siva, casi dibujada en un lienzo. El hotel, además, ha sido reconocido como uno de los mejores wine hotels del mundo en los World Travel Awards, posicionándose en el segmento de lujo internacional y convirtiendo este destino en un reclamo para los visitantes más exigentes. Lo que más valoré de VIK es que no intenta ser todo para todos. Está claramente diseñado para un perfil específico: alguien que busca exclusividad, privacidad y una conexión auténtica con el entorno. Las experiencias están cuidadosamente curadas: desde catas verticales hasta almuerzos al aire libre, recorridos a caballo por los viñedos o incluso tratamientos de spa basados en polifenoles del vino. Todo tiene sentido dentro del ecosistema del proyecto y marida a la perfección para transicionar desde un destino hacia una experiencia redonda. En mi caso, uno de los momentos más memorables fue una cena en el restaurante Milla Milla, donde la gastronomía, basada en productos locales y de cercanía, se convierte en una extensión natural del terroir. No es solo comida, es buen servicio que, con una precisión matemática, convierte una cena entre amigos en una experiencia inolvidable. PURO VIK: EL LUJO LLEVADO AL EXTREMO Para quienes buscan una experiencia aún más privada, Puro VIK ofrece una reinterpretación radical del concepto de hotel boutique: bungalows de vidrio completamente integrados en el paisaje, con vistas abiertas al valle y una sensación total de aislamiento. Es, probablemente, una de las expresiones más puras del lujo contemporáneo: espacio, silencio y diseño. Una visita obligada en el mapa del lujo global. Visitar VIK no es solo una recomendación; es casi una obligación para quien entiende el lujo como experiencia personal y no como ostentación. En un mundo donde muchos proyectos buscan diferenciarse, VIK ya lo ha logrado de manera sobresaliente. Ha construido una identidad propia, reconocida internacionalmente, donde cada elemento —desde la arquitectura hasta el vino— responde a una visión clara y coherente. Desde una perspectiva personal, pocas veces he visto un proyecto tan bien ejecutado en todos sus niveles. Y eso, en el segmento de alta gama, es precisamente lo que diferencia a los verdaderos referentes. VIK no es simplemente una bodega en Chile. Es un destino en sí mismo que logra quedarse de una manera muy especial en los recuerdos. Los ‘bungalows’ de Puro VIK integran vidrio y naturaleza: apertura total al valle, privacidad completa, silencio como arquitectura. WWW.INVESTOR.COM.PA 18 thelist: vinos
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