años. Tapia fue el primer generador de contenido panameño, no en internet, sino en televisión. Cobró por pauta política cuando nadie lo hacía. Tuvo el poder de influir en narrativas sin ser periodista, sin ser director de televisora, sin ser nada más que alguien que sabía cómo comunicar. Eso es lo que Brian ve en la genealogía de su propio poder: no es invención suya, es evolución. Lo que Tapia hizo con televisión, Brian lo hace con YouTube. El mecanismo es idéntico. El medio cambió. El poder de nombrar narrativas permanece. Un streamer como Westcol entrevista a Álvaro Uribe, expresidente colombiano. Esa entrevista probablemente tuvo más audiencia que todas las que le hicieron los medios tradicionales colombianos. Uribe eligió Westcol, no a RCN, porque “la audiencia ya no está”. Los medios tradicionales no se han adaptado. “Quieren que el aparato se adapte a ellos. Eso no va a pasar”. En Panamá el problema es más profundo. El país vive de una ilusión de estabilidad que el Canal sostiene. “El Canal de Panamá paga el 30 % del ingreso corriente. Nosotros vamos a ser soberanos económicamente cuando explote el Canal de Panamá y no exista; entonces vamos a tener que ir a La Chorrera a ver qué vamos a hacer con esas piñas, a Los Santos para ver qué vamos a hacer con ese maíz, y vamos a tener que ir a Veraguas a ver qué hacemos con la caña”. Los políticos panameños no son sofisticados para pensarse ese futuro. “Son mediocres”, dice Brian directamente. Y los pocos sofisticados prefieren no jugar y mantienen la ilusión mientras dura. En ese contexto, alguien que cuenta cómo funciona el dinero, dónde va, quién se beneficia, se vuelve rareza y peligro. Brian habla de las apps de apuestas porque ve el daño social. Habla de la minería porque vio el cierre. Habla de que “aquí en Panamá estamos en una coyuntura digital importante porque hay un hambre de contenido y contenido bueno”. Simplemente nombra lo visible. Sin embargo, donde los intereses creados protegen el silencio, eso es revolucionario. Su poder no viene de una causa. Viene de ser útil. “Mi trabajo es sentarme aquí, escribir y grabar, tener suficiente contenido. Entre más veces yo escriba, más rápido escribo. Entre más rápido, más veces leo. Entre más leo, más conozco de ciertos temas”. Eso es lo que falta en Panamá. Gente que nombre cómo funciona el sistema sin pretender que no existe. Brian lo hace. Por eso tiene poder. No por ser perfecto. Porque es claro. WWW.INVESTOR.COM.PA 49 PROTAGO NISTA
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