos más votados. Este mecanismo garantiza que el ganador cuente con un respaldo electoral verdaderamente significativo, evitando triunfos con un apoyo minoritario. El contraste es claro. Mientras países como Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Perú, República Dominicana y Uruguay utilizan la mayoría absoluta con una eventual segunda vuelta, Panamá, Honduras, México, Paraguay y Venezuela mantienen un modelo de mayoría simple. Ha llegado el momento de alinearnos con los sisRodrigo De La Cruz Luna La Roja sube y el Gobierno golea Mediciones Vivimos una línea partida: en el fútbol, la selección asciende; en la política, las instituciones retroceden. En septiembre, la selección alcanza el puesto 29 del ranking FIFA, su segunda mejor marca histórica. El país, en cambio, se ubica en el puesto 59 del Índice de Desarrollo Humano (IDH), lejos de las naciones que garantizan bienestar homogéneo. El patrón se repite en gobernanza. El Índice de Democracia de The Economist nos otorga 6 de 10, categoría de “democracia defectuosa”. El Índice de Percepción de Corrupción (CPI) asigna 33 de 100, puesto 114 de 180 países. La distancia entre la medición democrática y la corrupción efectiva sugiere un funcionamiento institucional con frenos, contrapesos parciales y controles debilitados. Los ejemplos saltan a la vistas. Organismos de control han señalado irregularidades en obras municipales, contratos de mantenimiento y consultorías firmadas con fondos públicos. La fiscalización legislativa es limitada y el diseño de incentivos políticos favorece el intercambio de votos por recursos, lo que reduce la supervisión efectiva. El fútbol trabaja con parámetros claros: competencia interna, métricas de desempeño, disciplina táctica y procesos inmediatos de corrección. Los roles están definidos y la continuidad del proyecto técnico permite ajustes sostenidos. La clasificación al Mundial de 2018, la final de la Copa Oro 2023 y el ascenso al puesto 29 de FIFA muestran un patrón de crecimiento. El fútbol tiene ataque, velocidad y estructura. Pero las instituciones que deberían proteger derechos, garantizar justicia y administrar recursos muestran debilidades estructurales. La línea de fondo del país sigue abierta y consiste en desigualdad alta, justicia lenta, corrupción recurrente y el señorío de la impunidad. Opinión EL AUTOR es periodista y filólogo. EL AUTOR es abogado e investigador. reduce la polarización y los conflictos poselectorales. •Garantiza representatividad y mejora la estabilidad política. •Obliga a los candidatos a buscar un respaldo más amplio, enriqueciendo la deliberación pública. •Otorga mayor legitimidad al ganador. Implementar la segunda vuelta es un paso decisivo hacia la consolidación democrática de Panamá. Existen desafíos, como mantener la participación ciudadana y asegurar la equidad en la contienda, y se requerirán ajustes continuos; pero la recompensa es un presidente con legitimidad incuestionable y un mandato más sólido. Es hora de que la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE) inicie el debate y le dé a Panamá la oportunidad de que su próximo presidente sea elegido no por una mínima diferencia, sino por una mayoría significativa. Es un paso firme para que la democracia panameña no solo funcione, sino que brille con una representatividad más robusta. El debate sobre la implementación de la segunda vuelta electoral en Panamá es más que una simple reforma; es un paso necesario para fortalecer nuestra democracia. Hoy, el sistema de mayoría simple —el candidato con más votos gana, sin un umbral mínimo— ha generado una realidad donde la legitimidad del ganador depende, a menudo, de una diferencia mínima. Los resultados históricos en Panamá, exceptuando la elección de 2009, muestran que el candidato ganador ha superado al segundo lugar con una diferencia que oscila entre 3% y 7%. Esta constante estrechez es el motor que debe impulsarnos a buscar un mecanismo más robusto. La segunda vuelta funciona como un filtro democrático. En la primera ronda participan todos los candidatos; si ninguno La selección dirigida por Thomas Christiansen, técnico danés-español que pasó parte de su infancia en nuestra ciudad y se formó bajo el método Montessori, ha construido un estilo que mezcla orden europeo con ritmo local. Rafael Candanedo La segunda vuelta funciona como un filtro democrático. En la primera ronda participan todos los candidatos; si ninguno obtiene la mayoría absoluta (generalmente el 50% más uno de los votos válidos), se habilita una segunda ronda. Allí compiten únicamente los dos candidatos más votados. temas que garantizan mayor representatividad. Un aspecto vital es el período de reflexión entre la primera y la segunda vuelta. Los ciudadanos obtienen un tiempo valioso para analizar detenidamente las opciones y tomar una decisión más informada. Esa pausa enriquece el proceso electoral y eleva la calidad del mandato. A nivel constitucional existe una ambigüedad que permite su implementación. El artículo 177 de la Constitución Política de Panamá establece que el presidente será elegido por “mayoría de los votos”; sin embargo, no define qué constituye esa mayoría ni prohíbe explícitamente la segunda vuelta. Esta laguna legal abre la puerta a su adopción. No obstante, la implementación no es trivial. Podría adoptarse mediante una ley o en un futuro proceso constituyente, asegurando un consenso amplio. La meta debe ser una institucionalidad fortalecida, donde el ganador refleje un alto porcentaje de aceptación ciudadana. Los beneficios clave de la segunda vuelta son innegables: •Promueve mayorías amplias, lo que definido el sello panameño. La estructura futbolística del país funciona, en buena medida, porque incorpora este caudal de talento que se forma en contextos de desigualdad persistente. Las brechas territoriales son amplias: comarcas y provincias rurales registran indicadores similares a los de países de ingreso medio bajo. La economía nacional sigue siendo fuerte en términos macro —dolarización, logística, Canal—, pero el mercado interno muestra desaceleración y niveles altos de informalidad (la mitad de la población laboral activa). El sistema de justicia presenta indicadores críticos. Estudios concluyen que la impunidad supera el 80% en delitos penales. Patrón estable: expedientes que prescriben, investigaciones inconclusas, dificultades técnicas y poca capacidad para llegar a sentencias. Las causas de alto perfil rara vez culminan en condena. El resultado es un sistema percibido como lento, desigual y vulnerable a presiones políticas. La corrupción administrativa muestra su rostro a través de licitaciones con un único proponente, contrataciones directas justificadas con criterios amplios y proyectos que presentan sobrecostos o entregas incompleFundado en 1980 Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa Presidente y Director Editorial (Encargado) Jorge Molina Mendoza Gerente Comercial Sudy S. de Chassin Subdirectora y Editora de la Unidad de Investigación Mónica Palm Subdirector Asociado Rolando Rodríguez B. Editora Digital Yolanda Sandoval Editor del Impreso Juan Luis Batista ISSN 2953-3252: La Prensa ISSN L 1605-069X: prensa.com Aviso sobre el uso de Inteligencia Artificial Este periódico emplea inteligencia artificial (IA) para asistir en la edición de contenidos y mejorar la experiencia de lectura. Garantizamos que todo contenido publicado es creado y rigurosamente revisado por nuestro equipo editorial antes de su difusión. 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