Investor-Lifestyle-Magazine-Mayo2026

Por MATÍAS MORALES Fotos CORTESÍA ROLEX El Oyster de 1926 no fue un salto tecnológico aislado. Fue la culminación de una obsesión: crear un instrumento para los límites humanos. Cien años después, su permanencia plantea una pregunta incómoda sobre el lujo contemporáneo. Los objetos de lujo envejecen; se datan, se vuelven nostálgicos, e incluso pueden perder relevancia. El Oyster nunca lo hizo. Desde sus inicios, Rolex entendió algo fundamental: un objeto trasciende cuando su narrativa se alinea con aspiraciones duraderas. Mercedes Gleitze cruzó el Canal con un Oyster en 1927. No era marketing puro. Era verificación. Esa lógica —excelencia bajo presión— sigue siendo su fundamento. El Oyster no necesita innovar para permanecer relevante. Ya es patrimonio. OYSTER: cien años haciendo historia DESDE 1926, LOS RELOJES ROLEX SE ESTABLECIERON COMO SÍMBOLO DE LUJO DURADERO. UNA LECCIÓN SOBRE PATRIMONIO. El primer Oyster, 1926. El reloj que revolucionó la industria relojera mundial. WWW.INVESTOR.COM.PA 52 tendencias relojes

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